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Para dejarse “contaminar”. Restaurante Arallo Taberna

ARALLO TABERNA


Calle de la Reina, 31
MADRID
Teléfono: 690 67 37 96

Se llama Arallo taberna, y ese espíritu yo creo que es el que quieren transmitir, un concepto para comer en su moderna e impresionante barra, desde donde puedes ver el espectáculo de los cocineros y los camareros trabajando.

Antes y después de este tiempo de pandemia imagino la aglomeración y el trasiego de entrada y salida en un barrio donde el día se funde con la noche y todo es un ir y venir detrás de la Gran Vía.

Ahora siguiendo escrupulosamente las medidas de seguridad nos adaptamos todos a esta nueva circunstancia y lo disfrutamos de una forma más tranquila.

Aun así, no te deja indiferente. El local con su estética industrial. Unas mesas al fondo, vivos colores en el mobiliario, amarillos, rojos, música y una dinámica muy activa en su personal.

Pertenece a Amicalia, mismo grupo que Alabaster, del que os hablé aquí en este mismo blog hace poco y con una estética completamente diferente pero que tienen en común la calidad del producto y esa mezcla de cocina gallega y fusión de otros lugares.

Surgió como idea del chef Iván Domínguez que ya no está en este grupo, ahora en otro proyecto Nado, que guarda alguna similitud en estética, y que también podéis ver en este blog.

Curioso que tengan como logo una máscara, por lo que ellos llaman cocina contaminada de influencias, sabores y texturas.

Daniel Cardaba ahora al frente y con una sobrada experiencia dirige un equipo amable profesional y muy dinámico y elaboran una cocina reconocible y desenfadada.

Probamos unas increíbles Gyozas de cochinillo

Elaboradas a la plancha con ensalada, endivias y crujiente de su piel. Un plato impresionante para compartir o para comértelo de una sentada.

Impactante es el Tuétano a la brasa, con su steak tartar preparado al momento. Original y delicioso

Imprescindible la Costilla de vaca asada 12 horas y ahumada a las brasas, servida sobre puré de taro asado

Otro toque asiático esta vez con pescado un suave Sashimi de lubina con una presentación muy bonita.

Para terminar los postres no podían ser menos originales

Un exquisito Tiramisú japonés de te matcha de Shizuoka

Y un goloso Chocolate en textura con sorbete y nube de menta

Una fantástica opción para esos días de compras por el centro, para compartir con amigos y seguir probando su rica cocina.

Jordania en Madrid. Restaurante Beytna

BEYTNA

Calle del Moscatelar, 18,
MADRID
Teléfono: 916 14 48 47

Nunca había estado en un restaurante Jordano. Me gusta mucho la cocina especiada, los sabores y aromas de Oriente Medio.

El empleo  de la carne de cordero, el yogur, la mezcla de hierbas y especias, curry, azafrán, cúrcuma, canela…

En un mundo tan globalizado es difícil que en otros restaurantes no hayamos probado algún plato tan internacional hoy día como el hummus por ejemplo. La gastronomía árabe en general influenciada por la cocina mediterránea, la turca o la india, le dan en Beytna una vuelta por su manera de cocinar, dándole protagonismo a su horno de leña tradicional y a su parrilla de carbón, una cocina llena de texturas colores y olores intensos.

Como en otras culturas en la árabe la comida está ligada a la hospitalidad y Beytna significa nuestro hogar, así se nota que Mustapha al frente te recibe como si de su propia casa se tratase.

El restaurante se encuentra en una zona muy tranquila, tiene varios espacios, uno de ellos en estos tiempos muy preciado, una bonita terraza que conserva la elegancia del resto del local con mesas completamente vestidas, servilleteros y bajoplatos, que la convierten en un acogedor espacio al aire libre.

Destaca el detalle del relajante sonido del agua de su original fuente formada por tres antiguas tinajas, que imagino mágico en las noches de verano y que sin duda probaré en un futuro próximo.

Escogimos un menú degustación aconsejados por Mustapha y no nos arrepentimos

Compuesto por cuatro entrantes fríos, una refrescante ensalada, el típico Hummus de garbanzos.

Mutabal, una crema de berenjena ahumada con Tahini y ajo y Muhammarah, pimientos asados cremosos con Bulgur, nueces y sirope de granada

Deliciosos todos acompañados por el pan hecho en la casa.

Cuatro entrantes calientes

Fatayer de espinacas, son unas empanadillas triangulares de espinacas con especias de sumac, muy apreciada en Oriente Medio y llamada zumaque en otros países.

Kubbeth frito, unas croquetas de carne y bulgur con cebolla y piñones.

El más conocido Falafel, la típica croqueta árabe de garbanzos con finas hierbas y cebolla.

