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La falta de presión en la tradición. Restaurante El Barómetro

EL BARÓMETRO

Paseo del Muelle, 5
LUARCA, ASTURIAS
Teléfono: 985 47 06 62

 

De aires marineros como tantos de la zona, con el detalle de un antiguo barómetro en la pared que da nombre al local y múltiples objetos curiosos como el tener un noray a modo de separación para salvar el escalón entre la sala y la barra. Según entras, invita a comer el olor que llega de la cocina, y eso, que no suelen gustarme los sitios en los que la mezcla de olores invade la sala de un restaurante, pero en esta ocasión el aroma a casero es inconfundible y muy atrayente.

 

Después no decepciona, sus productos son frescos y exquisitos, por eso es, quizás, que está lleno. Es difícil comer si no has reservado antes. Se nota que es un lugar donde prima el boca a boca, porque al pasar su fachada pasa casi desapercibida. Recogido y coqueto, en el interior su dueño te recibe un poco seco asesorándote de las especialidades de la casa. No estuvimos mal atendidos en ningún momento pero se echa de menos un poco más de calidez.

A destacar unos fantásticos Espárragos rellenos de erizos. Insuperable su abundante fabada y unos pimientos rellenos buenísimos también.

 

Un pequeño detalle feo es que ves desde la mesa como en la barra quitan el film a los postres tapados con él y queda mal. No cuesta nada hacerlo sin que lo vea el cliente, se perdona porque están buenísimos, pero ese pequeño detalle que es innecesario denota una falta de cuidado, como de ir de sobrados.

El precio fabuloso para un restaurante y un producto de esta categoría. Así es que en resumen un sitio recomendable si se pasa por la zona.

Fama bien merecida. Restaurante Sidrería El gato negro

 

SIDRERÍA EL GATO NEGRO

Plaza Trascorrales 17. Barrio Antiguo
OVIEDO
Teléfono  984087511

 

Este restaurante se encuentra en pleno centro de Oviedo en una de las plazas más populares, La Plaza de Trascorrales, donde antiguamente se encontraba el mercado de pescado, y hoy está ocupada por bares y restaurantes.

Su asturiana decoración a base de madera y piedra, en una nave diáfana con unos originales tubos en el techo, de donde cuelgan las lámparas, le dan ese aire típico de antigua sidrería, eso sí, muy cuidada, con manteles, un detalle que abunda poco últimamente  y que yo personalmente valoro mucho, y un banco corrido, pero con la suficiente separación entre las amplias mesas para tener una sobremesa más relajada, aislada de la conversación de los otros comensales. Si acaso para mi gusto sobra la televisión que, aunque sin volumen, le resta encanto al conjunto.

Su cocina, impresionante. Decir esto en Asturias es ya habitual, en cuanto a calidad y cantidad, así es que hacen honor a la fama y desde luego están a la altura de los mejores. Con una cocina tradicional, sus típicos platos están exquisitos. Tanto los que tomamos, como los que pudimos ver en las mesas adyacentes, invitaban a probarlo todo. Es famoso su cachopo, aunque en esta ocasión no lo probamos, nos apetecían más los pescados, para la próxima no lo descarto.

 

Nos dejamos aconsejar por el maître. Compartimos unas Almejas a la marinera ¡superiores!, con una salsa digna de embotellarla y llevártela a casa. Cuidadito con el pan porque no hay quien se resista.

 

Los pescados, recomendaciones del día, deliciosos y como no, rematamos con un Arroz con leche, como no podía ser menos, sublime.

 

 

En cuanto a la atención del personal, no podía estar mejor, amable y muy profesional. Me llamó la atención que en la acogida, cuando llegamos, nos preguntaron qué tal el viaje, lo que denota que en la reserva habían apuntado que veníamos de Madrid, este detalle aparentemente sin importancia es destacable, puesto que inmediatamente da al cliente una buenísima imagen y un trato desde el minuto uno, diferenciador.

 

 

Foto de la web del restaurante

 

En un rincón de Asturias. Restaurante Mesón El Centro

 

MESON EL CENTRO

Plaza Cupido
PUERTO DE VEGA, ASTURIAS
Teléfono985 64 85 67

 

No imaginaba la calidad de la oferta gastronómica que ofrece este pequeño pueblo.

Me gustó tanto en especial este restaurante que repetimos otra noche más.

Está situado en una plaza muy coqueta con una pequeña terraza, que en esta ocasión estaba vacía porque hacia frio fuera, pero que imagino en verano debe ser muy acogedora.

Ya cuando entras sabes que no te has equivocado. La zona de bar con modernas  mesas altas esta tan llena que casi no se puede pasar al comedor, un buen ambiente que invita a seguir investigando.

