Archivos

Un paseo por la ruta de la seda. Restaurante Gaytan

GAYTAN

C/ Príncipe de Vergara, 205
MADRID
Teléfono 91 348 50 30

La ruta de la seda fue una red de rutas comerciales que, partiendo del negocio de la seda en el siglo I a. C., se fue extendiendo a través de Asía, India, Persia, pasando por África o Europa y  llegando, a lo largo de los siglos, hasta países mediterráneos como Italia o España, incluyendo en  sus mercancías  piedras preciosas, especias, perfumes y otros exóticos productos, que marcó un hito en el mundo, descubriendo con este intercambio, culturas y costumbres desconocidas.

Este es el hilo conductor del menú de Javier Aranda, chef ya reconocido con una muy merecida estrella Michelin en La Cabra. Con una interpretación de la cocina de los distintos países por donde viajas, sin levantarte de la mesa y adaptada al gusto español en algunos de sus productos.

Infinitos detalles se observan desde que entras al local, una sala enorme, un juego de luces y sombras perfecto, su decoración minimalista, con unas impresionantes columnas cubiertas de láminas de madera, unas originales mesas de raíz desnudas, suficientemente separadas y mirando a la estrella del local: su gran cocina ovalada, de un blanco luminoso, donde como si de un escenario se tratase los comensales ven paso a paso como se va elaborando el menú.

Comenzamos con un cóctel de bienvenida, que empieza con un raspado de hielo con zumo de piña y mango, albahaca y cilantro, jengibre y azúcar moscovado. Curiosa la maquina del siglo XIX, donde se elabora este granizado, originaria de Venezuela, una preciosidad. Después nos ofrecieron dos delicias más, un melocotón infusionado con  Palo Cortado y una copa de ron, curry y chocolate. No está mal para entrar en materia.

Completa la bienvenida un pequeño juego de trueque que se desvela durante la cena.

Y una vez sentados comienza el espectáculo. Partiendo de Xian y terminando en Madrid, nos embarcamos en un viaje a través de La ruta de la seda y las especias con una puesta en escena muy cuidada hasta el último detalle.

Curioso es, por ejemplo, que hasta los posacubiertos se cambian en alusión al país del que se está degustando el plato.

Partimos de China con una pequeña infusión de pollo con mirin, hoja de sisho y setas chinas.

Seguimos con una versión del sándwich más antiguo del mundo, el RouJia Mo, hecho con cordero en lugar de cerdo que es su versión original.

Uno de los que más me gustaron fue el Pato Pekin, un delicioso taco de hoisin crujiente conteniendo un confit de pato con pepino y puerro. Lo sirven sobre una reproducción de la Gran Muralla China, preciosa presentación para un plato exquisito.

Y saltamos a Mongolia.

Otra original puesta en escena. Una taleguilla de piel cuyo interior esconde un tartar de chicharro fermentado en miso y sake, que el comensal golpea suavemente sobre la mesa, en un recuerdo a lo que dice la tradición del origen del steak tartar. Cuentan algunas crónicas que las largas jornadas del guerrero pueblo tártaro no les dejaba apenas tiempo para comer, por eso llevaban la carne cruda bajo la silla de montar y se iba macerando en el camino.

Este plato se acompaña de chips de patata morada, ajo negro, yema de huevo y unos originales cubiertos para su preparación. Delicioso

De Nepal nos sirvieron un Momo de habitas verdes acompañado de una barbacoa mini de presa ibérica en un original hornillo sobre la mesa, en Nepal nos contaron que se hace con búfalo. Me encantaron las mezclas de sabores.

En Persia nos pusieron un Rodaballo con una mouse de berenjena y un crujiente de arroz.

Italia no podía estar representada sin hacer mención a su plato estrella, la pasta, aquí interpretada con un ravioli deconstruido de pollo de corral, muy interesante y acertado con un pesto delicioso y acompañado de una pequeña focaccia.

Y llegó la hora de los postres:

Francia y España son los protagonistas.

En Francia un milhojas de pasta brick rellena de ganache de chocolate y naranja confitada, la sirven sobre un precioso atril y con forma de libro. Riquísimo postre.

Y para terminar un castizo Chocolate con churros en su original versión, una imagen vale más que mil palabras.

