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El Barrio de los Metales sabe a Sur. Restaurante Macarena

 

MACARENA

Calle Rodio 6
MADRID
Teléfono: 91 057 13 16

 

 

Macarena es un nombre típicamente andaluz, más concretamente de un barrio sevillano y en honor a este origen, este restaurante basa su oferta en una cocina eminentemente andaluza, aunque con algún toque de otras culturas.

Así, se pueden degustar distintas preparaciones de un excelente atún gaditano o versiones de los espetos malagueños. Lo que no te puedes perder es su ya famosa Oreja cochifrita muy brava. Aunque no te guste la casquería, seguro que te sorprenderá. Originalmente presentada entera sobre una cama de salsa brava la preparan y mezclan en mesa y es absolutamente deliciosa.

 

OREJA

 

Es un amplio local muy luminoso y con una decoración  moderna e informal. La combinación de colores blancos y azules, sus  suelos de barro, unas originales sillas amarillas y mimbre a juego con las lámparas y mesas de madera desnuda, conforman un espacio apto para todo tipo de ocasiones. Así lo mismo puedes compartir una comida con niños, que una cena con amigos.

 

 

Me encantaron detalles como sus bonitas y diferentes vajillas hechas a mano o la singular carta de postres presentada en una maceta.

 

CARTA POSTRES (2)

 

La cocina vista es otra de sus singularidades, algo que se está poniendo muy de moda en las últimas aperturas.

Completa la oferta con una terraza exterior un aliciente más para el buen tiempo.

 

 

Su carta es muy amplia, se pueden compartir, desde el nido de chanquetes, buenísimo, la ya mencionada oreja, espectacular, pasando por unas alcachofas confitadas o unos callos a la andaluza.

 

 

Su ATÚN, superior en distintas versiones. Recomendable el Atún rojo sellado & tomate por ejemplo o el Tataki tarantelo ahumado, sin menospreciar otras preparaciones con las que te sorprenden en cada visita.

 

ATUN 2

 

Exquisito también el Canelón de atún relleno de setas shitake, aceite de albahaca, hierbabuena y pistacho, ideal para compartir

 

CANELON DE ATUN

 

Fuera de carta también sus opciones siempre son acertadas, así he probado alguna vez un Magret de pato delicioso

 

MAGRET DE PATO (2)

 

 o un Bacalao en distintas presentaciones, ambas exquisitas.

 

 

Rematar con los postres es obligado.

Un trampantojo  Jabón de la abuela, que no os desvelo porque hay que probarlo.

 

JABON

 

El Musgo de Pistacho, un delicioso mousse de chocolate en una bonita presentación

 

MUSGO PISTACHO (2)

 

o el Volcán de Idiazabal, para paladares fuertes.

 

VOLCAN IDIAZABAL (2)

 

La atención por parte del personal de sala es muy atenta y cálida. Contrasta un poco con la actitud correcta, pero más seca de su dueño, eso sí, pendiente en todo momento de la marcha del restaurante.

He ido ya varias veces y sin duda iré unas cuantas más. Quedan pendientes muchos platos por probar y otros por repetir. Sin duda una opción muy versátil en un barrio que se está poniendo a tope en gastronomía.

De vuelta al pueblo. Restaurante Mistela Pueblobar

 

MISTELA PUEBLOBAR

Calle Barbieri, 4
28004 Madrid
Teléfono: 91 110 01 56

 

 

Paseando por Chueca por sorpresa me encuentro con este restaurante. Era pronto, estaba vacío y no me pude resistir a entrar cuando al asomarme vi tal despliegue de detalles en su decoración.

 

 

Quien se haya criado en un pueblo o guste de visitar la España rural se encontrará con innumerables objetos rústicos que seguro le traerán recuerdos de otra época.

 

 

Acogedor a más no poder con sus distintas mesas de vieja madera, sus individuales manteles de ganchillo y la cantidad de objetos variopintos que adornan sus encaladas paredes, se nota que nada se ha dejado al azar.

 

 

Hasta unos muñecos sobre las puertas de los baños diferenciando señoras y caballeros,  resultan simpáticos.

 

 

Nos reciben con unas originales cartas, las fundas de LP de cantantes españoles de siempre. Nos tocó Rocío Jurado y Julio Iglesias. Acompañando una recopilación musical que no desentona con el resto del decorado, que traspasa gustos y evoca siempre algún momento pasado.

