El Amor y La Cocina. Restaurante Tula

TULA

Av. De la Llibertat, 36
XÁBIA, ALICANTE
Teléfono: 966471745

Hacía varios años que deseaba probar este restaurante. Alguna vez volviendo de la playa intentaba reservar, pero la demanda desde el principio fue tal, que se volvió ardua tarea.

Este año ya no lo podía dejar pasar y planificado con tiempo lo conseguí. Y no sólo una vez, sino que tuvieron la amabilidad de volverme a llamar, como yo les pedí, si tenían una anulación de reserva antes de finalizar mis vacaciones. Así es que doble gozada.

Tula es el proyecto personal de Borja y Clara, una pareja, que como en esas historias que se ven en el cine, después de formarse cada uno por su lado, se conocieron trabajando con Quique Dacosta y desde ahí siguieron por distintas experiencias profesionales, pero ya juntos, hasta decidir abrir su propio restaurante.

Por esas carambolas del destino, aterrizaron en Jávea cuando lo que en principio querían era abrir en Madrid, decisión que no me hubiese importado en absoluto.

Es un local pequeño, con pocas mesas en mármol desnudo. Sus paredes color visón y friso de azulejo, la bonita composición de cuadros, su librería con los potos trepadores tal y como los tendríamos en el salón de nuestra casa, conforman un ambiente muy acogedor. Los cojines en el sofá corrido completan el look.

Esa sencillez se traslada al trato al cliente por parte de Clara que lleva la sala y otra persona en el equipo pendiente de cada detalle.

Y Borja, que con su pequeño equipo en la cocina, elabora unas maravillas, que, con pasión, luego te explica cuando te las trae a la mesa.

Tula se llama así en homenaje a la abuela de Borja, cocinera durante muchos años en Azuqueca de Henares, un pueblo cercano a Madrid y de la que según cuenta aprendió a cocinar.

Con una merecida estrella Michelin, su oferta se basa en unos poquitos platos como base y algunas sugerencias fuera de carta.

No tienen menú degustación, como suele ser habitual en un Michelin, así pues, el comensal se diseña su propio menú, ayudado por los consejos de Clara, que te asesora en cuanto a raciones, cantidades, sabores, combinaciones para elaborar una degustación perfecta.

Los platos están pensados para poderlos compartir y al servirlos los traen perfectamente emplatados por separado, un detalle digno de mención porque muchas veces cuando queremos compartir un plato al dividirlo el cliente no suele ser capaz de medir la cantidad exacta de los ingredientes para degustar el plato en toda su dimensión.

Las reservas las hacen perfectamente escalonadas para que el cliente se tome su tiempo, mientras te ponen un sencillo y rico aperitivo, acompañado de pan y aceite en un original envase, Clara te va orientando acerca de los platos.

Uno de sus clásicos es el Taco de hoja de shisho con panceta, anguila ahumada y misonesa.

Para comer con las manos envuelto en la hoja de shisho un bocado de sabor increíble, y literalmente para chuparse los dedos, por lo menos es lo que yo hice.

Su Croqueta de blanquet a la brasa, cebolleta y queso de cabra es perfecta, el blanquet es un embutido tradicional de la Comunidad Valenciana, es como una salchicha blanca o una especie de butifarra.

La mezcla de sabor con el queso, la cremosidad y el punto de rebozado la hacen otro bocado imprescindible.

Deliciosa la Gamba blanca con escabeche emulsionado de pollo, coliflor y almendra

Mezclas que se repiten en su carta, mar, caza, montaña en una fusión de potente sabor.

Unas originales Cocochas de merluza y velouté de coco y limón de suavidad exquisita que no tienen nada que envidiar a las tradicionales cocochas al pil pil a las que estamos acostumbrados

En esta mezcla continua de sabores unos Sepionet con salsa de torreznos fuera de carta, plato sorprendente. El sepionet es una exquisitez de la familia de la sepia más pequeño y tierno y yo diría más meloso. No lo había probado nunca y con esta salsa resultó innovador.

Más delicado de sabor la Lecha con escabeche de zanahoria y gamba y zanahorias en papillot, simplemente delicioso.

Más conocido como pez limón, este año lo estoy probando en diversas elaboraciones. En este momento es bastante apreciado por ser rico en Omega 3. El punto que le da Borja te va anticipando de lo que es capaz de hacer con el pescado, y que pude constatar la segunda vez con el

Rape en adobo de aceituna negra y pebrella, jugo de hervido y salsa cardinale de quisquilla.

Estudioso de los pescados, últimamente trabaja en la maduración de los mismos y las técnicas de curado y está impulsando la elaboración y comercialización de embutidos marinos al igual que hace Ángel León.

Es quizás por ello que comiendo este rape me recordaba a los embutidos que hacía mi abuela con ese olor de ahumado de chimenea de pueblo. Un platazo de diez.

Como no todo es pescado, Las Mollejas de ternera con bechamel merengada, praliné de ajo asado y su jugo mantienen el nivel de una maravillosa cocina.

En el capítulo de los postres no se quedan atrás.

Impresionada por Coliflor, chocolate blanco y limón, maestros en mezclar sabores no podían ser menos en los dulces.

Su particular y deliciosa tarta de queso, Pan, queso servilleta y aceite.

