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Explosión de sabores. Restaurante Kuoco 360

KUOCO

Calle De San Bartolome, 14
MADRID
Teléfono: 911 995 377

No es una cocina de fusión al uso, porque los ingredientes de distintas cocinas de diferentes culturas están tan sabiamente mezclados, integrados los unos con los otros, tan amalgamados, que forman un bocado único, exquisito y una explosión de sabor difícilmente explicable con palabras, hay que vivirlo. Esto es Kuoco.

En pleno barrio de Chueca con una sencilla decoración, pequeñas mesas en madera desnuda, colores neutros rotos por las fotos colgadas en la pared y los cojines repartidos por los bancos corridos, moderno y cálido a la vez, invita a compartir. Especial mención al detalle de la vajilla, hecha para cada plato, personalizada, artesana y muy original. Hasta la croqueta tiene su hueco, nada se deja al azar.

Me gustó mucho ese aire aparentemente informal y pensado hasta el último detalle para lograr, que realmente estés a gusto y disfrutes de la comida. Porque disfrutar, se disfruta desde el primer minuto hasta el final.

Al fondo, en la cocina vista, un ajetreado y muy cordial equipo con el chef Rafa Bérgamo al frente, son los artífices de esta fiesta gastronómica.

Andrés Correa al frente de la sala, encantador, va explicando el viaje que cada plato va haciendo, en esa mezcla que pasa por la cocina española, asiática, francesa, japonesa, mexicana y un largo etcétera.

Nos decantamos por el menú degustación,

Empezamos por la Gamba Ajillo Thai una gamba roja, emulsión de chile fermentado, ajo, finger lime, ito-togarashi.

Es alucinante el sabor de la clásica gamba al ajillo con el picante del chile y el toque japonés, que le da el ito-togarashi, un comienzo fuerte, fuerte.

Seguimos con una Ostra Francesa, ají amarillo, chalaquita, harissa

Brutal la mezcla peruana del aji y la chalaquita con el Marruecos de la harissa en un producto tan peculiar como es la ostra.

Mira que he probado croquetas, y siempre es un producto que puede llegar a sorprender.

Aquí continuamos con la Croqueta Pato Pekin, deliciosa, en su punto y con ese sabor de pato laqueado tan especial.

Singular la Vieira Kombujime, Llama, tamari, cítricos, huevas de trucha y jícama

También aquí se repite la combinación mexicana y japonesa en un maridaje perfecto.

Seguimos con un bocado en un brioche tostado,

Steak Tartar de solomillo, gochujang (salsa coreana) sésamo y mantequilla tostada y coronado con trufa negra, impresionante.

Probamos también la versión con bogavante, fuera del menú, sin palabras….

Y como platos fuertes,

La Laksallesa

Corvina, guisantes al wok, tsukemono cherry, ghoas, hojas de curry

Marcada en brasa y servida sobre una exquisita crema con guisantes al wok y tsukemono o encurtido japonés, tan impactante como deliciosa.

Rematamos con un Canette De Bresse,

Trufa de temporada, robuchón chirivias, glasa cantonesa de sus huesos

Una vuelta al mítico plato de Robuchón, esta vez con un suave puré de chirivías y una salsa sublime que acompaña de trufa rallada, un plato redondo.

Estos últimos platos acompañados de un pan hecho en la casa y una mantequilla ahumada.

En el mismo nivel de excelencia están los postres.

El goloso Violeta

Chocolate, violeta, grosella negra

Y el refrescante Mango Thai

mango, ganache de chocolate blanco, granizado de maracuyá, sopa de galanga

Broche perfecto para un menú de diez.

Lo acompañamos de un Lalama, un Ribera Sacra, que maridó a la perfección con todos los platos.

En resumen, una gozada de cena. Un equipo extraordinario con una muy cálida atención y unas ganas de volver a probar muchas más cosas de la carta.

Bendita locura. Restaurante Piantao

PIANTAO

P.º de la Chopera, 69
MADRID
Teléfono: 914 67 54 02

Los que me seguís habéis podido adivinar que no soy especialmente carnívora, aunque hay carnes y carnes y no ir a Piantao a probarlas es perderse un manjar.

