AL-MOUNIA
Calle de Recoletos, 5
MADRID
Teléfono: 640 54 52 92
Conocí este restaurante a finales de los años 80 y me deslumbró. Su decoración es absolutamente fantástica, te transporta a un palacio marroquí, no en vano, la obra duró tres años hasta su apertura en 1966.



La bonita tapicería de sus sillones, el artesonado mudéjar en los techos, las magníficas lámparas de araña de cristal, sus preciosas mesas bajas de metal dorado con grabados, la vajilla, cristalería, teteras… todo está cargado de detalles.



Lo que creo que ya no es tan impactante, es la comida, o por lo menos no a la altura que la recordaba.
Es verdad que, desde entonces, en Madrid han abierto muchos restaurantes de origen árabe. Marroquíes, libaneses, armenios, iraníes, … etc. Y nuestro paladar se ha abierto a esta cultura mucho más que hace cuarenta años. Y lo cierto es que, es el primer restaurante marroquí abierto en Madrid.
Tomamos el menú degustación por aquello de probar más cosas. Y cuando nos fuimos nos dimos cuenta de que no nos pusieron los aperitivos. No sabíamos que el menú comenzaba ahí, hasta que lo dieron escrito a la salida. Un pequeño detalle que nos decepciono un poco.
Así pues el menú Experiencia de Al-Mounia empieza por un aperitivo compuesto de KIimias y albóndigas que no pudimos probar.
El primer plato consiste en unos entrantes fríos,
Hummus clásico, Zelouk, berenjenas asadas o fritas con tomates, ajos, pimiento, y aceite de oliva, Chechouka, una especie de pisto de verduras, que me pareció algo cargado de cebolla y Ensalada Tabulé
Y unos entrantes calientes
Pastela Farsi, es uno de mis platos marroquíes favorito, de hecho, alguna vez me he atrevido a hacerlo en casa. Es un pastel relleno de carne, normalmente de pollo o paloma, envuelto en hojas de pasta filo.



Briwat de verdura, una rica empanadilla y Hojaldre Al-Mounia, también relleno de carne, delicioso.
He de decir que me gustaron más los calientes que los fríos a los que encontré más corrientes, para el nivel del restaurante.
Los segundos platos
Cous-cous con Kefta , rico guiso típico con Kefta, ese cilindro de carne picada sazonada con especias, que me encanta.

Y Tajine de Cordero con almendras y ciruelas, rico también.


Para terminar, pasaron un pequeño carro de postres donde elegir un par de pastelitos y un delicioso té oriental.


La atención exquisita en todo momento.
En resumen, un sitio espectacular en su entorno, pionero y clásico en Madrid.

