BONAMB
Carretera de Benitachell km 10
JAVEA
ALICANTE
Teléfono: 965084440
El restaurante BonAmb está situado en las afueras del Parque Natural del Montgó, en un entorno precioso con vistas a las montañas.
Lástima que la noche que lo visité por la predicción de lluvias no pudimos aprovechar la terraza, pero la sala interior fue una buena opción.
Decorada de una forma sencilla con mesas amplias, líneas rectas, paredes encaladas y techo de madera y con un pequeño detalle muy original como centro en cada mesa, una talla de arcilla diferente en cada una.

Destaca una mesa de trabajo en el centro de la sala, que además de decorar y separar las mesas, es muy cómoda para clientes y personal.
Ofrecen carta y tres menús degustación, cuya diferencia es la cantidad de platos que contienen.
Nos decantamos por el más pequeño, Sabores del Montgó, compuesto de unos aperitivos, 7 platos, y golosinas.
Como siempre en este tipo de restaurantes es difícil describir la cantidad de sensaciones, olores, texturas y sabores que a partir del primer bocado empiezas a disfrutar.
La mayoría del menú elegido está enfocado a sabores marinos, excepto un pichón asado al final.
Increíble el mero marinado al minuto con calabaza, yogurt y capuchina, nunca había tenido esa sensación del pescado marinándose según lo vas comiendo.
Deliciosas las cigalas asadas con salsa de naranja e infusión thai, y que en el momento de servirlas las rocían ligeramente con ralladura de una variedad de lima, que aromatiza increíblemente el plato.
Nunca hubiese imaginado sacarle tanto partido a una caballa en vapor de salmuera con jugo agripicante, aguacate, gel de limón y ramallo de mar, sencillamente sublime.
Pasando por unos salmonetes exquisitos también o un cardo con una cama de brandada, hierbas y caviar…
Y un postre de sabores cítricos en una magia de plato.
Rematan con lo que llaman golosinas, que para mi gusto no fue lo más espectacular, aunque no desmerecen, pero la verdad es que el listón estaba a un nivel a estas alturas que difícilmente podría superarse.
Para acompañar, nos dejamos aconsejar por el sumiller, que eligió un vino en consonancia con el viaje gastronómico que íbamos a realizar y fiel a su profesionalidad estuvo realmente acertado.
Todo el personal estuvo a la altura de la calidad de un restaurante con una estrella Michelin, procurando en todo momento hacer la velada agradable. Empezando por el encantador jefe de sala Pablo Catalá, pendiente en todo momento de nuestra satisfacción.
Al final Alberto Ferruz, chef y artífice de estos manjares, salió a la sala y departió con todas las mesas, un joven simpático, con esa humildad que distingue a las personas que no necesitan aparentar ni demostrar más de lo que acabábamos de disfrutar.
En resumen dos horas y media que se pasan volando en una noche perfecta y que recomiendo si pasáis por este precioso lugar. Una estrella bien merecida.
Si has estado en Jávea y no has estado en la Pepa es que has estado muy poco tiempo.
pizzerías italianas, algo que entonces no era habitual. Después han abierto cerca dos de esas grandes franquicias y las filas a la puerta de Pepa han disminuido, pero no por ello ha bajado la calidad de sus pizzas y además ofrece una carta extensa y variada de la gastronomía de la zona.
Yo lo prefiero a los otros macrorestaurantes que tiene cercanos. Sigue fiel a su estilo de restaurante familiar y cercano y no ha mermado en absoluto la calidad de sus productos por lo que es un sitio de obligada visita durante las vacaciones en Jávea.


El restaurante La Bohême, está situado en primera línea de la playa del arenal en Javea.


Tiene un videoclub en activo, de los pocos que quedan ya, con una amplia selección de títulos y comida para llevar en horario de mediodía.
Por la noche se transforma en un restaurante con una luz más suave y cálida.
Casa Bigote, es un restaurante tradicional que ha ido ampliando su oferta a lo largo de los últimos sesenta años de generación en generación, contando hoy con un local que aparte de su antigua barra, tiene dos grandes salones, uno interior y otro con excelentes vistas al Coto de Doñana. Aunque es grande resulta muy acogedor, quizás en parte al buen servicio, en todo momento profesional y pendiente de la satisfacción del cliente.
Únicamente nos costó un poco encontrarlo, la dirección es un poco confusa, deberían indicar que está en la playa y no se puede llegar con el coche. Hay una calle con un nombre parecido y si no conoces la ciudad te cuesta un par de vueltas. Supongo que para los que se alojan allí es fácil verlo cuando van a la playa, pero este detalle puede hacer que, si no lo has probado antes, optes por otro de la zona. Deberían revisarlo.


El Café Royalty fue el más visitado de la ciudad en los años treinta, frecuentado por intelectuales, políticos, músicos y artistas y donde incluso Manuel de Falla deleito al público con sus conciertos. Cerrado durante décadas, hoy es un restaurante fantásticamente restaurado conservando su decoración original, cuidando hasta el último detalle, con escayolas recubiertas de pan de oro, mobiliario de principios del siglo XX y pinturas adornando el techo, al más puro estilo Art Nouveau.




e los platos son también dignas de mención, postres servidos en tarros de mermelada o cafeteras italianas, primeros y segundos en tablas o pizarras rasgadas o partidas, con ese exquisito toque del cuidado del producto original siempre.