 

 

Su cocina es un homenaje a los platos regionales típicos de un lado a otro de la Península. Se puede degustar desde un tumbet mallorquín, una levantina ensalada de capellán o un remojón granadino, pasando por platos como el jabalí, el cordero o el ciervo  en guisos tradicionales de las abuelas y todo ello a un precio muy competitivo.

 

TOMATÁ

 

Probamos una tomatá, típica extremeña. Pimientos asados con sofrito de tomates. A la exquisitez por la sencillez.

 

BACALAO

 

Un bacalao gratinado presentado en timbal con una base de patata, tomate y alioli, muy rico. Y un filete de ciervo adobado con papas arrugas fueron nuestros segundos.Rematamos con una clásica tarta de chocolate.

 

TARTA DE CHOCOLATE

 

La atención esmeradísima y una invitación final a un chupito de Mistela cerraron una cena para repetir.

 

 

Un lugar sin duda para tener en agenda y disfrutar con amigos.

Pequeño comedor, Gran cocina. Restaurante La Raquetista

 

LA RAQUETISTA
Doctor Castelo 19
MADRID
Teléfono: 918311842

 

Apenas cuatro o cinco mesas vestidas, en una minúscula sala clásica y elegante, conforman este restaurante que ya es un referente en Madrid.

 

 

He ido un par de veces y me ha gustado mucho su cocina. Sin artificios, basada en la buena materia prima con opciones que varían según mercado, sencilla pero a la vez actualizada y original.

Mezcla de ingredientes tradicionales con toques internacionales y guiños a otras culturas. Una cocina viajera como dicen ellos, como sus antepasados, jugadores de pelota vasca, a los que rinden homenaje con el nombre del restaurante.

 

 

Así lo mismo puedes probar su oriental hummus de cilantro y lima, cuscus sirio y pistachos, o el ceviche thai, como unos castizos callos, patas y morros a la madrileñao sus suaves y cremosos buñuelos de bacalao con salsa  vizcaína.

 

 

Riquísimo también el risotto de verduras y setas primavera. Fantástica  la Moussaka de berenjena, cordero tikka, dal y yogurt. El punto un poco picante del cordero en combinación con el sabor del yogurt me encantó.

 

 

Otro de sus deliciosos platos es el Rabo de vaca al curry Massaman, y qué decir del  Dim sum de Txangurro de centolla, mojar en la salsa es irresistible

 

 

Terminar con sus exquisitos postres es obligado.

 

 

CARTA DE VINOS

 

Un detalle simpático es la carta de vinos ofrecida en una botella magnun sobre la mesa.

Rematan su oferta con una extensa barra en la entrada que invita a probar esta suerte de taberna gourmet en donde el tapeo tiene la categoría de degustación siendo su fuerte sus ya clásicos torreznos.

Un lugar donde pidas lo que pidas no defrauda. Sin duda ya uno de los fijos en la zona.

 

El encanto está en el sótano. Restaurante Las Carboneras de Lu

 

LAS CARBONERAS DE LU

Calle Villalar 7
MADRID
Teléfono: 91 057  70 03

 

La calle Villalar se va a convertir en mi refugio favorito. Si Arrayán es ya una apuesta segura, ahora el descubrimiento de este nuevo restaurante ha sido una grata sorpresa.

 

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Según entras te recibe un precioso salón hecho vinoteca con una original mesa de cristal y sillas altas, destinado a disfrutar de una cata que suelen hacer a pequeños grupos, un espacio donde degustar de más de 200 referencias en las que destacan vinos que se salen de lo habitual y una buena representación de los de denominación de origen de Madrid.

 

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El restaurante está en el sótano, una sala preciosa, la transformación de lo que fueron unas antiguas carboneras del siglo XIX. Un espacio elegante, abovedado, con ladrillo visto, una cálida iluminación, y una decoración sencilla a la que no le falta detalle.

 

Todo está elegido con mimo, mantelería, vajilla, cristalería, hasta el pequeño detalle que ponen para posar el tapón del vino da un toque original y muestra la importancia que dan sus dueños, Lourdes y Carlos, a su bodega con una interesante selección.

 

 

Destaca también sobremanera el cuidado en el servicio de sala, algo que yo valoro especialmente. Una profesionalidad y amabilidad que suma y mucho al confort del comensal.