El queso servilleta siguiendo con su modo de actuar, sirviéndose de proveedores y productos locales, es un queso típicamente valenciano y se llama así por su proceso de elaboración en el que se prensa y escurre el suero de la leche con una servilleta anudada.

En homenaje a Casa Gerardo donde Borja y Clara se formaron hacen el Arroz con leche caramelizado, que me dejó sin palabras.

Y para los chocolateros. Los que me seguís, sabéis que llevo uno siempre a mi lado, el Buñuelo, chocolate, cacahuete y calabaza con un punto picante, espectacular como el resto.

Punto y final para una redonda velada, dos en este verano de descubrimientos gastronómicos. Y este sin duda va a formar parte de mi agenda estival.

Segunda estrella, segunda visita. Restaurante Bonamb

BONAMB

Carrer Benitachell, 100
XÁBIA, ALICANTE
Teléfono: 965 08 44 40

Hace más de cinco años, con su primera estrella Michelín probé su menú y os conté la experiencia en una de mis primeras entradas en este blog.

Ahora con la segunda estrella consolidada en unos cuantos años y pasados los apuros y esfuerzos por el covid, he querido volver a vivir la experiencia aprovechando su décimo aniversario y el menú especial que para ello ha elaborado.

El sitio sigue siendo muy acogedor, una casa de campo restaurada con un entorno precioso ajardinado y salpicado de esculturas, esta vez pude disfrutar de su terraza, con mesas separadas amplias y salpicada de esculturas y muebles de madera y forja elaborados por artesanos de la zona.

Preciosa también la vajilla que personalizan en cada temporada.

En cuanto a su menú, basado en el pescado y el marisco de sabores muy intensos, para paladares fuertes, incluyen un solo plato de carne al final.

Nos recibieron en su Mesa Ancestral con una degustación de caballa prebrella, corvina en pimentón y bonito curry, salazones que recuperan aromas y sabores de antiguas civilizaciones intensos y muy originales, antesala de lo que nos esperaba.

Ya en mesa empezamos con unos aperitivos.

Un indescriptible Flan !!! mezcla de texturas y sabores, muy rico, una original Coca de Parfait,

Un delicioso Profiterol de Merluza, unos Mochis, un exquisito pastelito japonés de pescado, y una sopa fría de Tomates Fermentados

Seguimos con un trio fuerte de sabor a modo de embutido marino,

Magro, Cabeza de cerdo marino y Ventresca

Para refrescar y darte un pequeño descanso uno de los que más me gustaron

Pimientos y pulpo

Muy original la Boloñesa de Navajas y Erizos, ya he dicho que los platos son todos de un sabor fuertísimo y este sin duda se lleva el premio. A mí me resulto excesivamente fuerte, sobre todo porque a estas alturas ya estaba un poco saturada de tanta intensidad.

Seguimos con unas Quisquillas filtradas con grasa y escabeche

Y el único plato de carne El Pichon, sin descanso en la intensidad

Sin duda un menú digno de dos estrellas Michelin, aunque para mi gusto difícil por lo fuerte de las texturas y los sabores, en la anterior ocasión recuerdo un menú más variado en intensidad y lo disfruté más.

Un respiro fue su refrescante postre, Frescura Mediterránea, una especie de nube golosina con un interior helado muy fresco.

Y el Postre Inesperado. Delicioso para terminar.

Y los Mignardises

En resumen, una experiencia con luces y sombras, achacables evidentemente a mi gusto personal.

Mil razones para volver. Restaurante Divino Tinto

DIVINO TINTO

Calle del Hierro, 4B
MADRID
Teléfono: 616 92 54 77

Muchas veces paseando por el barrio, me paré a tomar un vino en la barra, cuando generalmente estaba lleno a rebosar. Siempre me decía “tengo que venir aquí a cenar algún día, tiene todo muy buena pinta”.

Por distintas circunstancias y con la Covid por medio, la decisión se fue retrasando.

Y mientras, pusieron una pequeña terraza, y un día decidí probar.

Siempre digo que los detalles restan o suman a un establecimiento.

Estar en una terraza, como estuvimos el primer día, en la sombra a diez grados, es un poco loco y salir satisfechos, muy contentos, comentando lo bien que lo habíamos pasado, es mérito absoluto de la exquisita atención por parte de David, el artífice de este negocio, y su equipo.

Desde ese día me conquistaron y he ido más veces.

El local es pequeño con pocas mesas, decorado al estilo taberna moderna, acogedor y con el complemento ahora de la terraza que aumenta la oferta, aunque es conveniente reservar.

Lo realmente sorprendente es la cocina que ofrecen. Un buen producto muy cuidado con unas elaboraciones muy bien presentadas, en consonancia con el detalle que presentan en todo momento en sus atenciones con el cliente.

Tienen platos para poder compartir como sus exquisitas Croquetas, de txuleton, de chipirones o de txangurro. Tienen de más especialidades como las de queso Idiazabal o las de cecina que aún me quedan por probar.

O sus Huevos rotos con trufa, me encanta el sabor que da la trufa a algunos platos y con el huevo queda espectacular.

Un imprescindible son sus Milhojas de Foie, deliciosa combinación del foie y la crema de mango y con una presentación preciosa.