Y Rollitos de queso, de una masa muy fina rellenos con tres clases de queso.

Todos distintos y todos exquisitos

El segundo plato era a elegir y preferimos que fuese Mustapha quien eligiese por nosotros, ofreciéndonos una variedad al horno de leña

El Tajín de Kofta

Una especie de pastel de carne picada de cordero cocinada con verduras en olla de barro y sellada con pan de pita, un plato sabroso y muy original.

Y otra variedad a la parrilla de carbón

Una parrillada compuesta de una variedad de carnes, kebab, cordero, dados de pollo y chuletas de cordero servido con tomate y cebolla.

Para los postre una selección de tres remataron una copiosa comida.

Aish Al Saraya, un pudin con sirope de azahar, cubierto de almendras, miel, nata y pistacho

Beytna Baklawa, finas hojas de hojaldre rellenas de pistacho molido y jarabe de azahar, mi preferido.

Y Muhalabieh con naranja, un pudín de leche floral con extracto casero de naranja y pistacho.

Para terminar el detalle de la invitación a un té en una sobremesa tranquila

Es un menú muy completo que te da idea de la cocina jordana y que a mí me invitó a seguir probando platos de una carta muy apetecible.

Gran cocina y corazón solidario. Restaurante Ovillo

OVILLO

Pantoja, 8
MADRID
Teléfono: 91 737 33 90

Por más que hayas visto fotos antes, Ovillo impresiona. Hay que tener imaginación para ver en una vieja nave industrial donde se ubicaba una fábrica de marroquinería, un futuro restaurante. Y sobre todo hacer del lugar algo único.

Una mezcla de cálido clasicismo y rompedor y moderno aire industrial.

Grande, luminoso gracias a sus elevados techos con claraboyas. Sus preciosos muebles aparadores de madera perfectamente restaurados, con múltiples detalles y sus románticos espejos dorados.

Me encantan esas mesas redondas que invitan tanto a la sobremesa, amplias, separadas entre sí y vestidas con manteles blancos de hilo. Los detalles de los bajoplatos y el platillo para el pan, en desuso últimamente y que yo agradezco tanto, dan un aire clásico y elegante al conjunto.

Completa la decoración la enorme cantidad de plantas que se reparten por la sala, grandes maceteros que separan mesas y espacios, enmarcan rincones y  que junto con los reservados acristalados le dan un aire de invernadero antiguo.

En uno de estos acristalados se ubica la cocina vista, que permite ver con Javier Muñoz- Calero Calderón al frente, el ajetreo del personal elaborando los ricos platos que luego van a la mesa.

Parte de este personal y el de sala proceden del proyecto Cocina Conciencia de la Fundación Raíces, que tiene como objetivo la incorporación laboral y social de jóvenes españoles y extranjeros sin referentes adultos en España o en situación de vulnerabilidad. Algunos de ellos ya llevan tiempo con Javier y son auténticos profesionales. Una iniciativa muy loable y que desde luego se plasma en el esmerado servicio y amabilidad que estos jóvenes transmiten en la sala.

La cocina de Javier, es una suma de sus experiencias en su dilatada vida profesional. Según he leído en alguna entrevista suya, ahora “tira del hilo” de esa madeja en la que ha ido acumulando experiencias tanto profesionales como personales.

Basada en el producto de temporada es una carta corta y que varían según mercado.

Lo original es que aunque mezcla en sus platos variadas cocinas internacionales no es una cocina de fusión sino que la elabora de forma tradicional como se realizan en esas distintas partes del mundo.

Son sabores reconocibles a los que suma su toque personal.

Como quería probar un poco de todo elegí el menú “Tirar del hilo” compuesto por 8 pases.

Antes de entrar en materia un fantástico aperitivo anticipa el festín una rillette de conejo con encurtidos y pan de lentejas.

La rillette es un plato de charcutería francés típico de Le Mans, un paté que suele hacerse con carne de cerdo desmenuzada y muy condimentada. En esta ocasión Javier le da su toque personal y lo hace con conejo y lo acompaña del típico pan indio de lentejas. La verdad es que está exquisito.

El primer bocado del menú es Cangrejo real con mayonesa de cayena y lima, cocinado a baja temperatura y flambeado con un toque picante delicioso.

Le sigue una Vieira gratinada con crema de tupinambo, un tubérculo parecido a la raíz del jengibre con un sabor similar a la alcachofa, conocido también como alcachofa de Jerusalén y la rematan con un semitransparente chip de apionabo.

Una Alcachofa al carbón y un Esparrago blanco tibio y mayolina dan un ejemplo del punto maravilloso que dan a la verdura

y que se revela en toda su dimensión en el siguiente plato que para mi fue uno de los platos estrellas del menú, el Panache de verdura y yema de huevo una variedad de verduras salteadas y que ligadas con el huevo en una base de caldo de guisantes tirabeques y berros hacen la delicia de cualquier paladar.

