Experiencia agridulce. Restaurante Asia Gallery

ASIA GALLERY

Plaza de las Cortes, 7
MADRID
Teléfono: 913 60 00 49

Hacía mucho tiempo que quería probar este restaurante. Un familiar muy cercano me había hablado maravillas, de las muchas veces que había ido antes de la pandemia.

Así pues, aprovechamos un encuentro festivo y familiar para probarlo, pero me temo que las maravillas se quedaron en el pasado.

El entorno, desde luego, es fantástico. Situado en el Hotel Palace, ya de por sí es una grata experiencia cruzar su maravillosa rotonda.

Entrar en el restaurante impresiona. Decorado al estilo oriental de los años 20, con sedas, pinturas y muebles de gran calidad, que recuerdan a la China Imperial, con múltiples detalles, como sus esplendidos cuadros originales, lámparas, jarrones, un sinfín de piezas que hacen del sitio un lugar único, de donde no puedes apartar la vista contemplando su glamour.

Tiene también, apartados rincones en distinta altura, en una suerte de baldaquino con cortinas, para más intimidad de pequeños grupos, muy coqueto.

Hasta aquí todo perfecto. Desde aquí todo por mejorar.

Me hablaron de  la calidad y calidez en la atención. Pues, o no tuvimos un buen día, o esto ha pasado a la historia. La actitud displicente y bastante fría con que nos recibió el encargado de la sala, te predispone a un momento de decepción.

Como mis acompañantes ya habían estado, tenían preferencias en el menú, aun así, no obtuvimos ningún consejo para los que no habíamos estado nunca. Una comanda tomada con bastante prisa para el lugar y el precio que tiene, y unos camareros despistados y malhumorados.

En cuanto a la cocina, como no podía ser menos todo estaba delicioso he de decir.

Empezamos con unos Dumpling de pollo a la plancha

Unos Rollitos crujientes Nemesio, un plato de origen vietnamita

Y una selección de verduras salteadas

Como platos principales pedimos el Pato asado al estilo cantonés

Y su plato estrella el Pato lacado estilo Pekín del que debo decir que está exquisito. Lo sirven enrollado en crepes con puerro y pepino que le dan un toque muy jugoso, aunque al parecer antes lo trinchaban delante del cliente y esto también se ha perdido. Lástima porque hasta en los restaurantes más modestos lo he presenciado y suele ser un espectáculo. No me gustó el detalle de que ya los sirviesen hechos, no me parece adecuado para este nivel de restauración.

En los postres

Un Coulant de chocolate con helado de vainilla

Y Crujientes de frutos rojos y maracuyá.

La verdad es que me ha quedado un recuerdo agridulce. Por una parte pasé una velada estupenda por compartir momentos familiares entrañables y la comida estaba bien, pero las expectativas que tenía puestas se vieron frustradas por un desigual resultado. Creo que o tuve mala suerte o viven del recuerdo de tiempos pasados. Una lástima para un local tan bonito, espero puedan mejorar.

La mezcla que enriquece y suma. Restaurante Salino

SALINO

Calle Menorca 4
MADRID
Teléfono: 91 214 16 82

Salino es el tercer proyecto de los hermanos Javier y Paco Aparicio.

Después de Cachivache y La Raquetista, esta última de la que os hablé en este blog, han apostado por un local más grande, donde pueden permitirse incluso tener algún coqueto reservado.

Situado al lado del Retiro, un barrio donde la oferta gastronómica crece por horas, apenas bajas un par de escalones y te recibe una acogedora barra, que ahora no está activa, pero intuyo llena en otros tiempos, que espero vuelvan pronto. No obstante, tienen un espacio al lado de mesas altas que sirve al picoteo, en la más fiel tradición que estos hermanos conservan en sus otros locales. Y han ampliado con una pequeña terraza en el exterior.

En el fondo la sala principal, con una iluminación natural de día impresionante gracias a sus altos ventanales, ya que es un semisótano y de noche más íntima, con luz más dirigida a las amplias mesas. Una decoración muy sencilla, madera y paredes casi desnudas. Colores neutros que solo rompe el detalle de las sillas de diferentes colores, alguna planta y los centros de mesa.

Acogedor y muy agradable para una sobremesa tranquila.

Foto cedida por gentileza del restaurante

En cuanto a su cocina, fieles a lo que hacen en sus otros proyectos, dan mucha importancia al producto y al guiso tradicional como fondo, actualizándolo y adaptándolo a su toque personal.

Así por ejemplo han querido rescatar tapas tradicionales como los torreznos o las gallinejas muy típicas de Madrid y a la vez incluir en otros platos, guiños a otras zonas de España y de fuera de ella.

Influencia andaluza por ejemplo en una Ensalada de sardinas marinada ajoblanco de hinojo y brevas fuera de carta, impresionante.

