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Mimo y exquisitez. Restaurante Azahar.

AZAHAR

Calle de Jerez, 25,
RONDA, MALAGA
Teléfono: 952 87 12 40

Los restaurantes de los buenos hoteles suelen estar a la altura de las estrellas del mismo en muchas ocasiones de manera discreta.

No es el caso de Azahar situado en el Hotel Catalonia Reina Victoria, que brilla con luz propia.

En un ambiente muy acogedor con una decoración elegante, suelos de madera, tonos burdeos y grises a tono con las habitaciones, mesas vestidas y amplias y sillas con reposabrazos para una cómoda sobremesa.

Su cocina no es una cocina al uso. Con una presentación muy cuidada, una mezcla de sabores en unos platos perfectamente ejecutados y el punto justo.

Especial mención a un más que original Carpaccio de secreto ibérico relleno de foie micuit con helado de queso Payoyo y vinagreta de ajetes con el que empezamos y que nos dejó boquiabiertos. Nunca había probado una mezcla de tan diferentes ingredientes, el secreto ibérico, el foie, el helado todos sabores muy fuertes y para remate la vinagreta de ajetes. Pareciese que es una mezcla explosiva y lo es aunque para disfrutarla. Me quedará largamente en el recuerdo.

En los segundos no se quedan atrás,

La Corvina con alcachofas en texturas, salsa de soja, miel y AOVE rondeño acompañado de jengibre confitado, me dejo absolutamente conquistada. La finura de las texturas en la alcachofa, esa mezcla de salsa y el toque del jengibre en un pescado en su punto de cocción.

En el capítulo de carnes deliciosa la Presa ibérica de bellota ahumada con leña de cerezo, puré de boniato asado, chips de patata violeta y salsa de vino Moscatel de Ronda. Un plato impresionante, muy rico.

Y si ya la noche iba por un camino redondo, los postres remataron una velada magnifica.

Preciosa presentación de la Cereza de chocolate blanco con núcleo de yogurt base de cacao y almendra acompañado de helado de vainilla. Postre refrescante con el dulzor especial que aporta el chocolate blanco, delicioso.

Y como ya sabéis que llevo un amante del chocolate conmigo no podía faltar un Mousse de chocolate negro con interior de crema inglesa y perlas de frambuesa sobre crumble de cacao a la sal. Espectacular!!

La atención del personal de sala especialmente destacable. Un encantador sumiller que nos aconsejó maravillosamente y el resto de personal  muy cálido y profesional., como el del resto del Hotel.

Para mí lo que más destaca de este hotel es precisamente la atención de todo su personal sin excepción. Muy cálidos y amables con una gran profesionalidad pendientes de cualquier detalle que procure el bienestar del cliente.

Su situación en una zona residencial muy tranquila accesible a pie al centro de Ronda y unas vistas fantásticas es ideal para unos días de descanso, excursiones y por supuesto disfrute de la gastronomía de la zona.

Nunca es tarde si la dicha es buena. Restaurante Toga

TOGA

Calle de Juanelo, 23
MADRID
Teléfono: 910 41 44 39

Increíble que no conociese este restaurante. Si, ya sé que en Madrid es difícil estar al día, pero Toga lleva abierto unos años. No obstante, Nunca es tarde si la dicha es buena, y vaya si lo es.

En una calle tranquila y pequeña del Madrid más castizo, junto a la plaza de Cascorro en pleno Rastro se sitúa este rincón gastronómico.

Un local de decoración sencilla, con no muchas mesas, paredes desnudas, únicamente salpicadas por algunos cuadros, pequeñas exposiciones temporales, que le dan el detalle rompedor a la sencillez del lugar.

Resulta vivo y acogedor a la vez. Ideal para compartir velada con amigos o en pareja.

Esto unido al trato cercano del equipo en sala, simpáticos, cordiales y atentos en todo momento suman a la fantástica experiencia gastronómica.

Porque si, ha sido una experiencia para repetir.

Su cocina es un mestizaje, mezcla, fusión o como queráis llamarlo de la cocina latinoamericana con la asiática, pero dándole su propia reinterpretación.

Su carta pequeña y variada abarca gustos para todos y a un precio muy competitivo.

Para comenzar un refrescante Tiradito de Lubina con ajo y mayonesa de lima

Lo acompañan de un riquísimo pan tostado con aceite. Un conjunto delicioso.

Originales en forma y relleno sus Croquetas de pisto y queso manchego, increíble sabor, ya forman parte de mis preferidas.