Entrando en los platos fuertes, el sencillo nombre del plato Bacalao ajo guindilla y perejil comprende un plato de siempre en su punto con su camita de verduras.

En el apartado carne, mi sorpresa fue el maravilloso Mogote en salsa de vino dulce

Nunca había probado esta pieza de carne de cerdo, muy jugosa y tierna. Un platazo para repetir.

Como broche final la Tarta de tetilla con migas de palulú y helado de frambuesa,

un postre digno de un excelente menú y que te deja con ganas de volver a seguir probando y disfrutando. Sin duda lo tendré en mi agenda.

Creatividad y mimo. Restaurante Èter

ÈTER

Calle Granito, 20
MADRID
Teléfono: 918 780 787

Mitológicamente hablando, èter es la personificación de la luminosidad y el brillo. Acertado el mensaje, puesto que en un pequeño local, con una sencilla decoración y colores neutros, sus acogedoras mesas y sus originales lámparas, los hermanos Tofé, Sergio en los fogones y Mario al frente de la sala, consiguen brillar con luz propia en este rinconcito de Arganzuela que se está cargando de buenas ofertas.

Con una raíz francesa heredada de su padre y practicada sobradamente en su anterior proyecto ofrecen una propuesta culinaria de nivel.

Sus platos tienen esa fusión y atrevimiento que mezcla texturas y sabores en una versión más actual.

Cuidan hasta el más mínimo detalle. Curiosa por ejemplo la presentación de los cubiertos, todos de una vez en un bonito cubertero de madera.

Sus productos de temporada y de pequeños productores, en la línea que hoy siguen muchos restaurantes, se plasman en una carta que varían a menudo.

Y si en la cocina Sergio elabora el menú con creatividad, Mario es la estrella en la sala. Su minuciosidad a la hora de presentar y explicar cada elaboración es digna de cualquier Michelin, además de ser muy didáctico en sus comentarios, yo siempre aprendo algo con él.

Además de la carta. Tienen un menú degustación de 7 pases a un precio muy competitivo.

Comienza con una Tartaleta de berenjena, cocinada con ajo y miso para darle más sabor, espuma de queso idiazábal con el matiz ahumado propio del queso, maridándolo con miel y terminando con polvo de chile y almendra.

Continuamos con un Tartar de Gambón, jalapeño, huevas y ricota 

Un tartar tradicional al que cambian el tabasco por ese toque original del jalapeño que suavizan con la ricota. El aceite de albahaca en la base, las huevas de trucha que refuerzan al gambón, los brotes y el aceite arbequina ahumado consiguen un sabor extraordinario.

El tercero es Anguila ahumada, burrata y albahacas  

Anguila del delta del Ebro, con espuma de burrata acompañada de tomate de invierno, llamado así por la elaboración que se suele hacer en la Mancha cuando sobran en la recolecta en primavera o verano y fuera de las casas se cocinan a fuego lento con leña, se guardan y se consumen en invierno. Es como un concentrado de tomate que en este caso lo completan con dos formas de utilizar la albahaca, en forma de tierra y en sorbete. Rematan el plato con un aceite 100% picual. Soberbio.

Contrastamos con el siguiente Coliflor en tempura con mole,

Una suave tempura acompañada de un mole casero que rematan con tierra de guisante japonés y wasabi, un bocado muy apetecible

El quinto bocado es Black Dahl de sepia

Un guiso de origen indio que se hace con lenteja y curry, aquí lo sustituyen por la lenteja caviar más al dente y la sepia y su tinta, trabajan un chipirón de anzuelo cocinado con fino, aire de coco  y salsa holandesa de ajo negro.

Disfrutando uno a uno todos estos bocados, llegamos al anuncio del siguiente.

Molleja thay.

Solo con la palabra molleja ya me pongo en guardia. Mi madre las solía hacer y a decir de los que las disfrutaban, estaban deliciosas, eran las mejores que habían probado… etc. Pero yo nunca pude con la casquería, mejor dicho no llegaba a  probarlo.

Mario, con esa amabilidad que le caracteriza, insistió, y… ¡que gozada de plato! y que pena tener tantos prejuicios con algunas comidas.

Una molleja de ternera cocinada a baja temperatura, risolada con mantequilla, acompañada de una salsa satay (curry y cacahuete) patata violeta, maíz y unos tirabeques, y rematada con cacahuete al natural. Indescriptible.

Y para terminar el postre

Panna Cotta de pimienta, crema inglesa de menta

Una  Pana cotta de yuzu, coco y pimienta nepalí acompañada de una crema inglesa de menta, helado de pimienta de Sichuan y pimienta fermentada. Como detalle lo acompañan con un moscatel de montilla moriles.