En cuanto a la cocina, su chef Lourdes Poveda, formada en Le Cordon Bleu, da su impronta personal y un toque afrancesado a una materia prima de calidad con productos de mercado.

Imprescindibles en las entradas, la Flor de calabacín en tempura rellena de brandada de bacalao, una delicia tanto en su presentación, como en su exquisitez.

 

FLOR DE CALABACIN

 

En los segundos destacó  una Codorniz deshuesada y rellena con salsa de Pedro Ximenez, castañas y chantarelas, deliciosa. Aunque no desmerecía el también bien elaborado  steak tartar acompañado de su pan brioche.

 

CODORNIZ 2

 

Un postre de diez es su particular versión de las torrijas.

Torrijas de panettone sobre sopa de mandarina. Indescriptible. Hay que probarlas una maravilla.

 

TORRIJAS

 

Todo ello aderezado con un buen vino de Madrid, recomendación del Sumiller y en un entorno muy agradable.

Unos petit four remataron la velada y nos dejaron unas ganas de repetir la experiencia y probar otras opciones muy apetecibles de su carta.

 

PETIT FOUR 2

Ecología y sostenibilidad. Restaurante Mama Campo

MAMA CAMPO

Trafalgar 22, Plaza de Olavide 15
MADRID,
Teléfono: 914 47 41 38

 

La madera de sus paredes y techos, las cañas de bambú, sus distintas lámparas, las flores, el mimbre, el yute y los colores naturales, conforman una decoración singular en este restaurante que te invita a relajarte desde que entras.

 

 

A pesar de ser un sitio no muy grande con las mesas no muy separadas, conserva esta calidez e intimidad que es difícil encontrar en otros sitios similares. No se mezclan las conversaciones, quizás por esa profusión de elementos decorativos que aíslan naturalmente el ruido ambiental.

 

 

Todo se hace cómodo y muy coqueto. El local está lleno de detalles, hasta en el baño destaca su original grifería. Se nota que nada está dejado al azar. Buenos diseñadores y artistas detrás de cada pieza que forman un estilo muy personal.

 

 

Es un proyecto basado en el respeto al medio ambiente, los materiales sostenibles y los productos ecológicos

 

 

Así su cocina se basa en el producto de temporada, de ganadería y agricultura de pequeños productores. Todo sano y saludable. Y eso se nota en los sabores.

Aun así sus platos caseros y tradicionales tienen un toque moderno y una presentación muy cuidada, como todo el local.

Y todo ello a un precio razonable para borrar así la idea de que este tipo de alimentación es menos accesible y acercarla a todo tipo de público.

Nosotros probamos sus Higos, sardina ahumada y crema de idiazábal, una mezcla de color y sabor imprescindible.

 

HIGOS

 

El Pica pica de berenjena; berenjena ahumada, caponata, babaganoush, berenjena encurtida. La Berenjena en distintas presentaciones, ideal para picar entre varios.

 

BERENJENAS

 

Su original y ya clásica Tortilla a medias con ajetes y lascas de cecina

 

TORTILLA

 

o el exitoso  Poke de atún marinado, arroz de algas, verduras y ají amarillo

 

POKE

 

Me encantaron los Raviolis de txangurro con salsa de vermut y cítricos, aunque es difícil elegir, cuando pruebas de los demás platos como sus estupendas Carrilleras de cerdo guisadas con puré de piel de limón, otro clásico de la casa.

 

 

Y a la altura del menú están por supuesto los postres.

La Tarta de queso a la antigua, una mezcla de tres quesos, membrillo y miel exquisita

 

TARATA DE QUESO

 

O el Crumble de manzana (sin lácteo, sin gluten, sin huevo, con azúcar de coco y pasta de dátiles) para repetir.

 

CRUMBLE DE MANZANA

 

Completan su oferta con un colmado a la vuelta de la esquina en el que empezaron con su filosofía ecológica y el último proyecto una cantina que tendré que probar.

Sin duda una cena saludable, fresca y con un ambiente muy agradable gracias a la simpática y profesional atención de su personal, pendiente en todo momento del cliente, de la broma justa y el trato familiar.

En definitiva un sitio muy recomendable para tener en la agenda.