Lo único que me pareció más flojito fue el maridaje. No suelo elegirlo en otras ocasiones que se han dado, pues me gusta más pedir un vino de mi gusto, que maride con todos los platos y normalmente el sumiller suele aconsejarme, pero en esta ocasión no estuvo en la recepción y al explicarnos el maître el menú, nos vimos un poco guiados hacía esta opción, que dado que era un viaje por distintos países, consideramos podría ser interesante. No fue así. No me pareció muy original mezclar China con un jerez, y el resto de vinos, aunque correctos, no destacaron en ningún momento. Imagino que lo intentan adaptar al gusto español, pero, podría ser un detalle ofrecer un vino italiano o un francés, muy del gusto mediterráneo, cuando llegamos a estos países.

Una atención correctísima, como no podría ser de otra forma y el espectáculo de estar viendo trabajar en la cocina, remata una experiencia muy interesante.

Un trato exquisito. Restaurante niMÚ Barquillo

niMÚ BARQUILLO

Barquillo, 40,
MADRID
Teléfono:914 26 32 25

Conocí niMÚ Bistró, el restaurante que se encontraba en el desaparecido Hotel Adler en pleno barrio Salamanca, y fue una grata sorpresa, paseando por la calle Barquillo, encontrarme con que habían abierto de nuevo en una de las zonas más modernas de Madrid, entre el barrio de Justicia y Chueca con una buena oferta de ocio y compras a su alrededor, en lo que se está dando en llamar el “Soho madrileño”.

La verdad es que entramos a tomar una cerveza y de paso echar un vistazo al local.

Y la acogida fue tan cálida, el detalle de un aperitivo de gazpacho de remolacha que acababan de hacer en ese momento, la simpatía de su personal, y el fantástico entorno del local, que nos invitó a quedarnos a comer.

El nuevo espacio es más grande y con un aire más polivalente, orientado al concepto de tomar algo rápido o el cada vez más popular afterwork. Y para ello lo primero con lo que te encuentras es su impresionante barra circular, con carta propia, ideal para picar algo.

IMG_1068

Una sala amplia en dos alturas con una gran luminosidad natural procedente de sus grandes ventanales, mobiliario moderno, lámparas y maceteros colgantes completan una decoración moderna y cosmopolita.

Me gustó el pequeño perchero que sitúan al lado de la mesa para poder colgar el bolso con una entrada para cargar el móvil, un detalle muy útil. Y el detalle del contenedor de la cuenta en forma de sacapuntas.

Su cocina tiene una base mediterránea, con toques imaginativos, y guiños caribeños.

El grupo al que pertenece el restaurante es oriundo  de León, GRUPO VAMUCA, con varios locales en este lugar. Así su carta conserva esos orígenes en algunos platos como la cecina, la merluza con pimientos del Bierzo o sus carnes de La Bañeza.

Es una oferta variada y que cambian en cada temporada adaptándose al producto del mercado.

Los niguiris son una de las estrellas de la carta.

Nosotros probamos los de gamba al ajillo. Es delicioso. Se trata de un carpaccio de gamba que envuelve el arroz y lleva encima una lámina de guindilla y ajo, el detalle final de terminarlo en la mesa vertiendo aceite caliente sobre él es fantástico.

NIGUIRIS DE GAMBAS

Continuamos con unas riquísimas Croquetas de chipirón de anzuelo, un clásico de la casa.

CROQUETAS

De segundos probamos un Rabo de toro con parmesano rallado, para repetir.

Y otro clásico sus Chipirones en su tinta, original también la forma de servirlos en dos cazuelitas, una con el arroz y otra con los chipirones, un guisito tradicional que no falla.

CHIPIRONES EN SU TINTA

Y ¿Qué es una comida sin postre?

Como ellos mismos cuentan es un cierre perfecto para una buena comida. Y yo pienso lo mismo. A veces un mal postre, incluso un mal café te deja un recuerdo amargo del sitio.

No es el caso de niMÚ Barquillo.

El postre elegido por sugerencia del personal fue un acierto total.

Tiramisú. Pero no un tiramisú cualquiera, no. La forma de presentarlo es la más original que yo he visto hasta ahora. Una maceta cuya tierra es el cacao y donde vas introduciendo la cuchara encontrando las diferentes capas del postre. Es fantástico, para compartir, un broche de comida muy original y encima está de muerte.