Fantastica la Pluma ibérica con escalibada y salsa ponzu, que acierto el toque japonés de la salsa a un producto tan nuestro y el punto tan bueno que le dan.

No desmerece en absoluto a lo ya probado El Pollo a la llama con tartar de gamba y salsa de mango y azafrán. Una mezcla maravillosa, sabor, sabor y sabor, muy recomendable.

Y una de las estrellas que ya es un clásico en el lugar y no os podéis perder son sus Noodles con mayonesa de kimchi y atún rojo crudo. Brutal, combinación perfecta de los fideos chinos al wok con mayonesa de kimchi, una salsa coreana ya presente en bastantes elaboraciones gratinada y por encima unos deliciosos dados de atún rojo. La mezcla es alucinante.

Después de estos platos de gran sabor, el broche refrescante lo pone la Piña en almíbar con mascarpone, chocolate blanco y crema de lima, servido en un vaso mezclando los ingredientes de abajo a arriba, me dejó sin habla.

Y como no podía ser de otra manera en un lugar donde sus artífices son dos argentinos y un uruguayo es obligado probar el Alfajor de chocolate y dulce de leche, que ya te deja rematada del todo.

En resumen, un lugar de mestizaje, una cocina cuidada, una atención esmerada y unos precios más que razonables. ¿Qué más se puede pedir? Volver.

Un riojano con encanto. Restaurante Algarabía

ALGARABÍA

Calle de la Unión, 8
MADRID
Teléfono: 915 42 41 31

Algarabía, desde luego no te deja indiferente. No solo es un restaurante intimo, pequeño y romántico, sino que, una vez que te sientas a la mesa, te sientes como si unos amigos, en este caso amigas, te hubiesen invitado a cenar. Y es que, Isabel en la sala y Pilar en la cocina, llevan el negocio como si de un apéndice de su casa se tratase.

Situado en pleno centro de Madrid, en la preciosa zona próxima al Teatro Real, en una calle discreta, un local con pocas mesas, decorado de forma clásica con un toque muy personal, adornado con flores y plantas y un montón de detalles repartidos aquí y allá, y alguna pequeña exposición o mercadillo temporal.

Resulta un lugar muy acogedor, donde puedes pasar una velada tranquila y hacer una sobremesa en pareja o con amigos, sin prisas.

Aunque Isabel no te ofrezca la carta de vinos, porque su espíritu riojano la lleva a recomendarte, muy acertadamente, un caldo que será excepcional, merece la pena pedírsela, porque el libro en sí es una obra de arte.

Su cocina es típicamente riojana, con esos platos tradicionales a los que Pilar les da su impronta personal y su mimo particular, con buen producto y raciones generosas.

Para empezar, nos pusieron de aperitivo una fantástica Brandada de bacalao con una salsa de tomate y almendra, exquisito.

Seguimos con unos Trigueros crujientes, una especialidad de la casa, que no os podéis perder. A la exquisita materia prima, suma la manera que tiene Pilar de prepararlos, envueltos en una masa brie y acompañados de salsa romescu.

No podíamos dejar de probar sus clásicas Croquetas, nunca fallan

Uno de mis favoritos El bacalao a la riojana del que no dejé ni las huellas, espectacular

Sorprendente el Patorrillo, un plato típico de la cocina de La Rioja, guiso de manos y callos de cordero, una elaboración que es bastante laboriosa.

De postres, una original Crema fría al caramelo, receta personal de Pilar, el secreto mejor guardado, según su hermana Isabel, a caballo entre las natillas y el flan sin ser ninguna de las dos cosas, muy rica.

Y no podía faltar la Lamina crujiente de chocolate y frambuesa, delicioso.

Todo ello acompañado, como no podía ser de otra manera por un Rioja recomendado, un Tarón crianza que maridó perfectamente con el menú.

En resumen, una experiencia para vivirla en primera persona y repetir siempre que se pueda.

El legado de las abuelas. Restaurante Dama Juana

DAMA JUANA

Calle de Melchor Cobo Medina, 7
JAÉN
Teléfono: 953 00 64 54

En homenaje a su abuela Juana, Juan Aceituno puso el nombre a este proyecto que de momento ha conseguido una merecida estrella Michelin para Jaén.

Para mí Jaén era un capitulo pendiente, que se me ha quedado corto en esta escapada y que tendré que profundizar y que ha sido una sorpresa gastronómicamente hablando.

Da para mucho esta tierra de olivares, llena de historia y paisajes impresionantes.

