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Cuando el espacio también se disfruta. Restaurante Ferretería

FERRETERÍA

Calle de Atocha, 57
MADRID
Teléfono: 914 29 73 61

Si hay algún sitio en Madrid donde el local cobre tanta o más importancia que la cocina, este es sin lugar a duda Ferretería. Solo por ver lo que se ha hecho con este local merece la visita.

Yo que he vivido en el barrio, recuerdo esa vieja ferretería donde podías encontrar cualquier tipo de herramienta o tornillo.

Abierta en 1888 y pasado el negocio de generación en generación, hasta 2015, la actual dueña del restaurante, María Antonia Escapa, coleccionista de arte, vislumbró la manera de transformar el local en un restaurante.

Conservando su esencia, el valor histórico del edificio, pues se asienta en lo que fue parte de un conjunto de edificios donde estaba el Real Colegio de Huérfanas de Loreto construido en el siglo XVI, y convirtiéndolo en un mini museo donde a la vez que disfrutas de su cocina, puedes contemplar esculturas de Chillida, obras de Antonio López o Salvador Dalí entre otros.

El local se divide en dos ambientes diferenciados. El llamado Leña-Bar justo lo primero que te encuentras al entrar y que conserva la estructura original donde se asentaba la tienda, los muebles típicos de la ferretería, el suelo original restaurado y las originales cajoneras con herramientas que decoran la pared. Super original, e impactante.

Aquí en un ambiente más informal, con mesas altas y mostrador, se puede también degustar la carta del restaurante

Debajo en el sótano es donde ya acabas de alucinar. Una estructura abovedada de ladrillo visto con cinco salas sabiamente divididas por mesas de distinta ocupación, de forma que no es lo mismo si vas en pareja, con amigos, etc. Creando ambientes diferentes dentro del mismo espacio.

Y aquí es donde los detalles inundan el espacio. Todo es increíble. Obras de arte contemporáneo en las paredes, esculturas, piezas únicas maravillosas.

Y a esto le unimos las originales mesas cuya tapa de cristal esconde multitud de objetos de todo tipo, pequeños tornillos, marcos de fotos, ceniceros antiguos, arandelas, muelles, alcayatas un sinfín de piezas originales. Bonitos salvamanteles, vajilla y cristalería completan un conjunto que te recibe antes de leer la carta.

Bueno, pero a lo que venimos es a comer, y aquí también se disfruta de una buena cocina. De base tradicional, con algún toque personal y una buena presentación, tienen unos bocados individuales y raciones para compartir y platos de cuchara o carnes y pescados.

Nos decantamos por un bocado individual

Buñuelo de morcilla con mermelada de pera. Exquisito y altamente recomendable.

Compartimos una extraordinaria Ensaladilla rusa con almejas concha fina y espuma de mahonesa

De segundos optamos por pescado

Bacalao confitado al pil pil con pimiento asado

Y un fantástico Rodaballo a la beurre blanc con caviar y patatas confitadas

Para mi gusto lo más reseñable fueron los postres y remataron con creces una velada muy agradable.

Madrid es violeta, crema de violeta y arándanos, mouse de chocolate negro, gel de frambuesa, bizcocho de frambuesa y helado de violeta.

Tiramisú de chocolate y pistacho, bizcocho de cacao, merengue de cacao, praliné de pistacho, mousse de queso y amaretto, ganache de café y caramelo y helado de pistacho

El servicio atento y correcto en todo momento.

En definitiva, es un lugar no solo para comer, es un lujo para los sentidos por su original decoración y la cantidad de detalles y obras de arte que se puede contemplar. Una experiencia que pienso repetir, pues me queda mucha carta por probar.

La elegancia de un clásico marroquí. Restaurante Al-Mounia

AL-MOUNIA

Calle de Recoletos, 5
MADRID
Teléfono: 640 54 52 92

Conocí este restaurante a finales de los años 80 y me deslumbró. Su decoración es absolutamente fantástica, te transporta a un palacio marroquí, no en vano, la obra duró tres años hasta su apertura en 1966.

La bonita tapicería de sus sillones, el artesonado mudéjar en los techos, las magníficas lámparas de araña de cristal, sus preciosas mesas bajas de metal dorado con grabados, la vajilla, cristalería, teteras… todo está cargado de detalles.