Repiten en carta sus famosos Torreznos de la Raquetista, cocinados a baja temperatura, melosos y acompañados de su propia corteza aparte. Un bocado imprescindible.

Salsa típica en Madrid es la salsa brava, y en esta ocasión la Clochinas con salsa brava me dejaron gratamente impresionada

En el capítulo de pescados una Corvina asada con mojo rojo y caponata, en su punto con ese guiño canario del mojo que le da el toque fuerte y la italiana caponata de base, deliciosa

Fantástico el Lomo de bacalao, pisto, yema y migas de pan de maíz, una mezcla perfecta cuando rompes la yema, un conjunto maravilloso.

Fuera de carta nos ofrecieron un Bonito en escabeche al momento, cortado como un tataki, guiño a la cultura japonesa y con una técnica tan típicamente mediterránea como es el escabeche.

Constantemente se repite este juego en sus platos, esta mezcla que enriquece y suma.

Las carnes no se quedan rezagadas.

Así un Rabo de vaca al curry Massaman, acompañado de su arroz, en una vuelta a la cocina asiática

Y la Terrina de cordero colmenareño con hummus de judiones de Montejo y espárragos de San Martín espectacular.

Aunque los platos son contundentes, es un pecado perderse los postres que siempre dicen mucho de cómo es la cocina de un restaurante en su conjunto.

Elaborados artesanalmente están a la altura del resto

Una maravilla el Coulant de calabaza, chocolate blanco y helado de tomillo muy original y exquisito.

Y como ya sabéis los que me seguís llevo un chocolatero pegado y no podía perderse un postre de nombre tan tentador.

Chocolate sexy, yo os dejo la foto y vosotros ponéis la imaginación. Una delicia.

En cuanto al vino quisimos probar un vino de Madrid que amablemente nos aconsejaron para maridar la variedad en la comanda. El elegido fue Espacial Syrah y nos sorprendió gratamente.

La cálida atención de todo el equipo pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente, remataron una comida perfecta e hicieron que volviese a la semana siguiente a disfrutar de la experiencia con unos amigos.

Sin duda pasará a formar parte de la agenda de los fijos.

El Placer de la Buena Cocina. Restaurante Tosca

TOSCA

Av. del Mediterráneo, 238
XÀBIA, ALICANTE
Teléfono: 965 79 31 45

Ya os he hablado en este blog anteriormente de este restaurante.

La verdad es que no me canso. Este año he vuelto un par de veces y se merece una actualización en este espacio.

La pandemia ha hecho estragos, como sabéis, en toda la hostelería, unos desgraciadamente no lo han superado y otros han aguantado el tirón.

Tosca ha apostado por consolidar sus clásicos. Esos platos que bordan año a año. Aunque Julien Buyle, su chef, tiene muchas posibilidades de sorprender, y yo le animaría a seguir por ahí.

Si os soy sincera a mí me parece que cada año le dan un toque especial y siempre incorporan alguna cosita.

Tosca además mantiene su estética. El interior, poco aprovechado en estas épocas de pandemia, es una preciosidad. Resulta muy elegante, con sus clásicas sillas en colores neutros y sus mesas finamente vestidas. Las vigas de madera y en la pared la típica piedra tosca, autóctona de la zona, lo hacen todavía más cálido.

Y la joya, en buen tiempo, es su tranquila terraza dando al canal, desde donde se puede divisar la playa del Arenal. Íntima y tranquila las noches en las que corre un poco de viento es única.

Es casi una excepción en la playa del Arenal, donde queda poca oferta de este nivel.

Este año nos sorprendieron con entrantes increíbles

Un Carpaccio de ternera, queso manchego, tomate confitado, encurtidos y arena de aceitunas

Una pasada de plato. El queso en forma de mouse más suave, una mezcla de ingredientes de riquísimo sabor que no esconde la potencia de la excelente carne.

Eso unido a una presentación sobresaliente que se manifiesta en todos sus platos.

Unas originales y cuadradas Croquetas de jamón, Babaganush,y Culis de Tomate, con unas pequeñas lonchas de jamón por encima, aquí todo tiene el toque especial de la casa.

Repetimos uno de mis preferidos

El ceviche de pez limón, tierra de algas, maracuyá, wasabi, sorbete de lima, chili y jengibre que, aunque conocido, a mi cada año me parece mejor. Y el plato no puede ser más bonito

Riquísimo también el Tartar de atún rojo, cremoso de aguacate, rábano, sésamo, cebolla tierna, y nugatina de pistacho

Entre los entrantes y los segundos tienen el detalle de ofrecer un sorbete para limpiar sabores. Exquisito por si solo también

Respecto a  los segundos me encantan sus pescados que los bordan

Espectacular es su Corvina con solanáceas asadas, ajo negro y perejil

O el Rodaballo, leche de coco, cilantro, mandarina, azafrán que no te deja indiferente

Especialistas también en el pescado en costra de sal que ningún año me pierdo.