La abuela Juana no tenía un restaurante pero era una cocinera experimentada, y de esas recetas caseras perfeccionadas a lo largo de los años tomó Juan inspiración para su cocina llena de fondos, historias y recuerdos.

Foto cedida por el restaurante

En un salón amplio en tonos crudos, con un detalle muy original en las paredes, unos abanicos hechos de cubiertos dorados que le dan un toque especial. Con dos o tres detalles vintage, como el espejo en la sala o el aparador de la entrada. Ambiente relajado y agradable, que completan David al frente de un equipo cálido y atento.

Elegimos el menú Sierra Sur, en honor de la comarca del sur de Jaén donde predomina una rica vegetación, montañas escarpadas, cortijos centenarios y una gastronomía muy arraigada a sus pueblos y aldeas, según sus propias palabras.

Para abrir boca y esperar un lujo como no podía ser de otra manera el aceite de su propia cosecha y la manteca colorá. El aceite insuperable como todos los que he probado en la provincia y el toque de la manteca impresionante.

Nos llenan la mesa con una selección de aperitivos, que en conjunto forman una foto fantástica y por separado una delicia cada bocado.

La tarta de calabaza, pimiento rojo y champiñones, delicada y con una bonita presentación

El Berberecho en ajo blanco que contrasta con el sabor del Pastrami de cerdo en orza, dos bocados absolutamente diferentes pero perfectamente conjuntados

Y a su lado la Chuleta de rape, más consistente en textura y suave en sabor.

Como colofón a este conjunto las Trufas de Choto al Jerez, potentes y en una muy original presentación

Dos bocados calientes, El buñuelo de oreja, explosión de sabor en boca y la Croqueta de cocido y jamón, no por clásica menos buena.

Y después de esta maravilla, entramos en materia con los entrantes.

Ensalada tibia de conejo en escabeche, típico plato tradicional de la zona a veces con perdiz o con trucha. En este caso al conejo le va muy bien la técnica y con el fondo que lleva lo bordan.

Su particular Conserva de tomates, según palabras de Juan Aceituno en la alacena de su abuela siempre había tarros de tomates con pimientos rojos y cebollas y con ese recuerdo ha elaborado este platazo que rematan con un jugo de pimiento rojo.

Más verdura con esta Col con bearnesa de café y champiñón, mejor probar que describirlo, un producto modesto elevado a la máxima categoría.

Y como remate un plato homenaje a Juana La morcilla de la Juana. Potente, potente de sabor.

Y llegamos a los platos fuertes,

Elegimos Trucha de Cazorla, siguiendo con los productos de la tierra.

Y Gamo glaseado con ajos fritos y nata de ajos asados, una delicia ambos platos.

Cuando llega el postre, parece romper el minimalismo de los platos con un buen pedazo de Esponja de chocolate con helado de avellanas, lástima que a estas alturas ya estaba derrotada y totalmente satisfecha, si no hubiese repetido ración.

Culmina el extraordinario menú con una pequeña pastelería servida en un bonito olivo.

Explosión de sabores. Restaurante Kuoco 360

KUOCO

Calle De San Bartolome, 14
MADRID
Teléfono: 911 995 377

No es una cocina de fusión al uso, porque los ingredientes de distintas cocinas de diferentes culturas están tan sabiamente mezclados, integrados los unos con los otros, tan amalgamados, que forman un bocado único, exquisito y una explosión de sabor difícilmente explicable con palabras, hay que vivirlo. Esto es Kuoco.

En pleno barrio de Chueca con una sencilla decoración, pequeñas mesas en madera desnuda, colores neutros rotos por las fotos colgadas en la pared y los cojines repartidos por los bancos corridos, moderno y cálido a la vez, invita a compartir. Especial mención al detalle de la vajilla, hecha para cada plato, personalizada, artesana y muy original. Hasta la croqueta tiene su hueco, nada se deja al azar.

Me gustó mucho ese aire aparentemente informal y pensado hasta el último detalle para lograr, que realmente estés a gusto y disfrutes de la comida. Porque disfrutar, se disfruta desde el primer minuto hasta el final.

Al fondo, en la cocina vista, un ajetreado y muy cordial equipo con el chef Rafa Bérgamo al frente, son los artífices de esta fiesta gastronómica.

Andrés Correa al frente de la sala, encantador, va explicando el viaje que cada plato va haciendo, en esa mezcla que pasa por la cocina española, asiática, francesa, japonesa, mexicana y un largo etcétera.