Lo que creo que ya no es tan impactante, es la comida, o por lo menos no a la altura que la recordaba.

Es verdad que, desde entonces, en Madrid han abierto muchos restaurantes de origen árabe. Marroquíes, libaneses, armenios, iraníes, … etc. Y nuestro paladar se ha abierto a esta cultura mucho más que hace cuarenta años. Y lo cierto es que, es el primer restaurante marroquí abierto en Madrid.

Tomamos el menú degustación por aquello de probar más cosas. Y cuando nos fuimos nos dimos cuenta de que no nos pusieron los aperitivos. No sabíamos que el menú comenzaba ahí, hasta que lo dieron escrito a la salida. Un pequeño detalle que nos decepciono un poco.

Así pues el menú Experiencia de Al-Mounia empieza por un aperitivo compuesto de KIimias y albóndigas que no pudimos probar.

El primer plato consiste en unos entrantes fríos,

Hummus clásico, Zelouk, berenjenas asadas o fritas con tomates, ajos, pimiento, y aceite de oliva, Chechouka, una especie de pisto de verduras, que me pareció algo cargado de cebolla y Ensalada Tabulé

Y unos entrantes calientes

Pastela Farsi, es uno de mis platos marroquíes favorito, de hecho, alguna vez me he atrevido a hacerlo en casa. Es un pastel relleno de carne, normalmente de pollo o paloma, envuelto en hojas de pasta filo.

Briwat de verdura, una rica empanadilla y Hojaldre Al-Mounia, también relleno de carne, delicioso.

He de decir que me gustaron más los calientes que los fríos a los que encontré más corrientes, para el nivel del restaurante.

Los segundos platos

Cous-cous con Kefta , rico guiso típico con Kefta, ese cilindro de carne picada sazonada con especias, que me encanta.

Y Tajine de Cordero con almendras y ciruelas, rico también.

Para terminar, pasaron un pequeño carro de postres donde elegir un par de pastelitos y un delicioso té oriental.

La atención exquisita en todo momento.

En resumen, un sitio espectacular en su entorno, pionero y clásico en Madrid. 

Un paseo por la Bretaña francesa III. Vuelta a casa. Burdeos y parada en Nantes

BURDEOS

Un día y medio no da para mucho pero pude hacerme una idea de algunos de sus lugares más conocidos.

Llegamos por la tarde y tomamos una cena informal en una terraza 

LE CAFE ROHAN

1 Pl. Pey Berland, Bordeaux, Francia

Frente a la bonita fachada de la Catedral que por la noche iluminada nos pareció impresionante.

Unas cervezas y unas tablas típicas del lugar.

Interesante el barrio de Chartrons con galerías, tiendas vintage y terrazas con encanto.

El paseo por el rio Garona es muy agradable y en la place de la Bourse, El Moroir d’eau un icono fotográfico.

Recomendable el restaurante

MELODIE

6 Rue des Faussets, Bordeaux, Francia

Con un menú a un precio imbatible, ofrecen una cocina francesa cuidada, ambiente tranquilo y una atención muy cálida.

Ya de vuelta paramos en

NANTES

No nos daba mucho tiempo a ver la ciudad pero no quisimos perdernos Les Machines de L’île.

Disfruté como una niña. Es todo un espectáculo.

Les Machines de l’île nacieron de la imaginación de François Delaroziere y Pierre Oreafice y están a medio camino entre los mundos de Julio Verne, el universo mecanico de Leonardo Da Vinci y la historia industrial de la ciudad.

Es un lugar mágico, donde unas extrañas y fantásticas criaturas, hacen las delicias de grandes y pequeños. Una garza de ocho metros de envergadura, una araña mecánica despierta y se eleva de sus hilos, mientras dos colibríes gigantes picotean una flor.

La hormiga gigante pasa entre los visitantes, el oso perezoso y la oruga despiertan y la flora conviven con las plantas mecánicas y animales arbóreos.

Es posible dentro del público que te permitan participar y tomar los mandos de las maquinas. Yo no tuve esa suerte.

Fuera un gran elefante remata una visita con su espectacular tamaño y el travieso juego que tiene mojando a los escolares con su trompa. Realmente fantástico.