Original también su carta de postres

Y para rematar, «la atención«.

Como he dicho al principio nos quedamos a comer gracias a la amabilidad con que te reciben, pues es así en toda la comida. La simpatía y la profesionalidad del personal de sala contribuye con creces a la comodidad del cliente.

Ese saber hacer, con la broma siempre de buen gusto, a tiempo y adaptada al cliente, acompañando a la comida, sin agobios y pendiente del detalle. Está claro que es un aspecto que  cuidan y que es de agradecer en estos tiempos en que escasea. Siempre he pensado que es un fantástico valor añadido.

Otro detalle que me llamó la atención es el agua que ponen en las mesas. La embotellan en el propio restaurante y su recaudación se utiliza de forma solidaria.

Un lugar sin duda para tener en la Agenda.

Italo-Argentino con aires gallegos. Restaurante Mamá Chicó

MAMÁ CHICÓ
Recoletos, 10
MADRID

Si vas por la calle Recoletos, no te quedarás con hambre, seguro. Alberga un buen número de restaurantes, algunos emblemáticos que llevan ahí toda la vida, otros dejaron su huella, nombres como El Borbollón, El Mumbai Massala, La Cesta… han dado paso a otras ofertas gastronómicas.

 

IMG_1027

 

Aquí, para continuar con su éxito en tierras gallegas, ha emplazado su local Mamá Chicó. Lo primero que llama la atención es su coqueta  terraza en el porche del local.

 

 

IMG_1009

 

Es algo característico en todo el restaurante: las plantas, las de verdad y los estampados en las sillas o como detalle en el baño.

 

IMG_1021

 

La decoración interior es una mezcla de jardín invernadero con un toque afrancesado en el mobiliario.

Ese banco corrido típico de los bistró o la combinación de la forja con la madera y las plantas y flores que dan un toque fresco al ambiente. Estuve por la noche una vez y me pareció muy oscuro. Esta vez de día, la luz que le proporciona sus grandes ventanales, le da esa alegría y optimismo que desprende el local.

 

IMG_1026

 

Destaca en el centro de la sala un pequeño obrador acristalado. Chicó Bakery donde se pueden ver las tartas y panes caseros, que elaboran allí mismo.

 

CHICÓ BAKERY

 

Al igual que la decoración, la cocina también es una mezcla. Es sabido que la cocina argentina tiene muchas influencias italianas. Pues bien aquí tenemos que sumar sus influencias gallegas, como no, y además, esta última es la tierra en donde empezaron su andadura gastronómica con cinco locales en esa comunidad.

Raíces argentinas con las que homenajean a la madre de los dueños, de quien toman su nombre, Rafaela Susana Fasanella, apodada Mamá Chi. Cocina tradicional pues, proveniente de viejos artesanos panaderos que han desarrollado su saber hacer primero en Galicia y ahora en Madrid.

Así una de sus especialidades como no podía ser de otra manera son sus pizzas, pero  ojo no son nada corrientes. Para empezar son ovaladas o rectangulares y pueden ser también de masa negra elaborada con carbón vegetal, muy finas y deliciosas.

 

PIZZA

Probamos la de boletus, trufa con ricotta, lascas de parmesano y rúcula, buenísima.

De entrante un Tartar de atún marinado con aguacate, mango y mayonesa de ají amarillo, impresionante

.ATUN

Y el postre como no podía ser menos:

Apple crumble pie (tarta de manzana sobre base de masa sablée cubierto de crumble con almendra y un toque de canela, servida caliente con helado), superior.

 

TARTA

 

También son muy recomendables sus pastas, como las que probé en otra ocasión, los Fettuccinis salteados con boletus y zamburiñas o Pappardelle al ragu de jabali y queso parmesano.

Acompañado de un pan elaborado allí mismo con tomatitos cherry y aceitunas blanco o negro.

PAN

 

Una atención profesional y cálida hizo que se nos pasase el tiempo volando, disfrutando de una agradable comida.

Tienen un horario muy amplio que incluye el Brunch y la merienda.

Sin duda volveré a probar más platos que estoy convencida estarán a la altura y no me puedo perder. Un lugar para tener en la agenda.

