Da para más de una escapada. Hotel Costa Esmeralda Suites

COSTA ESMERALDA SUITES

C/ Julián Ceballos 53
SUANCES, CANTABRIA
Teléfono: 942 84 43 43

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Lo primero que impacta nada más entrar en el hotel, es el fantástico coche MG Midget del 54, expuesto en el lobby. Una maravilla, que te adentra en la pasión, que su dueño Ángel Cuevas, tiene por el automovilismo y que está impregnada en la decoración de las habitaciones y en los distintos detalles, que en referencia a ella, están repartidos  por el resto del hotel. Citas de pilotos escritas en las paredes, objetos diversos del mundo del motor, destacando en el parking interior la colección privada de coches que posee.

No en vano el hotel acoge cada dos años una concentración de Ferraris, época en la que la Suances se llena de dueños y amantes de este vehículo, llegados de distintos lugares. Este año ya está anunciada entre el 7 y el 10 de Junio.

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El Hotel Costa Esmeralda Suites está situado en un antiguo palacete cántabro con una impresionante fachada de piedra, sus blasones, la madera y el estilo rural, dan paso a una decoración interior, que combina las instalaciones más modernas de un establecimiento de cinco estrellas, con el encanto de un elegante estilo rustico.

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Un acogedor salón cerca de la entrada, con sus cómodos sillones frente a la chimenea y el detalle de una lámpara Tiffany, están en perfecta armonía con otras más modernas o las mesitas metálicas mezcladas con piezas más clásicas, como el escritorio de madera, fusión que enriquece un espacio perfecto para una lectura o compartir una copa después de cenar.

En cuanto a las habitaciones, elegimos una de las Junior Suites con jacuzzi.

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Es de grandes dimensiones con el jacuzzi frente a la cama y separada del salón, al que no le falta un detalle, por una puerta, lo que hace que la estancia en días en los que el clima no acompaña se haga infinitamente más cómoda.

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La decoración en tonos neutros muy suaves y cálidos, enmoquetada y con un juego de luces perfecto para crear distintos ambientes invita al descanso y el relax.

El hotel cuenta con otras instalaciones como piscina, solárium, terraza que no probamos por la climatología reinante, llovía sin parar.

Los desayunos increíbles, tanto los salados, como los dulces, la variedad y exquisitez así como la disposición y amabilidad del personal a cargo del comedor no tienen competencia.

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Disfrutamos también de la colorida y original cafetería Daytona en donde se puede degustar desde un coctel o una copa hasta un snack o picoteo informal. Cuenta además con salas de reuniones, restaurante y otras instalaciones acordes con la categoría del hotel.

Tiene una ubicación ideal no solo para disfrutar de las preciosas playas de Suances, a 400 metros de la de la Concha y a un kilometro de la de los Locos, sino también por su equidistancia a distintas zonas de la región, para poder disfrutar de distintas excursiones a los lugares tan mágicos que posee Cantabria.

Y no me puedo olvidar de la máxima atención de todo el personal sin excepción alguna, que están en todo momento pendientes de cada detalle, haciéndote sentir muy cómodo en tu estancia .

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Un lugar sin duda encantador al cual seguro volveré.

En un palacio cántabro dos estrellas Michelín. Restaurante Cenador de Amós

CENADOR DE AMÓS

Plaza del Sol, s/n
VILLAVERDE DE PONTONES, CANTABRIA
Teléfono: 942 50 82 43

En un pequeño pueblo de Cantabria, Villaverde de Pontones destaca un palacio del siglo XVIII, El Palacio Mazarrasa.

Este edificio es el que utilizaron Jesús Sánchez y su mujer Marián Martínez para ubicar su restaurante y en 1993 abrieron El Cenador de Amós.

