GOFIO
Calle de Lope de Vega, 9,
MADRID
Teléfono: 915 99 44 04
Nada más acertado que poner Gofio a un restaurante canario. El gofio es un ingrediente versátil, que se utiliza de diversas maneras en la cocina canaria. Se elabora principalmente a partir de cereales tostados antes de ser molidos, este proceso es fundamental para obtener una harina fina tan especial, que puede ser base de sopas, salsas, postres o simplemente se mezcla con agua o leche para hacer una masa densa que se come sola o acompaña a otros alimentos.
Muy importante porque históricamente se ha utilizado como alimento de supervivencia por ser energético y fácil de transportar.


Por otra parte, cuando entras, encuentras un local pequeño, alargado, con una decoración minimalista de blanco inmaculado y un espejo en una de las paredes para dar más amplitud al espacio. Dos filas de mesas de mantel blanco, donde solo rompe el color verde de las sillas y la preciosa escultura de la Diosa de la Fertilidad en cada una de ellas. Detalle muy original y típico de las islas afortunadas.
Y así después de una calurosa bienvenida, nos disponemos a disfrutar.
El menú es sorpresa, te dan a elegir entre un par de ellos y te recomiendan el largo. Yo no suelo coger el más largo porque me da miedo no llegar al final, sin embargo en esta ocasión elegimos “Canariedad máxima” con 15 pases que se llevan bastante bien en las casi tres horas que estuvimos degustando.
La cocina de Gofio es potente de sabor, como es la cocina canaria, su chef Safe Cruz sabe dar una vuelta a esos productos tan típicos con unas técnicas y elaboraciones más complejas, conservando toda la intensidad, las diferentes texturas, que hacen que algunos de los pases de un solo bocado produzcan en boca una verdadera explosión de sabores. Por algo tiene ya en su haber una merecida estrella Michelin.


Su bodega está basada en vinos canarios. Lo cual me pareció interesante para probar vinos que no conocía. Se puede optar por maridaje o no. Pero los que ya me seguís sabéis que no soy muy amiga del maridaje, así que optamos por un Vandama que nos recomendaron y fue perfecto para encajar con todos los platos.
Es difícil trasladar sensaciones, olores, texturas y sabores a estas líneas. Aunque como una imagen vale más que mil palabras trataré de contaros la experiencia.
Empezamos con dos bocados a modo de aperitivo
Bocadillo de vendimia de medregal, mojo de perejil y cilantro
Croqueta de pollo con todo

A continuación, Entresijos Madrid-Canarias como un chicharrón palmero con mojo de tomates secos, gofio y mayonesa de millo.
Y para refrescar Tomates aliñados con anguila y granizado de tomillo limón


Otro bocado exquisito la Tartaleta de gamba blanca con mojo hervido de sus cabezas y mojo de cardamomo


A estas alturas ya sabíamos que íbamos a gozar de lo lindo de la comida.
Con un delicioso Salpicón de atún rojo, aguacate, crema de jalapeños, mojo de cilantro y sorbete de estragón

Dos pases más contundentes la Arepa de carne mechada de rabo de vaca y mojo de aguacate picante y el Tartar de vaca madurada aliñada con mojo de gochuyanjg

Puro sabor
No soy muy amiga de las sopas, prefiero otro tipo de elaboraciones, pero la sopa que nos presentaron a continuación no tenía precedentes. Absolutamente fantástica.
Sopa de picadillo palmera de pintada cerdo y vaca. Huevo de codorniz y hierbahuerto


El pase correspondiente a la parte de pescado se la llevó una Cabeza de langostino a la brasa con mojo hervido y unos exquisitos langostinos en salsa y pan de matalaúva

Potente el capítulo dedicado a la carne
Vueltas de picaña de vaca madurada con mojo rojo

Con un velo de cecina por encima y unas verduritas al punto un plato extraordinario
Y llegamos a los postres!!!
Con un Helado de guayaba con leche de cabra reducida


Sandwich helado de gofio hecho en casa
Deliciosos ambos
Y terminando con un postre de una curiosa historia que no conocía
Roll de príncipe Alberto con helado de chocolate

Versión de un postre de una famosa repostera canaria Matilde Arroyo Felipe, dedicado al Príncipe Alberto de Mónaco en los años 70, 80 que visitaba las islas durante esa época.
Y finalmente café y unos petit four para acabar una comida muy recomendable.