Esta vez una Lubina al horno en Costra de Sal con hinojo silvestre
En su punto acompañada de una degustación de aceites, y unas verduritas de temporada deliciosas

Sus postres rematan una excelente comida.

El Mus de queso fresco, frutos rojos, merengue de rosa, jardín de flores y brotes, maravilloso, un disfrute absoluto.

 Y como sabéis no puede faltar, la Locura de chocolate, sin palabras.

Y qué decir de Ferrán Ayora, quien lleva la batuta con absoluta profesionalidad y maestría y nos asesora tanto en el menú como, sobre todo, en los vinos, perfecto sumiller, con los que siempre acierta. Su cálida atención, como la del resto del equipo, nos hacen disfrutar todos los veranos. Y espero seguir disfrutando muchos más.

Vueltas a lo tradicional. Restaurante Volta i Volta

VOLTA I VOLTA

Sta. Teresa, 3,
XABIA, ALICANTE
Teléfono: 96 504 28 23

Últimamente encuentro en Jávea el interés por salir de la gastronomía turística y volver a las tradiciones de la cocina mediterránea y alicantina.

Ya os he hablado en este mismo blog de algunos ejemplos sobre todo localizados en el casco antiguo.

Aunque Volta i Volta ya es un veterano en la zona y probablemente de los primeros en abrir esta brecha.

Pequeños y no tan pequeños locales como en este caso, la adaptación en una típica casa tradicional con distintos ambientes. La cocina vista a la entrada con dos pequeñas mesas, una zona con alguna mesa alta en modo más informal y en la parte superior la sala principal que conserva algún vestigio de lo que pudieron ser distintas habitaciones de una vivienda, creando acogedores rincones.

Las paredes blancas encaladas adornadas con diseños de cabezas de animales en esparto, creaciones artesanales que se elaboran en la zona, y unos ramos de flores secas colgando que de dan ese toque natural, rústico y mediterráneo, completado con alguna composición fotográfica.

Mesas desnudas de madera con un sencillo camino de mesa de hilo blanco y un pequeño bouquet en el centro.

Los suelos de mosaico hidráulico, una baldosa muy apreciada en las zonas costeras por su frescura en los años 30 o 40 y que ahora vuelve a estar de moda por sus motivos tan coloridos, rombos, formas geométricas etc. Intuyo que estas son las originales de la casa y le dan un toque vintage.

Los balcones a la calle que junto con el corte en los distintos motivos en el suelo sigue recordando a lo que pudieron ser las distintas habitaciones y hacen del lugar un espacio típico familiar, casero.

En cuanto a la cocina ellos lo resumen en dos palabras que dan idea de lo que vas a encontrar “noves tradicions” recetas mediterráneas de siempre, pero con toques y técnicas más modernos y la inclusión de otros sabores de ese mundo por el que ha viajado Carlos el artífice de ellas.

Esas vueltas y vueltas como dicen que les han hecho ser lo que son hoy.

Todo ello se plasma en sus platos, sabores texturas y una cuidadísima presentación.

Así te entretienen con un aperitivo singular, mientras decides de una carta que varían ya que trabajan con producto de temporada.

Unas Habitas de soja con aderezo de ajo, guindilla y jamón ibérico

Muestra de este espíritu renovador de la tradición es este plato,

Rapitos en salazón, tomate confitado y crujiente de cacahuetes y hierbas

Los salazones, técnica tradicional del mediterráneo español desde los fenicios, aplicada en esta ocasión a un pescado tan delicioso como es el rape en su versión pequeña, el rapito. El tomate confitado y el crujiente de cacahuetes le dan ese toque especial que hace que el plato esté delicioso.

La versión de este año no es menos deliciosa y completamente distinta.

Cono de galleta salada con rapitos y hueva de maruca ahumada

Para comer de un par de bocados, delicioso.

El único inconveniente que yo le pongo es que ponen tres en la ración.

Esto lo hacen en muchos restaurantes. Y hoy día que muchas veces pedimos los platos para compartir, pues es complicado partir un cono en dos. Deberían advertirlo cuando toman la comanda y ofrecer alguna alternativa.

He de decir que lo comenté y se disculparon porque parece ser que normalmente lo solucionan, solo que nosotros ya habíamos terminado.

Espectacular es la Ventresca de atún rojo, berenjena, pimientos, tomate seco y alcaparrón

A parte de la calidad del producto y el punto que le dan, está la verdura que lo acompaña, que más que un acompañamiento, es protagonista también del plato, absolutamente recomendable.

