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Viaje a Al-Andalus. Restaurante Noor

TARJETA 1

 

NOOR

Pablo Ruiz Picasso 6
CÓRDOBA
Teléfono: 957 964 055

 

 

No deja indiferente la experiencia en este restaurante.

Cuando entramos en un Michelin es verdad que siempre esperas que te sorprendan, sobre todo si ya has visitado alguno. Es cierto que la cocina es muy importante pero la puesta en escena completa la experiencia.

En esta ocasión lo primero que sorprende es su localización, en un barrio apartado de la zona turística de Córdoba y del centro mismo. En un barrio obrero, en una casa sin ventanas ni ninguna seña destacable que indique lo que esconde en su interior, tan solo el revestimiento de la fachada puede dar una pista.

 

RITUAL LAVAMANOS

Tras tocar el timbre como si de un club secreto se tratase el personal, que te recibe con un pintoresco uniforme, te acompaña por un pasillo en penumbra al primer rito extraordinario con el que empieza la experiencia, el lavado de manos con agua de azahar reviviendo una ancestral costumbre árabe. ¡Empieza el espectáculo!

SALA

Es muy curioso que en cuanto entras en la sala cambie tanto el ambiente. De la penumbra pasamos a una luminosidad excesiva, quizás se deba a que Noor en árabe significa luz. Un espacio minimalista con mesas redondas, blancas, sin mantel; blanco también en las paredes desnudas; la cocina vista al fondo y todos los comensales mirando hacia ella. Destacando así el suelo, un original mosaico y su techo, una enorme estructura de madera a modo de cúpula, impactante, dando a la sala un singular juego de luces, que atenúa el exceso de luz.

CÚPULA

Así con esta decoración destacan mucho más los detalles cómo la  preciosa vajilla o los cubiertos y posacubiertos.

En cuanto a la cocina, su artífice es el reconocido Chef Paco Morales quien te recibe y asesora junto a un equipo perfectamente coordinado.

Su proyecto se basa en la cocina andalusí de la época musulmana, empezando por el siglo X y que cada temporada va evolucionando siglo a siglo. En esta ocasión nos tocó el periodo que va del XII al XIII, los imperios  Almorávide y Almohade. Una reinterpretación con toques de modernidad y con las técnicas más avanzadas. Cómo curiosidad el detalle de que no incluya en sus materias primas ningún ingrediente posterior al descubrimiento de América, por lo tanto nada de patatas, chocolate o tomates, por ejemplo.

Otro detalle en la presentación de la mesa es que el pan se sitúe a la derecha como es tradicional en la cultura árabe.

PAN

Tienen tres menús degustación. Elegí el bereber

Aunque ofrecen maridaje, ya he comentado en alguna ocasión que prefiero elegir un vino que acompañe todo el menú y suelo dejarme aconsejar en este sentido por el sumiller, llegamos a un consenso sobre un tinto de la Ribeira Sacra que no defraudó.

Empezamos con un Pan de Limón Quemado, bonito semicurado y Albaqdunis; Aliño de Pepino y menta de naranja y Botarga de Garum andalusí. Un buen comienzo como aperitivo.

APERITIVO

Comenzamos los primeros con Karim de Almendra tostada, erizo del Sáhara y manzana verde con Zumaque. Con una presentación preciosa en su simetría diminuta, aunque te expliquen el plato, te pasas un rato adivinando su composición a partir de los novedosos sabores.

KARIM

Sigue una Menestra de verduras, untuoso de abadejo y café. No dejan de sorprenderme el partido que los “Estrella Michelin” sacan a las verduras. Ya me ha ocurrido en otras ocasiones, cocciones perfectas y sabores intensos que nunca encuentro en otro tipo de restaurantes.

MENESTRA

El tercer entrante Setas salteadas, yema de huevo de campo y caracoles a la menta, me costó un poco más, ya que los caracoles no son mi fuerte y la yema de huevo con esa textura tampoco.

SETAS Y CARACOLES

Como segundos empezamos por una Lubina del estero del rio Guadalquivir con su tartar y emulsión de sus cabezas.

LUBINA

Y Paletilla glaseada de Cordero y su lomo con anchoa y cous-cous vegetal. En esta ocasión la mezcla de la anchoa con el cordero no me terminó de enamorar aunque el plato en conjunto estuvo correcto.