El broche a una comida estupenda, donde el tiempo pasa casi sin darte cuenta disfrutando cada bocado.

Espero repetir muchas veces en este nuevo proyecto al que le auguro muchos éxitos.

“Nacido” para quedarse. Restaurante Nado

NADO

Calle de Prim, 5
MADRID
Teléfono: 914 45 12 08

La Semana Santa pasada, tenía previsto pasarla en tierras coruñesas y ya tenía yo preparado, como siempre, mi itinerario gastronómico y ¡cómo no!, no podía faltar probar  unos de los restaurantes que tenía agendado NADO CORUÑA.

Todo se arruinó con la pandemia que padecemos y a mí me golpeó especialmente.

Pero mira por donde, Iván Domínguez  aparece en Madrid con la apertura de NADO, en unos tiempos solo para valientes.

Así, como veréis, me ha faltado tiempo para probarlo.

Llama la atención desde el inicio. En la calle no hay rótulo, solo una original puerta tipo holandesa dividida horizontalmente, como las que tienen las casas de pueblo, que te da paso a la cocina. Sí, he dicho bien, lo primero que te encuentras es a todo el equipo trabajando. Una inmersión total desde el minuto número uno, avanzando hasta la sala,  entre fogones, con el rico olor de la comida preparándose.

El local, una antigua carbonera, una larga sala con el techo abovedado y ladrillo visto, tiene un cierto aire industrial y muy original.

Otra singularidad es la de no tener mesas, sino una gran mesa corrida modulada a lo largo de la sala, cuyos tableros, que se desplazan, se distribuyen según cuantos sean los  comensales.

La madera clara y los sencillos caminos de mesa de rayas marineras rojas, junto con los accesorios dan un aire funcional a todo el conjunto.

Destacan también sus platos y vasos detalles de artesanía gallega.

Puedes pedir a la carta, pero preferí probar su menú degustación, VIAXE ATLÁNTICO

Presentan los aperitivos juntos, para explicar el viaje que se hace con ellos de Coruña a Madrid,

Así se prueba una Corvina curada con alga codium, comenzando en  Coruña, una mezcla que no deja indiferente.

Un Queso San Simón ahumado con castaña rallada, segunda parada gallega en Lugo,

Un  Pan de centeno, mantequilla de vaca York y cecina de León, de paso por tierras castellanas

Una parada en Segovia con la Anguila y trufa con consomé de achicoria, sabor intenso y muy original el detalle  de servir el consomé en la típica cafetera italiana.

Y llegamos a Madrid, con una Corteza de masa madre con crema de boquerones en vinagre, que no hace falta que te lo cuenten, porque en cuanto lo pruebas es como si te metieses un boquerón en la boca, es fantástico.

Y ya, con este comienzo comenzamos con una estupenda

Sopa espumosa de mariscos y ravioli casero de camarones

Sardina de tabal

Presentada como si fuese un niguiri encima de un exquisito puré de patata, con cebollita picada, mezcla de sabor fuerte y textura suave. Un guiño a esas sardinas arenques que se colocaban en barriles de madera formando ruedas, una forma de conservarlas cuando sobraban en la captura.

Todo su menú está diseñado haciendo homenaje a la tradición con una elaboración y presentación muy cuidada y aplicando técnicas más modernas.

Así por ejemplo esta Vieira de Galicia curada, erizos y suero de Galmesano,

una forma de hacerla a la que no estamos tan acostumbrados y que te transporta a los sabores gallegos más tradicionales.

Espectacular es la presentación del Llostro de buey de mar, plato que no os debéis perder. En un bonito cerdo, hecho de barro, para asar chorizos y chistorra al infierno, se flambea con aguardiente en la mesa. Solo que no es un chorizo de cerdo, sino el buey de mar cocido y desmigado, guisado y embutido como tal. Luego lo acompañan de una salsa deliciosa. Sin duda una de las estrellas del menú.

A continuación unos Chocos guisados en su tinta, alcachofas, plato del que no dejas ni una gota acompañando con su riquísimo pan.

Raya en una “meuniere” de vaca y angula de monte uno de los platos que más me gustaron con esa cierta acidez que se repite en todo el menú y que aquí le da un punto muy original al conjunto.

Foto cedida por el restaurante

Mas flojito me pareció la Zorza de Porco Celta asada al carbón y repollo de Betanzos, quizás porque la carne me pareció más seca, aunque el acompañamiento estaba delicioso.

En el capítulo de los postres no sabría cual elegir, yo creo que por eso ponen los dos porque son excepcionales

El Helado de queso del Cebreiro, jugo de membrillo y nueces, fresco, acido rompe con los sabores anteriores, y el Flan de Nado, sencillamente perfecto.