La verdad es que no podían haber elegido mejor sitio para situar el local. Justo enfrente del Centro Cultural  Matadero Madrid donde en su día estuvo situado el matadero de ganado y el mercado municipal.

Hoy este espacio de Arganzuela se ha convertido en zona gourmet y desde luego Piantao no es un “argentino cualquiera” y como gourmet se puede considerar.

El gran local está decorado con una estética industrial y un gusto exquisito, las paredes en ladrillo visto o simplemente enfoscadas, contrastan con el cálido suelo de madera o de arcilla en el interior.

Las desnudas mesas de madera con un original camino de mesa en cuero y las cómodas sillas de cuero también, metal en lámparas y ventanas, un acabado que te lleva a la joya del local su parrilla, difícil de describir hay que meterse en ella para disfrutarla en su intensidad.

Diseñada por el artífice de todo el proyecto, Javier Brichetto, el maestro parrillero, con sus distintos departamentos para cocinar las diferentes elaboraciones con variadas técnicas, horno de ladrillo para las empanadas, humitas y panes, distintas parrillas, el precioso brasero en U con sus troncos de madera ardiendo, o esa gran polea articulada con las que regulan el fuego, es verdaderamente impactante.

Y la amabilidad de Irene a bordo de todo el tinglado que te invita a acercarte y te quedas boquiabierta con el espectáculo.

En fin, que luego te explicas como puede estar todo tan bueno. Completan la escena los muebles de madera a modo de cámaras frigoríficas, y múltiples detalles como, la vajilla y cubertería personalizada, las servilletas y el cuero argentino presente en todo el local también en delantales y otros atuendos de los parrilleros.

Y la fiesta comienza desde el primer momento con ese pan que te sirven mientras esperas, especialmente el Pan Chipa, pequeños panecillos de queso servidos dentro de un saquito, recién horneados y que acompañados de la mantequilla ahumada de la casa, es un preludio de lo que te espera disfrutar. El resto de panes están deliciosos pero es que una vez pruebas este podrías comerte mil.

Un pequeño chupito de calabaza para ir entonando da paso a los entrantes elegidos.

Empanada criolla de carne cortada a cuchillo con salsa Yasgua

Diferentes a las probadas en otros lugares, probablemente porque la masa es casera, la carne cortada a cuchillo, hechas en horno de leña, de una calidad extraordinaria.

Provolone estacionado, tomates secos Mendocinos, oregano fresco y hojas de berros

De los mejores que he probado, un queso madurado durante sesenta días, tomates asados y las hierbas frescas, delicioso.

No podía faltar el típico chorizo criollo, aunque aquí nada es típico y está a la altura del resto.

El que más me llamó la atención por desconocido para mi fue el Chorizo Rueda Chacarrero, embutido casero elaborado con carnes de vacuno argentinas y una mezcla de especias e ingredientes como nuez moscada cominos y hongos boletus. Y realmente está rico rico.

En el capítulo de las carnes yo diría que da igual lo que pidas porque la materia prima es espectacular y el tratamiento en la brasa sublime.

Los diferentes cortes argentinos de los que ya estamos habituados aquí se perfeccionan tanto en la elaboración como en la presentación.

El Ojo de Bife, uno de los cortes más jugosos y tiernos con su justa infiltración de grasa.

Los “acompañamientos de las carnes” son platos en sí mismos que directamente se podrían disfrutar solos.

Original la Papa del camionero rellena con quesillo parmesano y cebolleta

Y la Batata al rescoldo quemada con azúcar de caña glaseada con fondo de ternera, una delicia.

Pero para mí la estrella es la Humita en chala con salsa de pimentón y cebolleta, nunca la había probado y me pareció un bocado exquisito, altamente recomendable.

Y si pasamos a los postres, cualquiera que haya estado en un argentino ya sabe cómo se las gastan con el dulce, y claro Piantao no se podía quedar atrás en este apartado, solo las fotos lo dicen todo.

Yo no puedo dejar pasar el Panqueque con dulce de leche quemado con azúcar de caña, en mi recuerdo queda permanentemente lo rico que está.

