Archivos

Atrapando sueños. Restaurante La Bambula

LA BAMBULA

Paseo Amanecer,
JÁVEA, ALICANTE
Teléfono:  966 47 06 88

ROTULO

Desde que en 1985 Edgar Slama abriese por primera vez su local “Champagne” cambió el concepto del negocio de hostelería en la playa de Jávea y modernizó sus códigos.

Hoy son varios los negocios que posee en la zona. Una de las últimas apuestas del grupo Jávea Company, es el restaurante La Bambula abierto el pasado año.

Reúne lo mejor de las experiencias de este grupo hostelero y la versatilidad que caracteriza a sus locales.

Distintos ambientes con una decoración exquisita llena de detalles, esculturas, muebles de diseño diferentes, mezcla perfectamente colocada en un inmenso espacio.

Destacable es su preciosa escalera, una fantástica estructura metálica, en el centro, que coincide con el mismo motivo que las patas de alguna mesa y que da acceso a la terraza superior con vistas a la bahía.

Igual puedes tomar un aperitivo en la bonita terraza de la planta baja, con sus originales sombrillas, como una comida informal o tapeo tanto dentro como fuera.

O algo un poco más formal, cena con familia, amigos, en romántica velada….

Sus distintos rincones crean la atmósfera adecuada a cada ocasión siempre preservando ese aire moderno y fresco que es seña de identidad de todos sus restaurantes.

La comida también es una fusión de distintas cocinas y gustos.

Igual puedes tomar un pequeño variado de marisco como el que probamos la  última noche

IMG_1277

que optar por unas exquisitas tapas, pescados al horno de carbón, mariscos, una buena y variada carta de carnes, alguna especialidad madurada de Galicia, arroces y pastas con un toque más internacional. Es difícil que no acierten con tanta variedad.

Nosotros probamos también una Tempura de Langostinos y sus Salsitas,

TEMPURA DE LANGOSTINOS

Sashimi de Atún con Ensalada de Hierbas y Aguacate

SASHIMI

Aumonière» de Queso de Cabra, Sorpresa crujiente de Queso de Cabra, Calabacín y tapenade

IMG_1240

Mención especial también a los postres una delicia y muy cuidada su presentación. Esta vez nos decantamos por un Brownie Casero con Almendras Garrapiñadas, Helado de Pistacho

BROWNIE

Y un Mousse de Chocolate Blanco, Naranja y Crujiente de Praline, que no defraudaron

POSTRE 2

El personal de un trato exquisito, ágil, simpático y atento con Damien al frente, que ya mostró su saber hacer durante años en La Boheme del mismo grupo y que en su día tuvo cabida en este blog.

Incluye una pequeña tienda con ropa, accesorios y bisutería y un escenario donde algunas noches hay actuaciones en directo, flamenco, salsa, Dj’s…

IMG_1295

Hasta en el baño no se pierde un detalle, como estos originales lavabos o el pequeño patio anexo.

Ideal a la caída del sol también, para tomar un cóctel en un entorno con unas vistas privilegiadas.  Un local para todo y en todo momento.

IMG_1247

Mi favorito en Jávea. Restaurante Tosca

TOSCA

Avenida Mediterráneo, 238
JAVEA
ALICANTE
Teléfono: 965 79 31 45

No sé si será porque todos los años voy un par de veces y ya me siento como en casa o que de verdad después de probar tantos por la zona es el que prefiero en conjunto, calidad, producto, ambiente, y precio.

Fue una de mis primeras entradas en este blog, allá por 2015.

Podéis volver  a verlo en este enlace

Cuando la profesionalidad es el detalle. Restaurante Tosca

¡Cómo pasa el tiempo!.

Y no solo no ha cambiado mi impresión este año, sino que mejora.

El pasado verano probé un ceviche de raíces peruanas personalizado originalmente por el chef, que todavía saboreo en el recuerdo. Este año lo han variado dándole un toque oriental y cambiando la materia prima y ¡ohhhhh que delicia!!

Ceviche de gambas y atún estilo Nikkei, guacamole, Sésamo, y sorbete de Chili

CEVICHE

Sus pescados a la sal son magníficos ya lo conté en su día.

Esta vez optamos por otras versiones muy bien elaboradas también.