Refrescantes sus Tacos de Gambas al ajillo con feta y crema de mango

Muy rico su Salpicón de marisco con colas de cigala

Original, informal y delicioso su Lobster Roll de Bogavante y pan Brioche, para comer a bocados.

Impresionante es la combinación de su Oreja cochifrita con revolconas, un plato que para mí tiene unos especiales recuerdos familiares.

Un plato contundente es la Costilla de vaca, calidad en el producto y espectacular en su presentación flambeado en mesa.

Al ser una cocina de temporada, ciertos platos están más presentes en una estación u otra.

En el capítulo de los postres, me encantó la Torrija con helado, también terminada y flambeada en la mesa.

Deliciosa la Tarta de lima o el Helado de Yogur con confitura de Higos al oporto y crumble de almendras

Y la estrella de los chocolateros, solo con el nombre ya os podéis imaginar Muerte por chocolate, ¡sin palabras!.

Todo esto acompañado siempre con un buen vino. Tienen una bodega pequeña de pequeños productores con una buena variedad y ahí me dejo asesorar siempre.

Para finalizar tienen el detalle de ofrecerte con los cafés una piña colada sin alcohol para completar la sobremesa.

De leyendas y fusiones. Restaurante El Hombre Pez

EL HOMBRE PEZ

Calle de Velázquez 102
MADRID
Teléfono: 910 58 80 01

Si hay algo que impacta nada más entrar en el restaurante es su decoración. Un amplio local de tres alturas con distintos ambientes. Predominando los colores arena y dorado, destacan la originalidad de sus lámparas.

Lampara en forma de pez-Restaurante El Hombre Pez

Impresionante al llegar al restaurante y dirigirte a la planta superior el detalle de las tres esculturas que coronan la escalera, un guiño al monumento de los Raqueros de Santander, homenaje a los niños que entre los siglos XIX y XX se sumergían en las aguas del Cantábrico para recoger las monedas que los transeúntes o pescadores les echaban.

Esculturas representando al Monumento los Raqueros de Santander Restaurante El Hombre Pez

Y es que el artífice de este restaurante Delwar Mozumder creador también de otras propuestas indias en Madrid como Bangalore o Purnima, amante de la cultura y gastronomía cántabra, decidió mezclar aquí ambas cocinas.

Empezando por el nombre del restaurante en alusión a la antigua leyenda del Hombre Pez de Liérganes, que se fue a dar un baño en Bilbao y arrastrado por la corriente, cinco años después apareció en Cádiz con la piel cubierta de escamas.

Como las leyendas tienen distintas versiones unos dicen que se le vio en distintos países y que llegó hasta La India, bueno el caso es que al final se le pudo identificar y volvió a casa, lo que pasó entremedias es una incógnita.

En la sala superior unas cómodas mesas, en un cálido y sofisticado ambiente invitan a una velada relajada.

En cuanto a la cocina tienen una carta cántabra, otra india y otra mezcla de las dos.

También tienen menú degustación pero al ser cena nos aconsejaron que optásemos por menos platos, así es que tendré que ir más veces para seguir probando.

Empezamos por unos Mejillones naturales con vermuth siderit. Una salsa con un toque original.

Mejillones naturales con vermuth siderit. Restaurante El Hombre Pez

Y unas Rabas de calamar estilo Cantabria, un plato típico al que le acompañan de dos salsas hindúes.

Rabas de calamar estilo Cantabria,-Restaurante El Hombre Pez

Personalmente esperaba más de esta fusión, quizás más integrado en un guiso o algo por el estilo, aunque estaban en su punto de fritura y las salsas deliciosas.

En los segundos optamos por El Rodaballo Tandori acompañado de Arroz Basmati con especias.

Rodaballo Tandori acompañado de Arroz Basmati con especias-Restaurante El Hombre Pez

Un plato realmente delicioso con una salsa espectacular.

Además, pedimos el típico pan indio Naan que resultó el complemento perfecto para acompañar este plato y el siguiente.

El Solomillo salteado con verduras arroz basmati y curry rojo, muy rico también Sin embargo yo elegiría otro tipo de carne para el guiso ya que el solomillo siendo de una calidad extraordinaria, queda un poco seco.

Solomillo salteado con verduras arroz basmati y curry rojo ,Restaurante El Hombre Pez

Como broche elegimos La tarta de Queso fantástica una textura cremosa y un sabor más fuerte por la presencia del queso azul, para repetir.

Tarta de Queso-Restaurante El Hombre Pez

Todo ello acompañado de Un Quinta Daa Peza, un Mencía de Valdeorras que resultó muy adecuado para la mezcla de sabores y texturas.

La atención por parte tanto del Jefe de Sala como del resto del personal exquisita y pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente.

Sin duda tengo que volver a probar el menú degustación y os contaré los detalles.

Mesa para cuatro-Restaurante El Hombre Pez

Una fiesta gastronómica. Restaurante Triciclo

TRICICLO

Calle de Sta. María, 28
MADRID
Teléfono: 910 24 47 98

Por fin después de mucho tiempo he podido probar Triciclo. Reconozco que tenía reticencias por lo difícil que era encontrar mesa siempre, y pensaba que podía ser uno de esos restaurantes de pose y moda.

Nada más lejos de la realidad. Es entrar y te das cuenta de que su ambiente es de una profesionalidad y sencillez que denota el objetivo que dicen tener y que consiguen, que te sientas como en casa.