PALETILLA

Y los postres,

Una refrescante Naranja del barrio con su sopa de Azahar, pesto dulce y albahaca

NARANJA

Y el broche de la noche ¿Chocolate? ¿No había mencionado que entre sus materias primas no incluyen el chocolate?

ALGARROBA

No, Algarroba Almorávide 2018, un auténtico plato de chocolate sin chocolate que si no te lo cuentan, no te lo crees. Es un sabor parecidísimo aunque menos amargo.

AZUCARERO

Un viaje al pasado en el siglo XXI.

DETALLE BAÑO

Sobre una Domus romana. Hotel Palacio del Bailío

 

 

HOTEL PALACIO DEL BAILÍO

Ramirez de las Casas Deza, 10-12
CORDOBA
Teléfono: 957 49 89 93

 

Entrada patio

 

Visitar Córdoba es siempre una gozada. He estado varias veces, algunas de paso, solo comer y dar un paseo, en un alto en el camino a otro destino, y alguna vez pasando alguna noche. Pero nunca tan satisfactoria como esta ultima y el mayor responsable de esta experiencia, ha sido el alojarme en este hotel.

 

DETALLE PASILLO

 

Para empezar, impone el solo hecho de dormir en un edificio con tantísima historia y declarado Bien de interés Cultural en 1982.

Magníficamente situado, en la parte alta de la cuesta del Bailío, centro histórico de la Córdoba Califal  está cercano a todo, en un barrio muy tranquilo.

El origen del Palacio se remonta al reparto que hizo Fernando III de algunas propiedades tras la expulsión de los musulmanes. Muchas de ellas destinadas a la familia de los Fernández de Córdoba, dueños de parte de la ciudad. En esta ocasión a D. Pedro Núñez de Herrera, bailío (oficial administrador de justicia en nombre del rey) de Lora del Río, como premio a sus méritos de guerra junto a su tío el Gran Capitán.

 

Ruinas (3)

Ruinas (2)

 

Pero sus orígenes son mucho más antiguos como demuestra el descubrimiento por parte de D. Rafael Castejón, que adquirió la casa en 1929, de unas ruinas de lo que fue una antigua Domus romana datada en el siglo I d.c., y  que hoy se pueden contemplar desde una entrada al fondo de una piscina en el sótano destinado al spa.

 

Spa

Spa (2)

 

Todo el hotel es de una belleza extraordinaria. Y combinar la conservación de un monumento histórico con el trasiego de un hotel de 5 estrellas requiere de una gran profesionalidad y un esfuerzo adicional. Admirable el trabajo de restauración que tuvieron que hacer arquitectos y decoradores para conseguir un resultado tan armonioso.

 

 

La entrada por el antiguo paso de carruajes da paso a un patio, terraza rodeada de limoneros, limas y buganvillas donde se puede comer informalmente o tomar una copa en una de esas agradables noches que tiene esta ciudad.

 

 

El patio central donde se sitúa parte del Restaurante se pueden ver los vestigios romanos a través de su suelo de cristal.

 

PATIO RESTAURANTE

 

Destacable en su decoración las pinturas que incluyen el trampantojos simulando postigos de ventanas entreabiertas.

 

TRAMPANTOJO

 

Impresionante es también el salón Mudéjar. Los detalles de su techo no dejan indiferente, y el gusto con el que está perfectamente integrado el moderno mobiliario para comodidad del cliente.

 

SALÓN MÚDEJAR

 

 

Enfrente se puede ver un bonito patio El Patio de la Fuente acceso a una de sus habitaciones especiales que contiene el fresco más antiguo de toda la casa.

 

 

Cómo no podía ser de otra manera la piscina también es original en este espacio.

 

PISCINA 1

 

Situada en un patio que da acceso a algunas de las habitaciones está rodeada de un precioso jardín con árboles frutales donde no podían faltar los naranjos y limoneros y multitud de plantas aromáticas. Cómodas hamacas dan al conjunto una invitación al relax en un soleado día.

 

 

Las habitaciones modernas de colores neutros, elegantes tienen el confort que requiere un hotel de esta categoría y el detalle de un plato de fruta fresca y una botella de cava como recibimiento, suma puntos a la primera impresión según tomas contacto con la estancia. Detalle que se incrementa con unas almendras al siguiente día, o con el recibimiento con un refresco según llegas a hacer el check in.

 

 

También quise probar su restaurante Arbequina. Y por supuesto estuvo a la altura del resto del establecimiento.