Unas tapas muy tramposas. Restaurante Niña de Papá

NIÑA DE PAPÁ

Calle del Alcalde Sáinz de Baranda, 63
MADRID
Teléfono:  912 99 09 79

 

Sorprendente el descubrimiento en una noche de Agosto. Quizás en otro momento hubiese sido más difícil reservar mesa en este pequeño restaurante, que cobra fama  merecida día a día. Se trata de un local decorado sencillamente, con una amplia barra para tapear y un salón de ambiente tranquilo.

SALA MEJORADA

Su fuerte es una cocina de calidad con una presentación muy cuidada. Muy originales sobre todo las tapas, trampantojos dignos de alta cocina con una base tradicional.

 

 

Increíble la tapa Ordago que llega a la mesa como un puro encendido con el detalle de su vitola y su ceniza comestible y que esconde una rica carrillera estofada o La Vela una ensaladilla envuelta en pasta filo coronada con una suave crema de ajo, la Patata brava invertida, el espeto de boquerones, muy original, y otras que deje para probar en otra ocasión.

 

ESPETO DE BOQUERONES

 

De los platos principales por los que optamos, de una calidad excelente también, se pueden destacar las Albóndigas de pato con chutney de mango, exquisitas o un más que acertado Steak tartare

 

img_0993.jpg

 

un delicioso bacalao mezcla de sabores con cilantro y un pil pil muy original, plato de 10

 

BACALAO

 

Para los amantes del chocolate impresionante otro trampantojo, el Chocofuet, un postre de chocolate, frutos secos y crema de orujo con la apariencia del típico embutido, simplemente genial.

 

CHOCOFUET

 

O el soufle de chocolate blanco «superrico rico»

 

SOUFLE DE CHOCOLATE BLANCO

 

Los artífices de este lugar son los hermanos Roldan, Ana una joven cocinera muy formada, que después de pasar por cocinas tan famosas como  Arzak, Akelarre, y El Bodegón entre otros, se lanza a abrir su propio negocio y Sergio que la acompaña en la Sala con un trato excelente.

En definitiva una experiencia muy agradable a un precio muy competitivo. Sin duda volveré a probar las muchas exquisiteces que me quedaron pendientes.

 

 

La recuperación de un clásico. Taberna La Carmencita

LA CARMENCITA

Calle de la Libertad, 16
MADRID
Telefono:915 310 911

 

Qué decir de la taberna La Carmencita, es un lugar que forma parte de la vida de los madrileños.

Es la segunda taberna más antigua de Madrid, abierta como casa de comidas en 1854 se ubica en la misma finca donde residió un tiempo Lorca y tanto él como sus coetáneos, Neruda, Alberti, Miguel Hernández entre otros de la generación del 27 se reunían e inspiraban entre tapa y vermú .

Por ella han pasado distintos colectivos a lo largo de las distintas épocas, desde políticos de la II República, hasta lo más destacado de la movida madrileña.

Conserva el nombre de la que un día fue su dueña Carmencita López Gardoquí, que en tiempos vivía en el mismo local, en lo que hoy es un comedor privado.

La conozco desde siempre. Lamentablemente estuvo un tiempo cerrada y también pasó una temporada a ser un restaurante argentino. Pero por fin un grupo empresarial  el Grupo Deluz, que basa su modelo de negocio en la sostenibilidad, el comercio justo y los productos ecológicos, la ha rescatado y ha recuperado su antiguo espíritu.

Han conservado todos los detalles que la hacen tan castiza, la barra original de estaño y madera restaurada y protegida por el Ayuntamiento, al parecer la única que se conserva de la época, el azulejo policromado de sus paredes, las mesas de madera desnuda, la recuperación de algunos de los muebles originales y la delicada vajilla en la que sirven sus platos.

 

En cuanto a su oferta gastronómica, abarca desde el desayuno a las copas, muy acertado dado el lugar en el que está, en pleno barrio de Chueca, con gran transito tanto de turistas como de distinto público con diferentes demandas.

Ofrece una cocina tradicional, basada en el buen producto y los sabores de siempre.

 

Sus proveedores son diferentes según el producto del que se trate, con una filosofía basada en la ecología y la calidad,  traídos de Segovia, o de Patones, Zamora o Santander.