Un paseo por la Bretaña francesa II

Empezamos nuestras excursiones fuera de Rennes visitando

FOUGÉRES

Lo que más impresiona es su inmenso castillo, uno de los más grandes de Europa excelentemente conservado. Muy recomendable visitarlo y bajo él una villa con casas medievales de entramado de madera, donde lo mejor es pasear por sus calles.

VITRÉ

Algo más pequeño, otro pueblo de postal, y que como primera excursión nos metió de lleno en la Edad Media. Precioso su castillo como de cuento.

En la costa visitamos

SAINT- MALÓ

Ciudad corsaria, amurallada, donde, empezar paseando por su muralla, te da una visión general del sitio. Me llamó la atención una piscina hecha en la propia playa donde debido al mal tiempo solo un par de valientes se atrevieron a bañarse.

La villa eminentemente turística llena de gente con sus calles empedradas y ese glamour que tienen los franceses para decorar locales y terrazas.

Para comer nos desplazamos ese día a

CANCALE

Un pequeño puerto pesquero famoso por sus ostras.

Aunque lo que acostumbran los lugareños y turistas es comprar las ostras a la orilla de la playa y tomarlas sentados en el paseo con un vino.

 Nosotros optamos por una mariscada en el restaurante

LE CANCALAIS

12 Quai Gambetta, Cancale, Francia

Un clásico de la zona donde no hace falta que os cuente como nos fue porque la foto lo dice todo. Esta era la pequeña para dos personas. Impresionante y deliciosa

Uno de los pueblos medievales mejor conservados de Bretaña es

DINAN

Tiene un encanto de cuento: casas de madera, callejuelas empedradas, murallas y un puerto fluvial que le da un aire muy especial. Hay que verlo sin prisas, nosotros le dedicamos un día completo

Está situado sobre el rio Rance cuyo puerto deportivo está justo en la parte baja de la ciudad. Es una gozada pasear por sus calles, posee un comercio muy animado plagado de tiendas de artesanía y galerías de arte. A alguno de estos artesanos se les puede ver trabajar en sus propios talleres. Lo mejor es perderse por todos sus rincones.

Para bajar al puerto nos atrevimos por la famosa rue Jezual, muy empinada y parada en el tiempo con sus casas medievales, sus cafés y exposiciones artísticas.

Descanso en un pequeño restaurante a orillas del rio

L’ATELIER GOURMAND

4 Rue du Quai, Dinan, Francia

En su acogedora terraza una cocina tradicional especializados en pescados y mariscos.

Visita obligada al MONT-SAINT MICHEL

¡Que maravilla! Es difícil describir lo que se siente al verlo tan impresionante, a pesar de que no nos hizo muy buen tiempo es una belleza de lejos y de cerca.

Ver la inmensa bahía donde se pierde el horizonte y allí majestuosa la Abadía.

Su historia es apasionante, de leyenda a santuario, de primera iglesia románica a lugar de peregrinación, de fortaleza a cárcel en el siglo XIX. Una transformación que, poco a poco, se convirtió en lo que es hoy día.

Es una experiencia inolvidable.

Siguiendo con los pueblos bonitos

ROCHEFORT-EN-TERRE

Es el típico rincón con encanto. Muy pequeño, para quedarse un ratito contemplándolo, casas de piedra muy bien cuidadas, con muchas flores y pequeñas tiendas de artesanía.

Cerca está

LA GACILLY

Donde paramos al pasar. Famoso porque allí nació Yves Rocher cuyo legado fue un Jardín Botánico y la casa de cosmética. Y promueven un Festival de Fotografía, atractivo turístico.

Para terminar

JOSSELIN

En la línea de los pueblos con encanto, posee un castillo a la orilla del canal que es una preciosidad. Sus calles con las típicas casas de entramado de madera, ideales para un paseo tranquilo.

Recomendable comer en

CREPERIE LA SARRAZINE

51 Chem. Glatinier, Josselin, Francia

Ya os he contado en el primer post de este viaje las bondades del trigo sarraceno y lo ricas que están las galettes típicas que hacen con él. Pues bien en este sitio están deliciosas y las acompañan de una sidra de la zona

Un paseo por la Bretaña francesa I

Hoy os traigo mi experiencia por una pequeña parte de Bretaña. Han sido unos días preciosos, donde he descubierto bonitos pueblos costeros, fortalezas medievales y como no, una cocina característica de cada sitio y restaurantes altamente recomendables que pretendo detallaros.