Y como colofón aunque no seáis cafeteros no os podéis perder el Café de pota de Guatemala recién molido.

Es la manera ideal de finalizar una comida larga como esta, con una sobremesa tranquila. El café de pota es una infusión directa de café sin presión, y usualmente se acompaña de aguardiente.

Aquí te ponen una botellita al lado y al gusto te vas echando mientras charlas tranquilamente. Y en unas tazas artesanas inspiradas en troncos de árbol. Para mí un plan perfecto después de comer.

La atención cálida de un joven equipo, liderado por el chef Iván Domínguez, curtido en los fogones de Alborada en A Coruña o Alabaster en Madrid entre otros, seguro que logrará dar que hablar y se convertirá en un referente en la gastronomía madrileña.

De momento a mí me ha conquistado.

Repetirás. Restaurante Dogma

DOGMA

Alberto Alcocer, 43
MADRID
Teléfono: 91 069 72 52

Dogma es uno de esos restaurantes donde, aunque entres por primera vez, da la impresión de que has estado siempre. La calidez de su personal y los distintos ambientes que te envuelven, unidos a esa cocina tradicional mediterránea, basada en el buen producto, consiguen que quieras volver, con amigos, para tomar una copa, comida familiar… se presta a distintas celebraciones dada su versatilidad.

El atractivo de su decoración mezcla de materiales, rafia, telas, madera y azulejos, el estilo informal combinando ese aire colonial que dan las plantas o las lámparas de ratán en sus preciosas terrazas con el más formal y sofisticado de la sala interior, con su gran sofá de terciopelo y sus alegras sillas verde y mostaza o el detalle de las molduras en los techos y los paneles que consiguen una especial acústica.

El local es muy amplio y dividido en varios espacios bien diferenciados. La terraza exterior a la fachada de entrada al restaurante ideal para tapear o un picoteo de tarde que tanto se lleva ahora.

La sala principal que cuenta además con un pequeño reservado, su coctelería, con una preciosa barra de rafia, madera y mármol y una selecta carta de cócteles de autor.

Otra cosa que llama la atención es su cocina vista, algo que está proliferando en muchos restaurantes, lo que destaca de esta, es su carpintería de hierro negro, un detalle original que le da un toque industrial y un aire más informal.

Y al fondo otra acogedora terraza acristalada, ideal para estos tiempos en que buscamos exteriores en invierno con unas estupendas estufas.

Su cocina como ya he dicho está basada en el producto de buena calidad, con un protagonismo especial de la parrilla, donde bordan carnes y pescados, sin olvidar los guisos tan tradicionales como unos callos o la actualización de platos como una deconstrucción de tortilla de chipirones o guiños a otras cocinas, dándole a su variada carta un aire más cosmopolita.

Otra ventaja que tiene su carta es que se pueden compartir muchos de los platos que ofrecen.

Siempre tienen el detalle de poner un aperitivo original como este pequeño nido con su huevo de codorniz.

Ya cuando te reciben así, es que lo que viene después te va a gustar.

Entre sus primeros me encantan las Sardinillas rellenas con queso de cabra, pak choi y chutney de tomate

Sobre una cama de tomate con especias, van cubiertas de queso de cabra y enrolladas en Pak Choi una col asiática parecida a la acelga, una combinación perfecta.

O el Falso canelón de puerro con queso, gambas y centollo, bañado en una salsa caldereta de marisco, delicioso

Si optáis por algo más clásico, pero no menos rico estas fantásticas Croquetas de centollo, también las tienen de jamón si os gustan más.

Un plato que impresiona es la Tortilla deconstruida de chipirones en su tinta con ali oli y flor de papel de arroz

Sobre una flor de papel de arroz, una camita de patatas fritas y encima un guiso de chipirones en su tinta revuelto con el huevo y coronado por los tentáculos fritos y ali oli. ¿Se puede pedir más? Pues si un par de raciones por lo menos.

Los pescados a la parrilla están deliciosos.

 Rodaballo con verduritas y bilbaína

Un estupendo Rape con ajetes frescos, o te sorprenden con algunos fuera de carta como este Pargo con verduritas

Y para los amantes de guisitos unos Callos de vaca frisona que no os podéis perder. Ojo con el pan porque no va a quedar nada de salsa en el plato, buenísimos.

Uno de sus platos gourmet es el Steak tartar con lágrimas de foie fresco y láminas de trufa

Muy original la aportación del foie y la trufa.

Y en el capítulo de los postres la reina sin duda es la Tarta templada de queso con helado

Super suave y cremosa acompañada de frutos rojos y helado, creo que la foto lo dice todo.