Nos decantamos por el menú degustación,

Empezamos por la Gamba Ajillo Thai una gamba roja, emulsión de chile fermentado, ajo, finger lime, ito-togarashi.

Es alucinante el sabor de la clásica gamba al ajillo con el picante del chile y el toque japonés, que le da el ito-togarashi, un comienzo fuerte, fuerte.

Seguimos con una Ostra Francesa, ají amarillo, chalaquita, harissa

Brutal la mezcla peruana del aji y la chalaquita con el Marruecos de la harissa en un producto tan peculiar como es la ostra.

Mira que he probado croquetas, y siempre es un producto que puede llegar a sorprender.

Aquí continuamos con la Croqueta Pato Pekin, deliciosa, en su punto y con ese sabor de pato laqueado tan especial.

Singular la Vieira Kombujime, Llama, tamari, cítricos, huevas de trucha y jícama

También aquí se repite la combinación mexicana y japonesa en un maridaje perfecto.

Seguimos con un bocado en un brioche tostado,

Steak Tartar de solomillo, gochujang (salsa coreana) sésamo y mantequilla tostada y coronado con trufa negra, impresionante.

Probamos también la versión con bogavante, fuera del menú, sin palabras….

Y como platos fuertes,

La Laksallesa

Corvina, guisantes al wok, tsukemono cherry, ghoas, hojas de curry

Marcada en brasa y servida sobre una exquisita crema con guisantes al wok y tsukemono o encurtido japonés, tan impactante como deliciosa.

Rematamos con un Canette De Bresse,

Trufa de temporada, robuchón chirivias, glasa cantonesa de sus huesos

Una vuelta al mítico plato de Robuchón, esta vez con un suave puré de chirivías y una salsa sublime que acompaña de trufa rallada, un plato redondo.

Estos últimos platos acompañados de un pan hecho en la casa y una mantequilla ahumada.

En el mismo nivel de excelencia están los postres.

El goloso Violeta

Chocolate, violeta, grosella negra

Y el refrescante Mango Thai

mango, ganache de chocolate blanco, granizado de maracuyá, sopa de galanga

Broche perfecto para un menú de diez.

Lo acompañamos de un Lalama, un Ribera Sacra, que maridó a la perfección con todos los platos.

En resumen, una gozada de cena. Un equipo extraordinario con una muy cálida atención y unas ganas de volver a probar muchas más cosas de la carta.

Bendita locura. Restaurante Piantao

PIANTAO

P.º de la Chopera, 69
MADRID
Teléfono: 914 67 54 02

Los que me seguís habéis podido adivinar que no soy especialmente carnívora, aunque hay carnes y carnes y no ir a Piantao a probarlas es perderse un manjar.

La verdad es que no podían haber elegido mejor sitio para situar el local. Justo enfrente del Centro Cultural  Matadero Madrid donde en su día estuvo situado el matadero de ganado y el mercado municipal.

Hoy este espacio de Arganzuela se ha convertido en zona gourmet y desde luego Piantao no es un “argentino cualquiera” y como gourmet se puede considerar.

El gran local está decorado con una estética industrial y un gusto exquisito, las paredes en ladrillo visto o simplemente enfoscadas, contrastan con el cálido suelo de madera o de arcilla en el interior.

Las desnudas mesas de madera con un original camino de mesa en cuero y las cómodas sillas de cuero también, metal en lámparas y ventanas, un acabado que te lleva a la joya del local su parrilla, difícil de describir hay que meterse en ella para disfrutarla en su intensidad.

Diseñada por el artífice de todo el proyecto, Javier Brichetto, el maestro parrillero, con sus distintos departamentos para cocinar las diferentes elaboraciones con variadas técnicas, horno de ladrillo para las empanadas, humitas y panes, distintas parrillas, el precioso brasero en U con sus troncos de madera ardiendo, o esa gran polea articulada con las que regulan el fuego, es verdaderamente impactante.

Y la amabilidad de Irene a bordo de todo el tinglado que te invita a acercarte y te quedas boquiabierta con el espectáculo.

En fin, que luego te explicas como puede estar todo tan bueno. Completan la escena los muebles de madera a modo de cámaras frigoríficas, y múltiples detalles como, la vajilla y cubertería personalizada, las servilletas y el cuero argentino presente en todo el local también en delantales y otros atuendos de los parrilleros.

