EL PERRO Y LA GALLETA
Calle Castelló, 12
MADRID
Teléfono: 610 18 17 11


¿Quién no ha comido alguna vez una galleta María? Yo, desde luego, soy fan. Recuerdo hace años en un viaje hacia Palencia al pasar por Aguilar de Campoo, el agradable olor que inundaba la carretera.
Pues bien, Carlos Moreno Fontaneda, nieto del creador de las galletas María Fontaneda, ha querido homenajear en sus restaurantes a su legado familiar y su otra pasión, los perros, cuya presencia física en el restaurante es admitida y su imagen recreada en numerosos cuadros y figuras.


Con una decoración ecléctica, con números detalles, cómodas mesas con mantel, luz tenue acogedora, un ambiente informal y variado, ofrece también una cocina apta para todos los públicos.


Combina platos tradicionales con las últimas tendencias internacionales de moda, dándoles un toque personal.
Puedes degustar unas Gyozas de pollo con salsa de soja light

O las originales y ricas Croquetas de queso de cabra y frutos secos, con miel y melocotón

Deliciosos sus arroces,
Probamos un Arroz negro con gambas y calamar

Y un original Mar y Montaña, compuesto de rabo de toro glaseado con risotto marinero, una combinación fantástica.
Recomendables son también los tacos.
Tacos de entraña con aguacate pimiento criollo y mayonesa de ají amarillo, un poco secos para mi gusto

Y los Tacos mexicanos de bacalao rebozado con guacamole, cilantro pico de gallo y mayo-lima, que son mis preferidos.

Y, ¿Qué puedo decir de los postres?, pues que son uno de los pilares de su oferta gastronómica como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta de donde vienen.
No sabría cual elegir, todos los que he probado son exquisitos.
Cremoso de yogurt con galleta y frutas de temporada, para los que les gusta algo más refrescante.

Un poco más goloso Tarta de mama de galleta y chocolate,
No puede faltar una Tarta de queso con coulis de frutos rojos y base de galleta

Y si podéis esperar un poquito a que lo elaboren, no os perdáis el Cookie caliente en sartén con helado de galleta, para rebañar.

Con una atención muy amable, apenas se nota que tienen dos turnos y las comandas tienen que fluir. Para mí que, esto último no es lo que más me agrada, pues no me gusta tener un tiempo tasado para comer, la verdad, es que te lo hacen muy sencillo y no parece que te falte tiempo.