Para los chocolateros, “yo siempre llevo uno al lado”, Texturas de chocolate

Pues eso, chocolate con chocolate y chocolate, buenísimo y una muy cuidada presentación.

Una amplia bodega permite una buena variedad de vinos para acompañar su excelente cocina.

En definitiva, como ya dije, uno de esos para tener en la agenda y volver y volver. Todavía me quedan muchos platos por probar.

Disfruta, Siente, Saborea….Restaurante Urrechu Velázquez

URRECHU VELAZQUEZ

Velázquez 150
MADRID
Teléfono 911 211 444

Rincones acogedores tiene muchos este restaurante, ambientes distintos y una bonita decoración para cualquier ocasión, no en vano tiene cinco salones para elegir y una terraza para explotar en el buen tiempo.

Elegí terraza por los tiempos en los que vivimos amenazados por el Covid.

Iba a ser un día gris, sin celebraciones especiales por mi cumpleaños, pero en el último momento la decisión de quitarme la tristeza y comer aquí, fue un acierto y el encanto y amabilidad de Iñigo, Miguel y su equipo con sus detalles consiguieron que fuese un día inolvidable.

Disfruta, sonríe, come, bebe, sueña…, son algunas de las palabras impresas en la puerta de entrada con las que nos invitan a probar su cocina, que sin duda no defrauda.

Se nota la tradición vasca de su chef y su bagaje y experiencia tanto en sus últimos locales, El fogón de Zeín, El Cielo de Urrechu y Restaurante Urrechu como en sus proyectos anteriores, desde sus principios con Martín Berasategui, pasando por uno de mis primeros restaurantes preferidos el ya cerrado El Amparo.

Su cocina basada en el buen producto de temporada, platos clásicos de siempre con técnicas más creativas y añadiendo pinceladas internacionales sin perder esa esencia de sus raíces.

Interesante es que incluya en su carta muchas medias raciones, para tener la posibilidad de probar más opciones.

Empezar con el vermut de la casa fue una buenísima decisión, muy buena preparación que nos acompañaron de un exquisito aperitivo.

Muestra de esta mezcla de vanguardia, fusión y tradición fueron los platos que probamos.

Empezamos con unos Briochitos de Centolla y muslos de Faisán. No sabría deciros cual me gustó más porque los dos son deliciosos.

Muy rico también el Ceviche de rape y berberechos

Y para los segundos nos fuimos a las raíces con una increíble cazuela melosa de callos con morros y morcilla, para llorar de emoción a los amantes de la casquería.

Y una perfecta Merluza con almejas y alcachofas.

Una extensa bodega completa su oferta, y bien aconsejados por su amable sumiller tomamos un Badaceli del Priorat una excelente elección, con una muy buena relación calidad precio.

Una sobremesa llena de detalles, como los sorbetes o los petit fours con el café y la calidez y el trato tan cercano de Iñigo que al enterarse de que era mi cumpleaños, en segundos me sorprendió con una felicitación que me arrancó más de una sonrisa.

Sin duda te hacen sentir muy cómodos y seguro repetiré porque me han quedado muchos platos que probar y rincones por disfrutar.

Sabor Gallego en Los Jerónimos. Restaurante Alabaster

ALABASTER

Calle de Montalbán, 9
MADRID
Teléfono: 915 12 11 31

Me encanta el barrio donde está situado este restaurante. A pocos metros del Retiro, pasear “los Jerónimos” es estar en un oasis de tranquilidad, pareciera que no estás en pleno centro, a pocos pasos de la Puerta Alcalá.

En estas calles se sitúan algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Es uno de los barrios más elegantes y aristocráticos de Madrid, donde se encuentran joyas arquitectónicas como El Palacio de Cibeles, El Museo del Prado, La Iglesia de San Jerónimo el Real o el Jardín Botánico entre otros.

Así pues el ambiente de Alabaster no podría ser menos elegante.

Su decoración en tonos neutros combinados con paredes de piedra y ladrillo blanco, dándole un aire más moderno, amplias mesas de blancos manteles inmaculados y cómodas sillas que invitan a una larga sobremesa.

En la entrada una zona de barra, y mesas altas para un picoteo, y algo que me llamó la atención es su amplia bodega acristalada, con una muy buena selección de vinos.

Tiene varios apartados y reservados, donde con mucha inteligencia, saben organizar a los clientes según sus necesidades, familiares, empresariales, parejas. De forma que, aunque cuando estuve hubiese un par de eventos familiares, en absoluto restó intimidad a la comida en pareja.

Es el segundo proyecto del Restaurante Alborada en La Coruña con una estrella Michelin.

Y su cocina por lo tanto está basada en el producto gallego de calidad, con técnicas modernas, en una unión perfecta de tradición e innovación

A destacar también la especialísima atención tanto del Jefe de Sala Oscar Marcos, como de Francisco Ramírez, el Sumiller y el resto del equipo atentos a los pequeños detalles.