Sin bajar el nivel una fantástica Anguila a la brasa, foie gras y verduras de temporada.

Increíble esa perfecta unión entre la anguila y el foie, tratada ya en otros templos como el de Martín Berasategui.

En este caso la vuelta que le dan es maravillosa, y las verduras como en el anterior sublimes.

En un perfecto punto de cocción, sabroso y con una salsa perfecta el Mero con patata nueva, carbonara marinera y jugo de ñora

En el capítulo dulce no se quedan atrás

Muy ricas las Milhojas de higo, cabello de’angel y agua de rosas

Delicioso el Baklava con frutos secos y crema de agua de rosa

Postre de origen turco, muy común en Oriente Medio, muestra de esa suma de sabores y creaciones, que han rescatado, de esos lugares, que han visitado.

Y ¡cómo no!, el Cremoso de chocolate y espuma de cacahuetes garrapiñados

En definitiva, un sitio altamente recomendable, para tener en la agenda y que sin duda seguiré disfrutando el próximo verano.

El Amor y La Cocina. Restaurante Tula

TULA

Av. De la Llibertat, 36
XÁBIA, ALICANTE
Teléfono: 966471745

Hacía varios años que deseaba probar este restaurante. Alguna vez volviendo de la playa intentaba reservar, pero la demanda desde el principio fue tal, que se volvió ardua tarea.

Este año ya no lo podía dejar pasar y planificado con tiempo lo conseguí. Y no sólo una vez, sino que tuvieron la amabilidad de volverme a llamar, como yo les pedí, si tenían una anulación de reserva antes de finalizar mis vacaciones. Así es que doble gozada.

Tula es el proyecto personal de Borja y Clara, una pareja, que como en esas historias que se ven en el cine, después de formarse cada uno por su lado, se conocieron trabajando con Quique Dacosta y desde ahí siguieron por distintas experiencias profesionales, pero ya juntos, hasta decidir abrir su propio restaurante.

Por esas carambolas del destino, aterrizaron en Jávea cuando lo que en principio querían era abrir en Madrid, decisión que no me hubiese importado en absoluto.

Es un local pequeño, con pocas mesas en mármol desnudo. Sus paredes color visón y friso de azulejo, la bonita composición de cuadros, su librería con los potos trepadores tal y como los tendríamos en el salón de nuestra casa, conforman un ambiente muy acogedor. Los cojines en el sofá corrido completan el look.

Esa sencillez se traslada al trato al cliente por parte de Clara que lleva la sala y otra persona en el equipo pendiente de cada detalle.

Y Borja, que con su pequeño equipo en la cocina, elabora unas maravillas, que, con pasión, luego te explica cuando te las trae a la mesa.

Tula se llama así en homenaje a la abuela de Borja, cocinera durante muchos años en Azuqueca de Henares, un pueblo cercano a Madrid y de la que según cuenta aprendió a cocinar.

Con una merecida estrella Michelin, su oferta se basa en unos poquitos platos como base y algunas sugerencias fuera de carta.

No tienen menú degustación, como suele ser habitual en un Michelin, así pues, el comensal se diseña su propio menú, ayudado por los consejos de Clara, que te asesora en cuanto a raciones, cantidades, sabores, combinaciones para elaborar una degustación perfecta.

Los platos están pensados para poderlos compartir y al servirlos los traen perfectamente emplatados por separado, un detalle digno de mención porque muchas veces cuando queremos compartir un plato al dividirlo el cliente no suele ser capaz de medir la cantidad exacta de los ingredientes para degustar el plato en toda su dimensión.

Las reservas las hacen perfectamente escalonadas para que el cliente se tome su tiempo, mientras te ponen un sencillo y rico aperitivo, acompañado de pan y aceite en un original envase, Clara te va orientando acerca de los platos.

Uno de sus clásicos es el Taco de hoja de shisho con panceta, anguila ahumada y misonesa.

Para comer con las manos envuelto en la hoja de shisho un bocado de sabor increíble, y literalmente para chuparse los dedos, por lo menos es lo que yo hice.

Su Croqueta de blanquet a la brasa, cebolleta y queso de cabra es perfecta, el blanquet es un embutido tradicional de la Comunidad Valenciana, es como una salchicha blanca o una especie de butifarra.

La mezcla de sabor con el queso, la cremosidad y el punto de rebozado la hacen otro bocado imprescindible.

Deliciosa la Gamba blanca con escabeche emulsionado de pollo, coliflor y almendra

Mezclas que se repiten en su carta, mar, caza, montaña en una fusión de potente sabor.