Una decoración rústica con múltiples detalles, antigüedades, como algún perchero o puerta envejecida, viejos cajones hechos pequeñas estanterías, un sencillo bouquet de flores secas sobre las mesas, algunas de ellas redondas mucho más acogedoras, y curioso el “azulejo” para posar el pan.

Con varios ambientes cuenta a la entrada con una barra y varias mesas altas para algo más informal  que da entrada al salón principal para una comida o cena más sosegada.

Su carta es muy versátil y variable, con una cocina de mercado, una vertiente más sofisticada y algo de fusión pero sin perder los sabores y texturas totalmente reconocibles y una curiosidad es que ofrecen la opción de elegir media o un tercio de ración con lo cual se pueden probar más platos y compartirlos en mesa.

Aun así  estaba deseosa de probar, no sabía que elegir  y pedí el menú degustación y desde luego que fue un gran acierto, imagino que si hubiese elegido a la carta no hubiese sido muy diferente a juzgar por la calidad del producto. No hubo nada que no me encantase, y eso no siempre es fácil.

Antes de entrar en materia nos recibieron con un snack muy original “corteza de arroz con crema de hierbas aromáticas”.

“corteza de arroz con crema de hierbas aromáticas”. Restaurante Triciclo

Y así comenzamos con unos muy logrados aperitivos. Tuvieron el detalle de ponernos tres cuando solo dos de los tres comensales que éramos elegimos la degustación.

Sopa fría de vaina de guisante lágrima, Cherry Mary” y Tosta de paté de pato casero. Exquisitez antesala de lo que vendría a continuación

El  primer pase Gamba con shiso y mango

Una gamba con un fino rebozado y una base de mango que envuelta en el shiso a modo de rollito te lo puedes comer de un par de bocados mojados en una salsa deliciosa.

Gamba con shiso y mango-Restaurante Triciclo

Con la miel en los labios del plato anterior nos presentan el Besugo a la madrileña muy poco hecho. Increíble, porque al verlo efectivamente es crudo, pero en boca es como si te estuvieses comiendo un tradicional besugo al horno, absolutamente fantástico.

Besugo a la madrileña muy poco hecho. Restaurante Triciclo

A estas alturas ya empezaba a ver que la cosa iba en serio, y que lo que nos esperaba era cocina de nivel.

El siguiente, Saam de puntilla fresca de Sanlúcar con huevo de codorniz, la introducción del típico rollito coreano, con el más puro sabor andaluz. De diez.

Saam de puntilla fresca de Sanlúcar con huevo de codorniz-Restaurante Triciclo

Unos Perretxicos con yema de huevo de corral, jugo de carne y papada ibérica, potencia de sabor y exquisitez.

Perretxicos con yema de huevo de corral, jugo de carne y papada ibérica, Restaurante Triciclo

Ya en plena fiesta degustativa recibimos la Merluza a la brasa con pil pil de guisante lágrima, jugosa, riquísima con una verduritas crujientes de acompañamiento y ese original pil pil.

Merluza a la brasa con pil pil de guisante lágrima-Restaurante Triciclo

El Pato a la brasa con crema de maíz ahumado y paté casero de sus interiores, siguió el ejemplo de todo lo anterior dejándonos un sabor de boca perfecto, sin decaer en ningún momento el nivel.

Pato a la brasa con crema de maíz ahumado y paté casero de sus interiores, Restaurante Triciclo

El primer postre, Frutas frescas con granizado de citrícos y una infusión de hierbabuena y albahaca, refrescante, ideal para separar sabores y pasar al siguiente más dulzón

Frutas frescas con granizado de citrícos y una infusión de hierbabuena y albahaca, Restaurante Triciclo

Tarta de queso como la de Hilario,

Yo la de Hilario no la he probado, es un capitulo que tengo pendiente cuando me haga alguna escapadita por Oiartzun. Esta, sí puedo decir que está deliciosa.

Tarta de queso-Restaurante Triciclo

Y así después de una verdadera fiesta gastronómica, lo he apuntado en mi lista de restaurantes de cabecera y  aparte de que sin duda, voy a ir más veces para probar su carta, tengo que probar también sus otros proyectos.

Mención especial a todo el equipo pendiente en todo momento de la satisfacción del cliente.

Para dejarse “contaminar”. Restaurante Arallo Taberna

ARALLO TABERNA


Calle de la Reina, 31
MADRID
Teléfono: 690 67 37 96

Se llama Arallo taberna, y ese espíritu yo creo que es el que quieren transmitir, un concepto para comer en su moderna e impresionante barra, desde donde puedes ver el espectáculo de los cocineros y los camareros trabajando.

Antes y después de este tiempo de pandemia imagino la aglomeración y el trasiego de entrada y salida en un barrio donde el día se funde con la noche y todo es un ir y venir detrás de la Gran Vía.

Barra-Arallo taberna

Ahora siguiendo escrupulosamente las medidas de seguridad nos adaptamos todos a esta nueva circunstancia y lo disfrutamos de una forma más tranquila.

Aun así, no te deja indiferente. El local con su estética industrial. Unas mesas al fondo, vivos colores en el mobiliario, amarillos, rojos, música y una dinámica muy activa en su personal.