Y la fiesta comienza desde el primer momento con ese pan que te sirven mientras esperas, especialmente el Pan Chipa, pequeños panecillos de queso servidos dentro de un saquito, recién horneados y que acompañados de la mantequilla ahumada de la casa, es un preludio de lo que te espera disfrutar. El resto de panes están deliciosos pero es que una vez pruebas este podrías comerte mil.

Un pequeño chupito de calabaza para ir entonando da paso a los entrantes elegidos.

Empanada criolla de carne cortada a cuchillo con salsa Yasgua

Diferentes a las probadas en otros lugares, probablemente porque la masa es casera, la carne cortada a cuchillo, hechas en horno de leña, de una calidad extraordinaria.

Provolone estacionado, tomates secos Mendocinos, oregano fresco y hojas de berros

De los mejores que he probado, un queso madurado durante sesenta días, tomates asados y las hierbas frescas, delicioso.

No podía faltar el típico chorizo criollo, aunque aquí nada es típico y está a la altura del resto.

El que más me llamó la atención por desconocido para mi fue el Chorizo Rueda Chacarrero, embutido casero elaborado con carnes de vacuno argentinas y una mezcla de especias e ingredientes como nuez moscada cominos y hongos boletus. Y realmente está rico rico.

En el capítulo de las carnes yo diría que da igual lo que pidas porque la materia prima es espectacular y el tratamiento en la brasa sublime.

Los diferentes cortes argentinos de los que ya estamos habituados aquí se perfeccionan tanto en la elaboración como en la presentación.

El Ojo de Bife, uno de los cortes más jugosos y tiernos con su justa infiltración de grasa.

Los “acompañamientos de las carnes” son platos en sí mismos que directamente se podrían disfrutar solos.

Original la Papa del camionero rellena con quesillo parmesano y cebolleta

Y la Batata al rescoldo quemada con azúcar de caña glaseada con fondo de ternera, una delicia.

Pero para mí la estrella es la Humita en chala con salsa de pimentón y cebolleta, nunca la había probado y me pareció un bocado exquisito, altamente recomendable.

Y si pasamos a los postres, cualquiera que haya estado en un argentino ya sabe cómo se las gastan con el dulce, y claro Piantao no se podía quedar atrás en este apartado, solo las fotos lo dicen todo.

Yo no puedo dejar pasar el Panqueque con dulce de leche quemado con azúcar de caña, en mi recuerdo queda permanentemente lo rico que está.

Imprescindible dejar sitio para el Alfajor helado de dulce de leche y chocolate con algarrobo

O un sencillo pero no por ello menos rico Flan de dulce de leche

Acompañado de un vino recomendado de Mendoza, Argentina, La Mascota y una atención en sala cálida y profesional. Sin duda para tener en la agenda y repetir y repetir.

¡Qué buena la tarta Queña!. Restaurante Casa Ormaza

CASA ORMAZA

Infanta María Teresa , 15
MADRID
Teléfono: : 913 19 88 48

Hace unos años que os hablé en este blog de la cocina de Paloma García Lomas en este modesto y coqueto local.

He vuelto después de pandemia y sigue conservando el mismo encanto y su maravillosa cocina.

Su tradicional aperitivo de mondas de patata que te mueres de lo rico que está para ir abriendo boca.

Sus deliciosas Croquetas de cabrales y gamoneu, típico queso de Cangas de Onís, sobre fondo de reineta.

No podía faltar, como buen asturiano que se precie, un impresionante Cachopo de Ternera relleno de queso y jamón.

En pescado nunca se queda atrás y tenía que probar su bacalao fuera de carta, delicioso.

Y su plato premiado en uno de los concursos a los que han asistido a lo largo de su trayectoria gastronómica, sus maravillosas Codornices de la Ormaza

Y por supuesto la extraordinaria e imprescindible Tarta Queña, receta de más de 200 años transmitida de generación en generación.

La calidez de Paloma y su equipo y la intimidad de este pequeño rincón decorado con tan buen gusto, con una buena colección de libros de cocina, la bonita vajilla, las lámparas y esos pequeños detalles salpicados en todo el restaurante, hacen sentirte como en casa.

Muy agradecida también a la mención de mi publicación pasada entre las variadas reseñas de medios de comunicación expuestas en sus paredes.

Un lugar muy recomendable sin duda para repetir y repetir.

Experiencia agridulce. Restaurante Asia Gallery

ASIA GALLERY

Plaza de las Cortes, 7
MADRID
Teléfono: 913 60 00 49

Hacía mucho tiempo que quería probar este restaurante. Un familiar muy cercano me había hablado maravillas, de las muchas veces que había ido antes de la pandemia.

