Archivos

La mejor Pinsa de Madrid. Restaurante Gustazio.

GUSTAZIO GASTROBAR

Embajadores, 197,
MADRID
Teléfono: 912 30 22 98

A estas alturas seguro que muchos de vosotros ya sabéis lo que es una Pinsa.

Es una especialidad típica del antiguo puerto de Ostia. Su masa compuesta de una mezcla de trigo, arroz y soja consigue dejarla muy suave por dentro y crujiente por fuera. Cómo además tiene una fermentación larga de unas 72 horas y alto contenido en agua es más ligera y digerible respecto a la tradicional pizza.

En Gustazio son especialistas y a lo largo de estos años que lleva abierto, las he ido probando con distintos ingredientes. Todas exquisitas.

En su pequeño local de aire industrial, con una gran cocina, donde se les ve trabajar y unas pocas mesas, a las que hace ya un tiempo se unió una terraza, que complementa el aforo, se han consolidado en el barrio de los metales, como uno de los mejores restaurantes italianos de la zona. Porque este Gastrobar, como a ellos les gusta llamar, no solo ofrece estas maravillosas Pinsas, sino que además tiene una oferta culinaria mucho más amplia.

Imprescindible su Tagliere Misto  compuesta de unos riquísimos embutidos y quesos italianos que acompañan de encurtidos, miel y el típico pan de la región de Cerdeña, el pan Carasau

Sus ricas pastas, a veces sublimes como esta “Carbonara de Tonno” spaghetti con auténtica carbonara y un maravilloso atún rojo Balfegó, conocido como el mejor a nivel mundial.

Y es que otra de las características de su cocina es la calidad de los productos de los que se proveen. Y eso se nota en el resultado.

¡Ay!  en cuanto a las Pinsas, ¿Con cuál me quedaría? No sé, están todas tan ricas… Además según pasa el tiempo, van cambiando y renovando la carta, con lo cual además de tomar las que más te gustan, puedes innovar y probar otras nuevas

Esta es la Acquolina con mozzarella, calabacín, queso gorgonzola, speck, un ahumado italiano y con avellanas picadas…

La Coppa compuesta por embutido copa, mozzarella, provola ahumada, queso burrata, tomatitos secos, grelos y berenjena encurtidas.

O también en su versión con jamón en lugar de coppa

Cuando vayáis, seguro que encontráis nuevas pinsas, o parecidos ingredientes con el mismo nombre, siempre en la misma excelencia.

Y para los fuertes paladares la Nerone con tomate picante, mozzarella stracciatella, embutido ventricina picante y hilos de guindilla, explosiva de verdad para los más picantones.

Y como no podía ser de otra manera en los postres también son maestros.

En una taza de cristal presentan un rico Tiramisú, que es apto para los vegetarianos también, dado que se hace con queso mascarpone que se produce a partir de la crema de leche y la coagulación de la nata se lleva a cabo sin cuajo animal.

O el Babbá un bizcocho borracho con crema pastelera clásica y de chocolate.

Y sus ricos Cannoli siciliani

Cómo su nombre indica típico de Sicilia, son unos canutillos rellenos de ricotta dulce con cacao amargo y pistacho. Sin palabras

Luca, Fabrizio y Vania, junto con su equipo, son los artífices de este negocio. Y su amabilidad y calidez hacen sentirte muy a gusto. Hace tiempo que forman parte de mi agenda y seguiré volviendo.

Además, en esos días que no te apetece salir de casa, también puedes disfrutar de sus pinsas porque te las llevan a casa o las recoges allí llamándoles previamente.

Así no hay escusas para probarlas.

Cocina de autor escondida en un bar. Restaurante Uskar

USKAR

Calle de Alonso del Barco, 11
MADRID
Teléfono: 911 39 68 63

Una noche huyendo del ajetreado Lavapiés en pleno mes de agosto, encontré una terraza muy agradable cerca de la glorieta de Embajadores. Hasta aquí, nada anormal. Pedimos unas raciones y ahí empezó mi relación con Uskar. La presentación de sus platos, la amabilidad de su personal me conquistó, y aún quedaba lo mejor, probar su cocina en el restaurante.

Así que volví y volví.

El nombre de Uskar es el que dieron los musulmanes a la ciudad de Huéscar en Granada, una ciudad que por su ubicación en aquellos días a veces era musulmana y a veces cristiana.

Quizás por eso José Miguel Valdivieso chef del lugar tiene tantas influencias en sus platos, en lo que podríamos llamar sin lugar a dudas cocina de autor. Ya que con un producto tradicional y de temporada crea mezcla y le da una vuelta a recetas de las que consigue sabores diferentes.

La apariencia exterior no le hace justicia. Cuando entras, una sala coqueta, con colores cálidos y mesas desnudas de madera, pequeños detalles en las paredes y una librería-bodega con sus mejores caldos, otro de los alicientes del restaurante. Una interesante bodega con muy buenas referencias a cargo de Raúl García, jefe de sala y sumiller, que se encarga de recomendarte un vino que maride perfectamente con el menú. Yo siempre me dejo aconsejar por él y no me ha ido nada mal.

Y ¿qué se puede degustar?

Entre sus fijos de carta son exquisitas sus Sardinas en vinagre con mojo verde

O unos originales Torreznos crujientes con mayonesa de kimchi, un toque coreano a un producto tan tradicional y que le da un gusto muy especial.