Sala-Arallo Taberna

Pertenece a Amicalia, mismo grupo que Alabaster, del que os hablé aquí en este mismo blog hace poco y con una estética completamente diferente pero que tienen en común la calidad del producto y esa mezcla de cocina gallega y fusión de otros lugares.

Surgió como idea del chef Iván Domínguez que ya no está en este grupo, ahora en otro proyecto Nado, que guarda alguna similitud en estética, y que también podéis ver en este blog.

Curioso que tengan como logo una máscara, por lo que ellos llaman cocina contaminada de influencias, sabores y texturas.

Daniel Cardaba ahora al frente y con una sobrada experiencia dirige un equipo amable profesional y muy dinámico y elaboran una cocina reconocible y desenfadada.

Probamos unas increíbles Gyozas de cochinillo

Gyozas de cochinillo-Arallo Taberna

Elaboradas a la plancha con ensalada, endivias y crujiente de su piel. Un plato impresionante para compartir o para comértelo de una sentada.

Impactante es el Tuétano a la brasa, con su steak tartar preparado al momento. Original y delicioso

Tuétano a la brasa, con su steak tartar preparado al momento-Arallo Taberna

Imprescindible la Costilla de vaca asada 12 horas y ahumada a las brasas, servida sobre puré de taro asado

Costilla de vaca asada 12 horas y ahumada a las brasas, servida sobre puré de taro asado-Arallo Taberna

Otro toque asiático esta vez con pescado un suave Sashimi de lubina con una presentación muy bonita.

Sashimi de lubina -Arallo Taberna

Para terminar los postres no podían ser menos originales

Un exquisito Tiramisú japonés de te matcha de Shizuoka

Tiramisú japonés de te matcha de Shizuoka-Arallo Taberna

Y un goloso Chocolate en textura con sorbete y nube de menta

 Chocolate en textura con sorbete y nube de menta-Arallo Taberna

Una fantástica opción para esos días de compras por el centro, para compartir con amigos y seguir probando su rica cocina.

Jordania en Madrid. Restaurante Beytna

BEYTNA

Calle del Moscatelar, 18,
MADRID
Teléfono: 916 14 48 47

Nunca había estado en un restaurante Jordano. Me gusta mucho la cocina especiada, los sabores y aromas de Oriente Medio.

El empleo  de la carne de cordero, el yogur, la mezcla de hierbas y especias, curry, azafrán, cúrcuma, canela…

En un mundo tan globalizado es difícil que en otros restaurantes no hayamos probado algún plato tan internacional hoy día como el hummus por ejemplo. La gastronomía árabe en general influenciada por la cocina mediterránea, la turca o la india, le dan en Beytna una vuelta por su manera de cocinar, dándole protagonismo a su horno de leña tradicional y a su parrilla de carbón, una cocina llena de texturas colores y olores intensos.

Como en otras culturas en la árabe la comida está ligada a la hospitalidad y Beytna significa nuestro hogar, así se nota que Mustapha al frente te recibe como si de su propia casa se tratase.

El restaurante se encuentra en una zona muy tranquila, tiene varios espacios, uno de ellos en estos tiempos muy preciado, una bonita terraza que conserva la elegancia del resto del local con mesas completamente vestidas, servilleteros y bajoplatos, que la convierten en un acogedor espacio al aire libre.

Terraza con mesas vestidas-Restaurante Beytna

Destaca el detalle del relajante sonido del agua de su original fuente formada por tres antiguas tinajas, que imagino mágico en las noches de verano y que sin duda probaré en un futuro próximo.

Escogimos un menú degustación aconsejados por Mustapha y no nos arrepentimos

Compuesto por cuatro entrantes fríos, una refrescante ensalada, el típico Hummus de garbanzos.

Mutabal, una crema de berenjena ahumada con Tahini y ajo y Muhammarah, pimientos asados cremosos con Bulgur, nueces y sirope de granada

Deliciosos todos acompañados por el pan hecho en la casa.

Cuatro entrantes calientes

Fatayer de espinacas, son unas empanadillas triangulares de espinacas con especias de sumac, muy apreciada en Oriente Medio y llamada zumaque en otros países.

Kubbeth frito, unas croquetas de carne y bulgur con cebolla y piñones.

El más conocido Falafel, la típica croqueta árabe de garbanzos con finas hierbas y cebolla.

Y Rollitos de queso, de una masa muy fina rellenos con tres clases de queso.

Todos distintos y todos exquisitos

El segundo plato era a elegir y preferimos que fuese Mustapha quien eligiese por nosotros, ofreciéndonos una variedad al horno de leña

El Tajín de Kofta

Una especie de pastel de carne picada de cordero cocinada con verduras en olla de barro y sellada con pan de pita, un plato sabroso y muy original.

Y otra variedad a la parrilla de carbón

Una parrillada compuesta de una variedad de carnes, kebab, cordero, dados de pollo y chuletas de cordero servido con tomate y cebolla.

parrillada compuesta de una variedad de carnes, kebab, cordero, dados de pollo y chuletas de cordero servido con tomate y cebolla-Restaurante Beytna

Para los postre una selección de tres remataron una copiosa comida.