Imprescindible dejar sitio para el Alfajor helado de dulce de leche y chocolate con algarrobo

O un sencillo pero no por ello menos rico Flan de dulce de leche

Acompañado de un vino recomendado de Mendoza, Argentina, La Mascota y una atención en sala cálida y profesional. Sin duda para tener en la agenda y repetir y repetir.

¡Qué buena la tarta Queña!. Restaurante Casa Ormaza

CASA ORMAZA

Infanta María Teresa , 15
MADRID
Teléfono: : 913 19 88 48

Hace unos años que os hablé en este blog de la cocina de Paloma García Lomas en este modesto y coqueto local.

He vuelto después de pandemia y sigue conservando el mismo encanto y su maravillosa cocina.

Su tradicional aperitivo de mondas de patata que te mueres de lo rico que está para ir abriendo boca.

Sus deliciosas Croquetas de cabrales y gamoneu, típico queso de Cangas de Onís, sobre fondo de reineta.

No podía faltar, como buen asturiano que se precie, un impresionante Cachopo de Ternera relleno de queso y jamón.

En pescado nunca se queda atrás y tenía que probar su bacalao fuera de carta, delicioso.

Y su plato premiado en uno de los concursos a los que han asistido a lo largo de su trayectoria gastronómica, sus maravillosas Codornices de la Ormaza

Y por supuesto la extraordinaria e imprescindible Tarta Queña, receta de más de 200 años transmitida de generación en generación.

La calidez de Paloma y su equipo y la intimidad de este pequeño rincón decorado con tan buen gusto, con una buena colección de libros de cocina, la bonita vajilla, las lámparas y esos pequeños detalles salpicados en todo el restaurante, hacen sentirte como en casa.

Muy agradecida también a la mención de mi publicación pasada entre las variadas reseñas de medios de comunicación expuestas en sus paredes.

Un lugar muy recomendable sin duda para repetir y repetir.

Experiencia agridulce. Restaurante Asia Gallery

ASIA GALLERY

Plaza de las Cortes, 7
MADRID
Teléfono: 913 60 00 49

Hacía mucho tiempo que quería probar este restaurante. Un familiar muy cercano me había hablado maravillas, de las muchas veces que había ido antes de la pandemia.

Así pues, aprovechamos un encuentro festivo y familiar para probarlo, pero me temo que las maravillas se quedaron en el pasado.

El entorno, desde luego, es fantástico. Situado en el Hotel Palace, ya de por sí es una grata experiencia cruzar su maravillosa rotonda.

Entrar en el restaurante impresiona. Decorado al estilo oriental de los años 20, con sedas, pinturas y muebles de gran calidad, que recuerdan a la China Imperial, con múltiples detalles, como sus esplendidos cuadros originales, lámparas, jarrones, un sinfín de piezas que hacen del sitio un lugar único, de donde no puedes apartar la vista contemplando su glamour.

Tiene también, apartados rincones en distinta altura, en una suerte de baldaquino con cortinas, para más intimidad de pequeños grupos, muy coqueto.

Hasta aquí todo perfecto. Desde aquí todo por mejorar.

Me hablaron de  la calidad y calidez en la atención. Pues, o no tuvimos un buen día, o esto ha pasado a la historia. La actitud displicente y bastante fría con que nos recibió el encargado de la sala, te predispone a un momento de decepción.

Como mis acompañantes ya habían estado, tenían preferencias en el menú, aun así, no obtuvimos ningún consejo para los que no habíamos estado nunca. Una comanda tomada con bastante prisa para el lugar y el precio que tiene, y unos camareros despistados y malhumorados.

En cuanto a la cocina, como no podía ser menos todo estaba delicioso he de decir.

Empezamos con unos Dumpling de pollo a la plancha

Unos Rollitos crujientes Nemesio, un plato de origen vietnamita

Y una selección de verduras salteadas

Como platos principales pedimos el Pato asado al estilo cantonés

Y su plato estrella el Pato lacado estilo Pekín del que debo decir que está exquisito. Lo sirven enrollado en crepes con puerro y pepino que le dan un toque muy jugoso, aunque al parecer antes lo trinchaban delante del cliente y esto también se ha perdido. Lástima porque hasta en los restaurantes más modestos lo he presenciado y suele ser un espectáculo. No me gustó el detalle de que ya los sirviesen hechos, no me parece adecuado para este nivel de restauración.