Un paseo por la ruta de la seda. Restaurante Gaytan

GAYTAN

C/ Príncipe de Vergara, 205
MADRID
Teléfono 91 348 50 30

 

 

La ruta de la seda fue una red de rutas comerciales que, partiendo del negocio de la seda en el siglo I a. C., se fue extendiendo a través de Asía, India, Persia, pasando por África o Europa y  llegando, a lo largo de los siglos, hasta países mediterráneos como Italia o España, incluyendo en  sus mercancías  piedras preciosas, especias, perfumes y otros exóticos productos, que marcó un hito en el mundo, descubriendo con este intercambio, culturas y costumbres desconocidas.

Este es el hilo conductor del menú de Javier Aranda, chef ya reconocido con una muy merecida estrella Michelin en La Cabra. Con una interpretación de la cocina de los distintos países por donde viajas, sin levantarte de la mesa y adaptada al gusto español en algunos de sus productos.

 

 

Infinitos detalles se observan desde que entras al local, una sala enorme, un juego de luces y sombras perfecto, su decoración minimalista, con unas impresionantes columnas cubiertas de láminas de madera, unas originales mesas de raíz desnudas, suficientemente separadas y mirando a la estrella del local: su gran cocina ovalada, de un blanco luminoso, donde como si de un escenario se tratase los comensales ven paso a paso como se va elaborando el menú.

 

 

Comenzamos con un cóctel de bienvenida, que empieza con un raspado de hielo con zumo de piña y mango, albahaca y cilantro, jengibre y azúcar moscovado. Curiosa la maquina del siglo XIX, donde se elabora este granizado, originaria de Venezuela, una preciosidad. Después nos ofrecieron dos delicias más, un melocotón infusionado con  Palo Cortado y una copa de ron, curry y chocolate. No está mal para entrar en materia.

 

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Completa la bienvenida un pequeño juego de trueque que se desvela durante la cena.

Y una vez sentados comienza el espectáculo. Partiendo de Xian y terminando en Madrid, nos embarcamos en un viaje a través de La ruta de la seda y las especias con una puesta en escena muy cuidada hasta el último detalle.

Curioso es, por ejemplo, que hasta los posacubiertos se cambian en alusión al país del que se está degustando el plato.

 

 

Partimos de China con una pequeña infusión de pollo con mirin, hoja de sisho y setas chinas.

 

Infusión de Pollo Amarillo

 

Seguimos con una versión del sándwich más antiguo del mundo, el RouJia Mo, hecho con cordero en lugar de cerdo que es su versión original.

 

ROUJIA MO

 

Uno de los que más me gustaron fue el Pato Pekin, un delicioso taco de hoisin crujiente conteniendo un confit de pato con pepino y puerro. Lo sirven sobre una reproducción de la Gran Muralla China, preciosa presentación para un plato exquisito.

 

TACO DE PATO

 

Y saltamos a Mongolia.

 

PRESENTACION TARTARE

 

Otra original puesta en escena. Una taleguilla de piel cuyo interior esconde un tartar de chicharro fermentado en miso y sake, que el comensal golpea suavemente sobre la mesa, en un recuerdo a lo que dice la tradición del origen del steak tartar. Cuentan algunas crónicas que las largas jornadas del guerrero pueblo tártaro no les dejaba apenas tiempo para comer, por eso llevaban la carne cruda bajo la silla de montar y se iba macerando en el camino.

Este plato se acompaña de chips de patata morada, ajo negro, yema de huevo y unos originales cubiertos para su preparación. Delicioso

De Nepal nos sirvieron un Momo de habitas verdes acompañado de una barbacoa mini de presa ibérica en un original hornillo sobre la mesa, en Nepal nos contaron que se hace con búfalo. Me encantaron las mezclas de sabores.

 

 

En Persia nos pusieron un Rodaballo con una mouse de berenjena y un crujiente de arroz.

 

RODABALLO

 

Italia no podía estar representada sin hacer mención a su plato estrella, la pasta, aquí interpretada con un ravioli deconstruido de pollo de corral, muy interesante y acertado con un pesto delicioso y acompañado de una pequeña focaccia.

 

 

Y llegó la hora de los postres:

Francia y España son los protagonistas.

En Francia un milhojas de pasta brick rellena de ganache de chocolate y naranja confitada, la sirven sobre un precioso atril y con forma de libro. Riquísimo postre.