 

ARBEQUINA

 

Tiene un par de ambientes, por una parte el patio romano que ya he mencionado anteriormente y por otra una sala más íntima y elegante por la que optamos.

Su carta como no podía ser de otra manera contiene platos tradicionales cordobeses versionados originalmente por su chef.

 

ESTOFADO DE RABO

 

Muestra de ello fue un delicioso Estofado cordobés de rabo de toro fideos de cristal polvo de setas y huevo un plato para no perdérselo

 

CEVICHE VIEIRA

 

O  el original Ceviche de vieiras, leche de tigre de remolacha, zanahoria y naranjas

ENSALADA

 

Más sencilla aunque no menos rica su Burrata con texturas de tomate y albahaca, un plato muy fresco.

Difícil es expresar la esmeradísima atención del personal  de todas las dependencias del hotel, pendiente en cada momento de la necesidad del cliente.

Sin duda volveré a Córdoba y sin duda este será mi Hotel.

 

Las fotos de la entrada, las ruinas y del Spa son gentileza del hotel 

Ecología y sostenibilidad. Restaurante Mama Campo

MAMA CAMPO

Trafalgar 22, Plaza de Olavide 15
MADRID,
Teléfono: 914 47 41 38

La madera de sus paredes y techos, las cañas de bambú, sus distintas lámparas, las flores, el mimbre, el yute y los colores naturales, conforman una decoración singular en este restaurante que te invita a relajarte desde que entras.

A pesar de ser un sitio no muy grande con las mesas no muy separadas, conserva esta calidez e intimidad que es difícil encontrar en otros sitios similares. No se mezclan las conversaciones, quizás por esa profusión de elementos decorativos que aíslan naturalmente el ruido ambiental.

Todo se hace cómodo y muy coqueto. El local está lleno de detalles, hasta en el baño destaca su original grifería. Se nota que nada está dejado al azar. Buenos diseñadores y artistas detrás de cada pieza que forman un estilo muy personal.

Es un proyecto basado en el respeto al medio ambiente, los materiales sostenibles y los productos ecológicos

Así su cocina se basa en el producto de temporada, de ganadería y agricultura de pequeños productores. Todo sano y saludable. Y eso se nota en los sabores.

Aun así sus platos caseros y tradicionales tienen un toque moderno y una presentación muy cuidada, como todo el local.

Y todo ello a un precio razonable para borrar así la idea de que este tipo de alimentación es menos accesible y acercarla a todo tipo de público.

Nosotros probamos sus Higos, sardina ahumada y crema de idiazábal, una mezcla de color y sabor imprescindible.

HIGOS

El Pica pica de berenjena; berenjena ahumada, caponata, babaganoush, berenjena encurtida. La Berenjena en distintas presentaciones, ideal para picar entre varios.

BERENJENAS

Su original y ya clásica Tortilla a medias con ajetes y lascas de cecina

TORTILLA

o el exitoso  Poke de atún marinado, arroz de algas, verduras y ají amarillo

POKE

Me encantaron los Raviolis de txangurro con salsa de vermut y cítricos, aunque es difícil elegir, cuando pruebas de los demás platos como sus estupendas Carrilleras de cerdo guisadas con puré de piel de limón, otro clásico de la casa.

Y a la altura del menú están por supuesto los postres.

La Tarta de queso a la antigua, una mezcla de tres quesos, membrillo y miel exquisita

TARATA DE QUESO

O el Crumble de manzana (sin lácteo, sin gluten, sin huevo, con azúcar de coco y pasta de dátiles) para repetir.

CRUMBLE DE MANZANA

Completan su oferta con un colmado a la vuelta de la esquina en el que empezaron con su filosofía ecológica y el último proyecto una cantina que tendré que probar.

Sin duda una cena saludable, fresca y con un ambiente muy agradable gracias a la simpática y profesional atención de su personal, pendiente en todo momento del cliente, de la broma justa y el trato familiar.

En definitiva un sitio muy recomendable para tener en la agenda.

Un paseo por la ruta de la seda. Restaurante Gaytan

GAYTAN

C/ Príncipe de Vergara, 205
MADRID
Teléfono 91 348 50 30

La ruta de la seda fue una red de rutas comerciales que, partiendo del negocio de la seda en el siglo I a. C., se fue extendiendo a través de Asía, India, Persia, pasando por África o Europa y  llegando, a lo largo de los siglos, hasta países mediterráneos como Italia o España, incluyendo en  sus mercancías  piedras preciosas, especias, perfumes y otros exóticos productos, que marcó un hito en el mundo, descubriendo con este intercambio, culturas y costumbres desconocidas.