En los postres

Un Coulant de chocolate con helado de vainilla

Y Crujientes de frutos rojos y maracuyá.

La verdad es que me ha quedado un recuerdo agridulce. Por una parte pasé una velada estupenda por compartir momentos familiares entrañables y la comida estaba bien, pero las expectativas que tenía puestas se vieron frustradas por un desigual resultado. Creo que o tuve mala suerte o viven del recuerdo de tiempos pasados. Una lástima para un local tan bonito, espero puedan mejorar.

Mil razones para volver. Restaurante Divino Tinto

DIVINO TINTO

Calle del Hierro, 4B
MADRID
Teléfono: 616 92 54 77

Muchas veces paseando por el barrio, me paré a tomar un vino en la barra, cuando generalmente estaba lleno a rebosar. Siempre me decía “tengo que venir aquí a cenar algún día, tiene todo muy buena pinta”.

Por distintas circunstancias y con la Covid por medio, la decisión se fue retrasando.

Y mientras, pusieron una pequeña terraza, y un día decidí probar.

Siempre digo que los detalles restan o suman a un establecimiento.

Estar en una terraza, como estuvimos el primer día, en la sombra a diez grados, es un poco loco y salir satisfechos, muy contentos, comentando lo bien que lo habíamos pasado, es mérito absoluto de la exquisita atención por parte de David, el artífice de este negocio, y su equipo.

Desde ese día me conquistaron y he ido más veces.

El local es pequeño con pocas mesas, decorado al estilo taberna moderna, acogedor y con el complemento ahora de la terraza que aumenta la oferta, aunque es conveniente reservar.

Lo realmente sorprendente es la cocina que ofrecen. Un buen producto muy cuidado con unas elaboraciones muy bien presentadas, en consonancia con el detalle que presentan en todo momento en sus atenciones con el cliente.

Tienen platos para poder compartir como sus exquisitas Croquetas, de txuleton, de chipirones o de txangurro. Tienen de más especialidades como las de queso Idiazabal o las de cecina que aún me quedan por probar.

O sus Huevos rotos con trufa, me encanta el sabor que da la trufa a algunos platos y con el huevo queda espectacular.

Un imprescindible son sus Milhojas de Foie, deliciosa combinación del foie y la crema de mango y con una presentación preciosa.

Refrescantes sus Tacos de Gambas al ajillo con feta y crema de mango

Muy rico su Salpicón de marisco con colas de cigala

Original, informal y delicioso su Lobster Roll de Bogavante y pan Brioche, para comer a bocados.

Impresionante es la combinación de su Oreja cochifrita con revolconas, un plato que para mí tiene unos especiales recuerdos familiares.

Un plato contundente es la Costilla de vaca, calidad en el producto y espectacular en su presentación flambeado en mesa.

Al ser una cocina de temporada, ciertos platos están más presentes en una estación u otra.

En el capítulo de los postres, me encantó la Torrija con helado, también terminada y flambeada en la mesa.

Deliciosa la Tarta de lima o el Helado de Yogur con confitura de Higos al oporto y crumble de almendras

Y la estrella de los chocolateros, solo con el nombre ya os podéis imaginar Muerte por chocolate, ¡sin palabras!.

Todo esto acompañado siempre con un buen vino. Tienen una bodega pequeña de pequeños productores con una buena variedad y ahí me dejo asesorar siempre.

Para finalizar tienen el detalle de ofrecerte con los cafés una piña colada sin alcohol para completar la sobremesa.

De leyendas y fusiones. Restaurante El Hombre Pez

EL HOMBRE PEZ

Calle de Velázquez 102
MADRID
Teléfono: 910 58 80 01

Si hay algo que impacta nada más entrar en el restaurante es su decoración. Un amplio local de tres alturas con distintos ambientes. Predominando los colores arena y dorado, destacan la originalidad de sus lámparas.

Impresionante al llegar al restaurante y dirigirte a la planta superior el detalle de las tres esculturas que coronan la escalera, un guiño al monumento de los Raqueros de Santander, homenaje a los niños que entre los siglos XIX y XX se sumergían en las aguas del Cantábrico para recoger las monedas que los transeúntes o pescadores les echaban.