Tienen multitud de platos caseros, para tapear, compartir o saborearlos contigo mismo.

No podíamos comenzar a comer sin pedir antes su famoso vermú artesano que se elabora como antiguamente, con hierbas del mediterráneo, deliciosa manera de hacer tiempo mientras se completa la mesa.

Para empezar probamos los entremeses calientes de La Carmencita: croquetas cremosas, rabas crujientes, taquitos de queso empanados y tigres (mejillones rellenos) que no dejan indiferente.

Después albóndigas de ternera “eco” con receta de 1854 y con salsa rubia de las de mojar pan; rabo de ternera de Cantabria guisadito a fuego lento, lento…delicioso, y Bacalao a la vizcaína, con pimiento choricero al estilo de nuestra abuela de Deva, ¡superior!

Y de postre, yo que soy golosona, no podía perderme la recomendación de la casa, su Espectacular arroz con leche con almendra frita cómo lo preparaba Simone Ortega, en sus años de juventud, absolutamente recomendable como su nombre indica, ¡espectacular!.

La atención esmeradísima, siempre pendiente de que todo marche perfecto, con ese trato familiar y profesional al mismo tiempo.

Claro que me quedaron un montón de recetas más sin probar. Tienen unos 75 platos así es que no me cabe la menor duda que volveré a seguir probando.

Los pies: en el suelo. Restaurante Sexto

SEXTO

Fernando VI, 6
MADRID
Teléfono 608 566 104

 

Mi experiencia en este restaurante es el ejemplo clásico en donde la falta de profesionalidad del servicio hace que arruine la percepción del resto de las cosas positivas que pudiese ofrecerte. Entré de casualidad a comer en un día de compras por la zona. Comimos el menú del día.

No me gusta juzgar un restaurante por el menú de mediodía porque no suele corresponder  del todo con lo que se ofrece en carta, pero si da un poco de idea de la calidad de la cocina. En este apartado, aunque con alguna carencia, tanto la materia prima como la elaboración son correctas sin más.

zona-de-copas

Foto de la web del restaurante

El lugar es un  espacio muy moderno con distintos ambientes, con un diseño de aire neoyorquino en un edificio singular y que ofrece al cliente distintos servicios, desde el desayuno a la cena y un espacio para disfrutar de un coctel en la parte inferior.

¡Ah! pero en cuanto al servicio, no podría haber estado peor.

Preguntar si el plato que te está retirando de la mesa es el primero o el segundo denota, primero, falta de control sobre una sala con tan solo cuatro mesas ocupadas y  segundo, se da la circunstancia de que la forma, tamaño y diseño de los platos entrantes y de los principales son muy  diferentes,  así pues, una falta de atención a simple vista a los platos que están sobre la mesa.

Como ya he dicho la sala estaba muy poco ocupada, por lo que el personal estaba ligeramente ocioso, bromeando  al fondo y concretamente me llamó la atención el detalle de uno de los camareros poniendo un pie encima de la barra a la vista de todos los que estábamos allí, no sé si para demostrar su flexibilidad delante de la compañera que estaba al otro lado o para enseñarle las zapatillas nuevas, algo inadmisible en cualquier tipo de local público que además sirva comida. Y menos en un sitio donde la carta está en un entorno de precio donde se exige un alto grado de dedicación y experiencia en el servicio

rincon

Foto de la web del restaurante

Es una pena que un sitio tan atractivo desde fuera, no me haya captado para probar su carta en otra ocasión. No descarto darle otra oportunidad, puede que haya sido un mal día o falta de entrenamiento del personal, pero cómo el precio de la carta tampoco es que sea muy competitivo y hay tanta oferta en Madrid y tan buena, será difícil.

La sobredimensión del postureo. Restaurante el paraguas

EL PARAGUAS

C/ Jorge Juan, 16. 28001
MADRID
Teléfonos: 91 431 59 50 – 91 431 58 40

 

dsc_0022La primera vez que fui me gustó. Tiene una cocina asturiana con ciertos toques más imaginativos y he de reconocer que todo está bueno. Sin embargo en esta ocasión se hizo realidad el refrán de que segundas partes no son buenas.