Este es el hilo conductor del menú de Javier Aranda, chef ya reconocido con una muy merecida estrella Michelin en La Cabra. Con una interpretación de la cocina de los distintos países por donde viajas, sin levantarte de la mesa y adaptada al gusto español en algunos de sus productos.

Infinitos detalles se observan desde que entras al local, una sala enorme, un juego de luces y sombras perfecto, su decoración minimalista, con unas impresionantes columnas cubiertas de láminas de madera, unas originales mesas de raíz desnudas, suficientemente separadas y mirando a la estrella del local: su gran cocina ovalada, de un blanco luminoso, donde como si de un escenario se tratase los comensales ven paso a paso como se va elaborando el menú.

Comenzamos con un cóctel de bienvenida, que empieza con un raspado de hielo con zumo de piña y mango, albahaca y cilantro, jengibre y azúcar moscovado. Curiosa la maquina del siglo XIX, donde se elabora este granizado, originaria de Venezuela, una preciosidad. Después nos ofrecieron dos delicias más, un melocotón infusionado con  Palo Cortado y una copa de ron, curry y chocolate. No está mal para entrar en materia.

Completa la bienvenida un pequeño juego de trueque que se desvela durante la cena.

Y una vez sentados comienza el espectáculo. Partiendo de Xian y terminando en Madrid, nos embarcamos en un viaje a través de La ruta de la seda y las especias con una puesta en escena muy cuidada hasta el último detalle.

Curioso es, por ejemplo, que hasta los posacubiertos se cambian en alusión al país del que se está degustando el plato.

Partimos de China con una pequeña infusión de pollo con mirin, hoja de sisho y setas chinas.

Seguimos con una versión del sándwich más antiguo del mundo, el RouJia Mo, hecho con cordero en lugar de cerdo que es su versión original.

Uno de los que más me gustaron fue el Pato Pekin, un delicioso taco de hoisin crujiente conteniendo un confit de pato con pepino y puerro. Lo sirven sobre una reproducción de la Gran Muralla China, preciosa presentación para un plato exquisito.

Y saltamos a Mongolia.

Otra original puesta en escena. Una taleguilla de piel cuyo interior esconde un tartar de chicharro fermentado en miso y sake, que el comensal golpea suavemente sobre la mesa, en un recuerdo a lo que dice la tradición del origen del steak tartar. Cuentan algunas crónicas que las largas jornadas del guerrero pueblo tártaro no les dejaba apenas tiempo para comer, por eso llevaban la carne cruda bajo la silla de montar y se iba macerando en el camino.

Este plato se acompaña de chips de patata morada, ajo negro, yema de huevo y unos originales cubiertos para su preparación. Delicioso

De Nepal nos sirvieron un Momo de habitas verdes acompañado de una barbacoa mini de presa ibérica en un original hornillo sobre la mesa, en Nepal nos contaron que se hace con búfalo. Me encantaron las mezclas de sabores.

En Persia nos pusieron un Rodaballo con una mouse de berenjena y un crujiente de arroz.

Italia no podía estar representada sin hacer mención a su plato estrella, la pasta, aquí interpretada con un ravioli deconstruido de pollo de corral, muy interesante y acertado con un pesto delicioso y acompañado de una pequeña focaccia.

Y llegó la hora de los postres:

Francia y España son los protagonistas.

En Francia un milhojas de pasta brick rellena de ganache de chocolate y naranja confitada, la sirven sobre un precioso atril y con forma de libro. Riquísimo postre.

Y para terminar un castizo Chocolate con churros en su original versión, una imagen vale más que mil palabras.

Lo único que me pareció más flojito fue el maridaje. No suelo elegirlo en otras ocasiones que se han dado, pues me gusta más pedir un vino de mi gusto, que maride con todos los platos y normalmente el sumiller suele aconsejarme, pero en esta ocasión no estuvo en la recepción y al explicarnos el maître el menú, nos vimos un poco guiados hacía esta opción, que dado que era un viaje por distintos países, consideramos podría ser interesante. No fue así. No me pareció muy original mezclar China con un jerez, y el resto de vinos, aunque correctos, no destacaron en ningún momento. Imagino que lo intentan adaptar al gusto español, pero, podría ser un detalle ofrecer un vino italiano o un francés, muy del gusto mediterráneo, cuando llegamos a estos países.