Aish Al Saraya, un pudin con sirope de azahar, cubierto de almendras, miel, nata y pistacho

Beytna Baklawa, finas hojas de hojaldre rellenas de pistacho molido y jarabe de azahar, mi preferido.

Y Muhalabieh con naranja, un pudín de leche floral con extracto casero de naranja y pistacho.

Postres, Restaurante Beytna

Para terminar el detalle de la invitación a un té en una sobremesa tranquila

Es un menú muy completo que te da idea de la cocina jordana y que a mí me invitó a seguir probando platos de una carta muy apetecible.

Gran cocina y corazón solidario. Restaurante Ovillo

OVILLO

Pantoja, 8
MADRID
Teléfono: 91 737 33 90

Por más que hayas visto fotos antes, Ovillo impresiona. Hay que tener imaginación para ver en una vieja nave industrial donde se ubicaba una fábrica de marroquinería, un futuro restaurante. Y sobre todo hacer del lugar algo único.

Sala Restaurante Ovillo

Una mezcla de cálido clasicismo y rompedor y moderno aire industrial.

Grande, luminoso gracias a sus elevados techos con claraboyas. Sus preciosos muebles aparadores de madera perfectamente restaurados, con múltiples detalles y sus románticos espejos dorados.

Me encantan esas mesas redondas que invitan tanto a la sobremesa, amplias, separadas entre sí y vestidas con manteles blancos de hilo. Los detalles de los bajoplatos y el platillo para el pan, en desuso últimamente y que yo agradezco tanto, dan un aire clásico y elegante al conjunto.

Completa la decoración la enorme cantidad de plantas que se reparten por la sala, grandes maceteros que separan mesas y espacios, enmarcan rincones y  que junto con los reservados acristalados le dan un aire de invernadero antiguo.

En uno de estos acristalados se ubica la cocina vista, que permite ver con Javier Muñoz- Calero Calderón al frente, el ajetreo del personal elaborando los ricos platos que luego van a la mesa.

Parte de este personal y el de sala proceden del proyecto Cocina Conciencia de la Fundación Raíces, que tiene como objetivo la incorporación laboral y social de jóvenes españoles y extranjeros sin referentes adultos en España o en situación de vulnerabilidad. Algunos de ellos ya llevan tiempo con Javier y son auténticos profesionales. Una iniciativa muy loable y que desde luego se plasma en el esmerado servicio y amabilidad que estos jóvenes transmiten en la sala.

Cocina vista-Restaurante Ovillo

La cocina de Javier, es una suma de sus experiencias en su dilatada vida profesional. Según he leído en alguna entrevista suya, ahora “tira del hilo” de esa madeja en la que ha ido acumulando experiencias tanto profesionales como personales.

Basada en el producto de temporada es una carta corta y que varían según mercado.

Lo original es que aunque mezcla en sus platos variadas cocinas internacionales no es una cocina de fusión sino que la elabora de forma tradicional como se realizan en esas distintas partes del mundo.

Son sabores reconocibles a los que suma su toque personal.

Como quería probar un poco de todo elegí el menú “Tirar del hilo” compuesto por 8 pases.

rillette de conejo con encurtidos y pan de lentejas. Restaurante Ovillo

Antes de entrar en materia un fantástico aperitivo anticipa el festín una rillette de conejo con encurtidos y pan de lentejas.

La rillette es un plato de charcutería francés típico de Le Mans, un paté que suele hacerse con carne de cerdo desmenuzada y muy condimentada. En esta ocasión Javier le da su toque personal y lo hace con conejo y lo acompaña del típico pan indio de lentejas. La verdad es que está exquisito.

El primer bocado del menú es Cangrejo real con mayonesa de cayena y lima, cocinado a baja temperatura y flambeado con un toque picante delicioso.

 Cangrejo real con mayonesa de cayena y lima,  Restaurante Ovillo

Le sigue una Vieira gratinada con crema de tupinambo, un tubérculo parecido a la raíz del jengibre con un sabor similar a la alcachofa, conocido también como alcachofa de Jerusalén y la rematan con un semitransparente chip de apionabo.

Vieira gratinada con crema de tupinambo, Restaurante Ovillo

Una Alcachofa al carbón y un Esparrago blanco tibio y mayolina dan un ejemplo del punto maravilloso que dan a la verdura

y que se revela en toda su dimensión en el siguiente plato que para mi fue uno de los platos estrellas del menú, el Panache de verdura y yema de huevo una variedad de verduras salteadas y que ligadas con el huevo en una base de caldo de guisantes tirabeques y berros hacen la delicia de cualquier paladar.

Panache de verdura y yema de huevo-Restaurante Ovillo

Entrando en los platos fuertes, el sencillo nombre del plato Bacalao ajo guindilla y perejil comprende un plato de siempre en su punto con su camita de verduras.

Bacalao ajo guindilla y perejil -Restaurante Ovillo

En el apartado carne, mi sorpresa fue el maravilloso Mogote en salsa de vino dulce

Nunca había probado esta pieza de carne de cerdo, muy jugosa y tierna. Un platazo para repetir.

Mogote en salsa de vino dulce-Restaurante Ovillo

Como broche final la Tarta de tetilla con migas de palulú y helado de frambuesa,

Tarta de tetilla con migas de palulú y helado de frambuesa,-Restaurante Ovillo

un postre digno de un excelente menú y que te deja con ganas de volver a seguir probando y disfrutando. Sin duda lo tendré en mi agenda.