Lo dividiré en partes, para no cansaros mucho en la lectura.

CAMINO A BRETAÑA Y RENNES

Una vez en Francia hicimos una parada en SAINTES, una pequeña joya desconocida con un pasado romano muy presente. Su impresionante anfiteatro romano del siglo I, que está excelentemente conservado y otros monumentos muy interesantes, en un radio de acción que se puede ver perfectamente paseando.

Nos alojamos en un pequeño hotel, sencillo y muy acogedor, con una decoración llenita de detalles. La habitación lo justo y necesario para una noche de paso, con una cómoda cama y todo muy limpio y ordenado. Es altamente recomendable si pasáis por la zona

CIT’HOTEL LES MESSAGERIES

Rue des Messageries, Saintes, Francia

Un restaurante que os recomiendo, 

l’INSOLITE,

28 Rue Saint-Michel, Saintes, Francia

un pequeño rincón gourmet con una propuesta creativa y una presentación muy cuidada en un menú de mediodía muy competitivo. La atención exquisita en todo momento. Fue todo un descubrimiento para ser una parada en el viaje.

Tomando la ciudad de RENNES como base durante siete noches, desde allí hicimos distintas excursiones suficientemente cercanas para emplear un solo día y volver por la tarde.

Rennes me ha sorprendido gratamente. Es una ciudad vibrante, llena de gente joven por su universidad y distintas escuelas donde se gradúan muchos estudiantes de la zona.

Es ideal para callejear, entrar en sus bonitas tiendas y empaparse de su ambiente, con esas típicas fachadas de entramado de madera, sus concurridas terrazas y la amabilidad de su gente.

Como ha sido el sitio de regreso, todas las tardes descubríamos algo nuevo. Preciosa la “Librairie Le Failler”, merece la pena por dentro y por fuera.

No nos perdimos su famoso Marché de Lices, es el segundo mercado más grande de Francia, con productos frescos, y un magnifico apartado para las flores

Un remanso de paz al atardecer es el “Parc du Thabor” el pulmón verde de la ciudad con infinidad de árboles centenarios.

En cuanto a la restauración hay una oferta impresionante y os dejo una muestra de los que más nos han gustado.

RESTAURANTE 2 RUE DE DAMES

2 Rue des Dames, Rennes, Francia

Pintoresco este pequeño local, esconde una gran cocina a un precio muy competitivo. Funciona con menús en el que puedes escoger un primero y postre, segundo y postre o menú completo, un personal simpático y un ambiente variado en pleno centro de Rennes.

CREPERIE SAINT GEORGE

11 Rue du Chapitre, Rennes, Francia

El trigo sarraceno es una planta de origen asiático cuya producción se reactivó en Bretaña a finales de los 80

La mayoría de las veces, se transforma en harina para hacer galettes. Sin gluten, rico en proteínas vegetales fibra y antioxidantes, tiene un alto valor nutricional.

Este restaurante coqueto y elegante con una decoración muy singular tiene en su carta una infinita variedad de galettes. Un trato excelente y una comida exquisita, altamente recomendable.

CHEZ GEPPETTO

6 Rue Rallier du Baty, Rennes, Francia

Un italiano muy acogedor, con una bonita decoración, en la plaza más animada de Rennes, pasta en su punto y unos antipastos deliciosos.

LA CLOSERIE

34 Pl. des Lices, Rennes, Francia

Elegante, sofisticado, una decoración que recuerda a los clásicos de los años 70 con moqueta y sillones tapizados, pero con un aire más moderno. Cocina deliciosa de mercado, con cierto toque creativo. Lo sorprendente la atención fría y distante del personal, y en particular del maître. Sorpresivo porque en todo el viaje hemos encontrado lo contrario.

BOMBANCE

23 Rue de la Chalotais, Rennes, Francia

Una verdadera sorpresa. Un menú degustación a un precio más que razonable que cambian según el día y el mercado.

Buen producto con un punto creativo en los platos respetando los sabores originales.

Con un buen ambiente en la sala principal y un pequeño apartado en la parte baja que resulta más íntimo y acogedor a la luz de las velas.

Una atención muy cálida y profesional aconsejándonos y ayudándonos en todo momento con el idioma.