Una atención correctísima, como no podría ser de otra forma y el espectáculo de estar viendo trabajar en la cocina, remata una experiencia muy interesante.

Un trato exquisito. Restaurante niMÚ Barquillo

niMÚ BARQUILLO

Barquillo, 40,
MADRID
Teléfono:914 26 32 25

Conocí niMÚ Bistró, el restaurante que se encontraba en el desaparecido Hotel Adler en pleno barrio Salamanca, y fue una grata sorpresa, paseando por la calle Barquillo, encontrarme con que habían abierto de nuevo en una de las zonas más modernas de Madrid, entre el barrio de Justicia y Chueca con una buena oferta de ocio y compras a su alrededor, en lo que se está dando en llamar el “Soho madrileño”.

La verdad es que entramos a tomar una cerveza y de paso echar un vistazo al local.

Y la acogida fue tan cálida, el detalle de un aperitivo de gazpacho de remolacha que acababan de hacer en ese momento, la simpatía de su personal, y el fantástico entorno del local, que nos invitó a quedarnos a comer.

El nuevo espacio es más grande y con un aire más polivalente, orientado al concepto de tomar algo rápido o el cada vez más popular afterwork. Y para ello lo primero con lo que te encuentras es su impresionante barra circular, con carta propia, ideal para picar algo.

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Una sala amplia en dos alturas con una gran luminosidad natural procedente de sus grandes ventanales, mobiliario moderno, lámparas y maceteros colgantes completan una decoración moderna y cosmopolita.

Me gustó el pequeño perchero que sitúan al lado de la mesa para poder colgar el bolso con una entrada para cargar el móvil, un detalle muy útil. Y el detalle del contenedor de la cuenta en forma de sacapuntas.

Su cocina tiene una base mediterránea, con toques imaginativos, y guiños caribeños.

El grupo al que pertenece el restaurante es oriundo  de León, GRUPO VAMUCA, con varios locales en este lugar. Así su carta conserva esos orígenes en algunos platos como la cecina, la merluza con pimientos del Bierzo o sus carnes de La Bañeza.

Es una oferta variada y que cambian en cada temporada adaptándose al producto del mercado.

Los niguiris son una de las estrellas de la carta.

Nosotros probamos los de gamba al ajillo. Es delicioso. Se trata de un carpaccio de gamba que envuelve el arroz y lleva encima una lámina de guindilla y ajo, el detalle final de terminarlo en la mesa vertiendo aceite caliente sobre él es fantástico.

NIGUIRIS DE GAMBAS

Continuamos con unas riquísimas Croquetas de chipirón de anzuelo, un clásico de la casa.

CROQUETAS

De segundos probamos un Rabo de toro con parmesano rallado, para repetir.

Y otro clásico sus Chipirones en su tinta, original también la forma de servirlos en dos cazuelitas, una con el arroz y otra con los chipirones, un guisito tradicional que no falla.

CHIPIRONES EN SU TINTA

Y ¿Qué es una comida sin postre?

Como ellos mismos cuentan es un cierre perfecto para una buena comida. Y yo pienso lo mismo. A veces un mal postre, incluso un mal café te deja un recuerdo amargo del sitio.

No es el caso de niMÚ Barquillo.

El postre elegido por sugerencia del personal fue un acierto total.

Tiramisú. Pero no un tiramisú cualquiera, no. La forma de presentarlo es la más original que yo he visto hasta ahora. Una maceta cuya tierra es el cacao y donde vas introduciendo la cuchara encontrando las diferentes capas del postre. Es fantástico, para compartir, un broche de comida muy original y encima está de muerte.

Original también su carta de postres

Y para rematar, «la atención«.

Como he dicho al principio nos quedamos a comer gracias a la amabilidad con que te reciben, pues es así en toda la comida. La simpatía y la profesionalidad del personal de sala contribuye con creces a la comodidad del cliente.

Ese saber hacer, con la broma siempre de buen gusto, a tiempo y adaptada al cliente, acompañando a la comida, sin agobios y pendiente del detalle. Está claro que es un aspecto que  cuidan y que es de agradecer en estos tiempos en que escasea. Siempre he pensado que es un fantástico valor añadido.