Creatividad y mimo. Restaurante Eter

ÈTER

Calle Granito, 20
MADRID
Teléfono: 918 780 787

Mitológicamente hablando, èter es la personificación de la luminosidad y el brillo. Acertado el mensaje, puesto que en un pequeño local, con una sencilla decoración y colores neutros, sus acogedoras mesas y sus originales lámparas, los hermanos Tofé, Sergio en los fogones y Mario al frente de la sala, consiguen brillar con luz propia en este rinconcito de Arganzuela que se está cargando de buenas ofertas.

Sala con sillones y aparador al fondo-Restaurante Eter

Con una raíz francesa heredada de su padre y practicada sobradamente en su anterior proyecto ofrecen una propuesta culinaria de nivel.

Sus platos tienen esa fusión y atrevimiento que mezcla texturas y sabores en una versión más actual.

Cuidan hasta el más mínimo detalle. Curiosa por ejemplo la presentación de los cubiertos, todos de una vez en un bonito cubertero de madera.

Sus productos de temporada y de pequeños productores, en la línea que hoy siguen muchos restaurantes, se plasman en una carta que varían a menudo.

Y si en la cocina Sergio elabora el menú con creatividad, Mario es la estrella en la sala. Su minuciosidad a la hora de presentar y explicar cada elaboración es digna de cualquier Michelin, además de ser muy didáctico en sus comentarios, yo siempre aprendo algo con él.

Además de la carta. Tienen un menú degustación de 7 pases a un precio muy competitivo.

Tartaleta de berenjena, Restaurante Eter

Comienza con una Tartaleta de berenjena, cocinada con ajo y miso para darle más sabor, espuma de queso idiazábal con el matiz ahumado propio del queso, maridándolo con miel y terminando con polvo de chile y almendra.

Continuamos con un Tartar de Gambón, jalapeño, huevas y ricota 

Tartar de Gambón, jalapeño, huevas y ricota-Restaurante Eter

Un tartar tradicional al que cambian el tabasco por ese toque original del jalapeño que suavizan con la ricota. El aceite de albahaca en la base, las huevas de trucha que refuerzan al gambón, los brotes y el aceite arbequina ahumado consiguen un sabor extraordinario.

El tercero es Anguila ahumada, burrata y albahacas  

Anguila ahumada, burrata y albahacas -Restaurante Eter

Anguila del delta del Ebro, con espuma de burrata acompañada de tomate de invierno, llamado así por la elaboración que se suele hacer en la Mancha cuando sobran en la recolecta en primavera o verano y fuera de las casas se cocinan a fuego lento con leña, se guardan y se consumen en invierno. Es como un concentrado de tomate que en este caso lo completan con dos formas de utilizar la albahaca, en forma de tierra y en sorbete. Rematan el plato con un aceite 100% picual. Soberbio.

Contrastamos con el siguiente Coliflor en tempura con mole,

Coliflor en tempura con mole, Restaurante Eter

Una suave tempura acompañada de un mole casero que rematan con tierra de guisante japonés y wasabi, un bocado muy apetecible

El quinto bocado es Black Dahl de sepia

Black Dahl de sepia-Restaurante Eter

Un guiso de origen indio que se hace con lenteja y curry, aquí lo sustituyen por la lenteja caviar más al dente y la sepia y su tinta, trabajan un chipirón de anzuelo cocinado con fino, aire de coco  y salsa holandesa de ajo negro.

Disfrutando uno a uno todos estos bocados, llegamos al anuncio del siguiente.

Molleja thay.

Solo con la palabra molleja ya me pongo en guardia. Mi madre las solía hacer y a decir de los que las disfrutaban, estaban deliciosas, eran las mejores que habían probado… etc. Pero yo nunca pude con la casquería, mejor dicho no llegaba a  probarlo.

Mario, con esa amabilidad que le caracteriza, insistió, y… ¡que gozada de plato! y que pena tener tantos prejuicios con algunas comidas.

Molleja thay. Restaurante Eter

Una molleja de ternera cocinada a baja temperatura, risolada con mantequilla, acompañada de una salsa satay (curry y cacahuete) patata violeta, maíz y unos tirabeques, y rematada con cacahuete al natural. Indescriptible.

Y para terminar el postre

Panna Cotta de pimienta, crema inglesa de menta

Panna Cotta de pimienta, crema inglesa de menta-Restaurante Eter

Una  Pana cotta de yuzu, coco y pimienta nepalí acompañada de una crema inglesa de menta, helado de pimienta de Sichuan y pimienta fermentada. Como detalle lo acompañan con un moscatel de montilla moriles.

El broche a una comida estupenda, donde el tiempo pasa casi sin darte cuenta disfrutando cada bocado.

Espero repetir muchas veces en este nuevo proyecto al que le auguro muchos éxitos.

“Nacido” para quedarse. Restaurante Nado

NADO

Calle de Prim, 5
MADRID
Teléfono: 914 45 12 08

La Semana Santa pasada, tenía previsto pasarla en tierras coruñesas y ya tenía yo preparado, como siempre, mi itinerario gastronómico y ¡cómo no!, no podía faltar probar  unos de los restaurantes que tenía agendado NADO CORUÑA.