Donde apetece quedarse. Restaurante Al Bosco

AL BOSCO

Complejo La Hacienda, Cam. de las Torres, 33
TALAVERA DE LA REINA, TOLEDO
Teléfono: 650 58 00 70

Situado en El Complejo La Hacienda, en plena naturaleza en Talavera de la Reina en un entorno con varios espacios, para distintos eventos.

Lo probé en invierno, elegante y acogedor con una gran sala, mesas amplias, con la suficiente separación entre ellas. Una gran chimenea en el centro le da esa preciada calidez a los fríos días de Toledo.

Tenía que probarlo con el buen tiempo, auguraba que al tener tanto espacio y con ese bonito jardín sería agradable cenar al aire libre y no me equivocaba,  Al Bosco posee una terraza excepcional. A pesar del calor de este verano, se hace más llevadero en este entorno. Su personal cálido, amable y muy profesional. Con una suave música de fondo y el detalle de una barrita de incienso en la mesa completan el conjunto.

Su cocina típicamente mediterránea, raciones generosas, aunque dan la opción de pedir media ración en algunos platos y a un precio muy razonable para la calidad de su oferta.

A destacar en sus entrantes los “Chipirones rellenos de un suave queso y gambas al ajillo”. Un plato muy original y delicioso

Mas refrescante para esta época del año el Tartar de langostinos con mango y aguacate acompañado de vinagreta de lima, pedimos media ración y era suficiente

Unos “Mejillones al vapor” sugerencia del día nos conquistaron, en su punto de cocción. A veces lo más sencillo es lo más exquisito.

Si vais en invierno no os perdáis sus ricos Callos a la madrileña” a la orilla de la chimenea os quedareis a vivir allí.

Otro imprescindible es el Cochinillo confitado, en aceite de oliva al romero a baja temperatura, una locura,

La oferta en pescados es también muy apetecible.

Magnifica laVentresca de Atúnque suelen poner en una cama de espinacas y que amablemente nos cambiaron por una guarnición de verduritas que nos encajaba mejor.

Estupenda su Dorada a la plancha con su guarnición

Como broche los postres caseros como esta Tarta de queso”

O, elHojaldre tibio de manzana con helado de vainilla y coulis de frutos rojos maravilloso

Tanto dentro, como fuera se está muy a gusto, sin prisas, sin turnos ni agobios a los que últimamente tanto nos tienen acostumbrados algunos establecimientos. Sin duda otro para mi agenda de esta tierrilla que cada vez me gusta más gastronómicamente hablando.

Un tesoro inesperado. Restaurante HC La Mata

HC LA MATA

Calle Padre Juan de Mariana, 26,
LA MATA, TOLEDO
Teléfono: 925747087

En un pequeño pueblo de Toledo, La Mata, cuyo origen se remonta a 1205, aunque no obtuvo el título de villa hasta el siglo XV, se encuentra este rincón gastronómico dentro del Hostal Concepción.

Es un buen punto para explorar las zonas de alrededor, ya que se encuentra a unos 30 minutos de Toledo y 50 de Madrid. Ideal para una escapada desde cualquiera de estos puntos.

Con una bonita y elegante decoración, llena de pequeños detalles, mesas vestidas, tonos neutros en las paredes y una luz natural que inunda toda la sala, todo está dispuesto para el disfrute de lo más sorprendente, su fantástica cocina.

Además de unos excelentes asados, su oferta va más allá de una cocina tradicional. Un toque personalísimo y un cuidado en la presentación, además de un servicio excelente. Una atención exquisita por parte del personal de sala.

Unos aperitivos de gentileza, mientras esperas, que se salen de lo común, auguran el tipo de cocina que te espera

Además de calidad tienen una carta muy variada, donde puedes elegir innovación o tradición.

Nos gustaron sus Zamburiñas, un entrante que nunca falla.

Deliciosa la Ensalada de Faisán en escabeche y frutos rojos, una maravillosa salsa, de la que no dejamos ni gota.

Sus asados son perfectos, como muestra está Paletilla de lechal asada

O el Cochinillo asado

Aunque pienso que su fuerte son las carnes, no se quedan atrás en el toque especial que le dan a los pescados. Como esta Merluza crujiente y salsa verde.

Ahora bien,” la joya” por excelencia de todo lo probado es su fantástico Tataki de ciervo marinado, absolutamente imprescindible. Lo acompañan de una mayonesa de ají y crema de boniato.