Tampoco faltan sus maravillosas croquetas, nosotros las probamos de chipirones y camarones, fantásticas, o los Fingers de bacalao con mayonesa de kimchi con un suave rebozado y esa salsa que incluyen en alguna de sus raciones.

Otro clásico de la casa es el Calamar a la brasa con pipirrana, una imagen vale más que mil palabras.

Y exquisitos y para repetir mil veces los Canelones de carrillera al curry rojo y bechamel de coco

Y … los fuera de carta ¡increibles!

Unos Níscalos guisados con patatas, huevo frito trufado y trufa rallada, riquísimos un plato que si os lo ofrecen tenéis que probar.

Otro día nos ofrecieron una versión con chorizo, muy bueno también aunque yo prefiero el anterior.

Sin duda el que me dejó impactada fue el Cuello de cordero a baja temperatura con puré de patatas violeta y setas, un timbal de tierno y jugoso cordero deshuesado, muy pero que muy recomendable. Lo repiten a menudo con lo cual igual tenéis suerte y os lo ofrecen el día que vayáis. Creo que deberían meterlo en carta porque es impresionante.

Otro de los impactantes Taco de atún con plátano granada y tirabeques

A estas alturas creo que ha quedado claro por qué he vuelto y seguiré volviendo… y quedan los postres.

Su riquísima versión del Lemon Pie con helado de lima, gel de limón, mousse de tomillo limonero y merengue seco

O La Tarta de queso azul con cremoso de toffee salado, para paladares un poco más fuertes.

Y ¿Quién no ha disfrutado en su niñez de una merienda de pan y chocolate? Pues esta es la versión de José Miguel Valdivieso en Recuerdos de la Infancia, un cremoso chocolate con sal y perlas de aceite virgen acompañado de un rico pan tostado. Una delicia.

Y ¿Cómo no? Aquí también hay sorpresitas fuera de carta como la

Espuma de castaña con gel de albaricoque y chocolate blanco, tierra de galleta, crujiente de sésamo y merengue seco negro, brutal, maravilloso.

Así es esta joyita escondida en un barrio normal cuyos vecinos tienen mucha suerte de tenerlo tan a mano. Yo por mi parte seguiré disfrutándolo siempre que pueda, pues ya forma parte de mi agenda.

Mimando los detalles. Restaurante Eter

ÈTER

Calle del Granito, 20,
MADRID
Teléfono: 918 78 07 87

Érase una vez un pequeño restaurante de aires afrancesados, donde me topé, de casualidad, con estos dos hermanos, que me conquistaron desde el primer día. Entonces, acompañados de sus padres en sus primeros pasos, ya se intuía que había algo diferente.

Unos meses después, dieron un vuelco al local y con nuevo nombre y nuevos aires crearon Èter y empezó la fiesta. Cuando fui a visitarles me convenció su cocina, creativa, atrevida, muy personal. De esto hace más de un año y publiqué la experiencia en este blog, sorprendida de encontrar tanta calidad, originalidad y progreso en tan poco tiempo.

A partir de entonces, han dado un salto infinito, con numerosas menciones en prensa y un Sol de la Guía Repsol de por medio. De manera que se hizo difícil volver a encontrar mesa. De la noche a la mañana se cubrían todas las reservas muy rápidamente.

Hace unos días por fin conseguí volver y la constatación de que iba bien encaminada cuando los conocí, me hizo realmente feliz. Disfrutamos de una cena de alto nivel.

Conservan el encanto de un pequeño local con una decoración sencilla y elegante, una luz acogedora, música suave y unas mesas redondas que a mi personalmente me resultan más intimas y facilitan las sobremesas tranquilas.

Siempre han mimado los detalles. A medida que han ido evolucionando en la cocina, también lo han hecho en la sala. Cuidando la vajilla, la elegida cristalería, buscando entre las tiendas especializadas aquellas piezas que van a encajar perfectamente con ese plato, que tienen pensado, porque Mario y Sergio forman un tándem y también aquí se entienden perfectamente y viven el momento antes de que se produzca. Conservando algunas originalidades que tenían en principio, como el cubertero que ponen en la mesa para que sea el cliente el que haga los cambios necesarios.

Su cocina ha evolucionado con unos platos que, teniendo una base de producto sencillo y conocido, mezclan con ingredientes menos conocidos, fusionándolos de tal manera que casan perfectamente, consiguiendo sabores y texturas que solo se logran con una buena técnica. 

El menú cerrado que nos ofrecieron comienza con un “Caldo de bienvenida de invierno” con nabo, puerro, sudachi, un cítrico exclusivo de Japón, que le da un toque especial y col china.

A continuación, unos snacks

Un “Flan de boletus”, acompañado de caramelo de mantequilla tostada, piñones tostados y enokis o seta de aguja de oro, es  una seta blanca, alargada muy popular en la cocina de Asia, servido en un pequeño cuenco, está delicioso.

Una “Tartaleta pasta filo de conejo en escabeche con romescu”, para comer de un solo bocado y disfrutarlo.