Se me ocurrió llamar sobre la marcha, paseando por la zona y tuve suerte de que me diesen mesa el mismo día. Nada más llegar nos recibieron como si de los anfitriones de una casa particular se tratase, enseñándonos, en primer lugar el palacio. Rompiendo el hielo con un aperitivo de anchoas, como no podía ser de otra manera, pasamos a ver la fantástica bodega con unas 500 referencias, curioseando sin prisa sobre una colección, que el sumiller nos iba enseñando con la pasión de quien sin duda disfruta de su profesión.

A continuación subimos a ver la panadería, una instalación reciente, donde desde 2017 elaboran, con masa madre de harina de trigo ecológica, el pan, que luego vas a degustar con el menú.

En un pequeño salón con chimenea, antiguo comedor de la casa, con un precioso suelo de baldosas a juego con el friso de las paredes, pasamos a tomar otro aperitivo servido por un encantador murciano, que nos explicó el orden y la forma más adecuada de tomarlo. Exquisito comienzo para lo que venía después.

El comedor principal  está situado en lo que era el antiguo patio por donde entraban los coches de caballos. Reformado, conservando los arcos de piedra, la madera de castaño y roble, las puertas con cristal soplado, perfectamente combinado el espacio impolutamente blanco con detalles minimalistas más modernos, mezclado con algún mueble antiguo, hacen un conjunto luminoso y bellísimo.

Posee también otros comedores con una decoración diferente, aunque éste en el que estuvimos me pareció perfecto.

Y ¿qué decir de la cocina de un dos estrellas Michelín?, pues que aquí la calidad y esmero ya la esperas, y siempre nos sorprenden.

La cocina de Jesús se basa en el buen producto de mercado y temporada llevado al más alto nivel en la elaboración y presentación.

Tiene tres menús degustación.

Elegimos In-Esencia por recomendación especial del maître y desde luego fue un acierto. Además, tuvieron el detalle de cambiarme uno de los platos que componen el menú porque no me apetecía mucho, algo que en otros restaurantes no suelen hacerlo para un solo comensal, al ser menú cerrado.

Maridamos con un vino de la Ribera Sacra recomendación del sumiller que acompañó perfectamente todos los platos.

Empezamos con un crujiente de borraja y asado de verduras, riquísimo,

Una ensalada de bocado, lechuga de anero y vinagreta de mostaza, una fresca explosión de sabor.

Perfecto de foie sobre bizcocho de aceituna negra, increíblemente rico, los toques de la esfera de melocotón que acompañan, además de dar al plato una visión más preciosista, el sabor es inigualable.

La huerta de Navarra con licuado de guisante lágrima, la perfección hecha plato, deliciosas las verduras, el punto, el sabor en estado puro.

Cocido marino con anguila, verduras y bogavante,

De segundos  Un lenguado con vinagreta de tomate, el que me resultó más normal, estando rico también y  un más que excelente Ciervo a la parrilla con salsa de vino tinto,

De postre

Tallarines de mango y maracuyá con sopa cítrica, delicioso,

Y Chocolates de origen, praliné de avellanas y helado de café.

Como colofón el detalle final de los petit four, una presentación de diez, que me recordaba a una maqueta en miniatura  de una de esas habitaciones japonesas donde se realiza la ceremonia del té.

Mención especial al servicio de una profesionalidad, amabilidad y cercanía que nos hizo vivir una experiencia muy agradable.

Mirando a Alquezar. Restaurante Casa pardina

CASA PARDINA

Medio s/n
ALQUÉZAR, HUESCA
Teléfono 974318425

 

Alquezar es uno de los pueblos más bonitos de España, así está catalogado y cierto que lo es. Después de una mañana en las pasarelas del rio Vero no hay nada mejor que rematar con una fantástica comida en este restaurante.

Fiel al entorno Casa Pardina ubicada en una típica casa aragonesa de piedra, restaurada hasta el mínimo detalle, tiene una decoración elegante y cuidada, con espacios distribuidos a distintas alturas creando acogedores rincones, cómodas mesas con grandes faldones y sillas de piel y una fantástica luz que entra por sus grandes ventanales, con unas maravillosas vistas.