Un lomo de bacalao a baja temperatura, meloso de tapioca y tomate confitado

BACALAO

y una corvina al vapor de bambú, tartar de tomate encurtidos e hinojo, espuma de apio y cítricos

CORVINA

Para rematar los postres,

Panna cotta de café y Baileys, macarón de cacao y helado de mascarpone

PANA COTA

y una deliciosa tarta Tatín de manzana, crema de toffe, sablé de almendras y helado de vainilla .

TATIN

Y que decir del personal ? fantástico como siempre, amable, cálido y con una profesionalidad que se refuerza año a año. Ferran al frente siempre tiene un buen consejo para hacerte la velada más que agradable.

SIFON

Original también el detalle de los sifones repartidos en las mesas con la carta de cócteles.

Más que un furancho. Restaurante Miña Casiña

MIÑA CASIÑA

Serantes, 13
BAION – VILANOVA DE AROUSA (PONTEVEDRA)
Teléfono: 622 114 674

Galicia tiene rincones maravillosos. Escondidos en esos rincones han estado desde hace más de 300 años los llamados Furanchos.

Se trata de un lugar, donde los propietarios de una casa privada, hacen vino para consumo propio y los excedentes de esa producción se ponen en circulación vendiéndolo a particulares, acomodando un lugar de la vivienda y acompañándolo de algún manjar típico de la zona, principalmente queso, empanada, tortilla… todo casero  para tapear con el Albariño. También se denominan Loureiros  porque colocaban fuera, en un lugar visible, una hoja de laurel como señal de su actividad para anunciarse.

Estos locales han ido evolucionando y hoy se han transformado en lugares más acogedores y algunos decorados con muy buen gusto, tanto que algunos abren al público todo el año y no en la estacionalidad a la que están obligados por ley, y se han transformado en auténticos restaurantes, como es el caso de Miña Casiña, que mantiene el tradicional aspecto de furancho, se entra por la puerta que da acceso también al jardín de la vivienda privada, pero el resto es un local que no tiene que envidiar nada al restaurante más exquisito de la zona.

Situado en un entorno maravilloso en el corazón de las Rías Baixas, rodeado de plantaciones de Albariño, te conquista nada más entrar, su proliferación de detalles de buen gusto en una decoración rustica y elegante a la vez.

Desde que traspasas la puerta común al jardín, que comparte con la vivienda, con los detalles de la pequeña fuente, o el estanque, es un no parar de admirar la cantidad de objetos que conforman su acogedora decoración.

Redes de pescador a modo de cortinas o visillos, pequeños barriles hechos maceteros.

Y destacando una serie de muebles de madera hechos por un artesano de la zona, aprovechando las yuntas de los bueyes o las ruedas de los carros y otros utensilios agrícolas, con un gusto y una calidad soberbia.

El resto una mezcla de madera y piedra de la zona combinando mantelerías estampadas con otras de un rojo vivo, que da al ambiente un colorido acorde con el resto.

Y al frente de todo esto y en los fogones está Sonia Castro, una gallega encantadora sabedora del oficio y con una gastronomía de altura.

Su cocina basada en los productos frescos de la zona, marisco de la ría y verduras de su huerta, acompañados, como no, del Albariño de su bodega.

Para morirse sus arroces. Nosotros probamos el de bogavante, soberbio en sabor.

IMG_1179

Y el que llaman Paella de Mariscos, que es espectacular, apenas se ve el riquísimo arroz que hay en el fondo, cubierto por la cantidad y calidad de la mariscada que lleva encima.

IMG_1178

Como entrantes, deliciosa la Empanada de Choco, de maíz que le da una textura crujiente muy original y El Crep de Centolla cuya masa está hecha con el propio caldo de la centolla y ligeramente caramelizada, buenísima.

El postre una de sus especialidades,  La tarta de queso de tetilla, sublime.

TARTA DE QUESO

Y ya como colofón sus chupitos. No os perdáis «el mini café irlandés», una copita de orujo de café con nata, original detalle para terminar una comida fantástica.

Italo-Argentino con aires gallegos. Restaurante Mamá Chicó

MAMÁ CHICÓ
Recoletos, 10
MADRID

Si vas por la calle Recoletos, no te quedarás con hambre, seguro. Alberga un buen número de restaurantes, algunos emblemáticos que llevan ahí toda la vida, otros dejaron su huella, nombres como El Borbollón, El Mumbai Massala, La Cesta… han dado paso a otras ofertas gastronómicas.