Y es que el artífice de este restaurante Delwar Mozumder creador también de otras propuestas indias en Madrid como Bangalore o Purnima, amante de la cultura y gastronomía cántabra, decidió mezclar aquí ambas cocinas.

Empezando por el nombre del restaurante en alusión a la antigua leyenda del Hombre Pez de Liérganes, que se fue a dar un baño en Bilbao y arrastrado por la corriente, cinco años después apareció en Cádiz con la piel cubierta de escamas.

Como las leyendas tienen distintas versiones unos dicen que se le vio en distintos países y que llegó hasta La India, bueno el caso es que al final se le pudo identificar y volvió a casa, lo que pasó entremedias es una incógnita.

En la sala superior unas cómodas mesas, en un cálido y sofisticado ambiente invitan a una velada relajada.

En cuanto a la cocina tienen una carta cántabra, otra india y otra mezcla de las dos.

También tienen menú degustación pero al ser cena nos aconsejaron que optásemos por menos platos, así es que tendré que ir más veces para seguir probando.

Empezamos por unos Mejillones naturales con vermuth siderit. Una salsa con un toque original.

Y unas Rabas de calamar estilo Cantabria, un plato típico al que le acompañan de dos salsas hindúes.

Personalmente esperaba más de esta fusión, quizás más integrado en un guiso o algo por el estilo, aunque estaban en su punto de fritura y las salsas deliciosas.

En los segundos optamos por El Rodaballo Tandori acompañado de Arroz Basmati con especias.

Un plato realmente delicioso con una salsa espectacular.

Además, pedimos el típico pan indio Naan que resultó el complemento perfecto para acompañar este plato y el siguiente.

El Solomillo salteado con verduras arroz basmati y curry rojo, muy rico también Sin embargo yo elegiría otro tipo de carne para el guiso ya que el solomillo siendo de una calidad extraordinaria, queda un poco seco.

Como broche elegimos La tarta de Queso fantástica una textura cremosa y un sabor más fuerte por la presencia del queso azul, para repetir.

Todo ello acompañado de Un Quinta Daa Peza, un Mencía de Valdeorras que resultó muy adecuado para la mezcla de sabores y texturas.

La atención por parte tanto del Jefe de Sala como del resto del personal exquisita y pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente.

Sin duda tengo que volver a probar el menú degustación y os contaré los detalles.

Amor por el queso. Restaurante Poncelet Chesse Bar

PONCELET CHEESE BAR

Calle de José Abascal, 61
MADRID
Teléfono: 913 99 25 50

Si eres amante del queso este es tu sitio.

Poncelet comenzó como una tienda especializada en quesos, que fundó Yolanda Segura en 2004. Una de las cosas que les empezó a diferenciar, es que en 2009 inauguraron su Centro Afinador.

En países con una gran cultura en torno al queso, existe la figura del maestro afinador, que se encarga de conseguir el punto perfecto de un queso mediante un  procedimiento que parte de un queso artesano y utiliza  distintas técnicas y procesos para conseguirlo.

En Poncelet, pionero en España, cuentan en su centro con cámaras y espacios distintos, controlando la temperatura, la humedad y los distintos condicionantes y métodos para recrear lo que serían unas cuevas naturales. Es un proceso tremendamente interesante y os invito a que investiguéis sobre el tema. La duración del afinado puede llegar hasta varios años y la tradición en algunos países hace de esta, una profesión muy valorada.

Para terminar de acercar esta pasión a los aficionados al queso decidieron abrir un espacio para enseñar al público las posibilidades gastronómicas de este producto.

En un local amplio y luminoso, de paredes blancas y suelo de tarima, con una decoración moderna, amplias mesas de madera, con detalles como bonitos floreros o pequeñas tallas de madera.

Destacan sus cómodas butacas para tener una relajada sobremesa, incluso algún rincón con sillón orejero incluido. Bonitas mesas para posar los bolsos, muchos guiños a la naturaleza y dos joyas, por una parte el fabuloso jardín vertical en una de las paredes y su Cava de Quesos que posee más de 130 quesos artesanos de 11 nacionalidades distintas con el fantástico mostrador donde elaboran las tablas.