 Y una “Galleta de remolacha con pate de sardina gel de tomatillo verde y jalapeño”

Un comienzo que me dejó impactada y que sería augurio de lo que vendría después

“Pan de masa madre Carbonara de cecina champiñón y cebolla, tuétano rallado y brotes de apio de montaña”

Seguimos con un plato muy otoñal, una maravillosa mezcla de setas,

Escabeche de níscalo con lengua de vaca (la seta), salteada con ajo y perejil, galleta de trompeta negra, espuma de queso idiazábal Cuitlacoche y polvo de puerro y por encima una delicada hojita de remolacha definiendo el otoño. Cuidadísima presentación, en una mezcla deliciosa, el delicado sabor de las setas con el intenso idiazábal y el toque de la cuitlacoche, una absoluta gozada.

Lo acompañan de una muy especial mantequilla a la que no te puedes resistir.

Arroz con remolacha, anguila ahumada y queso payoyo con brotes de remolacha

Intermedio de un menú que se va haciendo más y más apetecible. Sabores que se mezclan y combinan de una manera extraordinaria, el queso originario de la sierra de Cádiz del que ya os he hablado en alguna ocasión, y la anguila hacen aquí una pareja perfecta.

Pasamos al pescado con un Mero a la brasa acompañado con tupinambo, tubérculo de sabor más intenso y dulce que la alcachofa y las hojas silvestres de la mostaza, acompañado de un pil pil elaborado con el colágeno del mero. Plato suave en su punto, muy rico también.

Y cuando Mario nos dijo que el plato fuerte lo reservaba para el final, nunca me imaginé que comería pasadas las 10 de la noche unos judiones. Y sí los comimos y los disfrutamos, solo que esta vez Sergio les da una vuelta y lo guisa con rabo de toro y con especias indias, una verdadera pasada.

Dal de judiones con especias y rabo de toro guisado

Todo esto acompañado de un vino francés, que nos recomendó Mario, como siempre suele hacer, explicándonos, con esa pasión que le caracteriza, el origen y notas de cata. “Une Tranche d’Amour” procedente de los viñedos de Philippe Jambon en el pueblo de Chasselas, en el departamento de Saône-et-Loire de la región de Bourgogne-Franche-Comté, de vendimia manual,
10 meses en fudres grandes de roble sobre sus lías finas, un vino extraordinario que nos combinó a la perfección con todo el menú.

Y Llegamos a los postres,

El primero muy refrescante

Un gel de bergamota y yuzu, una panacota de coco y galanga de galleta de trigo sarraceno y coco, pistacho y un helado de bayas de verbena, hojas de lima kafi y pimienta sanso.

Lo acompañan de una copa de Kombucha de flor de crisantemo, una bebida muy especial

Y más dulce el siguiente.,

Cacao de avellana, cacao de castaña y un sablé prensado, (unas roquitas de galletas), puntos de mascarpone, helado de trigo sarraceno y polvo de la soja torrefactada.

Remate de una noche perfecta.

Mario que ha llevado siempre la sala a la perfección ahora tiene dos colaboradores Belén y Mario, que miman al cliente con la misma filosofía que han mantenido los dos hermanos. Siempre han tenido claro que a la calidad de la cocina hay que sumarle la empatía y simpatía con el cliente, consiguiendo un ambiente acogedor, tranquilo para disfrutar de la velada.

La próxima, ¿la estrella soñada? ¡Ojalá!.

La Posada del Sabor. Restaurante Tampu

TAMPU

Calle de Prim, 13,
MADRID
Teléfono: 913 99 25 50

Lo de Tampu ha sido amor a primera vista.

Desde el minuto uno empiezas a disfrutar. Son encantadores desde que entras por la puerta.

Tampu, en quechua significa parador, posada, así es que si vas por la zona del barrio de Justicia o Chueca, párate y acércate a la calle Prim y disfrutarás del puro sabor.

Es un gran local con distintos apartados, una zona de barra, donde te puedes tomar un coctel, una sala más abierta y otra interior con pequeños apartados, de forma que puedes conseguir una gran versatilidad dependiendo de la ocasión, en pareja, amigos, familia,…Posee también un precioso reservado para un grupo un poco mayor.

Me gustó mucho su decoración con mimbre y madera, colores neutros que juegan con la luz, más claridad en la entrada y más tenue en el interior, con ese reflejo dorado que inunda el local y que le da un toque más íntimo y personal. Detalles como los separadores de mesas, su bonita vajilla, los posacubiertos de madera con el logo del local o la original carta, encerrada en una cubierta de madera.

Su cocina se basa en el recetario peruano. He estado en algún restaurante de comida peruana, con mejores o peores experiencias, pero este es otro nivel.

Su cocina es creativa, tanto en las presentaciones como en las mezclas de sabores. Tiene esa base tradicional, imprescindible para un cocinero profesional, con innovación y platos muy trabajados. Consigue bocados que se recuerdan en el tiempo, texturas, sabores, olores. Es desde luego el mejor que he probado.

El artífice de estas creaciones es el chef Miguel Valdiviezo, que lleva ya años experimentando y perfeccionando su forma de entender la cocina de su país natal. Podría definirla como una cocina de autor, puesto que es la interpretación que le da a cada plato lo que lo hace tan especial.

Mientras miramos la carta, degustamos uno de sus clásicos Pisco Sour acompañado de un rico aperitivo.

A modo de libro, también físicamente, la carta se divide en varios capítulos.

El primero “Jugando con la tradición”, se divide en bocados fríos y calientes y son, eso, un bocado, y se sirven por unidades.

Probamos

El Mejillón, La Hierbabuena Y La Batata

Se trata de un mejillón cocido en su concha, cubierto de un granizado de hierba buena, ají limo y jengibre, crema de leche de tigre de langostinos, vieira y chipirón, hilos crujientes de batata dulce.