 

IMG_1027

 

Aquí, para continuar con su éxito en tierras gallegas, ha emplazado su local Mamá Chicó. Lo primero que llama la atención es su coqueta  terraza en el porche del local.

 

 

IMG_1009

 

Es algo característico en todo el restaurante: las plantas, las de verdad y los estampados en las sillas o como detalle en el baño.

 

IMG_1021

 

La decoración interior es una mezcla de jardín invernadero con un toque afrancesado en el mobiliario.

Ese banco corrido típico de los bistró o la combinación de la forja con la madera y las plantas y flores que dan un toque fresco al ambiente. Estuve por la noche una vez y me pareció muy oscuro. Esta vez de día, la luz que le proporciona sus grandes ventanales, le da esa alegría y optimismo que desprende el local.

 

IMG_1026

 

Destaca en el centro de la sala un pequeño obrador acristalado. Chicó Bakery donde se pueden ver las tartas y panes caseros, que elaboran allí mismo.

 

CHICÓ BAKERY

 

Al igual que la decoración, la cocina también es una mezcla. Es sabido que la cocina argentina tiene muchas influencias italianas. Pues bien aquí tenemos que sumar sus influencias gallegas, como no, y además, esta última es la tierra en donde empezaron su andadura gastronómica con cinco locales en esa comunidad.

Raíces argentinas con las que homenajean a la madre de los dueños, de quien toman su nombre, Rafaela Susana Fasanella, apodada Mamá Chi. Cocina tradicional pues, proveniente de viejos artesanos panaderos que han desarrollado su saber hacer primero en Galicia y ahora en Madrid.

Así una de sus especialidades como no podía ser de otra manera son sus pizzas, pero  ojo no son nada corrientes. Para empezar son ovaladas o rectangulares y pueden ser también de masa negra elaborada con carbón vegetal, muy finas y deliciosas.

 

PIZZA

Probamos la de boletus, trufa con ricotta, lascas de parmesano y rúcula, buenísima.

De entrante un Tartar de atún marinado con aguacate, mango y mayonesa de ají amarillo, impresionante

.ATUN

Y el postre como no podía ser menos:

Apple crumble pie (tarta de manzana sobre base de masa sablée cubierto de crumble con almendra y un toque de canela, servida caliente con helado), superior.

 

TARTA

 

También son muy recomendables sus pastas, como las que probé en otra ocasión, los Fettuccinis salteados con boletus y zamburiñas o Pappardelle al ragu de jabali y queso parmesano.

Acompañado de un pan elaborado allí mismo con tomatitos cherry y aceitunas blanco o negro.

PAN

 

Una atención profesional y cálida hizo que se nos pasase el tiempo volando, disfrutando de una agradable comida.

Tienen un horario muy amplio que incluye el Brunch y la merienda.

Sin duda volveré a probar más platos que estoy convencida estarán a la altura y no me puedo perder. Un lugar para tener en la agenda.

Al borde del mar. Restaurante Neptuno

NEPTUNO

Paseo del Mediterráneo 62E
Playa del Descargador
MOCÁJAR ALMERÍA
Teléfono 616005387

A lo largo de la playa de Mojácar se suceden los chiringuitos y restaurantes con terraza.

Paseando un día me llamó la atención de este restaurante la barca que tienen fuera con los espetos de sardinas, doradas,… y el olor que invita a entrar, así que decidí probar a comer en su terraza. Fue una fantástica experiencia, a la mismísima orilla del mar degustamos unos mariscos y pescados exquisitos, tanto fue así, que repetimos el día siguiente.

El primer día destaco el pulpo al espeto, delicioso y un fantástico rape a la brasa y el segundo día optamos por una parrillada de marisco que disfrutamos lentamente viendo las olas, una maravilla.

Su oferta en pescados, carnes, arroces y mariscos es más que suficiente, para contentar a cualquier paladar.

El interior del restaurante está decorado en una mezcla marinera con un toque moderno, pero desde luego lo que es la joya del local es su terraza.

Tomamos antes un aperitivo escuchando música en una zona que tiene al aire libre con sofás al borde del mar, un marco perfecto, tanto para antes de comer, como para tomar una copa en el atardecer.

La atención del personal amabilísima y pendiente de todos los detalles. Y el precio más que razonable en relación a la calidad del producto.

Un lugar para tener en cuenta muy diferente de lo que se suele encontrar como chiringuitos de playa.