En cuanto a su carta como podéis imaginar el protagonista principal es el queso, que además de ofrecerse en distintas tablas o en las más conocidas raclettes o fondues, se utiliza como hilo conductor en una variedad de platos absolutamente reconocibles tradicionales e internacionales con un gran respeto al producto.

Nos pusieron en la mesa el pan y una mantequilla de trufa riquísima con la que nos estábamos entreteniendo cuando nos sirvieron sus increíbles

Mejillones de roca, con coco, curry verde tailandés y queso La Peral

Os pongo la foto del plato de pan porque tendréis que pedir más. La salsa está exquisita y no se puede dejar ni una gota, un plato magnifico para empezar.

Seguimos con una Selección de croquetas de cabra, queso Ibores, de oveja Arribes, y de queso azul Fourme d’Ambert

La croqueta es un producto que se come solo, en distintas variedades que he probado y la suavidad y cremosidad de estas es fantástica. Se empieza de menor a mayor intensidad de sabor y el resultado es maravilloso.

En un plato de pasta no puede faltar el Parmeggiano y estos raviolis tenían mucho de especial,

Raviolis de cordero tandoori con yogurt agrio y Parmeggiano 72 meses.

El toque indio y un queso Parmeggiano espectacular

Tenía curiosidad por ver la combinación del pescado con el queso y pedí

Corvina a la brasa con romesco de achiote y queso Bleu D’Ever en escabeche. El plato me gustó, el pescado estaba riquísimo aunque reconozco que el queso me resultó un poco fuerte con el escabeche

Delicioso en el apartado de las carnes la

Pluma ibérica con chutney de mango, orejones y queso feta

Muy acertada también la Picaña madurada a la parrilla con chimichurri y batata asada con crujiente de Queso Manchego

En el capítulo de los postres hay un plato de Helados artesanos de queso donde dan a elegir dos bolas entre Parmeggiano Stracciatella, Queso Fuero, Gouda trufa,Stilton y Pecorino di Pienza.

Nosotros elegimos Parmeggiano Stracciatella, y Gouda trufa, una delicia

Ahora bien el que me encantó fue

Frutos rojos, chocolate blanco y queso Harbour Blue con sorbete de frambuesa, crujiente de Parmiggiano y bizcocho rosa, increiblemente bueno. Un remate de diez.

Con los cafés unos petit four buenísimos también.

Los artífices de esta fiesta, son los chef, Andrés Madrigal y Carlos Sierra que saben combinar a la perfección el queso con distintos ingredientes en diferentes texturas y sabores creando platos redondos.

En la sala Antonio Elbar y todo su equipo explicando y mimando al cliente en una atención profesional y muy cálida.

Sin duda voy a repetir más veces. Me quedó pendiente probar alguna tabla y numerosos platos que seguro me van a encantar.

Es un sitio para tenerlo en la agenda.

Una fiesta gastronómica. Restaurante Triciclo

 

TRICICLO

Calle de Sta. María, 28
MADRID
Teléfono: 910 24 47 98

Por fin después de mucho tiempo he podido probar Triciclo. Reconozco que tenía reticencias por lo difícil que era encontrar mesa siempre, y pensaba que podía ser uno de esos restaurantes de pose y moda.

Nada más lejos de la realidad. Es entrar y te das cuenta de que su ambiente es de una profesionalidad y sencillez que denota el objetivo que dicen tener y que consiguen, que te sientas como en casa.

Una decoración rústica con múltiples detalles, antigüedades, como algún perchero o puerta envejecida, viejos cajones hechos pequeñas estanterías, un sencillo bouquet de flores secas sobre las mesas, algunas de ellas redondas mucho más acogedoras, y curioso el “azulejo” para posar el pan.

Con varios ambientes cuenta a la entrada con una barra y varias mesas altas para algo más informal  que da entrada al salón principal para una comida o cena más sosegada.

Su carta es muy versátil y variable, con una cocina de mercado, una vertiente más sofisticada y algo de fusión pero sin perder los sabores y texturas totalmente reconocibles y una curiosidad es que ofrecen la opción de elegir media o un tercio de ración con lo cual se pueden probar más platos y compartirlos en mesa.