Su oferta en vinos incluyen muchas denominaciones de la tierra, y como me suele gustar probar y dejarme aconsejar, maridamos todo con un Martúe que nos encantó.

Una bodega situada en La Guardia Toledo, con un precio muy competitivo, rico, frutal y con un tanino fino.

Como no podía ser de otra manera, hay que probar los postres para saber si la oferta gastronómica está a la altura, y ¡vaya! si lo está.

Un cremoso y rico Ganaché de chocolate blanco con granizado de fruta de la pasión, contraste dulzón y puntito acido.

Un delicioso Lemon pie

Y otra joya a destacar la Tarta de queso manchego, original tanto en su presentación como en su elaboración, otro imprescindible.

En definitiva, una opción altamente recomendable, que yo voy a aprovechar al máximo incluyéndolo en mi agenda de la zona.

Sabroso con chispa. Taberna Maldeamores

TABERNA MALDEAMORES

Calle Válgame Dios, 4,
MADRID
Teléfono: 911 163 362

Mi último descubrimiento en Chueca es esta moderna Taberna, que me ha sorprendido gratamente.

Con un ambiente desenfadado muy acorde con la zona y una decoración informal y a la vez acogedora, ladrillo visto, mezcla de madera y metal y múltiples detalles en pequeñas estanterías repartidas por el local.

Tienen una pequeña terraza que como el tiempo no acompañaba no pude probar y que se antoja muy agradable en verano ya que el restaurante está en una calle peatonal más tranquila.

Su carta es variada, de precio bastante razonable y con la posibilidad de medias raciones lo que la hace más versátil.

Cocina con producto conocido de acuerdo con la línea de tendencia actual, incluyendo mezclas internacionales y toques de fusión, muy en sintonía con el barrio que los acoge, turístico y variado.

Probamos los Saquitos de picadillo de morcilla y reineta, los acompañan de unas ricas mermeladas de tomate y de higo

En muy buen lugar queda su Ceviche de corvina marinado con lima, cebolla roja, aguacate y cilantro buen punto y aliño correcto.

Podéis disfrutar de unos arroces caldosos estupendos en ración individual, como este

Arroz caldoso con pulpo y cola de langostinos

También probamos un Bacalao confitado a baja temperatura sobre crema de patata y ajetes crujientes

Y para los amantes de la carne y en particular de las hamburguesas, tienen varias. Está estuvo extraordinaria. Hamburguesa «La Nena». Carne de buey con sorpresa de queso ahumado, espinacas, mahonesa de albahaca y cebolla crujiente.

Además, tienen opciones veganas, vegetarianas y celiacas.

Los postres no se quedan atrás,

Dulce, dulce su Tarta de plátano con dulce de leche y crema

Y deliciosa la Tarta de galleta con caramelo

El equipo es muy agradable y solícito. En conjunto un sitio para tener en la agenda.

Entre naturaleza y sabor. Restaurante Majo’s

MAJO’S Complejo The Dreams

Avenida Cazalegas, 1261, Km 4,
CAZALEGAS, TOLEDO
Teléfono: 925 87 26 25

Está ubicado en el Complejo The Dreams, unas instalaciones con bungalows, camping, jardines, piscina… junto al bonito embalse de Cazalegas, un pantano donde se puede disfrutar de actividades acuáticas y tiene una zona habilitada para el baño.

Muy cerca de Talavera de la Reina, Cazalegas es un pequeño pueblo interesante para un paseo si se está por la zona.

El restaurante está desde luego en un sitio ideal, en plena naturaleza. Su sala principal es bastante grande, y a mediodía tiene una muy buena luz natural a través de sus ventanales con vistas al pantano.

Una decoración con toques industriales con presencia de metal en columnas y techo y un moderno mobiliario, originales sillas en tono blanco y la madera en el solado que junto con las mesas vestidas le da una cierta calidez al conjunto.

Tienen también una bonita zona reservada para pequeños eventos, ideal para celebrar una comida en familia o con amigos.

Originales también dos detalles en el techo de dos zonas, el nombre hecho con corchos de botellas en la bodega, y otra en la entrada, cubierta con botellas de Mar de Frades, curiosidad que llama mucho la atención.

Su cocina de mercado, mediterránea, basada en el buen producto

Tienen una carta amplia y variada además de algún plato que siempre te ofrecen fuera de carta.