Unas originales Cocochas de merluza y velouté de coco y limón de suavidad exquisita que no tienen nada que envidiar a las tradicionales cocochas al pil pil a las que estamos acostumbrados

En esta mezcla continua de sabores unos Sepionet con salsa de torreznos fuera de carta, plato sorprendente. El sepionet es una exquisitez de la familia de la sepia más pequeño y tierno y yo diría más meloso. No lo había probado nunca y con esta salsa resultó innovador.

Más delicado de sabor la Lecha con escabeche de zanahoria y gamba y zanahorias en papillot, simplemente delicioso.

Más conocido como pez limón, este año lo estoy probando en diversas elaboraciones. En este momento es bastante apreciado por ser rico en Omega 3. El punto que le da Borja te va anticipando de lo que es capaz de hacer con el pescado, y que pude constatar la segunda vez con el

Rape en adobo de aceituna negra y pebrella, jugo de hervido y salsa cardinale de quisquilla.

Estudioso de los pescados, últimamente trabaja en la maduración de los mismos y las técnicas de curado y está impulsando la elaboración y comercialización de embutidos marinos al igual que hace Ángel León.

Es quizás por ello que comiendo este rape me recordaba a los embutidos que hacía mi abuela con ese olor de ahumado de chimenea de pueblo. Un platazo de diez.

Como no todo es pescado, Las Mollejas de ternera con bechamel merengada, praliné de ajo asado y su jugo mantienen el nivel de una maravillosa cocina.

En el capítulo de los postres no se quedan atrás.

Impresionada por Coliflor, chocolate blanco y limón, maestros en mezclar sabores no podían ser menos en los dulces.

Su particular y deliciosa tarta de queso, Pan, queso servilleta y aceite.

El queso servilleta siguiendo con su modo de actuar, sirviéndose de proveedores y productos locales, es un queso típicamente valenciano y se llama así por su proceso de elaboración en el que se prensa y escurre el suero de la leche con una servilleta anudada.

En homenaje a Casa Gerardo donde Borja y Clara se formaron hacen el Arroz con leche caramelizado, que me dejó sin palabras.

Y para los chocolateros. Los que me seguís, sabéis que llevo uno siempre a mi lado, el Buñuelo, chocolate, cacahuete y calabaza con un punto picante, espectacular como el resto.

Punto y final para una redonda velada, dos en este verano de descubrimientos gastronómicos. Y este sin duda va a formar parte de mi agenda estival.

Mediterráneo. Restaurante SoM

SoM

Carrer Roques 21
XÁBIA ALICANTE
Teléfono: 744 63 99 20

El casco antiguo de Jávea se está convirtiendo en los últimos años en zona gourmet.
Huyendo de la masificación de la playa y del, más de lo mismo, con honrosas excepciones, algunos apuestan por abrir sus locales en el pueblo.

Y este es el caso de Josep y Joan, que después de periplos diferentes en distintas trayectorias profesionales decidieron unirse en este proyecto.
Abrieron el pasado año en plena pandemia, y a pesar de las dificultades el resultado es excelente.

En un local con una sencilla decoración mediterránea, esa que transmite el estilo de las vacaciones. Paredes encaladas salpicadas de algún bonito cuadro, rusticas estanterías, lámparas artesanas de esparto, mesas desnudas de madera y sillas de enea, componen una acogedora atmosfera donde impera la sencillez, salpicada de pequeños detalles como los centros en forma de bombilla o los rústicos caminos de mesa, y una bonita vajilla.

Y esta aparente calma esconde una cocina dinámica, basada en el producto de mercado, bien ejecutada, con sabores reconocibles y un toque muy personal, rescatando algunos platos tradicionales, renovándolos sin perder su esencia.

Nos recibieron con un delicioso Canelón de miel con queso de cabra y berenjena a modo de aperitivo mientras íbamos eligiendo.

Josep nos aconsejó que probásemos fuera de carta unos figatells de sepia. A medio camino entre la hamburguesa y el embutido, es un plato típico de la zona de la Marina Alta y otros lugares de la Comunidad Valenciana elaborado principalmente con magro e hígado de cerdo.

En SoM lo hacen con sepia y lo acompañan de una salsa de all i pebre de col y patata y ali oli de ajo negro. Impresionantes. Muy originales.

Seguimos con el Taco de pollo de corral, gamba a la brasa, crema de aguacate y cebolla encurtida.

En una base de lechuga, que va a hacer las veces de envoltorio, reposa un bocado exquisito, para comer con las manos, mezclar los sabores en un mar y montaña increíblemente bueno.

Si los primeros fueron potentes, los segundos demostraron con creces las posibilidades de Joan en la cocina.

Una raya con menieure de cava y verdura de temporada

Cada vez encuentro más cartas que incluyen este pescado que no tiene mucha tradición gastronómica en España, y que acepta muy bien variadas elaboraciones. En este caso la riquísima menieure y las verduritas que la acompañan la hacen un plato de diez.