Las hermanas Blasco,  Mari en la cocina y Ana en la sala  son las que hicieron de su casa familiar este lugar tan encantador.

 

Mientras que eliges en carta el menú, te reciben con una cata de aceites de la zona, acompañados de longaniza de Graus presentada en una lata y pan. La verdad es que es algo que me sorprendió gratamente, no conocía la calidad extraordinaria y variedad de los aceites del Somontano.

Probamos el Verdeña, el Negral y el Alquezrana, afrutados con un toque picante y distintas intensidades, deliciosos todos. Es un detalle fantástico que promociona uno de los productos más exclusivos de la zona y que por supuesto, invita como fue en mi caso, a comprar una buena muestra para disfrutar luego en casa.

 

Su cocina es tradicional con algún detalle más creativo. Tienen dos menús a elegir, uno con una degustación de entrantes a compartir y el otro más económico en el que se elige un entrante, un segundo y postre de una variedad de platos más que suficiente, con vino del Somontano incluido. Elegimos este último y no me defraudó.

 

 

Fuera de carta Ana nos aconsejó un entrante compuesto por unos Champiñones rellenos de calabacín y unos calabacines rellenos de champiñón, sencillamente deliciosos, sin desmerecer el otro de Caracoles al ajoaceite espectaculares.

Los segundos abundantes para estómagos complacientes. Una paletilla a baja temperatura y un Bacalao con su muselina, riquísimo, del que me dio mucha pena dejar la mitad, tenía que dejar hueco para los postres, que según los veía pasar hacia otras mesas, no podía perdonar no probarlos.

La sopa de chocolate blanco con helado de mango y el Helado de mascarpone con chocolate caliente, remataron una comida realmente digna de repetir y a un precio más que razonable con la calidad del producto servido.

La atención esmeradísima de todo el personal y la calidez del lugar es el colofón a un día fantástico paseando por las calles medievales de una villa preciosa.

En un Monumental Entorno. Parador de La Granja

PARADOR DE LA GRANJA

Calle de los Infantes, 3
REAL SITIO DE SAN ILDEFONSO, SEGOVIA
Teléfono: 921010750

La historia de este edificio se remonta al siglo XVIII. En 1770 Carlos III ordenó su construcción para la servidumbre de los Infantes Gabriel  y Antonio de Borbón y Sajonia cerca del Palacio Real que se utilizaba para las vacaciones de la familia.

En 2007 se inaugura como Parador. La recuperación del edificio original es impresionante dado que además de su deterioro, en 1984 sufrió además un incendio.

Cuando se ve la fachada muy sobria, no imaginas lo que te vas a encontrar dentro. Es un hotel precioso, con unos patios interiores decorados con arcos de ladrillo a los que dan las distintas dependencias, que dan luminosidad a todo el conjunto.

Se nota que no se ha dejado nada al azar, desde la impresionante lámpara de Cristal de la Granja de cuatro pisos en la recepción, pasando por el fantástico Apolo del patio central, sin olvidar los acogedores salones decorados en suaves tonos neutros que invitan a pasar una velada en la comodidad de sus sillones y a los que no le falta un detalle.


Llaman la atención los ascensores panorámicos desde donde se puede observar el interior del edificio, situados en el Patio de la Arqueta, antiguo patio de vertido de aguas sucias en un sofisticado sistema de evacuación muy novedoso en una época en la que todavía se utilizaba el famoso sistema de ¡Agua va! (vaciado desde las ventanas).

Estuve solo una noche y realmente quedé con ganas de ir más tiempo para poder disfrutarlo más.

La habitación, una doble superior, es acogedora y está llena de detalles originales, como que las mesillas de noche sean antiguos baúles de viaje, o el minibar se asemeje a una vieja caja fuerte, y los cabeceros, que simulan antiguos portones. Amplia, cómoda, con un montón de pequeños cálidos rincones, tanto las cortinas como las alfombras de lana en tonos crudos siguiendo la tónica de todo el parador hacen de la estancia un lugar confortable y muy agradable.