Así pues, aprovechamos un encuentro festivo y familiar para probarlo, pero me temo que las maravillas se quedaron en el pasado.

El entorno, desde luego, es fantástico. Situado en el Hotel Palace, ya de por sí es una grata experiencia cruzar su maravillosa rotonda.

Entrar en el restaurante impresiona. Decorado al estilo oriental de los años 20, con sedas, pinturas y muebles de gran calidad, que recuerdan a la China Imperial, con múltiples detalles, como sus esplendidos cuadros originales, lámparas, jarrones, un sinfín de piezas que hacen del sitio un lugar único, de donde no puedes apartar la vista contemplando su glamour.

Tiene también, apartados rincones en distinta altura, en una suerte de baldaquino con cortinas, para más intimidad de pequeños grupos, muy coqueto.

Hasta aquí todo perfecto. Desde aquí todo por mejorar.

Me hablaron de  la calidad y calidez en la atención. Pues, o no tuvimos un buen día, o esto ha pasado a la historia. La actitud displicente y bastante fría con que nos recibió el encargado de la sala, te predispone a un momento de decepción.

Como mis acompañantes ya habían estado, tenían preferencias en el menú, aun así, no obtuvimos ningún consejo para los que no habíamos estado nunca. Una comanda tomada con bastante prisa para el lugar y el precio que tiene, y unos camareros despistados y malhumorados.

En cuanto a la cocina, como no podía ser menos todo estaba delicioso he de decir.

Empezamos con unos Dumpling de pollo a la plancha

Unos Rollitos crujientes Nemesio, un plato de origen vietnamita

Y una selección de verduras salteadas

Como platos principales pedimos el Pato asado al estilo cantonés

Y su plato estrella el Pato lacado estilo Pekín del que debo decir que está exquisito. Lo sirven enrollado en crepes con puerro y pepino que le dan un toque muy jugoso, aunque al parecer antes lo trinchaban delante del cliente y esto también se ha perdido. Lástima porque hasta en los restaurantes más modestos lo he presenciado y suele ser un espectáculo. No me gustó el detalle de que ya los sirviesen hechos, no me parece adecuado para este nivel de restauración.

En los postres

Un Coulant de chocolate con helado de vainilla

Y Crujientes de frutos rojos y maracuyá.

La verdad es que me ha quedado un recuerdo agridulce. Por una parte pasé una velada estupenda por compartir momentos familiares entrañables y la comida estaba bien, pero las expectativas que tenía puestas se vieron frustradas por un desigual resultado. Creo que o tuve mala suerte o viven del recuerdo de tiempos pasados. Una lástima para un local tan bonito, espero puedan mejorar.

Vueltas a lo tradicional. Restaurante Volta i Volta

VOLTA I VOLTA

Sta. Teresa, 3,
XABIA, ALICANTE
Teléfono: 96 504 28 23

Últimamente encuentro en Jávea el interés por salir de la gastronomía turística y volver a las tradiciones de la cocina mediterránea y alicantina.

Ya os he hablado en este mismo blog de algunos ejemplos sobre todo localizados en el casco antiguo.

Aunque Volta i Volta ya es un veterano en la zona y probablemente de los primeros en abrir esta brecha.

Pequeños y no tan pequeños locales como en este caso, la adaptación en una típica casa tradicional con distintos ambientes. La cocina vista a la entrada con dos pequeñas mesas, una zona con alguna mesa alta en modo más informal y en la parte superior la sala principal que conserva algún vestigio de lo que pudieron ser distintas habitaciones de una vivienda, creando acogedores rincones.

Las paredes blancas encaladas adornadas con diseños de cabezas de animales en esparto, creaciones artesanales que se elaboran en la zona, y unos ramos de flores secas colgando que de dan ese toque natural, rústico y mediterráneo, completado con alguna composición fotográfica.

Mesas desnudas de madera con un sencillo camino de mesa de hilo blanco y un pequeño bouquet en el centro.

Los suelos de mosaico hidráulico, una baldosa muy apreciada en las zonas costeras por su frescura en los años 30 o 40 y que ahora vuelve a estar de moda por sus motivos tan coloridos, rombos, formas geométricas etc. Intuyo que estas son las originales de la casa y le dan un toque vintage.

Los balcones a la calle que junto con el corte en los distintos motivos en el suelo sigue recordando a lo que pudieron ser las distintas habitaciones y hacen del lugar un espacio típico familiar, casero.