Si la raya no es muy común, la corvina es un plato habitual que pruebo en bastantes sitios. Aquí su Corvina con jugo de ensalada valenciana y la propia ensalada valenciana, me dejó gratamente sorprendida, por su jugosidad y el frescor que le aporta el jugo de la ensalada, que no es un acompañamiento sin más, sino que está perfectamente integrada dentro de los sabores del plato.

En el capítulo de postres, disfrutamos de un Cremoso de turrón, esponja de miel de romero, jengibre confitado y mousse de limón

Y su versión del postre napolitano

Babá al Ron

Ambos remataron una cena absolutamente fantástica.

Todo ello acompañado de un vino blanco de la zona Mas dels Cavals un muy buen chardonnay mediterráneo cultivado en ecológico.

Y una magnifica atención por parte de Josep pendiente de cada detalle, que me hará volver a seguir probando.

Segunda estrella, segunda visita. Restaurante Bonamb

BONAMB

Carrer Benitachell, 100
XÁBIA, ALICANTE
Teléfono: 965 08 44 40

Hace más de cinco años, con su primera estrella Michelín probé su menú y os conté la experiencia en una de mis primeras entradas en este blog.

Ahora con la segunda estrella consolidada en unos cuantos años y pasados los apuros y esfuerzos por el covid, he querido volver a vivir la experiencia aprovechando su décimo aniversario y el menú especial que para ello ha elaborado.

El sitio sigue siendo muy acogedor, una casa de campo restaurada con un entorno precioso ajardinado y salpicado de esculturas, esta vez pude disfrutar de su terraza, con mesas separadas amplias y salpicada de esculturas y muebles de madera y forja elaborados por artesanos de la zona.

Preciosa también la vajilla que personalizan en cada temporada.

En cuanto a su menú, basado en el pescado y el marisco de sabores muy intensos, para paladares fuertes, incluyen un solo plato de carne al final.

Nos recibieron en su Mesa Ancestral con una degustación de caballa prebrella, corvina en pimentón y bonito curry, salazones que recuperan aromas y sabores de antiguas civilizaciones intensos y muy originales, antesala de lo que nos esperaba.

Ya en mesa empezamos con unos aperitivos.

Un indescriptible Flan !!! mezcla de texturas y sabores, muy rico, una original Coca de Parfait,

Un delicioso Profiterol de Merluza, unos Mochis, un exquisito pastelito japonés de pescado, y una sopa fría de Tomates Fermentados

Seguimos con un trio fuerte de sabor a modo de embutido marino,

Magro, Cabeza de cerdo marino y Ventresca

Para refrescar y darte un pequeño descanso uno de los que más me gustaron

Pimientos y pulpo

Muy original la Boloñesa de Navajas y Erizos, ya he dicho que los platos son todos de un sabor fuertísimo y este sin duda se lleva el premio. A mí me resulto excesivamente fuerte, sobre todo porque a estas alturas ya estaba un poco saturada de tanta intensidad.

Seguimos con unas Quisquillas filtradas con grasa y escabeche

Y el único plato de carne El Pichon, sin descanso en la intensidad

Sin duda un menú digno de dos estrellas Michelin, aunque para mi gusto difícil por lo fuerte de las texturas y los sabores, en la anterior ocasión recuerdo un menú más variado en intensidad y lo disfruté más.

Un respiro fue su refrescante postre, Frescura Mediterránea, una especie de nube golosina con un interior helado muy fresco.

Y el Postre Inesperado. Delicioso para terminar.

Y los Mignardises

En resumen, una experiencia con luces y sombras, achacables evidentemente a mi gusto personal.

Mil razones para volver. Restaurante Divino Tinto

DIVINO TINTO

Calle del Hierro, 4B
MADRID
Teléfono: 616 92 54 77

Muchas veces paseando por el barrio, me paré a tomar un vino en la barra, cuando generalmente estaba lleno a rebosar. Siempre me decía “tengo que venir aquí a cenar algún día, tiene todo muy buena pinta”.

Por distintas circunstancias y con la Covid por medio, la decisión se fue retrasando.

Y mientras, pusieron una pequeña terraza, y un día decidí probar.

Siempre digo que los detalles restan o suman a un establecimiento.

Estar en una terraza, como estuvimos el primer día, en la sombra a diez grados, es un poco loco y salir satisfechos, muy contentos, comentando lo bien que lo habíamos pasado, es mérito absoluto de la exquisita atención por parte de David, el artífice de este negocio, y su equipo.

Desde ese día me conquistaron y he ido más veces.

El local es pequeño con pocas mesas, decorado al estilo taberna moderna, acogedor y con el complemento ahora de la terraza que aumenta la oferta, aunque es conveniente reservar.