En un pequeño salón separado del dormitorio destaca un altillo de madera muy original colocado bajo la ventana, es como una especie de pupitre desde el que se puede leer o escribir a la luz natural.

En el baño un despliegue completísimo de amenities, que no abundan en otros establecimientos, hace que no eches en falta ningún detalle.

El parador dispone además de Spa, que no me dio tiempo a probar, pero que sin duda tengo pendiente para otra ocasión.

Por supuesto cuenta con todas los servicios de un hotel de esta categoría, con un buen restaurante y anexo un Centro de Convenciones y Congresos en lo que fue el antiguo Cuartel General de la Guardia de Corps.

En definitiva un sitio para tener en la agenda en lugar destacado, punto de origen para conocer la zona, no solo el pueblo de la Granja con su majestuoso Palacio y Jardines, imprescindibles, sino también los alrededores donde se puede disfrutar tanto de la naturaleza, en plena Sierra de Guadarrama, como de la estupenda gastronomía.

Ideal para pasar un fin de semana tranquilo.

Relax y Confort en el Somontano. Hotel San Ramón

HOTEL SAN RAMÓN DEL SOMONTANO

Academia Cerbuna, 2
Telefono: 974 312 825
BARBASTRO, HUESCA

 

Un fin de semana por tierras del Somontano se queda muy corto, hay tantas cosas que ver que seguro que volveré. Después de las agotadoras excursiones hospedarse en la Suite San Ramón es el descanso ideal. Es la habitación más amplia de este hotel, su gran puerta diferente al resto, ya te da idea de lo exclusiva que es.

 

 

Un baño de cortesía en el hall,  que da paso a un coqueto salón  con televisión y un pequeño escritorio, son la antesala de la  zona de dormitorio, separada por una puerta, con una muy cómoda gran cama y mobiliario a la altura de un hotel de esta categoría.

 

 

Al fondo, la joya de la estancia, el baño con un jacuzzi redondo y muy amplio que te hará recuperarte del cansancio del día. Es un auténtico capricho muy moderno y de los mejores que he probado por su amplitud y comodidad, ideal para parejas, un lujo de relajación y confort.

 

Decorada en tonos blancos y negros con un estilo Art Nouveau que caracteriza al precioso edificio, declarado Bien Inventariado del Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, el único detalle que ensombreció la estancia fue, que el minibar estaba casi vacío, concretamente tenía 3 refrescos, ni siquiera 2 de cada, ya que éramos una pareja, y 1 botella de agua,  algo que denota dejadez en la revisión de una habitación, que probablemente no se reserva muy a menudo. Algo que perdoné dada la calidad del resto de los elementos que la componen y un servicio de habitaciones rápido y eficiente.

 

Las vistas a la catedral y al centro de la ciudad de Barbastro desde lo más alto del hotel donde se ubica la habitación, también dan un plus a la estancia.

Cuenta también con spa y restaurante que utilizamos para desayunar en un entorno muy agradable.

 

 

 

 

 

En definitiva una opción muy recomendable para una escapada romántica, que se completa con una buena cena en alguno de los restaurantes del pueblo por ejemplo el que también recomiendo en este blog Bodega del Vero.

 

Magia en el sótano. Restaurante Bodega del Vero

BODEGA DEL VERO

Calle Romero, 13
BARBASTRO, HUESCA
Telefóno974 31 11 83

 

Después de una excursión por la zona, entrar en este restaurante es relajarse y disfrutar. Debajo de una tienda de ultramarinos se esconde una joya gourmet, una bodega sin wifi, sin apenas cobertura, sin carta, donde en un ambiente romántico, rodeados de un batiburrillo de antigüedades al calor de una chimenea y a la luz de las velas, nos introdujimos en una cena especial.

 

Para empezar la tienda, no es una tienda cualquiera. Se trata de un colmado con los productos más exclusivos de la zona, de una calidad extraordinaria. Tomando un vinito en la pequeña barra, que tienen en un rincón, nos decidimos a probar la cocina, viendo toda aquella variedad de manjares aragoneses.