 

LIBRO DE MILHOJAS

 

Y para terminar un castizo Chocolate con churros en su original versión, una imagen vale más que mil palabras.

 

CHOCOLATE CON CHURROS

 

Lo único que me pareció más flojito fue el maridaje. No suelo elegirlo en otras ocasiones que se han dado, pues me gusta más pedir un vino de mi gusto, que maride con todos los platos y normalmente el sumiller suele aconsejarme, pero en esta ocasión no estuvo en la recepción y al explicarnos el maître el menú, nos vimos un poco guiados hacía esta opción, que dado que era un viaje por distintos países, consideramos podría ser interesante. No fue así. No me pareció muy original mezclar China con un jerez, y el resto de vinos, aunque correctos, no destacaron en ningún momento. Imagino que lo intentan adaptar al gusto español, pero, podría ser un detalle ofrecer un vino italiano o un francés, muy del gusto mediterráneo, cuando llegamos a estos países.

 

 

Una atención correctísima, como no podría ser de otra forma y el espectáculo de estar viendo trabajar en la cocina, remata una experiencia muy interesante.

 

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El toque oriental de un gaditano. Restaurante Bache

BACHE

Calle Rodríguez San Pedro 2
MADRID
Teléfono:  91 828 95 88

 

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Los Baches, tradicionalmente en Cádiz, eran pequeños locales de categoría inferior al bar ubicados normalmente en barrios humildes donde se servían vinos y alguna tapa modesta o incluso la tapa la ponía el cliente procedente de algún mercado de la zona.

 

Este es el nombre, que el chef televisivo Ale Alcántara, ha puesto a su restaurante probablemente en homenaje a su ciudad natal.

 

Había oído hablar de él y tenía ganas de probarlo y la verdad es que ha sido una experiencia satisfactoria.

 

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En su decoración, ese guiño a las tabernas de Cádiz se nota en ciertos detalles como los cubiertos con el mango de plástico, puestos adrede junto a los platos de duralex en combinación perfecta con una vajilla más moderna y cubertería dorada en los postres.

Así también es su cocina, mezcla de tradición gaditana con toques de fusión orientales. Las técnicas más actuales aprendidas por el chef en su dilatada carrera en famosos fogones, como los de Kabuki o Berasategui entre otros, combinadas con el puchero de la abuela.

Por eso en su oferta gastronómica puedes encontrar desde un bao, una gyosa, hasta una croqueta.

Su carta está pensada para poder compartir o bien porque vas con amigos o para poder probar más platos.

Como muestra de esta fusión, gaditana-coreana  su famoso Saam de Ortiguillas, alga wakame cebolleta, aceituna de Kalamata, original y muy rica.

 

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Delicioso el Sandwich japo-cubano ”botella, ron, tabaco habano”. Un pan bao que cada vez me gusta más con cerdo asado desmigado, cilantro, alga wakame y una rica salsa.

 

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Con los segundos no baja la emoción:

Un Lomo de Caballa braseado con piriñaca, quinoa y salsa ponzu, fuera de carta de sabor espectacular.

 

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Y un Curry Thai de Raya, leche de coco, lemon grass, chiles, y majao de cacahuetes, exquisito

 

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Para terminar, los postres de 10

 

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Un Tres chocolates tres texturas, no se puede decir más

 

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Y su increíble Payoyo cake, hecho con un queso mezcla de cabra payoya y oveja merina  típico de Villaluenga del Rosario y la Sierra de Grazalema, con frutos rojos y una base de galleta. Sublime.

 

 

Todo esto en un ambiente relajado en su comedor de la planta superior, cuya decoración como la del resto del local es luminosa, sencilla, moderna, mesas de madera blanca desnudas, con el detalle del medio mantel individual para posar los cubiertos y el pan, algo que agradezco personalmente en este tipo de restaurantes sin mantel.

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Las sillas de dos colores aportando ese toque informal sin pretensiones y el detalle de una estantería, según subes la escalera, con un batiburrillo, mezcla librería botellero, y exposición de recuerdos fotográficos y aficiones le dan un aire casero y desenfadado que sigue también la atención de sus camareros, sin por ello perder un ápice de profesionalidad.

En definitiva ese cuidado descuido que le da un encanto especial.

Sin duda un lugar para repetir.