Todo se arruinó con la pandemia que padecemos y a mí me golpeó especialmente.

Pero mira por donde, Iván Domínguez  aparece en Madrid con la apertura de NADO, en unos tiempos solo para valientes.

Así, como veréis, me ha faltado tiempo para probarlo.

Cocina vista-Restaurante Nado

Llama la atención desde el inicio. En la calle no hay rótulo, solo una original puerta tipo holandesa dividida horizontalmente, como las que tienen las casas de pueblo, que te da paso a la cocina. Sí, he dicho bien, lo primero que te encuentras es a todo el equipo trabajando. Una inmersión total desde el minuto número uno, avanzando hasta la sala,  entre fogones, con el rico olor de la comida preparándose.

El local, una antigua carbonera, una larga sala con el techo abovedado y ladrillo visto, tiene un cierto aire industrial y muy original.

Otra singularidad es la de no tener mesas, sino una gran mesa corrida modulada a lo largo de la sala, cuyos tableros, que se desplazan, se distribuyen según cuantos sean los  comensales.

La madera clara y los sencillos caminos de mesa de rayas marineras rojas, junto con los accesorios dan un aire funcional a todo el conjunto.

Destacan también sus platos y vasos detalles de artesanía gallega.

Puedes pedir a la carta, pero preferí probar su menú degustación, VIAXE ATLÁNTICO

Presentan los aperitivos juntos, para explicar el viaje que se hace con ellos de Coruña a Madrid,

Así se prueba una Corvina curada con alga codium, comenzando en  Coruña, una mezcla que no deja indiferente.

Un Queso San Simón ahumado con castaña rallada, segunda parada gallega en Lugo,

Un  Pan de centeno, mantequilla de vaca York y cecina de León, de paso por tierras castellanas

Una parada en Segovia con la Anguila y trufa con consomé de achicoria, sabor intenso y muy original el detalle  de servir el consomé en la típica cafetera italiana.

Y llegamos a Madrid, con una Corteza de masa madre con crema de boquerones en vinagre, que no hace falta que te lo cuenten, porque en cuanto lo pruebas es como si te metieses un boquerón en la boca, es fantástico.

Y ya, con este comienzo comenzamos con una estupenda

Sopa espumosa de mariscos y ravioli casero de camarones

Sardina de tabal

Presentada como si fuese un niguiri encima de un exquisito puré de patata, con cebollita picada, mezcla de sabor fuerte y textura suave. Un guiño a esas sardinas arenques que se colocaban en barriles de madera formando ruedas, una forma de conservarlas cuando sobraban en la captura.

Todo su menú está diseñado haciendo homenaje a la tradición con una elaboración y presentación muy cuidada y aplicando técnicas más modernas.

Así por ejemplo esta Vieira de Galicia curada, erizos y suero de Galmesano,

Vieira de Galicia curada, erizos y suero de Galmesano, Restaurante Nado

una forma de hacerla a la que no estamos tan acostumbrados y que te transporta a los sabores gallegos más tradicionales.

Espectacular es la presentación del Llostro de buey de mar, plato que no os debéis perder. En un bonito cerdo, hecho de barro, para asar chorizos y chistorra al infierno, se flambea con aguardiente en la mesa. Solo que no es un chorizo de cerdo, sino el buey de mar cocido y desmigado, guisado y embutido como tal. Luego lo acompañan de una salsa deliciosa. Sin duda una de las estrellas del menú.

A continuación unos Chocos guisados en su tinta, alcachofas, plato del que no dejas ni una gota acompañando con su riquísimo pan.

Chocos guisados en su tinta, alcachofas-Restaurante Nado

Raya en una “meuniere” de vaca y angula de monte uno de los platos que más me gustaron con esa cierta acidez que se repite en todo el menú y que aquí le da un punto muy original al conjunto.

Raya en una “meuniere” de vaca y angula de monte-Restaurante Nado
Foto cedida por el restaurante

Mas flojito me pareció la Zorza de Porco Celta asada al carbón y repollo de Betanzos, quizás porque la carne me pareció más seca, aunque el acompañamiento estaba delicioso.

Zorza de Porco Celta asada al carbón y repollo de Betanzos-Restaurante Nado

En el capítulo de los postres no sabría cual elegir, yo creo que por eso ponen los dos porque son excepcionales

El Helado de queso del Cebreiro, jugo de membrillo y nueces, fresco, acido rompe con los sabores anteriores, y el Flan de Nado, sencillamente perfecto.

Y como colofón aunque no seáis cafeteros no os podéis perder el Café de pota de Guatemala recién molido.

Es la manera ideal de finalizar una comida larga como esta, con una sobremesa tranquila. El café de pota es una infusión directa de café sin presión, y usualmente se acompaña de aguardiente.

Aquí te ponen una botellita al lado y al gusto te vas echando mientras charlas tranquilamente. Y en unas tazas artesanas inspiradas en troncos de árbol. Para mí un plan perfecto después de comer.

La atención cálida de un joven equipo, liderado por el chef Iván Domínguez, curtido en los fogones de Alborada en A Coruña o Alabaster en Madrid entre otros, seguro que logrará dar que hablar y se convertirá en un referente en la gastronomía madrileña.

De momento a mí me ha conquistado.