 

Bajar al restaurante es toda una experiencia. Situado en una antigua chocolatería este sótano de piedra es hoy un comedor íntimo repleto de objetos diversos y mesas con la mantelería a juego con la vajilla rosa de la Cartuja a las que no les falta un detalle.

 

La gestión del restaurante es familiar y el trato también, me llamó la atención que el padre de los que hoy regentan el lugar, un señor octogenario ya jubilado, permanece sentado en la tienda pendiente de todo lo que pasa, saludando a los clientes y disfrutando de la charla que ofrece el visitante, muy lúcido y jovial.

 

Quién estuvo en todo momento pendiente de nosotros fue Vero, el alma de la sala y quien te elige y guía por la experiencia de la noche. No tienen carta. Su oferta se compone de los productos de la zona y es ella la que sugiere según observa al cliente. Es fantástico verla trabajar.

Como no teníamos mucho apetito nos ofreció una variedad de entrantes para picar un poco.

Tomamos un exquisito tomate rosa de Barbastro, unos embutidos deliciosos y unos patés con una original mermelada de violetas, altamente recomendable, no la había probado nunca y fue un descubrimiento. El pan con tomate con que lo acompañan junto con la degustación de aceite de la zona remataron una cena que me gustó tanto que volvimos la siguiente noche a probar otras tantas delicatesen, como la increíble tabla de quesos combinada con nueces orejones, uvas pasas, manzana y membrillo  o la ensalada de ventresca y espárragos de Navarra entre otros.

Las raciones son tan abundantes que no pudimos probar otras cosas que me apetecían, su oferta es tentadora, así es que me obligaré a volver por la zona y repetir experiencia.

 

El vino por supuesto del Somontano también lo eligió Vero y no nos defraudó. Y el precio al final más que razonable para la calidad ofrecida.

Y lo mejor el mimo, simpatía y atención del personal que nos hizo sentir muy confortables en todo momento. De esas veces en las que la sobremesa pasa sin prisas hasta bien entrada la noche.

Alrededor de la trufa. Restaurante Taberna de Lillas Pastia

TABERNA DE LILLAS PASTIA

Plaza Navarra, 4
HUESCA
Teléfono: 974 211 691

Original manera de rendir homenaje al ciento cincuenta aniversario de la ópera “Carmen” poniendo nombre al restaurante como la famosa taberna donde la protagonista espera a su amor en medio de un sórdido ambiente de contrabandistas y gente de mala reputación.

Situado en un precioso edificio modernista que era la antigua biblioteca del Circulo Oscense, una vez que atraviesas la magnífica puerta y el vestíbulo con sus grandes lámparas de araña, de su sencilla decoración lo que más me llamó la atención fue el tronco en la gran mesa central de servicio, o el detalle de los pequeños roperos cerca de las mesas.

Con una merecida estrella Michelin, Carmelo Bosque, su cocinero, amante de la trufa negra ofrece, a parte de la carta, dos menús, uno más largo y especializado en este hongo y otro que mantiene durante todo el año “Carmen”. Elegimos como no podía ser de otra manera el menú Carmen.

Empezamos con un aperitivo, un vermut invertido con esferificaciones de aceitunas y macarons de trufa, original y delicioso.

Dos entrantes comunes para ambos comensales, Sopa de cebolla con huevo poche y crujiente de boletus y Arroz de trufa con royal de foie, este último espectacular. Se nota el protagonismo de la trufa negra, especialidad de la casa en plena temporada.

Como segundos elegimos Cocochas de bacalao al pilpil y Perdiz en guiso con setas, nuevamente exquisita para mi gusto la combinación de las trompetillas negras y las rosiñol en este guiso.

Y para terminar un delicioso Cremoso de vainilla Bourbon y granizado de whisky y el postre denominado Chocolates una riquísima mezcla de texturas.