Es importante el detalle de la ubicación de la mesa. Nos tocó en un lugar de paso donde nunca debieran poner una mesa en un local de esta categoría. Toda la noche pasando tanto comensales como camareros, cerca de la cocina y con los comentarios del personal durante toda la noche a tu espalda, no es lo que más ayuda a una velada tranquila.

En cuanto a la comida, está bien elaborada, tomamos unos espárragos rellenos de centolla una de sus especialidades que he de decir que son deliciosos. Cómo segundo plato elegí una sugerencia del menú Lubina asada con alcachofas  un plato correcto pero nada a destacar, teniendo en cuenta que el precio de los segundos superan los 30 euros, yo personalmente pido un poco más de imaginación. Mejor estuvo el otro segundo, Pixín a la asturiana, quizás por ser una de las especialidades de la casa, más trabajado.

dsc_0030

Los postres deliciosos, Frixuelos con espuma de queso, altamente recomendable y Crema de yogourt semi-helada muy buena también.

En definitiva una cocina clásica,muy rica, claro que a los precios que ofrece, unos 90 euros por persona, en Madrid hay mucha oferta a la altura y mejor.  Creo que es un lugar que ha cobrado mucha fama probablemente merecida, pero que vive más de la pose y se aprovecha de ello. El estar rodeado por gente vip o famosa, o decir que has estado en el lugar de moda, hay personas que a esta circunstancia le dan un valor añadido, no en vano el ambiente es el que da la zona el barrio de Salamanca y con la apertura por parte de los dueños de dos locales cercanos «Ultramarinos Quintín» y «Amazónico» el último en aterrizar, han conformado una atmósfera en pocos metros muy exclusiva y un tanto pija.dsc_0029-recortada

Toques vascos en una cocina renovada. Restaurante Marcano

MARCANO

C/ Doctor Castelo, 31
MADRID
Teléfono: 91 409 3642

Cuando pasas por la puerta parece desde fuera un lugar para tapeo.

Así empezó este restaurante que se ha convertido ya en una referencia en la zona.

Tiene buena fama su barra, en donde se pueden degustar tapas de autor, una mini cocina para probar distintos platos a un precio más económico que en el restaurante, un poco más formal.

David Marcano dueño y artífice de este espacio empezó con una taberna y llevó su experiencia adquirida en distintos establecimientos tales como Arzak, o el Hotel Santo Mauro, a  crear lo que hoy es el restaurante.

Una pequeña sala con paredes de ladrillo visto pintados de malva. Colgados de las paredes espejos de distintos tamaños y formas, como si de cuadros se tratasen, ayudan a reflejar la luz ambiente y hacen que visualmente el espacio parezca más grande y más profundo, además de dar un toque chic y exclusivo.

El detalle de un original techo de madera y la sencillez de los manteles a juego con el resto, hacen del local un sitio muy acogedor.

Su cocina es mezcla de clasicismo y modernidad. Su carta varia, pues juega mucho con el producto de temporada, así, si vas más de una vez, como ha sido mi caso, igual no puedes repetir aquello que te gustó en otra ocasión, pero a cambio es dinámica y variada.

Fijos en ambas ocasiones y que me encantaron, fueron las croquetas de queso idiazábal y los bocartes en salazón casero con salsa de tomate acompañados de mouse de aguacate, dos imprescindibles para compartir.

Tienen el detalle de recibirte con un aperitivo casero que me gustó mucho.

Otro de los fijos en cuanto a los platos principales es el kebab de secreto ibérico con tomate raf y queso feta recomendable para los carnívoros.

En esta última ocasión nos decantamos por los pescados del día.

Sargo con cama de espinacas y Atún  con verduritas, los dos fuera de carta y los dos exquisitos

Lo único que estuvo más flojo fueron los postres. Nos ofrecieron tres opciones, supongo que no disponían de la carta completa y ninguna de las tres nos gustó con lo que nos quedamos un poco faltos del remate dulce agradable en cualquier velada.

La atención es esmerada y el precio un poco alto, sobre todo cuando eliges fuera de carta.

Alta cocina mexicana. Restaurante Entre Suspiro y Suspiro

ENTRE SUSPIRO Y SUSPIRO

C/ Caños del Peral 3, Semiesquina Pza. Isabel II
MADRID
Teléfono 91 542 06 44

Hablar de detalles en este local es como hablar de azúcar en una tienda de caramelos.