Nos acompañaron el vermut con un exquisito paté de aperitivo.

Imprescindible es su Sardina ahumada, pan y queso de Arzúa

Sin desmerecer en absoluto las deliciosas y originales, Croquetas de mejillón tigre 

Nos recomendaron unas zamburiñas de espectacular sabor, y que claramente son ejemplo de las especialidades atlánticas de su cocina.

De segundos un San Pedro a la sartén con fideos rustidos, de esos platos que gustas de saborear lentamente.

Y si se opta por carne,

El Pichón de Bresse asado con su paté, cumple ampliamente las expectativas.

Fuera de carta nos recomendaron un Mousse de yogur y mango, ahúman la mousse con las ascuas de la parrilla y lo acaban con una sopa de mango. Debajo una galleta que le da un toque crujiente, en una cuidada presentación. Resulta un postre delicioso.

Para los amantes del chocolate en carta un Mousse, galleta y helado de chocolate remata una deliciosa comida.

De su amplia y estupenda bodega por recomendación de Francisco elegimos un Fusco, Mencía de la Ribeira Sacra.

Cada vez me gustan más los vinos de la Ribeira Sacra. Este es muy especial, y marida o armoniza como a ellos les gusta decir con variedad de sabores.

Para acabar tuvieron el detalle de invitarnos a los cafés y al vermut y me dejaron con muchas ganas de volver a seguir probando su excelente cocina.

Queda apuntado en la agenda.

Auténtico y rompedor. Restaurante Noi

NOI

Calle de Recoletos, 6
Madrid
Teléfono: 910 69 40 07

Conocí a Gianni Pinto cuando estaba a cargo de la cocina del desaparecido Sinfonia Rosini, fue mi restaurante italiano favorito durante mucho tiempo.

Ahora he tenido la suerte de volver a disfrutar de su cocina en Noi, un proyecto del grupo El Pradal, con varios restaurantes en Madrid donde Gianni y Javier Gassibe crean platos maravillosos.

Noi está ubicado en un barrio y una calle en particular donde la gastronomía es variada y de calidad.

Su decoración es impactante, sus creadores, el estudio de arquitectos ILMIODESIGN lo denominan estilo “italiano pop”.

Está dividido en varias zonas, diferenciadas principalmente por colores intensos y muy italianos.

 En la entrada, de color terracota, una barra y mesas altas, guiño a las típicas salumerias italianas (charcuterías) versión del propio estudio de arquitectura

Fotos cedidas por el restaurante

Una sala en rojo intenso con espaciosas mesas, algunas de ellas redondas con sofás de piel en rincón, acogedoras para grupos de amigos.

Al fondo un segundo comedor con las paredes en verde, y luz natural que llega de un patio interior.

Fotos cedidas por el restaurante

Y guiados por un pasillo de suelo rallado de cerámica roja y blanca entre los dos comedores, para mi, la joya de la corona “La mesa del Chef” frente a la cocina, una mesa preciosa de terrazo, desnuda sin mantel con un sofá en curva de asientos altos y terciopelo rojo.

La primera vez que fui había reservado en uno de los comedores y al despedirme de Gianni, me recomendó comer la próxima vez en su mesa, y desde entonces la verdad es que la experiencia es única. Verles trabajar es un auténtico espectáculo y te hacen sentir como en la cocina de su casa. Bueno…, es su casa!!

El nombre del restaurante Noi, nosotros en italiano, me parece muy acertado, porque Gianni y su equipo forman un engranaje perfecto, al unísono te hacen la velada muy agradable, pendientes de todos los detalles.

Desde Elena en la recepción, Gabriel Medina en la sala, Gabriele Manzottu, recomendándote los estupendos vinos italianos que poseen en la carta y el resto del equipo, perfectamente orquestados en el servicio al cliente.

Sus atenciones comienzan desde que te sientas a la mesa.

Sus aperitivos, mientras esperas, son todo un lujo y la antesala de lo que viene después.

Un sencillo y delicioso platillo de queso ricota con tomatitos asados

La mortadela trufada y su casera focaccia, o su increíble paté vegetal con una degustación de panes, que hacen allí mismo.

Algunos de los Antipasti absolutamente recomendables,

La Burratina, jugo de tomates al horno y alcaparras sicilianas

El Flan templado de carabineros con melocotón y avellanas

La impactante Parmigiana, plato típico en las familias del sur se Italia y al que Gianni da un giro espectacular.

Caponata, emulsión de berenjena a la llama y tomatitos confitados

Guardaba en mi memoria el fantástico Vittelo tonato que Gianni hacía en su proyecto anterior, y lo eché de menos aquí la primera vez que estuve. Un acierto incorporarlo a la carta, es esta versión tan maravillosa.