Me habría comido media docena. Absolutamente exquisito.

La Navaja, El Parmesano Y El Huacatay

Una navaja cruda cubierta de una crema de parmesano acevichada y ligeramente gratinada a soplete, crema de huacatay, puré de batata, cebolla e ito togarashi (guindilla japonesa en hilos). Deliciosa también.

De los calientes,

La Bombita De Arroz Con Pato

Un arroz con pato, con crema huancaína, una salsa típica de esa zona de Perú y sarza criolla.

Indescriptible, este conviene recrearse en irlo mezclando con la salsa, muy recomendable.

La Vieira, El Maíz Y El Sachatomate

Es una vieira marcada con salsa de anticucho, servida sobre una tortita de maíz a la chiclayana, una crema dulce de sachatomate y huevas de pez volador. Preciosa presentación y delicioso bocado.

Capítulo 2 “La tradición es la transmisión del fuego , no la adoración a las cenizas”.

¿Cómo no probar la causa en versión Miguel Valdiviezo?

La Causa El Pulpo Y El Vino

Pulpo al wok, salteado con ají limo y pulpa frambuesa fermentada, terminándolo con un glaseado de miel de vino de syrah, todo puesto sobre un rectángulo de causa rellena de aguacate

La mejor causa que he probado hasta ahora. Muy rico.

Otro de este capítulo para recordar y saborear en el tiempo, es el

Muchame Italo-Nikkei

Inspirándose en el tradicional muchame del callao, presentan un atún rojo fresco, huevas curadas de maruca, katsuobushi (láminas de bonito seco), todo sobrepuesto sobre una ensaladita de cebolla, tomate semi-seco italiano, ají limo y aguacate fresco, acompañado de una salsa de miso-maracuyá y pan carasatu de la Cerdeña.

Una vez presentado, el personal de sala lo mezcla magistralmente y se toma con unas finas tostadas que acompañan. Extraordinario.

Del Capítulo 3 “El ceviche sin ají es como un beso sin lengua” ( lo dice el chef)

He probado tres, dos ceviches y un tiradito.

No penséis que me he comido todo esto en una cena, aunque no te cansas nunca y está exquisito, lo he hecho en varias veces….

El Clasico De Tampu

Corvina, choclo, cancha y papa a la huancaína, emula el sabor y textura de un ceviche poco ortodoxo, pero que era como el chef lo comía en su niñez, en una carretilla de barrio de la Lima pobre de los 80

Y sin duda el que más me gustó de los dos, el que debéis pedir, si os gusta un poco más picante que el anterior. Este es puro sabor

El Amazónico

Corvina con una leche de tigre hecha con los dos pilares de sabor de la gastronomía selvática, el ají charapita, y la cúrcuma, acompañado de cebolla y un nido de plátano macho verde relleno de aguacate fresco y mango verde.

Y el Tiradito Nikkei

Atún rojo en corte sashimi, sobre una leche de tigre al puré de sésamo y rocoto, ceviche de algas, chips de raíz de loto, crema de aguacate y una ensaladita de cebolla, tomate y edamame.

Una mezcla que acabó de enamorarme, el atún, las algas, la crema de aguacate, todo absolutamente todo, delicioso.

Pasamos al capítulo 5, si ya sé que me he saltado uno, pero todavía quiero volver a probar más cosas.

El Ají De Gallina

Es la receta más tradicional de la cocina colonial, haciéndola a base de gallina como se hacía antiguamente con nueces pecanas, cebolla, ajo, ají amarillo, pan leche y parmesano. Como resultado esta exquisita crema con trozos de gallina servidas sobre rodajas de patata y acompañada de arroz blanco.

El Lomo Saltado

Inspirado en los inmigrantes chinos en Perú hacen este plato criollo con trozos de añojo de Ávila salteado al wok con cebolla, tomate, tiritas de ají amarillo y choclo desgranado, vinagre de vino blanco y la salsa de soja japonesa. Lo acompañan de patatas frita y arroz.

En algunos platos como por ejemplo este, ofrecen medias raciones, lo cual es muy interesante, no solo para poder probar más platos sino también para personas con menos apetito.

En el capítulo de los postres no se quedan atrás.

El Suspiro De La Limeña Rabiosa

Deliciosa crema de suspiro con salsa de maracuyá y chía. Merengue seco y polvo de ají panca. Un postre tradicional con ese toque especial.

Y por supuesto el postre de chocolate que no podía faltar

Cacao, Nuez, Maíz Y Ají Panca


Tarta de chocolate rellena de nueces caramelizadas y mousse de chocolate, tejas de chocolate peruano (Amazonas con oro y Piura con ají panca) crumble de maíz cancha y helado de nuez.

Si habéis leído hasta aquí, ya sabéis que no os lo podéis perder porque es una absoluta gozada.

Eso unido a la amabilidad y profesionalidad del equipo de sala, con Josephlyn Alvarado, David Melgar y David Lino al frente, que te asesoran, tanto en el menú, como con la bodega, consiguen que la velada sea perfecta.

Sin duda va a ser un referente en mi agenda, y voy a volver más veces.

Grecia más cerca. Restaurante Milos

MILOS

Calle Francisco Silvela, 30
MADRID
Teléfono: 914 175 705

Hacía tiempo que no probaba la cocina griega, salvo algún guiño en otro tipo de restaurantes, no abundan los específicos dedicados a esta especialidad, tanto como otro tipo de cocinas, que ahora, están más de moda.

