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Viaje a Al-Andalus. Restaurante Noor

TARJETA 1

 

NOOR

Pablo Ruiz Picasso 6
CÓRDOBA
Teléfono: 957 964 055

 

 

No deja indiferente la experiencia en este restaurante.

Cuando entramos en un Michelin es verdad que siempre esperas que te sorprendan, sobre todo si ya has visitado alguno. Es cierto que la cocina es muy importante pero la puesta en escena completa la experiencia.

En esta ocasión lo primero que sorprende es su localización, en un barrio apartado de la zona turística de Córdoba y del centro mismo. En un barrio obrero, en una casa sin ventanas ni ninguna seña destacable que indique lo que esconde en su interior, tan solo el revestimiento de la fachada puede dar una pista.

 

RITUAL LAVAMANOS

Tras tocar el timbre como si de un club secreto se tratase el personal, que te recibe con un pintoresco uniforme, te acompaña por un pasillo en penumbra al primer rito extraordinario con el que empieza la experiencia, el lavado de manos con agua de azahar reviviendo una ancestral costumbre árabe. ¡Empieza el espectáculo!

SALA

Es muy curioso que en cuanto entras en la sala cambie tanto el ambiente. De la penumbra pasamos a una luminosidad excesiva, quizás se deba a que Noor en árabe significa luz. Un espacio minimalista con mesas redondas, blancas, sin mantel; blanco también en las paredes desnudas; la cocina vista al fondo y todos los comensales mirando hacia ella. Destacando así el suelo, un original mosaico y su techo, una enorme estructura de madera a modo de cúpula, impactante, dando a la sala un singular juego de luces, que atenúa el exceso de luz.

CÚPULA

Así con esta decoración destacan mucho más los detalles cómo la  preciosa vajilla o los cubiertos y posacubiertos.

En cuanto a la cocina, su artífice es el reconocido Chef Paco Morales quien te recibe y asesora junto a un equipo perfectamente coordinado.

Su proyecto se basa en la cocina andalusí de la época musulmana, empezando por el siglo X y que cada temporada va evolucionando siglo a siglo. En esta ocasión nos tocó el periodo que va del XII al XIII, los imperios  Almorávide y Almohade. Una reinterpretación con toques de modernidad y con las técnicas más avanzadas. Cómo curiosidad el detalle de que no incluya en sus materias primas ningún ingrediente posterior al descubrimiento de América, por lo tanto nada de patatas, chocolate o tomates, por ejemplo.

Otro detalle en la presentación de la mesa es que el pan se sitúe a la derecha como es tradicional en la cultura árabe.

PAN

Tienen tres menús degustación. Elegí el bereber

Aunque ofrecen maridaje, ya he comentado en alguna ocasión que prefiero elegir un vino que acompañe todo el menú y suelo dejarme aconsejar en este sentido por el sumiller, llegamos a un consenso sobre un tinto de la Ribeira Sacra que no defraudó.

Empezamos con un Pan de Limón Quemado, bonito semicurado y Albaqdunis; Aliño de Pepino y menta de naranja y Botarga de Garum andalusí. Un buen comienzo como aperitivo.

APERITIVO

Comenzamos los primeros con Karim de Almendra tostada, erizo del Sáhara y manzana verde con Zumaque. Con una presentación preciosa en su simetría diminuta, aunque te expliquen el plato, te pasas un rato adivinando su composición a partir de los novedosos sabores.

KARIM

Sigue una Menestra de verduras, untuoso de abadejo y café. No dejan de sorprenderme el partido que los “Estrella Michelin” sacan a las verduras. Ya me ha ocurrido en otras ocasiones, cocciones perfectas y sabores intensos que nunca encuentro en otro tipo de restaurantes.

MENESTRA

El tercer entrante Setas salteadas, yema de huevo de campo y caracoles a la menta, me costó un poco más, ya que los caracoles no son mi fuerte y la yema de huevo con esa textura tampoco.

SETAS Y CARACOLES

Como segundos empezamos por una Lubina del estero del rio Guadalquivir con su tartar y emulsión de sus cabezas.

LUBINA

Y Paletilla glaseada de Cordero y su lomo con anchoa y cous-cous vegetal. En esta ocasión la mezcla de la anchoa con el cordero no me terminó de enamorar aunque el plato en conjunto estuvo correcto.

PALETILLA

Y los postres,

Una refrescante Naranja del barrio con su sopa de Azahar, pesto dulce y albahaca

NARANJA

Y el broche de la noche ¿Chocolate? ¿No había mencionado que entre sus materias primas no incluyen el chocolate?

ALGARROBA

No, Algarroba Almorávide 2018, un auténtico plato de chocolate sin chocolate que si no te lo cuentan, no te lo crees. Es un sabor parecidísimo aunque menos amargo.

AZUCARERO

Un viaje al pasado en el siglo XXI.