Otro detalle que me llamó la atención es el agua que ponen en las mesas. La embotellan en el propio restaurante y su recaudación se utiliza de forma solidaria.

Un lugar sin duda para tener en la Agenda.

Atrapando sueños. Restaurante La Bambula

LA BAMBULA

Paseo Amanecer,
JÁVEA, ALICANTE
Teléfono:  966 47 06 88

ROTULO

Desde que en 1985 Edgar Slama abriese por primera vez su local “Champagne” cambió el concepto del negocio de hostelería en la playa de Jávea y modernizó sus códigos.

Hoy son varios los negocios que posee en la zona. Una de las últimas apuestas del grupo Jávea Company, es el restaurante La Bambula abierto el pasado año.

Reúne lo mejor de las experiencias de este grupo hostelero y la versatilidad que caracteriza a sus locales.

Distintos ambientes con una decoración exquisita llena de detalles, esculturas, muebles de diseño diferentes, mezcla perfectamente colocada en un inmenso espacio.

Destacable es su preciosa escalera, una fantástica estructura metálica, en el centro, que coincide con el mismo motivo que las patas de alguna mesa y que da acceso a la terraza superior con vistas a la bahía.

Igual puedes tomar un aperitivo en la bonita terraza de la planta baja, con sus originales sombrillas, como una comida informal o tapeo tanto dentro como fuera.

O algo un poco más formal, cena con familia, amigos, en romántica velada….

Sus distintos rincones crean la atmósfera adecuada a cada ocasión siempre preservando ese aire moderno y fresco que es seña de identidad de todos sus restaurantes.

La comida también es una fusión de distintas cocinas y gustos.

Igual puedes tomar un pequeño variado de marisco como el que probamos la  última noche

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que optar por unas exquisitas tapas, pescados al horno de carbón, mariscos, una buena y variada carta de carnes, alguna especialidad madurada de Galicia, arroces y pastas con un toque más internacional. Es difícil que no acierten con tanta variedad.

Nosotros probamos también una Tempura de Langostinos y sus Salsitas,

TEMPURA DE LANGOSTINOS

Sashimi de Atún con Ensalada de Hierbas y Aguacate

SASHIMI

Aumonière» de Queso de Cabra, Sorpresa crujiente de Queso de Cabra, Calabacín y tapenade

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Mención especial también a los postres una delicia y muy cuidada su presentación. Esta vez nos decantamos por un Brownie Casero con Almendras Garrapiñadas, Helado de Pistacho

BROWNIE

Y un Mousse de Chocolate Blanco, Naranja y Crujiente de Praline, que no defraudaron

POSTRE 2

El personal de un trato exquisito, ágil, simpático y atento con Damien al frente, que ya mostró su saber hacer durante años en La Boheme del mismo grupo y que en su día tuvo cabida en este blog.

Incluye una pequeña tienda con ropa, accesorios y bisutería y un escenario donde algunas noches hay actuaciones en directo, flamenco, salsa, Dj’s…

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Hasta en el baño no se pierde un detalle, como estos originales lavabos o el pequeño patio anexo.

Ideal a la caída del sol también, para tomar un cóctel en un entorno con unas vistas privilegiadas.  Un local para todo y en todo momento.

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Mi favorito en Jávea. Restaurante Tosca

TOSCA

Avenida Mediterráneo, 238
JAVEA
ALICANTE
Teléfono: 965 79 31 45

No sé si será porque todos los años voy un par de veces y ya me siento como en casa o que de verdad después de probar tantos por la zona es el que prefiero en conjunto, calidad, producto, ambiente, y precio.

Fue una de mis primeras entradas en este blog, allá por 2015.

Podéis volver  a verlo en este enlace

Cuando la profesionalidad es el detalle. Restaurante Tosca

¡Cómo pasa el tiempo!.

Y no solo no ha cambiado mi impresión este año, sino que mejora.

El pasado verano probé un ceviche de raíces peruanas personalizado originalmente por el chef, que todavía saboreo en el recuerdo. Este año lo han variado dándole un toque oriental y cambiando la materia prima y ¡ohhhhh que delicia!!

Ceviche de gambas y atún estilo Nikkei, guacamole, Sésamo, y sorbete de Chili

CEVICHE

Sus pescados a la sal son magníficos ya lo conté en su día.

Esta vez optamos por otras versiones muy bien elaboradas también.