Así es que Milos es una buena opción para degustar estos ricos platos.

Es un local amplio, que combina los colores azul y blanco en las paredes y en parte del mobiliario, evocando esas construcciones típicas de Grecia con las paredes encaladas en blanco y los marcos de puertas y ventanas en azul.

Con detalles, como cuadros con reproducciones en relieve de escenas que te transportan a la antigua Grecia, y esculturas o pinturas ,como un Minotauro en el centro de una de las paredes.

Bonita ambientación para una inmersión en esta rica cocina.

Tienen una carta extensa y es ideal para compartir con amigos.

La cocina griega tiene sabores conocidos, compartimos algunos ingredientes, el aceite de oliva, las verduras, el queso, carnes y pescados, que en algunas elaboraciones nos resultan familiares. Claro está, cada país le da su toque peculiar y en Grecia también hay influencias de otros países, por ejemplo de Oriente Medio.

El ambiente es familiar y el personal amable y solícito a las preguntas del cliente.

De entrantes probamos Feta Sousami

Queso feta envuelto en hojaldre griego con miel y semillas de sésamo. Me encantó la mezcla de un queso con tanto sabor, como es el feta, con el dulzor de la miel.

Deliciosas las empanadillas griegas. Tres variedades de las que no sabría elegir cual me gustó más,

Spanakopita (espinacas y feta); Tyropita (quesos griegos); Sousamito (kalamata y tomate) con salsa de yogur

Para los vegetarianos, como plato principal, tienen un par de opciones interesantes. Tomamos Exhohikó Laxanika

Un hojaldre relleno de verduras y queso con salsa pesto, muy rico.

Poseen una parrilla de la que están orgullosos y que tengo que probar más en otra ocasión, Esta vez lo hicimos con la parte destinada al mar.

Souvlaki Garides

Unas brochetas de langostinos, envueltos en bacon, asados con tirokafteri, una crema de feta, con nueces y eneldo

Y con Mavro Giouvetsi

Que consiste en Kritharaki, pasta orzo negra, un tipo de pasta de sémola de trigo con la forma de un grano de arroz, con chipirones a la brasa, es un plato un poco picante, lo que lo hace más interesante, por lo menos para mí.

Y ¿Cómo no? la típica

Mousaka 

Capas de berenjena, patata y carne picada, gratinada con bechamel, exquisita

Y los postres, dónde está mayoritariamente presente el yogurt

Yiaurtopita

Tarta de yogur griego con helado de yogur griego y mermelada, muy rico

Y Yogur griego con nueces y miel, sencillo y exquisito

Por supuesto tienen otros postres sin yogurt, pero a mí me encanta el yogurt griego y es el sitio ideal para tomarlo.

En definitiva, una experiencia para repetir. Me quedó mucho por probar.

Restaurante Antuanet. Disfrutando la cocina libanesa

ANTUANET

Calle de Augusto Figueroa, 21
MADRID
Teléfono: 610 49 06 04

Últimamente paseando por Chueca encuentro nuevas aperturas de restaurantes. Es un barrio en constante movimiento y la que otrora fuera la calle de las zapaterías, Augusto Figueroa, se está convirtiendo, como el resto del barrio, en zona gourmet. Es el caso de Antuanet, abierto hace un par de meses, ya se vislumbra como todo un referente de la cocina libanesa en Madrid.

Esta cocina está considerada una de las más saludables del mundo por la abundancia de granos integrales, frutas y verduras, legumbres y el consumo de grasas animales con moderación. Aquí la mezclan con la gastronomía árabe, dándole una vuelta a las presentaciones y un toque personal, como algún guiño a la cocina siria, por ejemplo.

La tradición libanesa, como en la mayor parte de los países mediterráneos, está muy relacionada con la comida, nexo de unión de amigos y familia, celebraciones en torno a una mesa.

Por ello muchos platos son ideales para compartir y probar distintas elaboraciones. Yo os recomiendo aprovechéis para ir con amigos. Aunque el local también invita a una cena más íntima.

Su original decoración. Telas colgando del techo arropando originales lámparas, espejos en las paredes, suelos de madera, sillas forradas, mesas negras desnudas y esas paredes de papel pintado, conforman un espacio singular que te atrapa desde que entras por la puerta con su preciosa lámpara junto a la barra.

Otra de las cosas que te conquistan desde el primer minuto es la simpatía y amabilidad de todo el equipo. Mención especial a Rainer y Luz, aunque no quiero olvidarme del resto, que, sin lugar a dudas, están pendientes en todo momento del cliente y de explicar todas y cada una de las elaboraciones que van poniendo en la mesa.

Hay infinidad de platillos deliciosos y maneras de combinarlos. Así puedes repetir y siempre probar algo distinto en cada visita.

Nosotros empezamos con unas originales margaritas, acompañando a un aperitivo compuesto de unas aceitunas de Kalamata, que me encantan y Labne, una crema de yogurt de vaca, pepino, hierbabuena y aceite de oliva virgen con un riquísimo pan libanés. Este es un comienzo que ya te augura de que va a ir el resto de la comida.

Como no podía ser de otra manera, al hummus tradicional que puedes pedir, han añadido dos variaciones más en carta, el hummus pesto y el hummus con  trufa que es el que probamos, un toque delicioso que da al plato la trufa negra.