Lo realmente sorprendente es la cocina que ofrecen. Un buen producto muy cuidado con unas elaboraciones muy bien presentadas, en consonancia con el detalle que presentan en todo momento en sus atenciones con el cliente.

Tienen platos para poder compartir como sus exquisitas Croquetas, de txuleton, de chipirones o de txangurro. Tienen de más especialidades como las de queso Idiazabal o las de cecina que aún me quedan por probar.

O sus Huevos rotos con trufa, me encanta el sabor que da la trufa a algunos platos y con el huevo queda espectacular.

Un imprescindible son sus Milhojas de Foie, deliciosa combinación del foie y la crema de mango y con una presentación preciosa.

Refrescantes sus Tacos de Gambas al ajillo con feta y crema de mango

Muy rico su Salpicón de marisco con colas de cigala

Original, informal y delicioso su Lobster Roll de Bogavante y pan Brioche, para comer a bocados.

Impresionante es la combinación de su Oreja cochifrita con revolconas, un plato que para mí tiene unos especiales recuerdos familiares.

Un plato contundente es la Costilla de vaca, calidad en el producto y espectacular en su presentación flambeado en mesa.

Al ser una cocina de temporada, ciertos platos están más presentes en una estación u otra.

En el capítulo de los postres, me encantó la Torrija con helado, también terminada y flambeada en la mesa.

Deliciosa la Tarta de lima o el Helado de Yogur con confitura de Higos al oporto y crumble de almendras

Y la estrella de los chocolateros, solo con el nombre ya os podéis imaginar Muerte por chocolate, ¡sin palabras!.

Todo esto acompañado siempre con un buen vino. Tienen una bodega pequeña de pequeños productores con una buena variedad y ahí me dejo asesorar siempre.

Para finalizar tienen el detalle de ofrecerte con los cafés una piña colada sin alcohol para completar la sobremesa.

De leyendas y fusiones. Restaurante El Hombre Pez

EL HOMBRE PEZ

Calle de Velázquez 102
MADRID
Teléfono: 910 58 80 01

Si hay algo que impacta nada más entrar en el restaurante es su decoración. Un amplio local de tres alturas con distintos ambientes. Predominando los colores arena y dorado, destacan la originalidad de sus lámparas.

Impresionante al llegar al restaurante y dirigirte a la planta superior el detalle de las tres esculturas que coronan la escalera, un guiño al monumento de los Raqueros de Santander, homenaje a los niños que entre los siglos XIX y XX se sumergían en las aguas del Cantábrico para recoger las monedas que los transeúntes o pescadores les echaban.

Y es que el artífice de este restaurante Delwar Mozumder creador también de otras propuestas indias en Madrid como Bangalore o Purnima, amante de la cultura y gastronomía cántabra, decidió mezclar aquí ambas cocinas.

Empezando por el nombre del restaurante en alusión a la antigua leyenda del Hombre Pez de Liérganes, que se fue a dar un baño en Bilbao y arrastrado por la corriente, cinco años después apareció en Cádiz con la piel cubierta de escamas.

Como las leyendas tienen distintas versiones unos dicen que se le vio en distintos países y que llegó hasta La India, bueno el caso es que al final se le pudo identificar y volvió a casa, lo que pasó entremedias es una incógnita.

En la sala superior unas cómodas mesas, en un cálido y sofisticado ambiente invitan a una velada relajada.

En cuanto a la cocina tienen una carta cántabra, otra india y otra mezcla de las dos.

También tienen menú degustación pero al ser cena nos aconsejaron que optásemos por menos platos, así es que tendré que ir más veces para seguir probando.

Empezamos por unos Mejillones naturales con vermuth siderit. Una salsa con un toque original.

Y unas Rabas de calamar estilo Cantabria, un plato típico al que le acompañan de dos salsas hindúes.

Personalmente esperaba más de esta fusión, quizás más integrado en un guiso o algo por el estilo, aunque estaban en su punto de fritura y las salsas deliciosas.

En los segundos optamos por El Rodaballo Tandori acompañado de Arroz Basmati con especias.

Un plato realmente delicioso con una salsa espectacular.

Además, pedimos el típico pan indio Naan que resultó el complemento perfecto para acompañar este plato y el siguiente.

El Solomillo salteado con verduras arroz basmati y curry rojo, muy rico también Sin embargo yo elegiría otro tipo de carne para el guiso ya que el solomillo siendo de una calidad extraordinaria, queda un poco seco.

Como broche elegimos La tarta de Queso fantástica una textura cremosa y un sabor más fuerte por la presencia del queso azul, para repetir.

Todo ello acompañado de Un Quinta Daa Peza, un Mencía de Valdeorras que resultó muy adecuado para la mezcla de sabores y texturas.

La atención por parte tanto del Jefe de Sala como del resto del personal exquisita y pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente.