El comedor coqueto, pequeño y acogedor, no sé cómo, pero aislado del bullicio que hay al otro lado de la pared.

Con un suelo en damero blanco y negro, paredes grises salpicadas con unos originales abanicos de encaje de bolillos enmarcados, sus mesas desnudas, tan solo un sencillo camino de mesa y el detalle de un pequeño jarrón de cristal con flores de tela en tonos grises y amarillos que dan el toque de color al neutro conjunto, conforman  ese aire de modernidad y frescura que envuelve a la experiencia gastronómica que te espera.

Su cocina es típicamente asturiana, solo que a sus recetas tradicionales Mari, la chef, le pone su toque especial y consigue unos resultados espectaculares.

Toda la carta llama la atención. Es espectacular el Carpaccio de pulpo con unos toques de mora por encima. Y los Salmonetes en tempura con ensalada de fresas y canónigos, imprescindibles. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un plato, me encantan los salmonetes pero me suelen molestar sus finas espinas. Aquí te presentan los lomos sin una sola espina y envueltos en una suave tempura conseguidísima, y a eso hay que añadir la original ensalada.

Sus pescados y mariscos excelentes con una cuidada presentación a la altura de los mejores.

 

 

Y para rematar el trato, Mon en la sala y Mari en la cocina hacen un tándem perfecto con una atención digna del mejor Michelín, aconsejándote en la entrada y Mari acercándose a la mesa a preguntar cómo te ha ido en el final. Todo muy profesional, y a la vez cercano, con el mimo y cuidado de los lugares sencillos y entrañables. Sin duda para repetir.

Una fantástica travesía. Hotel Pleamar

HOTEL PLEAMAR

Párroco Penzol, 46
PUERTO DE VEGA, ASTURIAS
Teléfono: 985 64 88 66

 

Si  hay un sitio que merece estar en este blog en un lugar destacado ese es el Hotel Pleamar.

Debajo del rotulo del hotel debería figurar el de “Cuestión de Detalles”, porque de eso está lleno cada rincón de este lugar.

Con mimo, con buen gusto, con una dedicación exquisita al cliente, Mila, María y Yasmina, han sabido hacer con un trabajo esmerado un sitio único para pasar unos días de relax. No hay absolutamente nada que quede al azar. Todo está orientado al bienestar del cliente.

Te reciben como si de una tripulación de un barco se tratase, puesto que toda la decoración del hotel es marinera incluida la típica camiseta a rayas, que no podía faltar en su indumentaria.

Como ellas dicen buscan crear un Mar de Sensaciones y ¡vaya si lo logran!

Para empezar, está situado en las afueras de un pequeño pueblo pesquero Puerto de Vega, mirando al mar. Tiene muy pocas habitaciones, todas ellas decoradas de una forma rústica con un encanto especial.

Nosotros nos alojamos en La Caballa, absolutamente fantástica, a la que no le falta detalle. Posee un espectacular jacuzzi redondo en el baño, que incluye sales y velas para que laexperiencia sea perfecta. Sus amenities me llamaron la atención y ahí se nota la mano femenina, porque en el gorro de ducha incluyen una goma para el pelo, algo que no es comúnen otros hoteles y muy útil para las que tenemos melena.

Toda la habitación invita a quedarse a vivir allí, con una preciosa galería mirando al mar donde tomar una copa o leer un rato o simplemente contemplar el horizonte.

Y la cantidad de servicios gratuitos que ofrece, wifi, minibar, que se repone diariamente, cafetera con sus capsulas incluidas, un sinfín de pequeñas cosas que hace no echar nada en falta.

Y además la bienvenida con una botella de sidra achampanada y unos bombones.

 

 

 

 

¿Se puede pedir más? Pues hay más.

El salón con sus cómodos sofás y su acogedora chimenea para disfrutar del periódico una charla o un buen libro.

El restaurante para el desayuno tan bonito con innumerables detalles marineros con productos caseros elaborados en el propio hotel.

No ofrecen ni comidas ni cenas pero en unos minutos dando un paseo se puede encontrar en el pueblo una buena oferta de restauración de la que ofrezco alguna muestra en este mismo blog.https://cuestiondedetalles.wordpress.com/2017/03/20/en-un-rincon-de-asturias-restaurante-meson-el-centro/

Hasta el rincón del fumador una zona reservada en el jardín con hamacas, sillas y mesas de madera, está pensado para que a aquellos que tienen que salir al frío o al calor de la calle, les resulte por lo menos coqueto y cómodo.

Y para terminar cuando pagas la factura te dan una bolsita de papel con una tarjeta de agradecimiento y dos botellitas de agua para el viaje. ¿Se puede superar?.

En definitiva un sitio perfecto en un lugar perfecto. Altamente recomendable. Sin duda repetiré la experiencia.