El restaurante pertenece a la familia Castañeda, hijos del famoso pintor mexicano, ya fallecido, Alfredo Castañeda y eso se nota en el gusto y lo original de su decoración llena de obras de arte, cuadros de la familia y de jóvenes artistas, esculturas, el colorido de sus paredes y un variopinto numero de adornos y plantas de diversa índole que a lo largo de los últimos 20 años ha ido cambiando y renovándose sin perder ese especial encanto, ideal para todo tipo de veladas.

Hace años leí una entrevista en el diario “El País” donde Alfredo Castañeda explicaba el origen del nombre del local. Al parecer su padre de familia santanderina, decía que cuando estaba en España echaba de menos México y cuando estaba en México echaba de menos España y que a él le pasaba lo mismo y de ese sentimiento de suspirar cuando estaba en tierras mexicanas por España y al contrario, nació la idea en sus hijos cuando abrieron el restaurante de llamarle Entre Suspiro y Suspiro.

Otro de sus tesoros es la colección de unos 1.500 tequilas, que su dueño Adrián Castañeda, ha ido haciendo a lo largo de todos estos años y de la que está justificadamente orgulloso.

No me canso de ir, ya forma parte de mi agenda fija. Siempre me ha gustado la comida mexicana antes de que proliferasen tantos y tantos locales de todo tipo en los últimos años, pero desde el día que probé la cocina de Entre Suspiro y Suspiro, ya los otros no han estado nunca a la altura.

Sus deliciosos Panuchos, los exquisitos Tacos Norteños, las Quesadillas de cuitlacoche, deliciosas.

Sus imprescindibles Tacos de pato pastor, sus riquísimos ceviches, ese guacamole increíble, el pollo al mole rico rico. Sin olvidar el Manchamanteles o su extraordinaria Cochinita Pibil , sus platos también de marisco y así un sinfín de platos deliciosos….

Cochinita Pibil
Gambas al Ángel

Deliciosos sus dulces postres, imprescindibles después del sabroso picante….

Eso sin contar con sus variadas y estupendas margaritas, de Tamarindo, de Jamaica, de Guayaba, de Piña,  de Frutos del Bosque, de Pétalos de Rosa y Jalapeño…aunque no desmerece para nada la de toda la vida la clásica que nunca me pierdo. Y la variedad de cocteles y por supuesto la inmensa carta de tequilas ¡impresionante!.

La atención esmerada tanto de Adrián Castañeda  como de su excelente personal que lleva con él tantos años me  hacen volver y volver a sus mesas otra vez.

Un pez fuera del plato. Restaurante La Casa del Pregonero

 

LA CASA DEL PREGONERO

Plza. Mayor, 5
CHINCHON
MADRID
Teléfono: 918940696

 

DSC_0275Es la primera vez que veo en un restaurante un pez en la mesa fuera del plato. El detalle de poner una pequeña pecera en medio de la mesa a modo de centro impacta un poco, mezcla de asombro y un poco de pena de las vueltas que puede dar el pez en un espacio tan reducido.

DSC_0270El restaurante La Casa del Pregonero está situado en la famosa y pintoresca Plaza Mayor de Chinchón, en lo que fue la casa del último pregonero que vivió en la villa.

Tiene varios salones decorados con gusto, y una cocina tradicional con algún toque creativo, para mi gusto quizás adolezca de más presencia que consistencia. Algunos platos podrían mejorar.

Estuve con unos amigos en un patio interior con mucho encanto y una luz natural preciosa.

DSC_0271En cuanto a la comida unos entrantes que compartimos muy ricos. Recomendables las croquetas de changurro y el chorizo casero. Más flojos estuvieron los segundos. Optamos por cordero en distintas versiones y sin estar mal, no era lo esperado. Chuletillas de lechal un poco sosas, Paletilla asada correcta sin más y unas Milhojas de lechal muy normalitas, puede ser que no fuese el sitio para el cordero.

La presentación de los postres muy trabajada pero de escaso sabor, algo que desluce el esfuerzo realizado.DSC_0278

Un servicio correcto y los detalles finales, nos regalaron unos ajos de la zona y nos pusieron unos dulces exquisitos con los cafés, remataron una comida agradable y relajada.