Aun así  estaba deseosa de probar, no sabía que elegir  y pedí el menú degustación y desde luego que fue un gran acierto, imagino que si hubiese elegido a la carta no hubiese sido muy diferente a juzgar por la calidad del producto. No hubo nada que no me encantase, y eso no siempre es fácil.

Antes de entrar en materia nos recibieron con un snack muy original “corteza de arroz con crema de hierbas aromáticas”.

Y así comenzamos con unos muy logrados aperitivos. Tuvieron el detalle de ponernos tres cuando solo dos de los tres comensales que éramos elegimos la degustación.

Sopa fría de vaina de guisante lágrima, Cherry Mary” y Tosta de paté de pato casero. Exquisitez antesala de lo que vendría a continuación

El  primer pase Gamba con shiso y mango

Una gamba con un fino rebozado y una base de mango que envuelta en el shiso a modo de rollito te lo puedes comer de un par de bocados mojados en una salsa deliciosa.

Con la miel en los labios del plato anterior nos presentan el Besugo a la madrileña muy poco hecho. Increíble, porque al verlo efectivamente es crudo, pero en boca es como si te estuvieses comiendo un tradicional besugo al horno, absolutamente fantástico.

A estas alturas ya empezaba a ver que la cosa iba en serio, y que lo que nos esperaba era cocina de nivel.

El siguiente, Saam de puntilla fresca de Sanlúcar con huevo de codorniz, la introducción del típico rollito coreano, con el más puro sabor andaluz. De diez.

Unos Perretxicos con yema de huevo de corral, jugo de carne y papada ibérica, potencia de sabor y exquisitez.

Ya en plena fiesta degustativa recibimos la Merluza a la brasa con pil pil de guisante lágrima, jugosa, riquísima con una verduritas crujientes de acompañamiento y ese original pil pil.

El Pato a la brasa con crema de maíz ahumado y paté casero de sus interiores, siguió el ejemplo de todo lo anterior dejándonos un sabor de boca perfecto, sin decaer en ningún momento el nivel.

El primer postre, Frutas frescas con granizado de citrícos y una infusión de hierbabuena y albahaca, refrescante, ideal para separar sabores y pasar al siguiente más dulzón

Tarta de queso como la de Hilario,

Yo la de Hilario no la he probado, es un capitulo que tengo pendiente cuando me haga alguna escapadita por Oiartzun. Esta, sí puedo decir que está deliciosa.

Y así después de una verdadera fiesta gastronómica, lo he apuntado en mi lista de restaurantes de cabecera y  aparte de que sin duda, voy a ir más veces para probar su carta, tengo que probar también sus otros proyectos.

Mención especial a todo el equipo pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente.

Segundas partes mejores. Restaurante Atlantik Corner

ATLANTIK CORNER

Calle Pedro Muguruza, 5
MADRID
Teléfono: 91071 72 45

¡Cómo pasa el tiempo!. Hace años que publiqué en este mismo blog la reseña de este restaurante que visité varias veces en el barrio de las Letras.

Y cual ha sido mi sorpresa encontrarle en otro barrio más tranquilo y con la mejora que supone la incorporación de una maravillosa y acogedora terraza semicubierta, en una zona ajardinada, tan apreciada en estos tiempos.

Fiel a la línea que tenía en el antiguo local, su cocina se basa en los productos de la zona bañada por el Atlántico. Con una base portuguesa, se pasea tanto por las antiguas colonias de este país, Brasil, extendiéndose a México o Marruecos también bañadas por este Océano y por supuesto con guiño a Galicia su inmediato vecino, añadiendo sabores de países más orientales, recetas que trajeron los navegantes portugueses.

El detalle de su carta a modo de viaje, anunciando los entrantes “Ligeros de equipaje” pasando “Desde el puerto” por sus pescados, continuando con “Tierra a la vista” para las carnes y “Dulce llegada” a los postres.

Con una decoración elegante y minimalista, conservan el precioso y colorido mural que tenían en el antiguo local en un reservado, y el detalle de servilletas imitando a los típicos paños de cocina portugueses o las bonitas bolsas para el pan.

Así empezamos por unos Chipironcitos salteados y crujientes, a los que dan un toque de aguacate y salsean con tomate seco, muy ricos .