Pescando en la excelencia. Restaurante Las Redes

LAS REDES
Av. Los Soportales, 24,
SAN VICENTE DE LA BARQUERA, CANTABRIA

Una visita obligada si estás en Cantabria es visitar San Vicente de la Barquera, villa turística y gastronómica por excelencia, si lo que te gusta es el buen comer.

Hay muchos restaurantes para elegir y si vas en fiesta o en domingo, lo de aparcar y comer sin reserva, se hace difícil. Eso sí, cuando lo consigues empieza la fiesta.

Elegí este restaurante por una buena recomendación y  la experiencia estuvo a la altura de lo esperado.

El local es de tamaño medio y muy luminoso. Un comedor con las paredes de piedra y el mobiliario en blanco, con pequeños detalles marineros y una manzana roja como sencillo centro de mesa, dando color al inmaculado blanco del mantel.

Es un establecimiento de esos, en los que el producto es lo primero y se nota.

Me encantan las alcachofas y el maître, fuera de carta, me recomendó unas confitadas, riquísimas con un toque picante, muy originales.

Como segundos elegimos sus excelentes pescados salvajes

Merluza y Rodaballo. La guarnición de estos platos es un puré de patata emulsionado con pimentón de la vera y repollo por encima, delicioso.

Una cocina sin artificios, con los sabores de siempre y una calidad suprema.

Terminamos con unas fresas flambeadas, que pusieron el broche final a una comida de diez.

El personal muy atento y profesional,  remata una experiencia muy agradable y acogedora.

En un palacio cántabro dos estrellas Michelín. Restaurante Cenador de Amós

CENADOR DE AMÓS

Plaza del Sol, s/n
VILLAVERDE DE PONTONES, CANTABRIA
Teléfono: 942 50 82 43

En un pequeño pueblo de Cantabria, Villaverde de Pontones destaca un palacio del siglo XVIII, El Palacio Mazarrasa.

Este edificio es el que utilizaron Jesús Sánchez y su mujer Marián Martínez para ubicar su restaurante y en 1993 abrieron El Cenador de Amós.

Se me ocurrió llamar sobre la marcha, paseando por la zona y tuve suerte de que me diesen mesa el mismo día. Nada más llegar nos recibieron como si de los anfitriones de una casa particular se tratase, enseñándonos, en primer lugar el palacio. Rompiendo el hielo con un aperitivo de anchoas, como no podía ser de otra manera, pasamos a ver la fantástica bodega con unas 500 referencias, curioseando sin prisa sobre una colección, que el sumiller nos iba enseñando con la pasión de quien sin duda disfruta de su profesión.

A continuación subimos a ver la panadería, una instalación reciente, donde desde 2017 elaboran, con masa madre de harina de trigo ecológica, el pan, que luego vas a degustar con el menú.

En un pequeño salón con chimenea, antiguo comedor de la casa, con un precioso suelo de baldosas a juego con el friso de las paredes, pasamos a tomar otro aperitivo servido por un encantador murciano, que nos explicó el orden y la forma más adecuada de tomarlo. Exquisito comienzo para lo que venía después.

El comedor principal  está situado en lo que era el antiguo patio por donde entraban los coches de caballos. Reformado, conservando los arcos de piedra, la madera de castaño y roble, las puertas con cristal soplado, perfectamente combinado el espacio impolutamente blanco con detalles minimalistas más modernos, mezclado con algún mueble antiguo, hacen un conjunto luminoso y bellísimo.

Posee también otros comedores con una decoración diferente, aunque éste en el que estuvimos me pareció perfecto.

Y ¿qué decir de la cocina de un dos estrellas Michelín?, pues que aquí la calidad y esmero ya la esperas, y siempre nos sorprenden.

La cocina de Jesús se basa en el buen producto de mercado y temporada llevado al más alto nivel en la elaboración y presentación.

Tiene tres menús degustación.

Elegimos In-Esencia por recomendación especial del maître y desde luego fue un acierto. Además, tuvieron el detalle de cambiarme uno de los platos que componen el menú porque no me apetecía mucho, algo que en otros restaurantes no suelen hacerlo para un solo comensal, al ser menú cerrado.

Maridamos con un vino de la Ribera Sacra recomendación del sumiller que acompañó perfectamente todos los platos.

Empezamos con un crujiente de borraja y asado de verduras, riquísimo,

Una ensalada de bocado, lechuga de anero y vinagreta de mostaza, una fresca explosión de sabor.