Sin duda tengo que volver a probar el menú degustación y os contaré los detalles.

Amor por el queso. Restaurante Poncelet Chesse Bar

PONCELET CHEESE BAR

Calle de José Abascal, 61
MADRID
Teléfono: 913 99 25 50

Si eres amante del queso este es tu sitio.

Poncelet comenzó como una tienda especializada en quesos, que fundó Yolanda Segura en 2004. Una de las cosas que les empezó a diferenciar, es que en 2009 inauguraron su Centro Afinador.

En países con una gran cultura en torno al queso, existe la figura del maestro afinador, que se encarga de conseguir el punto perfecto de un queso mediante un  procedimiento que parte de un queso artesano y utiliza  distintas técnicas y procesos para conseguirlo.

En Poncelet, pionero en España, cuentan en su centro con cámaras y espacios distintos, controlando la temperatura, la humedad y los distintos condicionantes y métodos para recrear lo que serían unas cuevas naturales. Es un proceso tremendamente interesante y os invito a que investiguéis sobre el tema. La duración del afinado puede llegar hasta varios años y la tradición en algunos países hace de esta, una profesión muy valorada.

Para terminar de acercar esta pasión a los aficionados al queso decidieron abrir un espacio para enseñar al público las posibilidades gastronómicas de este producto.

En un local amplio y luminoso, de paredes blancas y suelo de tarima, con una decoración moderna, amplias mesas de madera, con detalles como bonitos floreros o pequeñas tallas de madera.

Destacan sus cómodas butacas para tener una relajada sobremesa, incluso algún rincón con sillón orejero incluido. Bonitas mesas para posar los bolsos, muchos guiños a la naturaleza y dos joyas, por una parte el fabuloso jardín vertical en una de las paredes y su Cava de Quesos que posee más de 130 quesos artesanos de 11 nacionalidades distintas con el fantástico mostrador donde elaboran las tablas.

En cuanto a su carta como podéis imaginar el protagonista principal es el queso, que además de ofrecerse en distintas tablas o en las más conocidas raclettes o fondues, se utiliza como hilo conductor en una variedad de platos absolutamente reconocibles tradicionales e internacionales con un gran respeto al producto.

Nos pusieron en la mesa el pan y una mantequilla de trufa riquísima con la que nos estábamos entreteniendo cuando nos sirvieron sus increíbles

Mejillones de roca, con coco, curry verde tailandés y queso La Peral

Os pongo la foto del plato de pan porque tendréis que pedir más. La salsa está exquisita y no se puede dejar ni una gota, un plato magnifico para empezar.

Seguimos con una Selección de croquetas de cabra, queso Ibores, de oveja Arribes, y de queso azul Fourme d’Ambert

La croqueta es un producto que se come solo, en distintas variedades que he probado y la suavidad y cremosidad de estas es fantástica. Se empieza de menor a mayor intensidad de sabor y el resultado es maravilloso.

En un plato de pasta no puede faltar el Parmeggiano y estos raviolis tenían mucho de especial,

Raviolis de cordero tandoori con yogurt agrio y Parmeggiano 72 meses.

El toque indio y un queso Parmeggiano espectacular

Tenía curiosidad por ver la combinación del pescado con el queso y pedí

Corvina a la brasa con romesco de achiote y queso Bleu D’Ever en escabeche. El plato me gustó, el pescado estaba riquísimo aunque reconozco que el queso me resultó un poco fuerte con el escabeche

Delicioso en el apartado de las carnes la

Pluma ibérica con chutney de mango, orejones y queso feta

Muy acertada también la Picaña madurada a la parrilla con chimichurri y batata asada con crujiente de Queso Manchego

En el capítulo de los postres hay un plato de Helados artesanos de queso donde dan a elegir dos bolas entre Parmeggiano Stracciatella, Queso Fuero, Gouda trufa,Stilton y Pecorino di Pienza.

Nosotros elegimos Parmeggiano Stracciatella, y Gouda trufa, una delicia

Ahora bien el que me encantó fue

Frutos rojos, chocolate blanco y queso Harbour Blue con sorbete de frambuesa, crujiente de Parmiggiano y bizcocho rosa, increiblemente bueno. Un remate de diez.

Con los cafés unos petit four buenísimos también.

Los artífices de esta fiesta, son los chef, Andrés Madrigal y Carlos Sierra que saben combinar a la perfección el queso con distintos ingredientes en diferentes texturas y sabores creando platos redondos.

En la sala Antonio Elbar y todo su equipo explicando y mimando al cliente en una atención profesional y muy cálida.

Sin duda voy a repetir más veces. Me quedó pendiente probar alguna tabla y numerosos platos que seguro me van a encantar.

Es un sitio para tenerlo en la agenda.