El surtido de mezzes frios, te da opción a conocer más los sabores de esta cocina y probar más platos.

Aquí es difícil elegir cual gusta más, porque la verdad es que es un disfrute cada uno de ellos.

El Tajín mutabal,

Mutabal tradicional con remolacha y aceite de oliva virgen extra

Baba ganouj

Berenjenas asadas, tomate, pepino, pimiento verde y rojo, cebolla morada, nueces, granada con aceite de oliva virgen extra, limón y vinagreta de melaza de granada, ¡casi nada!  Como para no estar bueno.

Mutabal

Crema de berenjenas asadas con tahina, (una pasta elaborada a partir de semillas de sésamo) ajo, yogurt natural granada y aceite de oliva virgen

Hummus tradicional

No por clásico menos rico, aunque más conocido. Crema de garbanzos con tahina limón y aceite de oliva virgen

Muhammara

Crema de pimientos, cebolla, nueces, melaza de granada y aceite de oliva extra.

Esta gastronomía es ideal para vegetarianos por la cantidad de vegetales que utiliza.

Otra de las características como podéis ver por las fotos es el gran colorido de sus platos, que la hacen muy apetecible a la vista.

Para seguir probando, optamos también por una pequeña variedad de Mezzes calientes

Falafel

Masa de garbanzos con ajo y cilantro, deliciosos

 Kibbe

Una masa de carne picada y bulgur, (un preparado de trigo cuya apariencia es similar al arroz y que se obtiene tras la cocción y el posterior secado de los granos de trigo enteros, posteriormente machacados) rellena de carne picada con cebolla y piñones.

No lo había probado nunca y va a ser uno de mis fijos cuando vuelva, que volveré, seguro.

Rakayek

Hojaldre de baklava relleno de queso con sésamo, suave y muy rico también.

Todo ello acompañado con salsa de yogur, tahina y mermelada de tomate.

Tienen un Surtido de Parrilla que puedes mezclar a tu elección. 4 brochetas que acompañan de salsa de ajo, arroz basmati y patatas en gajos.

Pueden ser de ternera a la parrilla, de pechuga de pollo, de una combinación de carne picada de cordero y ternera con piñones o con pistachos o verduras, todas ellas deliciosas.

¡Y los postres, ay!  los postres,

Puedes elegir el famoso Baklava, esos pastelitos tradicionales, elaborados con una pasta de frutos secos, pistachos o nueces trituradas y canela envueltos en una masa filo y regado con almíbar, o miel, dulce, dulce y delicioso.

Sin duda el que para mí es la estrella que no os podéis perder es Kunafa con queso, tradicional de Alepo está elaborado con queso pistachos y fideos crujientes. Lo traen recién hecho a la mesa y es absolutamente exquisito, una maravilla.

No podía faltar como remate de una cena fantástica, un té, con un coqueto servicio y acompañado de unas pastas, es el clima perfecto para una sobremesa tranquila.

Tuvieron el detalle de invitarnos a unos licores, muy bien presentados también. Consiguen que el tiempo se pase volando. Un sitio ideal para compartir confidencias, experiencias y charlas con familia o amigos.

De sabores, música y leyendas. Restaurante Araia

ARAIA

Calle Murillo 3.
MADRID
Teléfono: 648 09 27 56

Bajo el paraguas de un recuerdo, una leyenda… la de Araia, una isla perdida en un terremoto, que acabó con una cultura hedonista, rica en mezclas, y armonía, nace este proyecto de la mano de Pedro Aijon y Carlos López Martín, que quiere ser eso, una isla de sabores, texturas, sonidos y un ambiente diferente.

A Pedro ya le conocía de un proyecto anterior. El tándem que hacen los dos junto con el chef Artiom Berdnykov y un encantador equipo, augura un buen futuro.

Nada más entrar en el local, impacta su decoración. Las paredes como bloques de cemento o piedra, con esas originales mesas metálicas simulando islas, mesas altas, cómodas para charlar y disfrutar de la comida, bebida y la sobremesa.

Los centros de flores secas, el barro en los portacubiertos, el esparto en los bajoplatos, la madera en las bandejas, una vajilla muy cuidada y variada. No falta un detalle, se ve que lo han hecho con mimo. Preciosos los apliques en la pared con una vela. La luz indirecta y tenue y las telas colgadas en el techo lo hacen más acogedor.

Todo aquí es distinto y como no ¡la comida!. Una carta ideada para compartir, con producto de proximidad absolutamente reconocible, con sabores diferentes. Mediterráneo en sus distintas mezclas.

Los domingos en lo que llaman Baazar amenizan las tardes con música creada por diferentes Dj’s con el objetivo de viajar por diferentes ritmos y sonidos, mientras disfrutas de la comida o la bebida, porque también tienen una carta de cocteles o brebajes como aquí se denominan.

Su carta la dividen en Cosecha, Bahía, Pastos, Temporales y Postres

Empezamos con un hummus de pimiento como aperitivo

De Cosecha probamos las Patatas al tomillo con mayonesa de Kalamata y albahaca,

Crujientes por fuera y tiernas por dentro con un toque fantástico en la piel que las hace deliciosas y esa mayonesa, me encantan las aceitunas de Kalamata, una variedad griega y el sabor que le da a la salsa es maravilloso.