La pasta al dente por descontado y en las versiones que, tanto en carta, como fuera de ella Gianni y Javier convierten en experiencias diferentes a lo que estamos acostumbrados.

Los Linguini con trufa, un plato que me encanta, o los originales Spaghetti a la carbonara, tartar de atún rojo y botarga de mújol

Potente el sabor y la mezcla en los Caserecce con salsa de pimientos asados, guanciale y menta o el distinto Pesto de Rucúla que acompaña otro de los platos de pasta.

Un atrevido, fuera de carta Spaghetti aglio olio y peperoncino con cigalas, impresionante

Y para mojar el delicioso pan que hacen en la casa, es la salsa donde descansan estos originales Raviolis rellenos de Ossobuco, un plato redondo.

También bordan platos de carne o pescado.

Probamos el Salmonete con presa ibérica marinada y salsa de azafrán

En el capítulo de postres no podía faltar un Tiramisú, en una curiosa presentación

Un perfecto Cannoli, postre originario de Palermo que aquí rellenan de ricotta y chocolate, y para los amantes del chocolate este Mousse de chocolate con moras, para llorar de emoción.

Yo animo a Gianni a seguir por este camino a crear, innovar y mezclar sin perder su esencia, y desde luego que forma parte de mis restaurantes de cabecera.

Cálido y Healthy. Restaurante Olivia te cuida

 

 

OLIVIA TE CUIDA

Fortuny 7
MADRID
Telefono: 91454 14 65

 

ENTRADA RESTAURANTE

Olivia te cuida es el segundo proyecto del restaurante que, en 2009 abrió sus puertas en la calle Santa Teresa, como uno de los primeros sitios Healthy de Madrid.

Situado en la planta baja de un hotel boutique de 4 estrellas, el Hotel One Shot, en un barrio muy tranquilo, apenas llama la atención desde la calle.

Joven, fresco, íntimo son palabras que encajan perfectamente en cuanto entras en él.

 

Su decoración a base de madera, colores neutros, luces estratégicamente colocadas, coquetos rincones, uno con un cómodo sofá, mesita de centro y alfombra étnica incluidas, otro con un pequeño sillón de lectura, mesita y lámpara de pie , o la original gran mesa colectiva para aquellos a los que les guste compartir espacio, conforman un espacio poco convencional.

 

 

Mención aparte, el cuidado que ponen en todo lo que rodea a la comida. Sus artesanas vajillas, los posavasos, o las botellas de agua, detalles que suman.

La primera vez que fui, fue tan agradable y cálida la atención por parte de Laura en sala, que me animé a repetir con unos amigos, para probar más platos. Y rompiendo el dicho de que, segundas partes no son buenas, en esta ocasión se mejoraron las expectativas. Pedro y Laura con el resto del equipo nos hicieron pasar una velada muy agradable, estos detalles elevan la percepción que uno tiene de un lugar y pasas a ponerlos en la agenda para repetir y repetir.

Su cocina es saludable, ecológica, con productos que cultivan ellos mismos en su huerto. Ahora cada vez hay más restaurantes preocupados por el medio ambiente y la sostenibilidad y Esther y Fernando los artífices de este proyecto, son pioneros desde hace años en esta filosofía.

Son platos reconocibles a los que añaden un toque muy singular.

ALMEJAS

Así probamos unas Almejas en salsa verde con cúrcuma y cilantro deliciosas y además las acompañan de un cuenco con pan y uno no se puede resistir a dejar el plato limpito de salsa.

 

Ideal es la Tabla de mezzes para compartir.

TABLA DE MEZZES

Incluye pato ahumado con pera asada y uva encurtida, paté de caballa con salsa de yuzu y cebollino, un hummus con receta especial de la casa y un sabor impresionante, tomates cherrys asados y encurtidos variados. Un plato muy completo.

 

No os podéis perder el Aguachile Verde con gamba roja. También lo tienen sin gamba. Estoy segura que son excelentes los dos.

 

O los Escabeches de temporada, salmonetes con hierbabuena y naranja; sardina Saor con pasas, limón y piñones; ventresca de bonito en escabeche japonés

 

TABLA DE ESCABECHES

 

Y buenísimo el Ceviche criollo de lubina, con puré de boniato con naranja y canela, cebolla roja, brotes de cilantro y chips de yuca.

 

CEVICHE

En el tema de postres una casera tarta de queso

Y uno muy refrescante hecho a base de manzana en varias texturas, muy recomendable.

Hicimos una sobremesa muy agradable con una ginebra que nos recomendó Pedro y la velada en compañía de buenos amigos fue perfecta.

Agradecer también a Pedro poder utilizar algunas fotos del local.