El servicio correcto, y un detalle que me encantó es que nos diesen la prueba del vino a los dos comensales, algo que no suele ser habitual y que denota una sensibilidad hacia los diferentes gustos, opiniones y paladares de las distintas personas que conforman una mesa.

Un placer de comida, altamente recomendable.

Unas tapas muy tramposas. Restaurante Niña de Papá

NIÑA DE PAPÁ

Calle del Alcalde Sáinz de Baranda, 63
MADRID
Teléfono:  912 99 09 79

 

Sorprendente el descubrimiento en una noche de Agosto. Quizás en otro momento hubiese sido más difícil reservar mesa en este pequeño restaurante, que cobra fama  merecida día a día. Se trata de un local decorado sencillamente, con una amplia barra para tapear y un salón de ambiente tranquilo.

SALA MEJORADA

Su fuerte es una cocina de calidad con una presentación muy cuidada. Muy originales sobre todo las tapas, trampantojos dignos de alta cocina con una base tradicional.

 

 

Increíble la tapa Ordago que llega a la mesa como un puro encendido con el detalle de su vitola y su ceniza comestible y que esconde una rica carrillera estofada o La Vela una ensaladilla envuelta en pasta filo coronada con una suave crema de ajo, la Patata brava invertida, el espeto de boquerones, muy original, y otras que deje para probar en otra ocasión.

 

ESPETO DE BOQUERONES

 

De los platos principales por los que optamos, de una calidad excelente también, se pueden destacar las Albóndigas de pato con chutney de mango, exquisitas o un más que acertado Steak tartare

 

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un delicioso bacalao mezcla de sabores con cilantro y un pil pil muy original, plato de 10

 

BACALAO

 

Para los amantes del chocolate impresionante otro trampantojo, el Chocofuet, un postre de chocolate, frutos secos y crema de orujo con la apariencia del típico embutido, simplemente genial.

 

CHOCOFUET

 

O el soufle de chocolate blanco «superrico rico»

 

SOUFLE DE CHOCOLATE BLANCO

 

Los artífices de este lugar son los hermanos Roldan, Ana una joven cocinera muy formada, que después de pasar por cocinas tan famosas como  Arzak, Akelarre, y El Bodegón entre otros, se lanza a abrir su propio negocio y Sergio que la acompaña en la Sala con un trato excelente.

En definitiva una experiencia muy agradable a un precio muy competitivo. Sin duda volveré a probar las muchas exquisiteces que me quedaron pendientes.

 

 

Con olor a jazmín. Restaurante Casa Pepa

CASA PEPA

Partida Pamis 7-30
ONDARA, ALICANTE
Teléfono: 965766606

En medio del campo, en la pedanía de Pamis, rodeada de naranjos y olivos se encuentra este restaurante en lo que era una casa de campo hace más de un siglo. Difícil de encontrar, no estaría de más un indicador en la carretera.

La artífice de su cocina fue Pepa Romans fallecida el pasado Diciembre. Una mujer que abrió sus puertas en 1986, una vez criados sus hijos, y que de manera autodidacta comenzó con una cocina tradicional propia de la zona de la Marina Alta, que fue innovando y transformando, hasta conseguir de esta forma en el año 2000 su Estrella Michelin.

 

Hoy son sus hijas Sole y Tona Ballester, que ya regentaban hace años el restaurante, quienes continúan su legado.

Su decoración es de una elegante sencillez, de ambiente relajado. No pude disfrutar de su precioso jardín, porque no estaba montada la terraza y eso que hacía  una noche estupenda. Una gran pérdida, porque solo el olor a jazmín y azahar ya invita a una velada al aire libre.

Además de carta, tienen dos menús degustación. Optamos por el más largo, para probar más cosas y la verdad es que fue una experiencia fantástica. Quizás es un poco más sencillo que otros restaurantes con Estrella Michelin, le falta un poco de Glamur  y calidez en el servicio y tiene detalles que podría mejorar, como por ejemplo que el sumiller solo se dirija a los caballeros, tanto para entregar la carta de vinos, como para preguntar la elección, recomendar o dar a probar. Hoy día las mujeres estamos ya a la altura de poder elegir un vino sin que nos supervise nadie, excepto el profesional que está haciendo su trabajo. Queda ya un .poco anticuada esta actitud.