Perfecto de foie sobre bizcocho de aceituna negra, increíblemente rico, los toques de la esfera de melocotón que acompañan, además de dar al plato una visión más preciosista, el sabor es inigualable.

La huerta de Navarra con licuado de guisante lágrima, la perfección hecha plato, deliciosas las verduras, el punto, el sabor en estado puro.

Cocido marino con anguila, verduras y bogavante,

De segundos  Un lenguado con vinagreta de tomate, el que me resultó más normal, estando rico también y  un más que excelente Ciervo a la parrilla con salsa de vino tinto,

De postre

Tallarines de mango y maracuyá con sopa cítrica, delicioso,

Y Chocolates de origen, praliné de avellanas y helado de café.

Como colofón el detalle final de los petit four, una presentación de diez, que me recordaba a una maqueta en miniatura  de una de esas habitaciones japonesas donde se realiza la ceremonia del té.

Mención especial al servicio de una profesionalidad, amabilidad y cercanía que nos hizo vivir una experiencia muy agradable.

Mirando a Alquezar. Restaurante Casa pardina

CASA PARDINA

Medio s/n
ALQUÉZAR, HUESCA
Teléfono 974318425

 

Alquezar es uno de los pueblos más bonitos de España, así está catalogado y cierto que lo es. Después de una mañana en las pasarelas del rio Vero no hay nada mejor que rematar con una fantástica comida en este restaurante.

Fiel al entorno Casa Pardina ubicada en una típica casa aragonesa de piedra, restaurada hasta el mínimo detalle, tiene una decoración elegante y cuidada, con espacios distribuidos a distintas alturas creando acogedores rincones, cómodas mesas con grandes faldones y sillas de piel y una fantástica luz que entra por sus grandes ventanales, con unas maravillosas vistas.

Las hermanas Blasco,  Mari en la cocina y Ana en la sala  son las que hicieron de su casa familiar este lugar tan encantador.

Mientras que eliges en carta el menú, te reciben con una cata de aceites de la zona, acompañados de longaniza de Graus presentada en una lata y pan. La verdad es que es algo que me sorprendió gratamente, no conocía la calidad extraordinaria y variedad de los aceites del Somontano.

Probamos el Verdeña, el Negral y el Alquezarana, afrutados con un toque picante y distintas intensidades, deliciosos todos. Es un detalle fantástico que promociona uno de los productos más exclusivos de la zona y que por supuesto, invita como fue en mi caso, a comprar una buena muestra para disfrutar luego en casa.

Su cocina es tradicional con algún detalle más creativo. Tienen dos menús a elegir, uno con una degustación de entrantes a compartir y el otro más económico en el que se elige un entrante, un segundo y postre de una variedad de platos más que suficiente, con vino del Somontano incluido. Elegimos este último y no me defraudó.

Fuera de carta Ana nos aconsejó un entrante compuesto por unos Champiñones rellenos de calabacín y unos calabacines rellenos de champiñón, sencillamente deliciosos

Champiñones rellenos de calabacín y unos calabacines rellenos de champiñón. Casa Pardina Alquezar

Sin desmerecer el otro de Caracoles al ajoaceite espectaculares.

 

Los segundos abundantes para estómagos complacientes. Una paletilla a baja temperatura y un Bacalao con su muselina, riquísimo, del que me dio mucha pena dejar la mitad, tenía que dejar hueco para los postres, que según los veía pasar hacia otras mesas, no podía perdonar no probarlos.

La sopa de chocolate blanco con helado de mango y el Helado de mascarpone con chocolate caliente, remataron una comida realmente digna de repetir y a un precio más que razonable con la calidad del producto servido.

La atención esmeradísima de todo el personal y la calidez del lugar es el colofón a un día fantástico paseando por las calles medievales de una villa preciosa.

Magia en el sótano. Restaurante Bodega del Vero

BODEGA DEL VERO

Calle Romero, 13
BARBASTRO, HUESCA
Telefóno974 31 11 83

 

Después de una excursión por la zona, entrar en este restaurante es relajarse y disfrutar. Debajo de una tienda de ultramarinos se esconde una joya gourmet, una bodega sin wifi, sin apenas cobertura, sin carta, donde en un ambiente romántico, rodeados de un batiburrillo de antigüedades al calor de una chimenea y a la luz de las velas, nos introdujimos en una cena especial.