Y también el  Carpaccio de remolacha asada, burrata, cebolla encurtida y pesto de semillas de calabaza

Muy acertado el juego de los distintos ingredientes en este plato una mezcla muy rica.

De Bahia el Rape en adobo de Zumaque con salsa de aguacates ahumados

Rescatan una receta clásica, la del rape alangostado, solo que aquí  en vez de hacerlo con pimentón lo hacen con zumaque una especia acida de sabor que se emplea mucho en la cocina árabe. Está delicioso.

De Pastos pedimos el Lomo bajo de ternera con mantequilla ahumada y pimientos confitados, una imagen vale más que mil palabras, y creo que la foto ya intuye como estaba el plato.

El postre también fue algo distinto que no había probado nunca y me sorprendió gratamente.

Pasta filo rellena de amapola y pasas con helado de miel de la Alpujarra, un sabor que no te deja indiferente

Lo regamos con una recomendación de Pedro un tinto Microcósmico de Bodegas Frontonio. Uva garnacha cultivada de forma sostenible, con procedimientos artesanos y poca producción, un vino diferente que combinó perfectamente con toda la cena.   

En definitiva, un sitio al que sin duda volveré. Ya somos Araianos convencidos y seguro que llevaremos a descubrir esta isla a amigos y conocidos.                               

Un imprescindible en Chueca. Restaurante Diurno

DIURNO

Calle de San Marcos, 37
MADRID
Teléfono: 915 22 00 09

Hacía tiempo que no iba a Diurno. Madrid tiene tanta oferta que, aunque te guste un restaurante, cuesta repetir frecuentemente. Hace años hice una reseña en este blog y creo que merece una nueva mención, dado que sigue siendo un sitio de referencia en la zona.

Fue uno de los videoclubs más activos de Madrid en su día. Y de aquel tiempo conservan como buenos amantes del cine que son, una impresionante estantería llena de títulos.

De los primeros locales en Madrid que abrieron de la mañana a la noche. Lo mismo te puedes tomar un brunch, un almuerzo rápido, un café o cenar más formalmente y tomar una copa, en un ambiente cosmopolita con la mezcla que da uno de los barrios más emblemáticos, Chueca, que se ha ido consolidando año tras año.

Su decoración con tres ambientes, grandes ventanales en una esquina privilegiada, moderna a la vez que elegante con unas mesas cubiertas de mantel mezcladas con otras desnudas, alguna redonda y otras con banco corrido. Nada está dejado al azar, todo concuerda y admite así distintos disfrutes, en pareja, con amigos, comida de trabajo o al salir de él…

Salpicado de plantas y con luces indirectas completan un acogedor conjunto.

En cuanto a su cocina, como ellos mismos se definen es una base española con toques de otros lugares, eso sí, a su manera. Tienen muchos platos para compartir y es perfecto también para esas cenas informales con amigos.

Esta vez quisimos compartir y mezclar. Así probamos unas ‘‘Gyozas de pato y verduras con salsa dulce de chiles”, cada vez me gustan más las Gyozas, las voy probando en distintas versiones, y en esta ocasión están muy ricas.

Delicioso este Tiradito de gambón rojo con aceite de lima, mayonesa chipotle y pamplinas

Este es mejor que no lo compartáis mucho, yo me lo comería en dos bocados está exquisito.

Super original el Crujiente de nachos a nuestro estilo con salsa de queso, pollo, pico de gallo y crema agria. Un estilo propio al presentar los nachos caseros en capas superpuestas y dejando el relleno entre ellas, de manera que al romperlo la salsa se mezcla perfectamente. Muy recomendables.

Mezcla sugerente la presa y el gambón en estas Albondigas de presa ibérica y gambón rojo con salsa de curry rojo sobre arroz jazmín

Y por supuesto hay que dejar sitio para los postres

No sabría cual me gustó más. Si los probé los tres. Ya he dicho que la intención era compartir.

Milhojas crujiente con mousse de yogur griego y frambuesas. Se quedó corto de frambuesas, me habría comido mil.

Tarta de queso al horno con coulis de frutos rojos, muy rica.

Y el postre que si está bien hecho no falla nunca y en este caso lo está,

Flan de la abuela, crujiente de almendra y coulis de chocolate y fresas

La atención del personal muy cálida. Simpáticas y atentas a cualquier detalle.

En definitiva, un sitio para repetir.

Transgresor, vivaz y exquisito. Restaurante La Nobia

LA NOBIA

Calle del Salitre, 45
MADRID
Teléfono: 910 01 59 67

Para los que no conozcáis Madrid, Lavapiés es un barrio en pleno centro de la ciudad, que acoge a personas de distintas culturas. Es por ello, que está lleno de locales, tanto tradicionales, castizos de toda la vida, como otros procedentes de ciudadanos de otros países, que han puesto sus negocios aquí, convirtiéndolo en una mezcla maravillosa en constante movimiento. Puedes encontrar centros culturales como Tabacalera y La Casa Encendida donde continuamente se organizan exposiciones y otros eventos.

O visitar su vecino Museo Reina Sofía. Y como no, una amplia y diversa oferta gastronómica.

Una muestra de esa diversidad es La Nobia.

Cuando entras en el restaurante, no te deja indiferente. Su decoración impacta. En un local con paredes de ladrillo visto, destacan las obras de Ze Carrión, sobre todo el impresionante mural al lado de la cocina, una novia muy especial y absolutamente fantástica.