Compartimos también unas Croquetas de centollo y pimiento de padrón en tempura, que me supieron a poco de lo ricas que estaban. Muy original el toque de la tempura y ¡cuidado! porque pican.

Como no podía ser de otra manera en un restaurante portugués no me puedo resistir a pedir bacalao.

Elegí Bacalao al carbón, lo acompañan de patatas rotas, olivada negra y col gallega. Exquisito en su punto y ese toque del carbón  y la olivada que le potencia el sabor

No desmerece en absoluto el Lomo de Corvina a la brasa con hummus de aguacate y verduritas, ¡qué bueno el fresco toque del aguacate!

En el apartado de las carnes “Tierra a la vista”, una Carrillada melosa, glaseada en su jugo con crema de patata trufada, deliciosa

Y un original Rabo de toro al oporto con melaza y pomelo fresco. Envuelto en un rollito de pasta brie un plato muy sabroso

Para rematar no te puedes ir sin probar sus postres.

Un clásico portugués es el famoso Baba de camello un nombre singular para un postre delicioso, con una textura entre la mousse y las natillas, no se sabe muy bien a que se debe su nombre. Huevos y leche condensada son sus principales ingredientes con el toque del chef, claro está, que lo borda.

Pudin abade de priscos, acompañado con helado de maracujá, una receta de 1887 de un abad en la parroquia de Priscos en Braga

Para mí la estrella fue El pan de Ló un ligero y delicioso bizcocho acompañado de frutos rojos y helado de frambuesa.

Y como siempre llevo un chocolatero conmigo no podía faltar el Mousse de Chocolate

Una atención amable y cercana hizo de la ocasión una experiencia a repetir sin duda en los próximos meses que seguro el tiempo veraniego dará mucho más juego a ese espacio exterior.

Para dejarse “contaminar”. Restaurante Arallo Taberna

ARALLO TABERNA


Calle de la Reina, 31
MADRID
Teléfono: 690 67 37 96

Se llama Arallo taberna, y ese espíritu yo creo que es el que quieren transmitir, un concepto para comer en su moderna e impresionante barra, desde donde puedes ver el espectáculo de los cocineros y los camareros trabajando.

Antes y después de este tiempo de pandemia imagino la aglomeración y el trasiego de entrada y salida en un barrio donde el día se funde con la noche y todo es un ir y venir detrás de la Gran Vía.

Ahora siguiendo escrupulosamente las medidas de seguridad nos adaptamos todos a esta nueva circunstancia y lo disfrutamos de una forma más tranquila.

Aun así, no te deja indiferente. El local con su estética industrial. Unas mesas al fondo, vivos colores en el mobiliario, amarillos, rojos, música y una dinámica muy activa en su personal.

Pertenece a Amicalia, mismo grupo que Alabaster, del que os hablé aquí en este mismo blog hace poco y con una estética completamente diferente pero que tienen en común la calidad del producto y esa mezcla de cocina gallega y fusión de otros lugares.

Surgió como idea del chef Iván Domínguez que ya no está en este grupo, ahora en otro proyecto Nado, que guarda alguna similitud en estética, y que también podéis ver en este blog.

Curioso que tengan como logo una máscara, por lo que ellos llaman cocina contaminada de influencias, sabores y texturas.

Daniel Cardaba ahora al frente y con una sobrada experiencia dirige un equipo amable profesional y muy dinámico y elaboran una cocina reconocible y desenfadada.

Probamos unas increíbles Gyozas de cochinillo

Elaboradas a la plancha con ensalada, endivias y crujiente de su piel. Un plato impresionante para compartir o para comértelo de una sentada.

Impactante es el Tuétano a la brasa, con su steak tartar preparado al momento. Original y delicioso

Imprescindible la Costilla de vaca asada 12 horas y ahumada a las brasas, servida sobre puré de taro asado

Otro toque asiático esta vez con pescado un suave Sashimi de lubina con una presentación muy bonita.

Para terminar los postres no podían ser menos originales

Un exquisito Tiramisú japonés de te matcha de Shizuoka

Y un goloso Chocolate en textura con sorbete y nube de menta

Una fantástica opción para esos días de compras por el centro, para compartir con amigos y seguir probando su rica cocina.