En cuanto a la cocina ellos lo resumen en dos palabras que dan idea de lo que vas a encontrar “noves tradicions” recetas mediterráneas de siempre, pero con toques y técnicas más modernos y la inclusión de otros sabores de ese mundo por el que ha viajado Carlos el artífice de ellas.

Esas vueltas y vueltas como dicen que les han hecho ser lo que son hoy.

Todo ello se plasma en sus platos, sabores texturas y una cuidadísima presentación.

Así te entretienen con un aperitivo singular, mientras decides de una carta que varían ya que trabajan con producto de temporada.

Unas Habitas de soja con aderezo de ajo, guindilla y jamón ibérico

Muestra de este espíritu renovador de la tradición es este plato,

Rapitos en salazón, tomate confitado y crujiente de cacahuetes y hierbas

Los salazones, técnica tradicional del mediterráneo español desde los fenicios, aplicada en esta ocasión a un pescado tan delicioso como es el rape en su versión pequeña, el rapito. El tomate confitado y el crujiente de cacahuetes le dan ese toque especial que hace que el plato esté delicioso.

La versión de este año no es menos deliciosa y completamente distinta.

Cono de galleta salada con rapitos y hueva de maruca ahumada

Para comer de un par de bocados, delicioso.

El único inconveniente que yo le pongo es que ponen tres en la ración.

Esto lo hacen en muchos restaurantes. Y hoy día que muchas veces pedimos los platos para compartir, pues es complicado partir un cono en dos. Deberían advertirlo cuando toman la comanda y ofrecer alguna alternativa.

He de decir que lo comenté y se disculparon porque parece ser que normalmente lo solucionan, solo que nosotros ya habíamos terminado.

Espectacular es la Ventresca de atún rojo, berenjena, pimientos, tomate seco y alcaparrón

A parte de la calidad del producto y el punto que le dan, está la verdura que lo acompaña, que más que un acompañamiento, es protagonista también del plato, absolutamente recomendable.

Sin bajar el nivel una fantástica Anguila a la brasa, foie gras y verduras de temporada.

Increíble esa perfecta unión entre la anguila y el foie, tratada ya en otros templos como el de Martín Berasategui.

En este caso la vuelta que le dan es maravillosa, y las verduras como en el anterior sublimes.

En un perfecto punto de cocción, sabroso y con una salsa perfecta el Mero con patata nueva, carbonara marinera y jugo de ñora

En el capítulo dulce no se quedan atrás

Muy ricas las Milhojas de higo, cabello de’angel y agua de rosas

Delicioso el Baklava con frutos secos y crema de agua de rosa

Postre de origen turco, muy común en Oriente Medio, muestra de esa suma de sabores y creaciones, que han rescatado, de esos lugares, que han visitado.

Y ¡cómo no!, el Cremoso de chocolate y espuma de cacahuetes garrapiñados

En definitiva, un sitio altamente recomendable, para tener en la agenda y que sin duda seguiré disfrutando el próximo verano.

El Amor y La Cocina. Restaurante Tula

TULA

Av. De la Llibertat, 36
XÁBIA, ALICANTE
Teléfono: 966471745

Hacía varios años que deseaba probar este restaurante. Alguna vez volviendo de la playa intentaba reservar, pero la demanda desde el principio fue tal, que se volvió ardua tarea.

Este año ya no lo podía dejar pasar y planificado con tiempo lo conseguí. Y no sólo una vez, sino que tuvieron la amabilidad de volverme a llamar, como yo les pedí, si tenían una anulación de reserva antes de finalizar mis vacaciones. Así es que doble gozada.

Tula es el proyecto personal de Borja y Clara, una pareja, que como en esas historias que se ven en el cine, después de formarse cada uno por su lado, se conocieron trabajando con Quique Dacosta y desde ahí siguieron por distintas experiencias profesionales, pero ya juntos, hasta decidir abrir su propio restaurante.

Por esas carambolas del destino, aterrizaron en Jávea cuando lo que en principio querían era abrir en Madrid, decisión que no me hubiese importado en absoluto.

Es un local pequeño, con pocas mesas en mármol desnudo. Sus paredes color visón y friso de azulejo, la bonita composición de cuadros, su librería con los potos trepadores tal y como los tendríamos en el salón de nuestra casa, conforman un ambiente muy acogedor. Los cojines en el sofá corrido completan el look.

Esa sencillez se traslada al trato al cliente por parte de Clara que lleva la sala y otra persona en el equipo pendiente de cada detalle.

