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Una joya cacereña. El Parador de Guadalupe

 

 

PARADOR DE GUADALUPE

Calle Marqués de la Romana, 12
GUADALUPE, CÁCERES
Teléfono: 927 36 70 75

 

Guadalupe es un precioso pueblo de Extremadura, todo él es un conjunto histórico. Ideal un paseo por sus calles empedradas con sus balcones y soportales, llenas de rincones con encanto, sus aceras llenitas de macetas y con su majestuoso Monasterio, Patrimonio de la Humanidad, visita imprescindible, testigo de importantes acontecimientos históricos como la entrega de la carta de Los Reyes Católicos a Cristóbal Colón para descubrir una nueva ruta comercial entre otros.

 

 

Uno de sus edificios emblemáticos es el Parador, fusión del antiguo Palacio del Marqués de la Romana, anteriormente Colegio Infantes y El Hospital San Juan Bautista del siglo XV, uno de los hospitales más importantes de la época, ya que en él se realizó la primera disección humana autorizada por Roma.

 

 

Naranjos y limoneros en un precioso patio, antiguo claustro mudéjar de arcadas encaladas, es paso obligado para ir a las habitaciones y es el primer contacto con el Parador. Con su pequeño estanque en medio y sus veladores alrededor, ideal para tomar un aperitivo, copa o sencillamente disfrutar del entorno.

El recibimiento más que cordial por parte de su recepcionista  y la amabilidad del resto del personal hicieron mi estancia sumamente agradable.

 

 

El interior del edificio es de una gran belleza. Sus espaciosos salones con antiguos muebles de madera, amplios y acogedores sillones y su gran chimenea. Los largos pasillos donde destacan las celosías de las ventanas, con pequeños detalles en cada mueble.

 

 

La habitación en el piso superior con una sencilla decoración,  que podría parecer austera, en cambio se torna en encantadora en cuanto sales a su terraza con unas impresionantes vistas.

 

 

Tiene detalles como un pequeño altarcito con la imagen de la Virgen, recuerdo de un uso distinto de la misma estancia en el pasado.

 

DETALLE ALTAR

 

Entre sus servicios también dispone de piscina rodeada de preciosos jardines, aunque al no ser temporada no la utilizamos.

 

 

Y como no, también probé su cocina. Platos tradicionales extremeños en un amplio u sencillo comedor. Nos dejamos aconsejar por su maître cuya atención fue exquisita y no nos defraudó. Imprescindible el postre, un helado de queso y miel que no se puede uno perder.

 

 

En definitiva una estancia muy agradable que sin duda se debe repetir. Un destino para pasar unos días en paz y tranquilidad, rodeados de historia, en un bello entorno natural, La Comarca de las Villuercas declarado Geoparque por la UNESCO en 2011. Un punto de partida para conocer la zona.

 

JARDINES 2