BODEGA DE LOS SECRETOS
Calle San Blas, 4
MADRID
Teléfono: 914 290 396
El restaurante está situado en lo que fue la bodega más antigua de Madrid, unos cuatrocientos años, en una pequeña calle del Barrio de las Letras cerca de la calle Atocha. Con una impresionante rehabilitación y un respeto en la conservación del espacio original, han conseguido crear un ambiente único para una velada relajada en pareja o con amigos.


Su cuidada decoración llena de detalles, el aprovechamiento de los huecos, antiguamente horadados en la cueva para la conservación del vino y hoy convertidos en pequeños rincones reservados, donde se ubican las mesas.


La disposición del local que recuerda a un claustro, con sus arcos y cúpulas; el ladrillo visto de sus paredes; la cuidada elección de los muebles y adornos con ese aire vintage, que tan bien le va, merecen la visita.





Porque realmente es un local precioso, ideal para una cena romántica.
Pasear por el laberintico recorrido hasta el baño, por ejemplo, ya es en si una experiencia y hasta este lugar está perfectamente cuidado y enmarcado en el conjunto.



Poseen también una sala más grande, donde originalmente se hacía el prensado de la uva, para grupos más numerosos.


Y un montón de anécdotas curiosas como que al limpiar algún pasadizo se encontraron armas de la Guerra Civil como este Revólver hallado en el túnel que se supone se utilizaba de escapatoria en esa época.
Su cocina básicamente mediterránea con un toque moderno adaptado a distintos gustos. Hoy día ofrecen una cocina a partir de las 15:30 de tardeo con posibilidad de medias raciones para una comida más informal fuera de los horarios más comunes.
Como entrantes puedes elegir unas deliciosas Zamburiñas braseadas en aroma de cítricos, o un Pulpo a la brasa con aceite de pimentón De la Vera y cremoso de patata trufada


Picotear unas Croquetas caseras de chipirón en su tinta o Bocaditos crujientes de kimchi, , crujientes por fuera y ese sabor intenso del Kimchi coreano por dentro


En su apartado de pastas me encantaron los Raviolis de setas con salsa de queso y trompetas de la muerte

Interesantes sus pescados.
Un Bacalao confitado, gratinado con alioli de pera y azúcar mascavadi, esa cocina lenta, jugoso y con unas salsa que contrasta salado y dulce y le aporta originalidad

Y el Lomo de rape con cremoso de maíz cítrico y encurtidos, servido en tres porciones o bocados, bastante resultón

Y como no pueden faltar, hay que dejar sitio para los postres
Me encantó la Tarta tatin de manzana caramelizada con nata de canela

Un plato de contrastes el Coulant templado de chocolate y frío de mango

La clásica Torrija servida sobre una suave salsa de ron, casera sin ningún artificio solo con el toque que le da el ron.
Suave y deliciosa la Tarta de tres leches casera


El servicio, muy amable en todo momento.
Hay que agradecer a Alberto Villar y Raúl Muñoz propietario y responsable de la rehabilitación del local su visión y empeño en conseguir esta conservación que hoy podemos disfrutar.



































































































































































































































































