 

Para empezar la tienda, no es una tienda cualquiera. Se trata de un colmado con los productos más exclusivos de la zona, de una calidad extraordinaria. Tomando un vinito en la pequeña barra, que tienen en un rincón, nos decidimos a probar la cocina, viendo toda aquella variedad de manjares aragoneses.

 

Bajar al restaurante es toda una experiencia. Situado en una antigua chocolatería este sótano de piedra es hoy un comedor íntimo repleto de objetos diversos y mesas con la mantelería a juego con la vajilla rosa de la Cartuja a las que no les falta un detalle.

 

La gestión del restaurante es familiar y el trato también, me llamó la atención que el padre de los que hoy regentan el lugar, un señor octogenario ya jubilado, permanece sentado en la tienda pendiente de todo lo que pasa, saludando a los clientes y disfrutando de la charla que ofrece el visitante, muy lúcido y jovial.

 

Quién estuvo en todo momento pendiente de nosotros fue Vero, el alma de la sala y quien te elige y guía por la experiencia de la noche. No tienen carta. Su oferta se compone de los productos de la zona y es ella la que sugiere según observa al cliente. Es fantástico verla trabajar.

Como no teníamos mucho apetito nos ofreció una variedad de entrantes para picar un poco.

Tomamos un exquisito tomate rosa de Barbastro, unos embutidos deliciosos y unos patés con una original mermelada de violetas, altamente recomendable, no la había probado nunca y fue un descubrimiento. El pan con tomate con que lo acompañan junto con la degustación de aceite de la zona remataron una cena que me gustó tanto que volvimos la siguiente noche a probar otras tantas delicatesen, como la increíble tabla de quesos combinada con nueces orejones, uvas pasas, manzana y membrillo  o la ensalada de ventresca y espárragos de Navarra entre otros.

Las raciones son tan abundantes que no pudimos probar otras cosas que me apetecían, su oferta es tentadora, así es que me obligaré a volver por la zona y repetir experiencia.

 

El vino por supuesto del Somontano también lo eligió Vero y no nos defraudó. Y el precio al final más que razonable para la calidad ofrecida.

Y lo mejor el mimo, simpatía y atención del personal que nos hizo sentir muy confortables en todo momento. De esas veces en las que la sobremesa pasa sin prisas hasta bien entrada la noche.

Alrededor de la trufa. Restaurante Taberna de Lillas Pastia

TABERNA DE LILLAS PASTIA

Plaza Navarra, 4
HUESCA
Teléfono: 974 211 691

Original manera de rendir homenaje al ciento cincuenta aniversario de la ópera “Carmen” poniendo nombre al restaurante como la famosa taberna donde la protagonista espera a su amor en medio de un sórdido ambiente de contrabandistas y gente de mala reputación.

Situado en un precioso edificio modernista que era la antigua biblioteca del Circulo Oscense, una vez que atraviesas la magnífica puerta y el vestíbulo con sus grandes lámparas de araña, de su sencilla decoración lo que más me llamó la atención fue el tronco en la gran mesa central de servicio, o el detalle de los pequeños roperos cerca de las mesas.

Con una merecida estrella Michelin, Carmelo Bosque, su cocinero, amante de la trufa negra ofrece, a parte de la carta, dos menús, uno más largo y especializado en este hongo y otro que mantiene durante todo el año “Carmen”. Elegimos como no podía ser de otra manera el menú Carmen.

Empezamos con un aperitivo, un vermut invertido con esferificaciones de aceitunas y macarons de trufa, original y delicioso.

Dos entrantes comunes para ambos comensales, Sopa de cebolla con huevo poche y crujiente de boletus y Arroz de trufa con royal de foie, este último espectacular. Se nota el protagonismo de la trufa negra, especialidad de la casa en plena temporada.

Como segundos elegimos Cocochas de bacalao al pilpil y Perdiz en guiso con setas, nuevamente exquisita para mi gusto la combinación de las trompetillas negras y las rosiñol en este guiso.

Y para terminar un delicioso Cremoso de vainilla Bourbon y granizado de whisky y el postre denominado Chocolates una riquísima mezcla de texturas.

El servicio correcto, y un detalle que me encantó es que nos diesen la prueba del vino a los dos comensales, algo que no suele ser habitual y que denota una sensibilidad hacia los diferentes gustos, opiniones y paladares de las distintas personas que conforman una mesa.

Un placer de comida, altamente recomendable.