Zesar Carrión, que decora con sus obras el restaurante, es licenciado en Bellas Artes y docente de Artes Plásticas, está en el punto intermedio entre el graffiti y el arte urbano, con materiales y formas típicas del graffiti pero con un concepto pictórico más academicista. Ya colaboró en otro restaurante precursor de este, Juan Raro, en la misma zona y del que seguro que os hablaré en este blog.

El resto de la decoración sigue una estética con detalles vintage y lo que me llamó mucho la atención son sus preciosas sillas tapizadas, tanto, que investigando un poquito, he visto que son de una restauradora de la zona, Sra Wood, dedicada al reciclaje, y reparación de muebles antiguos. Me encantaron, además son muy cómodas para una sobremesa.

En cuanto a la oferta gastronómica, ellos se definen como una Castizo Taberna, aunque yo diría que hay algo más. Es una cocina trabajada con sabores reconocidos y toques innovadores.

Uno de sus entrantes

Pez limón con leche de tigre Nikkei, manzana verde, cancha y cebolla, un tiradito típicamente peruano muy suave, refrescante para estos tiempos tan calurosos.

Otros de los fijos es el Puerro asado con mojo, bacalao ahumado, piñones y aceituna.

El puerro es un plato que ya en muchos restaurantes lo ponen en muy diversas elaboraciones. Aquí el bacalao fresquito da una tregua al picante del mojo.

Fuera de carta siempre sorprenden con algo, por ejemplo, este Brioche de Changurro, un bocado jugoso y muy rico.

O los extraordinarios

Garbanzos con tinta de calamar y cocochas, un plato realmente delicioso.

Como platos un poco más fuertes el Bonito con jugo de maíz tostado y puré de cuitlacoche, impresionante, en su justo punto, muy original el jugo de maíz y el mejicano cuitlacoche.

Otro de los imprescindibles es el Cordero meloso en su jugo con miel y berenjena a la llama, muy, pero que muy recomendable. Limpio, tierno, se deshace en boca un plato redondo.

No podían bajar de nivel en los postres,

Una muy rica Tarta de queso

Y una Esponja de chocolate con crema de chai y jengibre, ¡increíble!

Destacar también la atención de todo el equipo. Con un trato cálido y profesional.

Uno para tener fijo en la agenda.

Vivirlo y compartirlo. Restaurante Sargo

SARGO

Calle del General Díaz Porlier, 57
MADRID
Teléfono: 910 10 66 57

Sargo es uno de esos restaurantes que valen para diversos acontecimientos, lo mismo puedes disfrutar de una comida con amigos, una celebración en familia o una cena romántica. Porque Sargo es polivalente y es capaz de adaptarse a tu evento particular, incluidos algunos más numerosos, puesto que se compone de cuatro estancias bien diferenciadas, pero que en caso necesario se pueden unir entre sí.

Una barra que te da la bienvenida, para tapear o tomar un coctel más informal. La salas divididas por tres ambientes y dos alturas que le dan al local un tono más acogedor y una terraza cubierta también muy coqueta para comer en el exterior.

Fotos de la web del restaurante

Con una decoración que combina los colores alegres y más frescos del piso más bajo y el aire más formal cuando subes unos pequeños escalones que dan lugar a dos salas más. En todo el local destacan el gran número de plantas repartidas por los rincones y dividiendo espacios, detalle que impresiona y le aporta junto a la madera y sus tonos blancos y azules ese aire relajado que invita a una sobremesa tranquila.

Este buen ambiente también ayuda a crearlo su personal, atento y cálido pendiente de la satisfacción del cliente en todo momento.

Su cocina mediterránea de mercado como ellos mismos la definen, con un punto original tanto en la preparación como en la presentación, en algunos casos espectacular como es por ejemplo el cabracho frito.

Para empezar compartimos unas Croquetas melosas, interesante que te pongan 4 unidades de jamón ibérico y 4 de langostinos. A mí me encantan las dos y así no tienes que pedir dos raciones para probarlas.

Mención aparte merece el  Chipirón de potera y pisto de ají amarillo, original el toque que le da el ají.

Tienen una oferta estupenda tanto en carnes como en pescados. Nosotros optamos por estos últimos.

Un tradicional Bacalao Islandia con mermelada de ajo tostado y pimiento de piquillo, en su justo punto, jugoso y delicioso. Bueno para muestra la foto. No digo más.

Y del tradicional Bacalao, igual de impresionante el toque japonés con el Tataki de atún rojo Balfegó,  ahumado al sarmiento con romescu japonés y piñones

Correcto el Canelón de Txangurro napado con bechamel de langostinos, para mi gusto quizás el más flojito. Posiblemente porque el resto estuvo a más altura.

Y la estrella que no os podéis perder por su originalidad y su espectacular presentación es el

Cabracho frito con ensalada y nuestra salsa tártara

Lo sirven entero y para comer con las manos. Si, si con las manos. Te proporcionan unos guantes por aquello de no guarrearte demasiado, aunque a mí la verdad comer con las manos en algunas ocasiones me parece delicioso. Aunque lo acompañan de salsa, solo está exquisito.

Es un clásico su Tarta casera de queso fundente maravillosa.

Y volviendo a los toques asiáticos, unas originales Gyozas de manzana con helado de manzana verde y vainilla, postre refrescante que combina a la perfección con la tarta de queso si se comparten ambos platos.

En definitiva un sitio de los que hay que tener en la agenda.