DETALLE BAÑO

Sobre una Domus romana. Hotel Palacio del Bailío

 

 

HOTEL PALACIO DEL BAILÍO

Ramirez de las Casas Deza, 10-12
CORDOBA
Teléfono: 957 49 89 93

 

Entrada patio

 

Visitar Córdoba es siempre una gozada. He estado varias veces, algunas de paso, solo comer y dar un paseo, en un alto en el camino a otro destino, y alguna vez pasando alguna noche. Pero nunca tan satisfactoria como esta ultima y el mayor responsable de esta experiencia, ha sido el alojarme en este hotel.

 

DETALLE PASILLO

 

Para empezar, impone el solo hecho de dormir en un edificio con tantísima historia y declarado Bien de interés Cultural en 1982.

Magníficamente situado, en la parte alta de la cuesta del Bailío, centro histórico de la Córdoba Califal  está cercano a todo, en un barrio muy tranquilo.

El origen del Palacio se remonta al reparto que hizo Fernando III de algunas propiedades tras la expulsión de los musulmanes. Muchas de ellas destinadas a la familia de los Fernández de Córdoba, dueños de parte de la ciudad. En esta ocasión a D. Pedro Núñez de Herrera, bailío (oficial administrador de justicia en nombre del rey) de Lora del Río, como premio a sus méritos de guerra junto a su tío el Gran Capitán.

 

Ruinas (3)

Ruinas (2)

 

Pero sus orígenes son mucho más antiguos como demuestra el descubrimiento por parte de D. Rafael Castejón, que adquirió la casa en 1929, de unas ruinas de lo que fue una antigua Domus romana datada en el siglo I d.c., y  que hoy se pueden contemplar desde una entrada al fondo de una piscina en el sótano destinado al spa.

 

Spa

Spa (2)

 

Todo el hotel es de una belleza extraordinaria. Y combinar la conservación de un monumento histórico con el trasiego de un hotel de 5 estrellas requiere de una gran profesionalidad y un esfuerzo adicional. Admirable el trabajo de restauración que tuvieron que hacer arquitectos y decoradores para conseguir un resultado tan armonioso.

 

 

La entrada por el antiguo paso de carruajes da paso a un patio, terraza rodeada de limoneros, limas y buganvillas donde se puede comer informalmente o tomar una copa en una de esas agradables noches que tiene esta ciudad.

 

 

El patio central donde se sitúa parte del Restaurante se pueden ver los vestigios romanos a través de su suelo de cristal.

 

PATIO RESTAURANTE

 

Destacable en su decoración las pinturas que incluyen el trampantojos simulando postigos de ventanas entreabiertas.

 

TRAMPANTOJO

 

Impresionante es también el salón Mudéjar. Los detalles de su techo no dejan indiferente, y el gusto con el que está perfectamente integrado el moderno mobiliario para comodidad del cliente.

 

SALÓN MÚDEJAR

 

 

Enfrente se puede ver un bonito patio El Patio de la Fuente acceso a una de sus habitaciones especiales que contiene el fresco más antiguo de toda la casa.

 

 

Cómo no podía ser de otra manera la piscina también es original en este espacio.

 

PISCINA 1

 

Situada en un patio que da acceso a algunas de las habitaciones está rodeada de un precioso jardín con árboles frutales donde no podían faltar los naranjos y limoneros y multitud de plantas aromáticas. Cómodas hamacas dan al conjunto una invitación al relax en un soleado día.

 

 

Las habitaciones modernas de colores neutros, elegantes tienen el confort que requiere un hotel de esta categoría y el detalle de un plato de fruta fresca y una botella de cava como recibimiento, suma puntos a la primera impresión según tomas contacto con la estancia. Detalle que se incrementa con unas almendras al siguiente día, o con el recibimiento con un refresco según llegas a hacer el check in.

 

 

También quise probar su restaurante Arbequina. Y por supuesto estuvo a la altura del resto del establecimiento.

 

ARBEQUINA

 

Tiene un par de ambientes, por una parte el patio romano que ya he mencionado anteriormente y por otra una sala más íntima y elegante por la que optamos.

Su carta como no podía ser de otra manera contiene platos tradicionales cordobeses versionados originalmente por su chef.

 

ESTOFADO DE RABO

 

Muestra de ello fue un delicioso Estofado cordobés de rabo de toro fideos de cristal polvo de setas y huevo un plato para no perdérselo

 

CEVICHE VIEIRA

 

O  el original Ceviche de vieiras, leche de tigre de remolacha, zanahoria y naranjas

ENSALADA

 

Más sencilla aunque no menos rica su Burrata con texturas de tomate y albahaca, un plato muy fresco.

Difícil es expresar la esmeradísima atención del personal  de todas las dependencias del hotel, pendiente en cada momento de la necesidad del cliente.

Sin duda volveré a Córdoba y sin duda este será mi Hotel.

 

Las fotos de la entrada, las ruinas y del Spa son gentileza del hotel