Un lomo de bacalao a baja temperatura, meloso de tapioca y tomate confitado

BACALAO

y una corvina al vapor de bambú, tartar de tomate encurtidos e hinojo, espuma de apio y cítricos

CORVINA

Para rematar los postres,

Panna cotta de café y Baileys, macarón de cacao y helado de mascarpone

PANA COTA

y una deliciosa tarta Tatín de manzana, crema de toffe, sablé de almendras y helado de vainilla .

TATIN

Y que decir del personal ? fantástico como siempre, amable, cálido y con una profesionalidad que se refuerza año a año. Ferran al frente siempre tiene un buen consejo para hacerte la velada más que agradable.

SIFON

Original también el detalle de los sifones repartidos en las mesas con la carta de cócteles.

Más que un furancho. Restaurante Miña Casiña

MIÑA CASIÑA

Serantes, 13
BAION – VILANOVA DE AROUSA (PONTEVEDRA)
Teléfono: 622 114 674

Galicia tiene rincones maravillosos. Escondidos en esos rincones han estado desde hace más de 300 años los llamados Furanchos.

Se trata de un lugar, donde los propietarios de una casa privada, hacen vino para consumo propio y los excedentes de esa producción se ponen en circulación vendiéndolo a particulares, acomodando un lugar de la vivienda y acompañándolo de algún manjar típico de la zona, principalmente queso, empanada, tortilla… todo casero  para tapear con el Albariño. También se denominan Loureiros  porque colocaban fuera, en un lugar visible, una hoja de laurel como señal de su actividad para anunciarse.

Estos locales han ido evolucionando y hoy se han transformado en lugares más acogedores y algunos decorados con muy buen gusto, tanto que algunos abren al público todo el año y no en la estacionalidad a la que están obligados por ley, y se han transformado en auténticos restaurantes, como es el caso de Miña Casiña, que mantiene el tradicional aspecto de furancho, se entra por la puerta que da acceso también al jardín de la vivienda privada, pero el resto es un local que no tiene que envidiar nada al restaurante más exquisito de la zona.

Situado en un entorno maravilloso en el corazón de las Rías Baixas, rodeado de plantaciones de Albariño, te conquista nada más entrar, su proliferación de detalles de buen gusto en una decoración rustica y elegante a la vez.

Desde que traspasas la puerta común al jardín, que comparte con la vivienda, con los detalles de la pequeña fuente, o el estanque, es un no parar de admirar la cantidad de objetos que conforman su acogedora decoración.

Redes de pescador a modo de cortinas o visillos, pequeños barriles hechos maceteros.

Y destacando una serie de muebles de madera hechos por un artesano de la zona, aprovechando las yuntas de los bueyes o las ruedas de los carros y otros utensilios agrícolas, con un gusto y una calidad soberbia.

El resto una mezcla de madera y piedra de la zona combinando mantelerías estampadas con otras de un rojo vivo, que da al ambiente un colorido acorde con el resto.

Y al frente de todo esto y en los fogones está Sonia Castro, una gallega encantadora sabedora del oficio y con una gastronomía de altura.

Su cocina basada en los productos frescos de la zona, marisco de la ría y verduras de su huerta, acompañados, como no, del Albariño de su bodega.

Para morirse sus arroces. Nosotros probamos el de bogavante, soberbio en sabor.

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Y el que llaman Paella de Mariscos, que es espectacular, apenas se ve el riquísimo arroz que hay en el fondo, cubierto por la cantidad y calidad de la mariscada que lleva encima.

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Como entrantes, deliciosa la Empanada de Choco, de maíz que le da una textura crujiente muy original y El Crep de Centolla cuya masa está hecha con el propio caldo de la centolla y ligeramente caramelizada, buenísima.

El postre una de sus especialidades,  La tarta de queso de tetilla, sublime.

TARTA DE QUESO

Y ya como colofón sus chupitos. No os perdáis «el mini café irlandés», una copita de orujo de café con nata, original detalle para terminar una comida fantástica.

Italo-Argentino con aires gallegos. Restaurante Mamá Chicó

MAMÁ CHICÓ
Recoletos, 10
MADRID

Si vas por la calle Recoletos, no te quedarás con hambre, seguro. Alberga un buen número de restaurantes, algunos emblemáticos que llevan ahí toda la vida, otros dejaron su huella, nombres como El Borbollón, El Mumbai Massala, La Cesta… han dado paso a otras ofertas gastronómicas.