Y Borja, que con su pequeño equipo en la cocina, elabora unas maravillas, que, con pasión, luego te explica cuando te las trae a la mesa.

Tula se llama así en homenaje a la abuela de Borja, cocinera durante muchos años en Azuqueca de Henares, un pueblo cercano a Madrid y de la que según cuenta aprendió a cocinar.

Con una merecida estrella Michelin, su oferta se basa en unos poquitos platos como base y algunas sugerencias fuera de carta.

No tienen menú degustación, como suele ser habitual en un Michelin, así pues, el comensal se diseña su propio menú, ayudado por los consejos de Clara, que te asesora en cuanto a raciones, cantidades, sabores, combinaciones para elaborar una degustación perfecta.

Los platos están pensados para poderlos compartir y al servirlos los traen perfectamente emplatados por separado, un detalle digno de mención porque muchas veces cuando queremos compartir un plato al dividirlo el cliente no suele ser capaz de medir la cantidad exacta de los ingredientes para degustar el plato en toda su dimensión.

Las reservas las hacen perfectamente escalonadas para que el cliente se tome su tiempo, mientras te ponen un sencillo y rico aperitivo, acompañado de pan y aceite en un original envase, Clara te va orientando acerca de los platos.

Uno de sus clásicos es el Taco de hoja de shisho con panceta, anguila ahumada y misonesa.

Para comer con las manos envuelto en la hoja de shisho un bocado de sabor increíble, y literalmente para chuparse los dedos, por lo menos es lo que yo hice.

Su Croqueta de blanquet a la brasa, cebolleta y queso de cabra es perfecta, el blanquet es un embutido tradicional de la Comunidad Valenciana, es como una salchicha blanca o una especie de butifarra.

La mezcla de sabor con el queso, la cremosidad y el punto de rebozado la hacen otro bocado imprescindible.

Deliciosa la Gamba blanca con escabeche emulsionado de pollo, coliflor y almendra

Mezclas que se repiten en su carta, mar, caza, montaña en una fusión de potente sabor.

Unas originales Cocochas de merluza y velouté de coco y limón de suavidad exquisita que no tienen nada que envidiar a las tradicionales cocochas al pil pil a las que estamos acostumbrados

En esta mezcla continua de sabores unos Sepionet con salsa de torreznos fuera de carta, plato sorprendente. El sepionet es una exquisitez de la familia de la sepia más pequeño y tierno y yo diría más meloso. No lo había probado nunca y con esta salsa resultó innovador.

Más delicado de sabor la Lecha con escabeche de zanahoria y gamba y zanahorias en papillot, simplemente delicioso.

Más conocido como pez limón, este año lo estoy probando en diversas elaboraciones. En este momento es bastante apreciado por ser rico en Omega 3. El punto que le da Borja te va anticipando de lo que es capaz de hacer con el pescado, y que pude constatar la segunda vez con el

Rape en adobo de aceituna negra y pebrella, jugo de hervido y salsa cardinale de quisquilla.

Estudioso de los pescados, últimamente trabaja en la maduración de los mismos y las técnicas de curado y está impulsando la elaboración y comercialización de embutidos marinos al igual que hace Ángel León.

Es quizás por ello que comiendo este rape me recordaba a los embutidos que hacía mi abuela con ese olor de ahumado de chimenea de pueblo. Un platazo de diez.

Como no todo es pescado, Las Mollejas de ternera con bechamel merengada, praliné de ajo asado y su jugo mantienen el nivel de una maravillosa cocina.

En el capítulo de los postres no se quedan atrás.

Impresionada por Coliflor, chocolate blanco y limón, maestros en mezclar sabores no podían ser menos en los dulces.

Su particular y deliciosa tarta de queso, Pan, queso servilleta y aceite.

El queso servilleta siguiendo con su modo de actuar, sirviéndose de proveedores y productos locales, es un queso típicamente valenciano y se llama así por su proceso de elaboración en el que se prensa y escurre el suero de la leche con una servilleta anudada.

En homenaje a Casa Gerardo donde Borja y Clara se formaron hacen el Arroz con leche caramelizado, que me dejó sin palabras.

Y para los chocolateros. Los que me seguís, sabéis que llevo uno siempre a mi lado, el Buñuelo, chocolate, cacahuete y calabaza con un punto picante, espectacular como el resto.

Punto y final para una redonda velada, dos en este verano de descubrimientos gastronómicos. Y este sin duda va a formar parte de mi agenda estival.