Mientras esperas tienen el detalle de poner un rico aperitivo

Unas ricas Almejas marinera para empezar, altamente recomendables. Para acabar con el pan en la salsa.

Uno de los fijos de la casa es su Timbal de setas, ¡tremendo!, un salteado de setas con gambas al ajillo, gratinado al horno con ali-oli de queso fresco y miel. Yo recomiendo compartirlo es contundente, y así tienes oportunidad de probar más cosas

En los segundos siempre hemos optado por pescados aunque tienen una variedad de carnes a la brasa muy interesante que no dudaré en probar en las próximas ocasiones.

Fantástica la Lubina salvaje al horno, la acompañan de una emulsión de salsa bilbaína y no necesita nada más.

En su punto el Atún Rojo, presentado en daditos a la plancha con lagrimas de salsa brava y reducción de soja y miel.

Muy ricos los Chipirones a la plancha con ajitos rellenos de gambas

Y después no pueden faltar los postres,

No sabría por cual decantarme, porque todos me han gustado mucho y me quedan aún otros por probar.

El Lemon Pie, está delicioso

Aunque no le queda atrás la Tarta de la abuela

Y un original Goxua, el postre típico del país vasco con un bizcocho borracho crema inglesa y nata montada.

El equipo de sala muy amable y cálido añaden confort a la estancia.

Después de la comida un paseo por los alrededores junto al embalse completarán una bonita velada.

Sin duda ya forma parte de mis fijos de la zona.

El arte de cocinar en lata. Restaurante Llauna

LLAUNA

P.º del Gral. Martínez Campos, 42,
MADRID
Teléfono: 660 90 96 72

Foto cedida por el restaurante

La técnica de cocinar «a la llauna» tiene sus raíces en el siglo XIX. Uno de los platos más emblemáticos asociados a esta técnica es el «bacallà a la llauna», que se originó en las tabernas de Barcelona durante esa época.

Llauna significa «lata» en catalán y hace referencia al recipiente metálico en el que se preparan los alimentos, una bandeja que se introduce en el horno.

El origen se asocia a la necesidad de disponer de utensilios resistentes y duraderos en las cocinas tradicionales.

Esta técnica permite una distribución uniforme del calor facilitando una cocción homogénea del producto, conserva mejor el sabor, permite una textura crujiente en la superficie, mientras que el interior permanece jugoso y tierno y es versátil, adecuándose a una amplia variedad de ingredientes y recetas.

Llauna como no podía ser de otra manera basa su cocina en esta manera de cocinar, en un horno al carbón y consigue en sus platos un alto valor gastronómico.

Un local acogedor, con una decoración en colores neutros y mesas vestidas y el detalle de troncos rústicos salpicados aquí o allá en distintos rincones del local, como anticipo a esa mezcla en la cocina de lo rústico del carbón y cierta creatividad contemporánea en las elaboraciones.

Uno de los clásicos de este tipo de cocina son los Caracoles a la Llauna, que aquí están espectaculares

A mí los mejillones me encantan, pero ya si son al horno y con una salsa increíble son para repetir y repetir, un plato que no os podéis perder, Mejillones al horno de leña

Uno de sus fuertes son los arroces, altamente recomendables. Tienen una buena variedad y una original presentación.

Probamos el Arroz de rabo de toro en su jugo y tanto el arroz como el rabo en su punto exquisitos

No obstante, su horno da para mucho más que los ricos arroces, y le dan un punto extraordinario a carnes y pescados.

Como este excelente Lomo de lubina y puerro asado, el punto de las verduras tanto en este plato como en el siguiente es perfecto para redondear ambos.

Jugosa la Entraña brasa

Y cómo no podía faltar el chocolate en este rico postre.

La carta de vinos es interesante, aunque ofrece poca variedad a un precio más asequible. Por debajo de los 30 euros hay un par de ellos. Creo que en esto si pueden ampliar la oferta, ya que hay muchas buenas denominaciones en torno a este precio o por debajo del mismo muy interesantes.

Elegimos un Rioja El Jardín de La Emperatriz que acompañó perfectamente. Y también probamos con el pan un Alioli de ajo asado y miel y un Ali oli de perejil, ambos muy ricos.

La atención de todo el equipo amable y profesional. Volveré a probar más cositas.