 

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Aquí, para continuar con su éxito en tierras gallegas, ha emplazado su local Mamá Chicó. Lo primero que llama la atención es su coqueta  terraza en el porche del local.

 

 

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Es algo característico en todo el restaurante: las plantas, las de verdad y los estampados en las sillas o como detalle en el baño.

 

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La decoración interior es una mezcla de jardín invernadero con un toque afrancesado en el mobiliario.

Ese banco corrido típico de los bistró o la combinación de la forja con la madera y las plantas y flores que dan un toque fresco al ambiente. Estuve por la noche una vez y me pareció muy oscuro. Esta vez de día, la luz que le proporciona sus grandes ventanales, le da esa alegría y optimismo que desprende el local.

 

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Destaca en el centro de la sala un pequeño obrador acristalado. Chicó Bakery donde se pueden ver las tartas y panes caseros, que elaboran allí mismo.

 

CHICÓ BAKERY

 

Al igual que la decoración, la cocina también es una mezcla. Es sabido que la cocina argentina tiene muchas influencias italianas. Pues bien aquí tenemos que sumar sus influencias gallegas, como no, y además, esta última es la tierra en donde empezaron su andadura gastronómica con cinco locales en esa comunidad.

Raíces argentinas con las que homenajean a la madre de los dueños, de quien toman su nombre, Rafaela Susana Fasanella, apodada Mamá Chi. Cocina tradicional pues, proveniente de viejos artesanos panaderos que han desarrollado su saber hacer primero en Galicia y ahora en Madrid.

Así una de sus especialidades como no podía ser de otra manera son sus pizzas, pero  ojo no son nada corrientes. Para empezar son ovaladas o rectangulares y pueden ser también de masa negra elaborada con carbón vegetal, muy finas y deliciosas.

 

PIZZA

Probamos la de boletus, trufa con ricotta, lascas de parmesano y rúcula, buenísima.

De entrante un Tartar de atún marinado con aguacate, mango y mayonesa de ají amarillo, impresionante

.ATUN

Y el postre como no podía ser menos:

Apple crumble pie (tarta de manzana sobre base de masa sablée cubierto de crumble con almendra y un toque de canela, servida caliente con helado), superior.

 

TARTA

 

También son muy recomendables sus pastas, como las que probé en otra ocasión, los Fettuccinis salteados con boletus y zamburiñas o Pappardelle al ragu de jabali y queso parmesano.

Acompañado de un pan elaborado allí mismo con tomatitos cherry y aceitunas blanco o negro.

PAN

 

Una atención profesional y cálida hizo que se nos pasase el tiempo volando, disfrutando de una agradable comida.

Tienen un horario muy amplio que incluye el Brunch y la merienda.

Sin duda volveré a probar más platos que estoy convencida estarán a la altura y no me puedo perder. Un lugar para tener en la agenda.

Al borde del mar. Restaurante Neptuno

NEPTUNO

Paseo del Mediterráneo 62E
Playa del Descargador
MOCÁJAR ALMERÍA
Teléfono 616005387

A lo largo de la playa de Mojácar se suceden los chiringuitos y restaurantes con terraza.

Paseando un día me llamó la atención de este restaurante la barca que tienen fuera con los espetos de sardinas, doradas,… y el olor que invita a entrar, así que decidí probar a comer en su terraza. Fue una fantástica experiencia, a la mismísima orilla del mar degustamos unos mariscos y pescados exquisitos, tanto fue así, que repetimos el día siguiente.

El primer día destaco el pulpo al espeto, delicioso y un fantástico rape a la brasa y el segundo día optamos por una parrillada de marisco que disfrutamos lentamente viendo las olas, una maravilla.

Su oferta en pescados, carnes, arroces y mariscos es más que suficiente, para contentar a cualquier paladar.

El interior del restaurante está decorado en una mezcla marinera con un toque moderno, pero desde luego lo que es la joya del local es su terraza.

Tomamos antes un aperitivo escuchando música en una zona que tiene al aire libre con sofás al borde del mar, un marco perfecto, tanto para antes de comer, como para tomar una copa en el atardecer.

La atención del personal amabilísima y pendiente de todos los detalles. Y el precio más que razonable en relación a la calidad del producto.

Un lugar para tener en cuenta muy diferente de lo que se suele encontrar como chiringuitos de playa.