RESTAURANTE B&B BABEL
Calle Libertad 23
MADRID
Teléfono 915216137
Durante toda la cena no puede apartar la mirada de los surcos de la mesa.

Últimamente se ha puesto de moda no poner mantel en las mesas de los restaurantes, unas veces apelando al sentimiento ecológico, otras por ahorro de costes simplemente. Incluso en aquellos en los que el precio es elevado.
Es algo que personalmente no me gusta. Siempre pienso que esas mesas han sido limpiadas con una bayeta multiusos que vete a saber donde se ha utilizado antes, y luego allí mismo, ponemos los cubiertos que nos llevamos a la boca.
En algunos ponen manteles individuales y platillo para el pan, pero en otros más modestos ni eso.
Tal es el caso de este restaurante, que para remate posee unas mesas de lamas de madera en cuyos surcos se acumula el polvo, las miguitas o restos de comida.
Es un local con una decoración moderna, atractivo, un servicio correcto, y una cocina informal bien resuelta, incluso con algún punto notable como el tataki de atún original y recomendable, pero la verdad es que no sabía donde dejar el pan, pensando en los ácaros que podían contener esos surcos.
Detalle que ensombrece el resto de la cena y que es fácilmente salvable.
Los diseñadores de este tipo de locales deberían pensar el uso que se va a dar a esas mesas, y los dueños o responsables de estos establecimientos deberían emplearse más a fondo en la limpieza de este tipo de muebles o sustituirlos por algo más práctico.

Esto lo saben bien los departamentos de marketing de las empresas y por supuesto los de ventas. Ambos, a menudo, trabajan en estas decisiones que toma el subconsciente, el de marketing preparando campañas y el de ventas implantándolas y formando a su gente.
El restaurante Taberna Moderna, pertenece al Grupo Oter, que con una larga experiencia en restauración, más de 40 años, posee varios establecimientos en Madrid, El Barril de las letras, el de Goya, el de Recoletos…Pedralbes, La Leñera, El Telégrafo…y un largo etc.

Es el sitio para ir con amigos o en familia, pues el exceso de ruido hace que no sea tan apropiado para una conversación tranquila, por lo que yo, para una cena en pareja, prefiero algún otro, incluso del mismo grupo empresarial.
Llama la atención, como en el resto del hotel, su decoración sumamente cuidada.
Recomiendo el Crujiente de alcachofas con langostinos plancha y jamón o las almejas, que en esta ocasión estaban fuera de carta.
El hotel es bonito, se trata de un edificio del siglo XVI, y han sabido conservar la estructura del antiguo Palacio de los Marqueses de Oquendo y combinarlo con las comodidades que requiere un establecimiento de esta categoría. El sitio en el que está ubicado es inmejorable para moverse por el centro, al lado de la ciudad amurallada, y rodeado de todos los servicios de comercio y restauración a los que se accede sin necesidad de coger el coche. El personal de recepción es muy amable y siempre atento.
Otro inconveniente es el parking. Al ser un edificio histórico, no lo tienen en el mismo, y está demasiado lejos para cargar con las maletas, porque coincidiendo con los días anteriores a Semana Santa, ni siquiera pudimos descargar en la puerta del hotel y luego aparcar el coche, como pasa en otros sitios, ya que estaba cortada la circulación al centro.
El Restaurante Estrella Central está alejado de las zonas de moda, o más céntricas, pero siempre que voy está lleno y tiene motivo.
El restaurante BonAmb está situado en las afueras del Parque Natural del Montgó, en un entorno precioso con vistas a las montañas.
Deliciosas las cigalas asadas con salsa de naranja e infusión thai, y que en el momento de servirlas las rocían ligeramente con ralladura de una variedad de lima, que aromatiza increíblemente el plato.
Si has estado en Jávea y no has estado en la Pepa es que has estado muy poco tiempo.
pizzerías italianas, algo que entonces no era habitual. Después han abierto cerca dos de esas grandes franquicias y las filas a la puerta de Pepa han disminuido, pero no por ello ha bajado la calidad de sus pizzas y además ofrece una carta extensa y variada de la gastronomía de la zona.
Yo lo prefiero a los otros macrorestaurantes que tiene cercanos. Sigue fiel a su estilo de restaurante familiar y cercano y no ha mermado en absoluto la calidad de sus productos por lo que es un sitio de obligada visita durante las vacaciones en Jávea.