Comenzamos con una pizarra con tres delicias, Pan de aceitunas, crema de higos anchoa y piñones y un gazpacho de albahaca.

Enseguida entramos en materia con una exquisita Ostra Guillardeau, granizado de manzana y haba tonka, que me dejó gratamente impresionada.

El segundo entrante Turrón de foie y maíz con maracuyá y gelatina de moscatel quizás menos original, muy rico también.

A continuación el Frio de magret, brotes y frambuesa un plato redondo con un montón de matices.

De segundos empezamos con un Rape asado con salicornia y vinagreta de melocotón plato que a mi concretamente, no me dijo nada especial,

para continuar con un exquisito Cabrito amontillado de jerez y tomillo, que me compensó de la decepción anterior con creces

 

Y para rematar la faena una Sopa de fresas con helado de yogurt correcta sin más.

En definitiva una cocina excelente, muy bien resuelta como no podría esperarse menos, pero quizás un poco justa para un Estrella Michelin.

Algo más que un Steak House. Restaurante Canbroch

 

CANBROCH

Placa Drassanes, 4
DENIA, ALICANTE
Teléfono: 96 642 17 84

 

Hace  casi veinte años que todos los veranos ceno en este restaurante al menos una vez durante las vacaciones.

Aunque casi siempre es la terraza la que suele estar llena y es donde más veces he reservado, en los últimos años prefiero el interior cuya decoración es espectacular, cálida, sofisticada y elegante. Un fantástico edificio de estilo modernista con infinidad de detalles en sus diferentes pisos.

 

Se define como un Steak House y  de hecho su plato estrella es el Chateaubriand, exquisito  y altamente recomendable, que amplia y enriquece con una cocina mediterránea, creativa, en la que no faltan los pescados y mariscos de muy alta calidad.

 

A lo largo de los años ha sido un referente en mi disfrute de la buena cocina de las vacaciones, aunque últimamente me entristezcan algunos de los detalles que he observado en el servicio.

En el pasado tenían una plantilla de camareros más o menos estables, se repetían verano a verano con una gran profesionalidad.

 

En los últimos años he observado como en tantos otros locales de la zona, personal no tan entrenado para este tipo de restaurantes. En concreto en esta última ocasión la camarera que nos atendió se  llevaba el premio gordo; muy atropellada en el servicio, una cosa es la eficacia y rapidez y otra muy distinta servir dos mesas a la vez. O cuando retira los platos, que se los lleva unos encima de otros, como si de un concurso se tratase.¡ A  ver quién apila más platos!. No es propio del lugar ni del ambiente.

¿Para qué poner una lámpara, un centro de flores, un ambiente cálido, si luego corro por el restaurante sirviendo dos mesas a un tiempo o salto por encima de un cliente para coger las copas de un aparador?

 

¿Cuándo se van a enterar los propietarios de los establecimientos que la persona que da la cara es la imagen que percibe el cliente de la empresa y puede no volver por ello?

 

Pero en fin no hay día y año que no haya visto el local lleno a rebosar así es que quizás a la mayoría esto no le importe tanto.

A mí si me importa, porque no todo es la cocina en un lugar así. Y entiendo que el esfuerzo que hacen los profesionales a diario por conseguir un determinado prestigio, el magnífico Chef por ejemplo, se puede ir al traste por la mala gestión de la camarera al servir la excelente cocina, como si te tirase los platos, más propio de un bar de tapas.

 

Seguro que volveré, una mala noche no ensombrece años de buenos momentos, pero me gustaría se cuidasen más estos detalles que se están perdiendo día a día sobre todo en establecimientos cercanos a los sitios turísticos.